Tras los reflectores del drag

La primera vez que vi un show de drag fue el 22 de junio de 2023 en el Teatro Camilo Torres. Cuando los reflectores apuntaron al escenario, tres figuras aparecieron sobre él, mientras sonaba “Popurrí” de Pandora. El espectáculo, a cargo de Drag Varieté, un grupo conformado por Laika Viryin, Myth The Drag Queen y Tasha West, fue entretenido y emocionante. Al finalizar, me acerqué con quienes me acompañaron para tomarme una foto con las artistas. Ese día, la curiosidad por todo lo que acababa de presenciar me hizo interesarme por el drag, un término del que poco había escuchado y sobre el que no sabía nada. Solo sabía que había disfrutado mucho viéndolo, ¿qué mejor motivo para querer conocer qué se esconde tras los reflectores?
Drag: Arte, Diversidad y Expresión

En el marco de la celebración del mes del orgullo LGBTIQ+, De la Urbe presenta un especial dedicado a un fenómeno cultural global que desafía normas, celebra la diversidad y promueve la autoexpresión: el drag. Conocerás las historias de artistas de Medellín que se dedican a este arte y cómo crean sus espectáculos. Sin embargo, es fundamental que tengas un contexto adecuado sobre el arte drag antes de adentrarte en este fascinante panorama. Rupaul, ícono drag creadora del programa RuPaul’s Drag Race. Foto recuperada de @rupaulofficial ¿Qué es el drag? El drag es una forma de expresión artística y cultural en la cual las personas (llamadas drag queens o drag kings) se visten y actúan de manera exagerada y teatral. Por lo general, implica el uso de vestimenta llamativa, maquillaje elaborado y una actuación teatral que puede incluir canto, baile, y comedia. Las drag queens son hombres que se visten y actúan como mujeres de manera exagerada, mientras que los drag kings son mujeres que adoptan una apariencia y comportamiento exageradamente masculino. Muchas veces, las presentaciones drag también pueden incluir elementos de crítica social, humor satírico y parodia de roles de género tradicionales. Historia del drag El drag es mucho más que un arte escénico; es una forma de expresión que desafía y transforma las normas de género y la percepción pública. Aunque su origen es un tanto confuso, algunas teorías apuntan a que esta manifestación artística tiene sus raíces en el siglo XVI en Inglaterra, donde inicialmente se desarrolló en los espectáculos del teatro isabelino. En aquel entonces, las mujeres no tenían permitido actuar en público, por lo que eran hombres quienes asumían roles femeninos dentro del teatro. Algunas versiones sugieren que, históricamente, el término «drag» se originó del verbo inglés «to drag», que significa arrastrar, haciendo referencia a cómo los hombres que interpretaban papeles femeninos arrastraban sus vestidos por el suelo durante las actuaciones teatrales, otras versiones señalan que es el acrónimo de “dress as a girl” (vestirse como chica). Esta práctica fue evolucionando con el tiempo, encontrando su camino en el vodevil estadounidense, como se llamó a un tipo de espectáculo en el que se representaban sketches cómicos, bailes, cantos y otras variedades, en los que la personificación de lo femenino por hombres se convirtió en una faceta prominente del espectáculo. Un hito crucial en la historia del drag fue la figura de Julian Eltinge, una drag queen que alcanzó gran popularidad en el vodevil a principios del siglo XX. Eltinge no sólo desafiaba las convenciones de género de su tiempo, sino que también se destacaba por su habilidad para interpretar roles femeninos de manera convincente, lo que le llevó a ser reconocido como uno de los actores mejor pagados de su época. Julian Eltinge, actor de teatro y cine estadounidense, conocido sobre todo por sus transformaciones de mujer. Foto recuperada de https://legacyprojectchicago.org/person/julian-eltinge Julian Eltinge, actor de teatro y cine estadounidense, conocido sobre todo por sus transformaciones de mujer. Foto recuperada de https://legacyprojectchicago.org/person/julian-eltinge A medida que el siglo XX avanzaba, el drag se convirtió en un refugio y una forma de resistencia para la población LGBTIQ+ frente a la creciente represión social. En los Estados Unidos, especialmente en lugares como Nueva York, surgieron las primeras manifestaciones de la cultura drag «ball», que combinaba elementos de moda, baile, y performance. Estos «balls» proporcionaban un espacio seguro donde las personas podían expresar su identidad de género y sexualidad de manera libre y creativa. Las décadas de 1950 y 1960 fueron testigo de un cambio significativo con respecto al reconocimiento y visibilidad del drag. Aunque la represión seguía siendo una realidad para muchas personas LGBTIQ+, la comunidad drag