La criminalización a la protesta social de las mujeres: otra VBG

La criminalización a la protesta social de las mujeres: otra VBG

El hostigamiento a las mujeres marchantes del 8M ocurrido en la ciudad de Medellín, es también una violencia basada en género. Catalina Cano, abogada feminista y coordinadora del Centro de Estudios de Género de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Antioquia opina al respecto en esta entrevista.   Conoce más de esta conversación sobre derechos humanos y violencias basadas en género aquí.  

Sobre la respuesta de Yohir Akerman

Sobre la respuesta de Yohir Akerman

Aunque el columnista y consultor Yohir Akerman le resta importancia a sus labores en Guidepost, las actas de la empresa dan cuenta de su posición de poder. Editorial. El presidente para América Latina de Guidepost Solutions, Yohir Akerman, defendió el informe que la empresa que dirige y gerencia en Colombia hizo a favor de Chiquita Brands en el juicio que enfrentan directivos bananeros por la financiación de grupos paramilitares.  En su más reciente columna de la revista Cambio, el consultor y periodista Akerman dijo que se había declarado impedido para conocer y participar de la elaboración del informe, que contenía una serie de omisiones y falsedades en defensa de Chiquita Brands, esas mismas que VORÁGINE documentó una a una, en un trabajo de recolección de testimonios, documentos oficiales y reportes de prensa de la época. Sobre esto último Akerman evitó referirse en detalle, aunque aseguró que VORÁGINE solo se centró en diez páginas de 56 “pescando elementos convenientes para insinuar un ataque en mi contra”, escribió. Al final del texto, Akerman se presentó como “investigador corporativo” en el “campo privado” y como “columnista” en el “público”. Lea: Los informes de Jorge Restrepo y la empresa de Yohir Akerman a favor de Chiquita Brands El periodista no mencionó que el informe de la empresa que dirige y gerencia seleccionó datos convenientes a la defensa de Chiquita Brands, como por ejemplo que antes de 1999 no existían registros públicos que denunciaban una connivencia entre las Convivir y los paramilitares. “Como dije al empezar esta columna, mi trabajo como presidente para América Latina de Guidepost, me llena de orgullo y satisfacción”, agregó en su tribuna periodística. Akerman tampoco se refirió a la tergiversación que hizo Guidepost para darles plena credibilidad a unos testimonios de exdirectivos de las Convivir que dijeron haber desconocido que Raúl Emilio Hasbún, excomandante del Bloque Bananero, era un comandante paramilitar. La compañía expuso como verdades los dichos de Arnulfo Peñuela Marín y Alberto Osorio, pero omitió que ambos fueron condenados por sus comprobados nexos con el paramilitarismo. En el caso de Peñuela el juez que lo condenó desmintió los apartes citados por Guidepost. Pese a las omisiones y falsedades descritas en el texto de VORÁGINE y que la opinión pública no conocía, Akerman dijo en su columna: “Ahora tengo que escribir sobre estos dos mundos en los que me muevo que se conectan por un factor: la búsqueda de los hechos, las pruebas y la verdad”.  