La disposición de los ciudadanos al llamado para donar sangre luego del terremoto del pasado 10 de agosto forzó a la Cruz Roja seccional Antioquia y a otros bancos de sangre en Medellín a reorganizar horarios y algunos puntos de atención. Esta campaña busca mantener suficientes reservas de sangre para atender la emergencia y abastecer el sistema de salud.
Los antioqueños reflejaron su solidaridad con las ciudades afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto, que hasta el momento, según la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), ha dejado la cifra de 3.826 personas heridas.
El llamado de la Cruz Roja Colombiana para donar sangre representó un aumento significativo en la asistencia de los puntos de donación en Medellín. La sede principal de la Cruz Roja en la ciudad pasó de atender poco más de 20 donantes en un día normal a atender más de 300 personas en el día siguiente al sismo.
En respuesta a la gran cantidad de donantes, la Cruz Roja Antioquia decidió hacer cambios en varios horarios y puntos de donación que ya estaban previamente establecidos, para asegurar una atención organizada y garantizar el adecuado procesamiento de las unidades recolectadas. Esta medida buscó evitar saturaciones y posibilitar al personal atender de forma más segura a todos los donantes, luego de que algunos puntos sobrepasaran la cantidad de personas que se tenían estipuladas para que acudieran al llamado.
Esta movilización ciudadana también se vio reflejada en las jornadas de donación realizadas en la Universidad de Antioquia. Cristina Yepes, microbióloga y bioanalista encargada de la jornada impulsada por el Hemocentro UdeA, afirmó que la urgencia motivó a donar a personas que usualmente no participan de estas jornadas. “Sí, hemos notado un aumento en la colaboración, no solo de estudiantes, sino de empresas, instituciones y otros lugares donde antes era más complicado realizar una jornada de donación de sangre”, explicó.
Además, Yepes indicó que la sangre recolectada en Medellín no será usada únicamente para los pacientes trasladados desde las zonas más afectadas por el terremoto, sino que también servirá para mantener abastecidos los bancos de sangre para responder a cualquier emergencia cotidiana. Por otro lado, añadió que los grupos sanguíneos con mayor necesidad siguen siendo O+ y O-.
La alta participación de los ciudadanos también se evidenció en la experiencia de Alba Ríos, quien llegó hasta un punto autorizado por la Cruz Roja en el parque de Itagüí con la intención de donar. Pero alrededor de las 2:00 pm le informaron que ya no estaban recibiendo más personas. “Nos dijeron que era una situación que ellos nunca habían vivido y que no esperaban que tanta gente fuera a donar”, contó. Otro testimonio similar fue el de María Fernanda Plazas, quien acudió a la sede en Guayabal, pero no le permitieron hacer la donación ya que su factor sanguíneo, B+, ya había alcanzado la capacidad de almacenamiento y captación disponible.
Aunque el llamado se dio por el terremoto, las autoridades recuerdan que la necesidad de sangre es permanente. Las transfusiones son vitales para atender cirugías, accidentes y otras urgencias médicas, por lo que mantener reservas suficientes sigue siendo fundamental más allá de la emergencia.