comenzó a emerger más abiertamente en la cultura popular, influenciando la música, el cine y el arte en general. Figuras como Flawless Sabrina organizaron concursos de drag que no solo celebraban la creatividad y el talento, sino que también desafiaban las normas sociales establecidas. Sin embargo, fue en la década de 1990 cuando el drag experimentó una transformación radical con la llegada de RuPaul Charles al escenario público. RuPaul, quien se convertiría en una de las drag queens más influyentes y reconocidas a nivel mundial, comenzó su carrera en la industria del entretenimiento como modelo y luego como cantante. Su éxito alcanzó su pico con el lanzamiento de la canción «Supermodel (You Better Work)» en 1992, que se convirtió en un himno para la comunidad drag y le catapultó a la fama internacional. RuPaul’s Drag Race: la globalización del drag El impacto de RuPaul en la cultura drag no se detuvo ahí. En 2009, creó y presentó el exitoso programa de televisión RuPaul’s Drag Race, que revolucionó la forma en que el mundo percibía y comprendía el arte drag. Este programa no solo puso de relieve la diversidad y el talento dentro de la comunidad drag, sino que también proporcionó una plataforma para que las drag queens de todo el mundo mostraran sus habilidades en una competencia amistosa y divertida. RuPaul’s Drag Race se convirtió rápidamente en un fenómeno cultural global, con versiones adaptadas en varios países y una base de seguidores apasionados. El programa no solo celebra el arte del drag, sino que también aborda temas importantes como la identidad, la aceptación y la lucha contra la discriminación. Además, ha lanzado al estrellato a numerosas drag queens que ahora son íconos de la moda y la cultura pop contemporánea como Sasha Velour y Manila Luzon. Categorías del drag Algo a tener en cuenta son las categorías que existen dentro del drag, algunas de las más destacadas son: Fashion queen: son conocidas por su capacidad para crear y presentar looks de moda espectaculares y únicos. Estas reinas utilizan la moda como una forma de expresión artística, transformando estilos con creatividad y habilidad en concursos y eventos LGBTQ+, impresionando con su estilo visual y narrativa personal. Comedy queen: se caracterizan por su habilidad para entretener y hacer reír al público utilizando humor, sátira y exageración. Estas reinas del
Periodismo de guerra, sociedad en crisis

Civil War se desarrolla en un futuro no muy lejano, en torno a la experiencia de un grupo de periodistas que viaja por los Estados Unidos durante una guerra civil que envuelve a la nación. La veterana fotógrafa de guerra Lee Smith, su colega Joel, la joven aspirante a fotógrafa Jessie Cullen y su mentor Sammy buscan dirigirse a Washington D.C. para intentar entrevistar al presidente antes de que el grupo secesionista más fuerte, “Las Fuerzas Occidentales”, lideradas por los estados de Texas y California, llegue a la capital. Kirsten Dunst interpreta a Lee Smith en Civil War. Foto: fotograma de la película. ¿Por dónde se empieza a analizar esta película? Se puede decir que Civil War logró retratar de tal manera la crueldad de la guerra que todos estos detalles parecen imposibles de contar; gran parte de la audiencia parece estar de acuerdo en que la película está a la altura, pues recibió una aprobación del 81% entre 348 reviews en el sitio web Rotten Tomatoes. Según esta página, el consenso de la crítica es que Civil War es una mirada de cerca a la violenta incertidumbre de la vida en una nación en crisis; mientras que el pensamiento de la audiencia coincide en que la película hace un buen trabajo de ubicar al espectador acercándose a su realidad, aunque puede ser frustrante para los que quieren saber la razón por la que empezó el conflicto. ¿Será esto verdad? En teoría, la premisa se presta para mucha acción. El británico Alex Garland fue el encargado de dirigir Civil War. Conocido por su estilo visualmente distintivo y sus narrativas reflexivas, Garland se ha ganado una reputación en la industria por explorar temas complejos con profundidad y originalidad, siendo un ejemplo de esto sus trabajos en Exmachine y Anihilattion. La película fue producida por A24, un estudio reconocido por su cine independiente de alta calidad, habiendo respaldado éxitos como ‘Moonlight’ y ‘Lady Bird. En este sentido, al ver esta película se debe contar con una disposición diferente a la tradicional; el punto principal no es el porqué de la guerra, a lo que se debe poner atención es a la manera en que los protagonistas se desenvuelven en la historia. La parte más importante de la trama es la experiencia de la “protagonista” Lee Smith. Ella es una fotoperiodista de guerra muy conocida que se ha