El informe de Guidepost distorsiona hechos probados por Justicia y Paz que dejaron miles de víctimas en el Urabá antioqueño y que, en el caso de Colombia, aún no han encontrado justicia. Las omisiones y falsedades del informe de la empresa, que no menciona Akerman en su columna, fueron presentadas en un juicio que tendrá consecuencias para las víctimas. El informe fue encargado a Guidepost por la firma de abogados Prias Cadavid, quienes a su vez trabajan para Chiquita Brands en su defensa jurídica. Hay una transacción de por medio que no había sido mencionada por Akerman pero que ya es pública gracias al reportaje que publicamos. El trabajo de VORÁGINE, no obstante, se centró en transparentar ante la opinión pública las falsedades del trabajo de Guidepost en un juicio de trascendencia histórica. No hicimos valoraciones éticas frente a los oficios de la empresa en el litigio en contra de Chiquita Brands, los lectores por sí mismos las están haciendo.   Pese a que Akerman diga que se trató de un artículo que tenía la intención de afectarlo personalmente, tanto en el desarrollo de nuestro reportaje como en este editorial que publicamos hoy dejamos pruebas a los lectores que dan cuenta de que Akerman en Guidepost no es solo un empleado, así asuma parcialmente las responsabilidades del informe para Chiquita Brands y niegue las omisiones y falsedades que terminaron distorsionando la conexión entre los empresarios bananeros y la comprobada historia de violencia que dejaron los paramilitares en el Urabá antioqueño en las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX.     Akerman dijo en su columna que no conocía hasta la semana pasada el informe que elaboró la empresa que dirige y que representa. Esa no fue la sensación que nos quedó cuando lo llamamos el pasado viernes 21 de junio. El periodista y consultor, que habló off the record, en ningún momento dijo no conocer el documento. Al contrario, estaba enterado del trabajo que Guidepost hizo a través de la firma de abogados Prias Cadavid —que como dijimos defiende a Chiquita en Colombia— en torno a la consecución de evidencia y a los análisis que hicieron de las declaraciones de los paramilitares. No revelaremos sus respuestas off the record así él haya roto el pacto diciendo algo distinto en público, y matizado en su columna. Lo que sí podemos decir ahora es que Akerman nos notificó que el informe no lo había elaborado él sino su “socio” Andrés Otero Leongomez, y así lo expresamos con claridad en el reportaje. En la investigación que publicamos el pasado domingo dejamos claros dos hechos. El primero: que Akerman y Andrés Otero Leongomez son las caras visibles de Guidepost, en ningún momento dijimos que eran sus socios. Y si por el título se puede interpretar que Akerman es el dueño, nosotros, a diferencia de Akerman, no tenemos ningún problema en reconocer que se hubiese podido decir de forma más precisa. La autocrítica en el ejercicio periodístico hace parte de asumir la responsabilidad de cada línea que publicamos. En el cuerpo del artículo de VORÁGINE queda claro que Akerman no es socio ni accionista o dueño de Guidepost, pese a tener una figura claramente relevante en la representación de los intereses de la compañía, como se verá líneas más adelante. “Guidepost es una empresa con sede en Nueva York que tiene oficinas en Bogotá y en Miami. En varios artículos de prensa en Colombia sus caras visibles han sido Andrés Otero Leongomez y Yohir Akerman. Otero es el primer suplente del gerente de la firma y