enfrentado a numerosos campos de batalla, incluso antes del estallido de la guerra civil. Esto se demuestra desde el principio de la película, donde tiene una actitud fría y calculadora no solo al disparar la cámara, también en las relaciones con sus compañeros. Mientras avanza la historia, nos damos cuenta de las secuelas que le ha dejado retratar tal crueldad en sus fotografías, siendo este uno de los puntos fuertes de la película. No es necesario mostrarla gritando y sufriendo para revelar que padece estrés post-traúmatico, con una simple escena en el baño Garland retrata su expresión preocupada, e incluso la actitud que toma con Jessie, la aspirante a fotógrafa, demuestra una profunda preocupación por lo que le pueda pasar a la chica porque ella que lo ha visto todo, sabe lo cruel que puede llegar a ser la humanidad. En este sentido, la historia de Lee toma fuerza gracias al realismo de su personalidad y la manera en que interactúa con Joel y Sammy. La actriz Kirsten Dunst hace un gran trabajo mostrando a su personaje con problemas para expresarse asertivamente producto de la guerra, y en ningún momento se muestra como una protagonista cliché que va en busca de sus sueños. Lee es una fotoperiodista de renombre que no necesita conseguir nada, y gracias a esto la realidad logra representarse desde la guerra y el porqué del periodismo en un contexto tan extremo, sin caer del todo en el papel de la protagonista o incluso en las razones de la guerra misma. Lo más importante terminan siendo las reflexiones que se generan en torno a la profesión y a la realidad misma. Para empezar, el momento en que están iniciando su viaje y pasan por uno de los “controles fronterizos”, hay una familia completa que va en sentido opuesto, escapando del conflicto. Esto ubica al espectador en la situación que van a vivir los periodistas, y es que el grupo no sabe a lo que se enfrenta, o quizá sí, pero continúa a pesar del peligro. En segunda instancia, se genera una discusión durante el viaje a Washington del porqué siguen tomando fotos y publicando a pesar de que muchos de los periódicos ya han quebrado. Lee se enoja y dice que el trabajo del periodismo es registrar para que otros pregunten, y que los fotoperiodistas no se cuestionan su realidad, sino que la retratan en fotografías para que la gente las vea, se entere de lo que está ocurriendo y que la audiencia sea la que se forme su propio juicio. Esta posición es contradictoria con la actitud de los padres de Jessie y de la propia Lee, que se encuentran en granjas aisladas del país y alejadas del conflicto, fingiendo que nada está ocurriendo. Esto plantea la discusión sobre el poder del periodismo no solo en un contexto de caos, sino en el mundo real. ¿Cuánta gente deja de consumir contenidos informativos porque dicen estar cansados de siempre escuchar malas noticias? Este argumento es muy fuerte porque lleva a pensar que, si la audiencia no se interesa por lo que está ocurriendo, como los padres de Jessie, el periodismo no tendría sentido… Bueno, lo que ocurre es que a lo largo de la película, todos los retratos de guerra muestran una cercanía que incluso se puede tornar incómoda, pero que retratan a la perfección todo el daño que puede llegar a hacer el humano. Por esto la película ha sido tachada en Estados Unidos como irresponsable, ya que en este mismo año pronto serán las elecciones presidenciales del país, lo que ha generado que muchos insinúen que la película está
Un genocidio ocurre en Palestina

Cuando se habla con palestinos hay algo que, sin saber, repiten todos: “mientras hablamos, un genocidio está ocurriendo”. ¿A qué se refieren? Al bloqueo de la entrada de bienes básicos como comida, medicina y agua, a los bombardeos, a los ataques contra la población civil y a los efectos de años de ocupación en la Franja de Gaza. Waseem Quzmar, de 20 años, y Omar Al Qaisi, de 22, son dos jóvenes palestinos muy distintos: el primero vive en Naplusa, en el norte de Cisjordania, y el segundo vive junto con su familia en Rumania desde que salieron exiliados de Hebrón, en el sur de Cisjordania. Los une el dolor: para Omar y su familia las palabras no pueden explicar el horror que sienten al recibir las imágenes y las historias de lo que ocurre con sus compatriotas en Gaza; Waseem, por su parte, creció rodeado de violencia, escuchando de amigos y conocidos asesinados o apresados. Dice que se volvió insensible y que es una locura que la muerte de inocentes se haya normalizado tanto en su entorno. Ambos están de acuerdo con que los métodos de ocupación israelí en Palestina se han modernizado en los últimos años y que las condiciones de vida de los palestinos no han hecho más que empeorar. La violencia en Gaza empezó mucho antes del ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023. El asedio, como llama Waseem al bloqueo impuesto sobre la Franja de Gaza, comenzó en 2007, cuando él era apenas un niño. Ese año, Hamás, que en 2006 había ganado las elecciones, atacó las instalaciones de la Organización para la Liberación de Palestina con el fin de tomar el control total de la Franja de Gaza. En respuesta, Israel, con respaldo de Egipto, promovió un bloqueo que impedía el acceso marítimo, aéreo y terrestre a la Franja, con la justificación de presionar económicamente a Hamás. El bloqueo continúa. “Lo que está sucediendo aquí en Cisjordania no es ni de lejos comparable con lo que la gente en Gaza está pasando y ha pasado durante años”. Waseem se refiere a lo que organizaciones como Human Rights Watch han condenado como “una prisión al aire libre”, ya que se ha impedido el ingreso de bienes, lo que limita las importaciones y exportaciones; en consecuencia, más del 65 % de la población de la Franja de Gaza vive en pobreza, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Y el 63 %, en condición de inseguridad alimentaria, según el Programa Mundial de Alimentos, también de la ONU. “Lo que pasa aquí es malo, las historias que he escuchado de tanta gente pueden decirme al menos eso, pero lo que está sucediendo en Gaza es un genocidio, sin duda alguna”, agrega Waseem, y con esto se refiere a lo que la ONU define como “un delito perpetrado con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”. El escalamiento El 7 de octubre de 2023, Hamás lanzó un ataque sorpresa con cohetes que, según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), alcanzaron el 70 % de su territorio. Los combatientes de Hamás asesinaron a más de 1200 israelíes y, de los rehenes que tomaron, más de 100 siguen retenidos o están desaparecidos. Hasta abril del 2024, según la ONU, grupos armados palestinos ‒entre ellos Hamás‒ seguían lanzando cohetes indiscriminadamente hacia Israel; algunos de ellos fueron interceptados por el domo conocido como “Cúpula de Hierro”: un sistema de defensa que cubre gran parte del territorio y que se encarga de frustrar ataques aéreos con misiles, drones y proyectiles. Según la policía israelí, la principal fuente de explosivos de Hamás son municiones que Israel lanzó sobre Gaza en los últimos 17 años y que no estallaron. Mauricio Jaramillo, profesor de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario, explica que este ataque “representó una humillación para Israel”, que nunca había sufrido tantas bajas a manos de Hamás. Esto tiene una relación directa con la magnitud del impacto y la duración de la respuesta de Israel, que ha sido mayor en comparación con conflictos previos. Para Jaramillo, hoy es incorrecto hablar de un “conflicto”, pues no se trata de dos enemigos enfrentándose en igualdad de condiciones, sino de una respuesta desproporcionada de Israel en un contexto de ocupación histórica. El profesor añade que lo ocurrido el 7 de octubre “puso en evidencia el dolor de los palestinos ante la incesante opresión sionista”. El sionismo es un movimiento de ideología nacionalista cuyo objetivo es establecer un Estado nacional judío en territorios palestinos al considerar que les pertenecen ancestralmente. Es algo sobre lo que Omar habla con fervor. Después de todo, es el sistema de “brutalidad, redadas, asesinato y discriminación” que le arrebató a su familia su tierra natal y a él sus ganas de volver. El sionismo ha desencadenado un apartheid, que es el término utilizado por la propia comunidad palestina y las organizaciones internacionales para describir la exclusión, las agresiones y la privación de tierras de palestinos a manos de los colonos judíos. Jeremy Laurence, portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, escribe en una nota de prensa que miles de palestinos reportaron ser detenidos arbitrariamente dentro y fuera de Gaza, muchos de esos casos se convirtieron en desapariciones forzadas. Algunos de ellos alegaron maltrato y tortura a manos de las FDI. Según la ONU, entre el 7 y el 31 de octubre de 2023, se registraron 203 ataques de colonos hacia palestinos, en cerca de la mitad de estos incidentes participaron las fuerzas israelíes, quienes escoltaban o apoyaban activamente los ataques. Waseem habla de asesinatos que ocurren en su ciudad, Naplusa. La presencia de las FDI en las ciudades de Cisjordania durante el día es inexistente. En cambio, dice que siempre ingresan tarde, entre las dos y las cuatro de la madrugada, ya sea para matar o arrestar a alguien. Moverse entre ciudades es difícil: hay carreteras completamente cerradas y otras con
Edición 107. Abril de 2024
Así viven los combatientes que salieron de prisión para aliviar la salud y promover la paz