Los informes de Jorge Restrepo y la empresa gerenciada por Yohir Akerman a favor de Chiquita Brands

Documentos con falsedades y omisiones fueron presentados ante un juez por la defensa de empresarios bananeros investigados por financiación de paramilitares. Ilustración: Camila Santafé La bananera Chiquita Brands sufrió uno de los reveses judiciales más grandes de su historia. Un jurado federal en Estados Unidos condenó a la multinacional a indemnizar a ocho víctimas de los paramilitares luego de comprobar que esa empresa financió, por lo menos, durante siete años a ese grupo criminal. En Colombia exejecutivos de esa compañía y de Banacol, empresa antioqueña, afrontan un juicio por concierto para delinquir y financiación de grupos paramilitares. En medio de ese proceso los exdirectivos han encontrado aliados para su defensa que han rendido informes confidenciales con falsedades y omisiones para reforzar las tesis de Chiquita Brands y de Banacol. Un contexto importante para entender el contenido de los informes: La Fiscalía acusó el 17 de septiembre de 2009 a un grupo de 10 empresarios por concierto para delinquir. La entidad señala a los exdirectivos Banacol de haber entregado 7.000 millones de pesos a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) por medio de las Convivir. Utilizando el mismo esquema, Chiquita Brands aportó, entre 1997 y 2004, 1.7 millones de dólares al grupo criminal. El ente investigativo pretende probar que esos pagos los hicieron a las cooperativas Convivir de Urabá que, aunque eran cooperativas legales, en esa región fueron controladas y fundadas por los grupos paramilitares. Los empresarios aseguran que desconocían la relación de esas organizaciones con el paramilitarismo. La empresa gerenciada por Yohir Akerman Uno de los documentos presentados por la defensa de los bananeros en el juicio fue elaborado por la empresa Guidepost. El informe está fechado el 13 de julio de 2020 y tiene el rótulo “Privilegiado y confidencial”. VORÁGINE accedió a las 55 páginas de ese archivo. Guidepost es una empresa con sede en Nueva York que tiene oficinas en Bogotá y en Miami. En varios artículos de prensa en Colombia sus caras visibles han sido Andrés Otero Leongomez y Yohir Akerman. Otero es el primer suplente del gerente de la firma y columnista del diario La República. Akerman es el gerente, presidente de la empresa en América Latina y columnista de la revista Cambio. En una entrevista que Otero le dio al diario Portafolio habló del tipo de trabajo que hace la empresa, aunque sin mencionar a sus clientes: “en Colombia hemos tenido dos casos de empresas acusadas de tener vínculos con paramilitares, y nuestra tarea fue analizar todas las acusaciones. Logramos desvirtuar, con hechos, que esos testimonios o declaraciones no eran más que montajes de personajes que estaban buscando rebaja de penas ante la justicia”. Akerman y Otero eran socios en la compañía Custom Information Services (CIS), proveedor de investigaciones especializadas, inteligencia y manejo de reputación, según la página web de Guidepost. Esta última adquirió a CIS en 2019, tal como lo reseñó un artículo del diario La República titulado: “Esperamos en tres años estar superando US$10 millones en ingresos”. Akerman, según la página de Guidepost, también ha cumplido el rol de investigador en apoyo a litigios. Otero, por su parte, fue noticia en abril pasado cuando fue presentado por Chiquita Brands como su testigo en el caso que la Justicia de Estados Unidos seguía en contra de la bananera. “Los otros dos testigos rechazados fueron presentados por Chiquita e incluyeron al investigador privado Andrés Otero Leongomez, y al exagente de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), David Gaddis. Se esperaba que Otero Leongomez desacreditara a dos excomandantes de las AUC sobre si los pagos de Chiquita al grupo paramilitar eran voluntarios o producto de la extorsión. El juez (Kenneth) Marra consideró que el testigo carecía de interacciones personales con los dos antiguos miembros de las AUC”, se lee en una de las noticias que se difundieron. Omisiones convenientes El trabajo de Guidepost en el caso del juicio en contra de los exejecutivos de Chiquita Brands y Banacol estuvo a cargo de Otero, según el documento en poder de VORÁGINE, y se centró en sugerir que los empresarios desconocían los vínculos de las Convivir con los paramilitares. “El primer indicio que logramos ubicar en el archivo público que muestra que las AUC habían infiltrado las Convivir de forma sistemática, y que usaban su estructura legal como escudo para ocultar sus operaciones, fue publicado el 26 de febrero de 1999 por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”, escribieron en su reporte con destino a un juez. Eso contrasta con varios hechos y advertencias previos al informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El informe anual de la organización Human Rights Watch (HRW) de 1998 que relacionaba hechos de 1997 en Colombia decía en uno de sus apartes: “En 1997 recibimos informaciones creíbles que indicaban que las Convivir de las regiones del Magdalena Medio y el sur del Cesar estaban dirigidas por conocidos paramilitares y habían amenazado con asesinar a colombianos considerados simpatizantes de la guerrilla o que se habían negado a inscribirse en las cooperativas”. Los investigadores de Guidepost desestimaron el informe de HRW en un pie de página con la siguiente leyenda: “Por ejemplo, el reporte de Human Rights Watch de 1998 cita reportes del Magdalena medio y el sur del Cesar, áreas cuya presencia paramilitar era conocida, que sugieren las Convivir en ese territorio estaban siendo controlados por los paramilitares. Sin embargo, el reporte no identifica, explícita o implícitamente, a los individuos paramilitares que estaban al frente de las Convivir ni ofrece evidencia que corrobore estos reportes”. Aunque no lo mencione el informe de Guidepost, la presencia paramilitar en Urabá era para aquella época tan conocida como la del Magdalena y el Cesar. Hay más reseñas públicas sobre relaciones entre las Convivir y los paramilitares que aparecieron antes de 1999. Un reporte del diario El Tiempo, que los investigadores de Guidepost ignoraron, indica que un paramilitar que murió perpetrando una masacre en Tocaima (Cundinamarca) era el representante legal de una Convivir de Urabá llamada La Palma. La

Cuando hay fútbol, ¿pierde mi familia?

Collage: Salomé Correa Gómez.

Los días en que juega la selección colombiana de fútbol hay un aumento de aproximadamente 19 denuncias de violencia intrafamiliar por día, en comparación con los días en que no juega la selección.  El fútbol es uno de los deportes más vistos y con más fanáticos en el mundo,  este despierta muchos sentimientos dentro y fuera de la cancha. Muchas veces ese fanatismo y esas emociones reprimidas llevan a situaciones de intolerancia y violencia alimentadas por la pasión como las riñas en el estadio o entre los mismos hinchas y hasta asesinatos por llevar una camiseta de un equipo diferente.     Para el mundial del 2022, se realizaron estudios en varios países de cómo influyen los partidos de fútbol en la violencia intrafamiliar. Un estudio de 2014 realizado en Inglaterra concluyó que “cuando hay fútbol, pierden las mujeres” después de que los datos arrojaron que cuando la selección inglesa pierde, la violencia doméstica aumenta un 38% . Ese mismo año, la Universidad Javeriana publicó un estudio que reveló que durante los partidos de la selección Colombia en el mundial de 2018 las denuncias por violencia intrafamiliar aumentaron un 25% en todo el país.      Analizando la base de datos de denuncias por violencia intrafamiliar de la Sijín con los días en que la selección jugó partidos de Copa América, mundiales y eliminatorias desde el 1 de enero de 2010 al 31 de enero de 2024 se identifica que los días en que la selección no jugó, el promedio de denuncias de violencia intrafamiliar registradas por día fue de 232, mientras que los días en que la selección Colombia jugó alguno de estos torneos, el promedio de denuncias por día fue de 251. Un aumento de 19 casos por día.  “El fútbol es una forma muy directa y clara de replicar el machismo y lo que se pide en la cultura de los hombres, la fuerza, el grito, la competencia malsana” Hernando Muñoz, sociólogo Hernando Muñoz, sociólogo con enfoque de género de la Universidad de Antioquia, expresa  que el fútbol no es violento en sí, sino que refuerza ciertos problemas sociales como el machismo.  “El fútbol es una forma muy directa y clara de replicar el machismo y lo que se pide en la cultura de los hombres, la fuerza, el grito, la competencia malsana (…) Esos fanatismos, esa visión del deporte de esa manera lleva a otras cosas: alcoholismo, sustancias psicoactivas en exceso. Entonces yo llego a la casa, he perdido, estoy medio borracho y ¿quiénes son los más próximos? La familia.”   Por su parte, William Rebolledo, secretario de la comisaría tercera de familia de Envigado, indica que una posible causa para ese aumento de denuncias es que “la mayoría de las barras bravas son jóvenes, ¿qué pasa cuando un partido se gana? se genera violencia ¿qué pasa cuando un partido se pierde? se genera violencia. Entonces muchas veces esos jóvenes llevan esas emociones a sus casa”   El marcador más violento: El empate De los 92 partidos jugados por Colombia entre 2010 y enero de 2024, en los  mundiales, Copa América y eliminatorias a copas del mundo; la Selección ha empatado 29, ha ganado 41 y ha perdido 22. Teniendo en cuenta la cantidad de partidos y la de casos por marcador; los resultados muestran que en promedio por partido hay 285 denuncias por violencia intrafamiliar cada vez que la Selección Colombia empata, 249 cuando pierde y 229 cuando gana.   Según Muñoz, “hay un asunto ahí de ‘o estás conmigo o estás contra mí’ y no importa si perdió o empató, el caso es que no se ganó y como no se ganó hay diferencias, hay discusiones (…)  es blanco o es negro, no sirve gris y eso también habla de los extremos de lo que una cultura patriarcal y machista nos enseña. No aceptamos puntos medios, tenemos que ser de un lado o del otro.”   Mujeres, las principales víctimas   Los días en que ha jugado la Selección ha habido 23.130 denuncias por violencia intrafamiliar en la fiscalía. De esos casos, el 79% de las víctimas son mujeres y el 21%  hombres. Además, el 91,1% de las víctimas son adultos, el 4,6% son menores de edad y el 3,9% son adolescentes.  En estos casos muchas veces influyen factores como el consumo de alcohol o sustancias psicoactivas, pues según el Dr. Rebolledo, es más probable que se presenten situaciones de violencia  cuando hay estos factores de por medio. El fanatismo extremo y el no saber manejar las emociones también pueden llevar a que se presenten estas violencias.    Muñoz asegura que el machismo produce muchas de las violencias que se dan en el contexto familiar, las concepciones que históricamente se le han dado al papel del hombre y la mujer en la familia y en la sociedad. “Se considera que el fútbol es para los hombres, para los machos y que pone en euforia ese machismo y toda esas formas de los mandatos de la masculinidad tradicional” y esto lleva a que esas emociones reprimidas tengan que salir. “Es una forma de desquitarme de mi frustración, poner la frustración en los más cercanos, muy posiblemente la familia.”.  Al parecer,  el día de la semana también tiene alguna incidencia en el número de denuncias. El promedio de los domingos, siendo el día más violento en ambos casos, sube 27 casos cuando juega la selección. Los  jueves hay un aumento de 88 casos cuando juega Colombia, siendo este el día en que más sube el promedio en comparación con los días sin partido. Y los únicos días en que el promedio no sube son los viernes y los sábados. Un comparativo entre los días en que hubo partido, los días en los que no hubo y el número de casos por día en ambas variables demuestra que en la mayoría de casos el promedio  sube cuando hay partido de la selección.    Top 5 departamentos con más casos registrados de violencia intrafamiliar los días en que juega Colombia  

Historias en tacones: arte y activismo drag

Laika es una amante y coleccionista de pelucas, y desde hace varios años se dedica también a venderlas. Foto: cortesía.

Sus tacones pisan con fuerza cuando están en el escenario, tienen claro que ser drag es más que maquillaje y pelucas. Laika, Myth, Tasha, Bruna y Amalía son cinco drag queens de Medellín que luchan por darle más visibilidad a este arte; a través de sus historias exploramos la pasión y el activismo que impulsan a estas artistas a transformar el escenario con su brillantez y creatividad. Cada perfil revela las vivencias personales, desafíos y triunfos que definen su carrera, ofreciendo una mirada íntima sobre el panorama drag local. Laika Viryin: toda una vida en el escenario Una fusión entre la cultura pop y una estética señorial dan vida a esta comedy queen, Laika Viryin, una drag  teatrera que no encaja en el ambiente de discoteca. Hacer reír es lo suyo, y para eso se ha posicionado como un personaje que no teme desafiar convenciones y ofrecer una visión clásica pero a la vez refrescante dentro de la escena artística de Medellín. Laika es una amante y coleccionista de pelucas, y desde hace varios años se dedica también a venderlas. Foto: cortesía. Detrás de Laika se encuentra Ítalo Cardozo, un teatrero de 49 años, maestro en artes representativas de la Universidad de Antioquia, que ha pasado la mayor parte de su vida sobre un escenario. Nunca ha indagado profundamente si el teatro es una vocación; sin embargo, desde su infancia, siempre estuvo seguro de que pertenecía a ese mundo. El nombre de Laika Viryin se inspira en dos figuras icónicas: la canción de 1984 «Like a Virgin» de Madonna y Laika, la perra soviética que en 1957 se convirtió en el primer ser vivo en orbitar la tierra. Desde sus inicios se ha distinguido no sólo por su presencia escénica, sino también por la profundidad de su construcción y el propósito artístico que tiene: dar un buen show. Antes de Laika existió La Chiqui, un personaje que de algún modo sirvió de inspiración para su creación. La Chiqui, protagonista de la obra “¡Ay! Días Chiqui” del dramaturgo José Manuel Freidel (1951- 1990) es una travesti que reside en un sórdido sótano y se enfrenta a la desaparición de sus amigas travestis, así como a la persecución del Estado hacia diversas orientaciones sexuales. Italo la personifica desde 2011, y de ella extrajo muchas características para crear a Laika en 2017. A diferencia de La Chiqui, Laika está construida desde la exageración de lo femenino con un enfoque en la comedia y el espectáculo. Mientras La Chiqui se inclina más hacia lo trans y el travestismo, Laika es una comedy queen. No se alinea con las fashion queens que realizan complejas coreografías de baile, sino que prefiere la música de plancha, haciendo Lip Sync y coreografías sencillas. Su principal objetivo es hacer reír. “Siempre me he considerado un payaso, yo entro en lo que es más una comedy queen. Desde 2005, he sido un improvisador teatral, entonces mis shows tienen mucho de eso” Laika Viryin La incursión de Ítalo en el mundo drag con Laika Viryin no solo ha sido un viaje personal, sino también una contribución significativa al panorama artístico de Medellín. En 2020, colaboró con otras drags locales como Tasha West y Myth, The Drag Queen, para formar Drag Varieté. Este grupo se consolida como una forma de resistencia artística, que ocupa un espacio importante en la escena cultural de la ciudad y contribuye para que el drag sea acogido en otros espacios como el teatro, en los que si bien ya existen representaciones muy similares, no se presentan como tal de esta manera.  Laika se describe como una «señora drag» que disfruta de la música de plancha y evita el dramatismo de artistas como Isabel Pantoja. Esto subraya su preferencia por lo ligero y humorístico sobre lo dramático y trágico. Su caracterización va más allá de las actuaciones, reflejando una personalidad que busca conectar con su audiencia a través de la risa y la empatía. Cuando está en personaje gesticula de una manera ante la cual es imposible no sacar cuando menos una carcajada, pero cuando se quita el maquillaje y es Ítalo, tiene un rostro sereno, serio, casi enigmático.  En cuanto al panorama actual de Medellín para hacer teatro, tiene la convicción de que los procesos deben rejuvenecerse. Considera crucial dar espacio a nuevas generaciones para integrarse en los procesos artísticos. Aunque reconoce la consolidación de grupos establecidos en Medellín, como Matacandelas, Acción Impro y Teatriados, enfatiza en la importancia de abrir las puertas a generaciones emergentes. Su creencia reside en que los procesos artísticos, al igual que las personas, deben evolucionar y renovarse para mantenerse vibrantes y relevantes. Del mismo modo, cree que las nuevas generaciones deben crear sus propios espacios. Laika es fiel creyente de que si uno no encuentra su espacio en los grupos existentes, la opción es crear su propio espacio y rodearse de personas que compartan la misma visión. Para ella, el concepto de familia trasciende lo biológico y se materializa en el grupo que uno forma alrededor de sí mismo, y eso se ve mucho en el teatro.  En su caso ha formado una gran familia con Drag Varieté; en la que es tratada como la abuela del grupo por ser la persona de mayor edad.  “A mí me molestan mucho por la edad, y yo digo ‘si, yo soy la vieja’, me reconozco como alguien mayor y acepto mis limitaciones. Sin embargo, es importante tener una base sólida para tu personaje. Tu creación debe estar fundamentada en algo profundo que perdure.” Laika Viryin Este año ha estado un poco alejada de los escenarios, y no, no está enfocada en su participación en el reinado de la tercera edad del hospital mental de Bello, como lo publicó Drag Varieté en su perfil de Instagram para responder ante las dudas respecto a su desaparición. Decidió bajarse de los tacones por un tiempo y tomarse un descanso para trabajar en otros proyectos, sin embargo, aún hay Laika para rato.  Myth, The Drag Queen: “un mito es algo