Crédito: Cruz Roja. Uno de los temas en los que han llegado a acuerdos las delegaciones del Gobierno y el ELN son los alivios humanitarios para la población carcelaria de esa guerrilla. Para explicar de qué se trata, visitamos a un grupo de integrantes del ELN que salieron de prisión, debido a sus condiciones clínicas, para ejercer como promotores o gestores de paz. Para llegar a la casa donde residen varios promotores de paz, miembros activos del ELN que estaban en prisión, seguimos las indicaciones de un GPS. Al llegar al punto demarcado, nos comunicamos con Lacides Hernández, presidente de la ONG Confraternidad Carcelaria, quien envió a alguien en moto para llevarnos hasta donde estaba. Cuando nos encontramos, en una zona rural, Lacides subió al carro y dio indicaciones para recorrer, primero, un camino con placa huella, y después, un sendero sin pavimentar. Llegamos a un portón, Lacides bajó del carro, lo abrió, subió de nuevo al vehículo y continuamos el recorrido unos cuantos minutos, hasta que indicó en donde parar. Al sonar la bocina del carro, de inmediato alguien abrió el portón desde adentro. Por, seguridad, no revelamos la ubicación específica de ese lugar. Aparcamos y nos recibió un pastor alemán de unos seis o siete meses de edad que llevaba una pelota de caucho en la boca y buscaba con quién jugar. Había un jardín que daba al lugar toques de colores. Las cercas de arbustos que delimitaban la propiedad no medían más de dos metros de altura y dejaban ver, a lo lejos, algunas casas y grandes parcelas de cultivos. Desde afuera, la casa principal parecía cómoda, lo suficiente como para albergar a cada uno de sus habitantes en un cuarto. Nada parecido a una cárcel, en donde en una celda diseñada para dos personas, tienen que acomodarse hasta ocho según lo que nos contaron los combatientes que ocupan esa casa gracias al acuerdo de alivios humanitarios al que llegaron en 2023 las delegaciones del ELN y el Gobierno Nacional. Las difíciles condiciones de reclusión en las penitenciarías del país las confirma el INPEC, que reportó para febrero de 2024 un 25% de hacinamiento en las cárceles colombianas. Caminamos hacia la casa y, en el corredor, Lacides nos presentó a cuatro hombres, Juan, Carlos, Diego y Alejandro*. “Vengan, sentémonos allí”, nos indicó el primero de ellos, cuyo saludo más que efusivo fue acogedor. Con una sonrisa nos preguntó si queríamos un “tintico”, mientras llegaban dos compañeros que faltaban. Ingresó a la casa a buscar vasos y el termo con el café ya listo. A los pocos minutos llegaron Roberto y Claudia*, la única mujer del grupo. Cada uno dijo su nombre, dónde había nacido, cuánto tiempo llevaba de militancia en el ELN y cuántos de esos años había estado en prisión. Alejandro, el más joven de ellos, era el que menos tiempo había estado en la cárcel: siete años. Por su parte, Roberto, quien físicamente parecía más agotado, había estado 20 años en prisión. Fue Carlos quien tomó la vocería del grupo. De vez en cuando sonreía al contar alguna anécdota de su militancia o de su papel en el proceso de negociación. A diferencia de sus otros cinco compañeros, todos declarados promotores de paz y priorizados por sus estados de salud, Carlos fue designado con una figura diferente, la de gestor de paz. La figura de la gestoría empezó a tomar forma en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, con la Ley de Justicia y Paz, y terminó de reglamentarse en la presidencia de Juan Manuel Santos, con el decreto 1175 de 2016. Este beneficio es otorgado a miembros de Grupos Armados Organizados al Margen de la Ley (GAOML) con el objetivo de que contribuyan a gestionar e implementar acuerdos humanitarios durante la fase de diálogo con sus respectivas organizaciones. Para estas negociaciones con el ELN, Carlos empezó a formar parte de este grupo de combatientes que, aunque no son delegados en la mesa, sí están vinculados al proceso cumpliendo tareas concretas. En su caso, una de esas responsabilidades fue integrar la comisión humanitaria, un tema que surgió desde el primer ciclo de conversaciones. ¿Qué dicen los acuerdos y qué se ha implementado? Fue en medio de ese primer periodo de diálogos, realizado en Caracas, que ambas delegaciones firmaron el acuerdo número tres o, acuerdo sobre acciones y dinámicas humanitarias. Ese documento habla de dos campos específicos de acción: el primero, la atención de casos humanitarios en territorios y el segundo, la atención a personas privadas de la libertad. El 12 de diciembre de 2022, al finalizar esa primera ronda de diálogos, la mesa firmó el primer acuerdo parcial sobre este tema, donde especificaron acciones humanitarias concretas y de emergencia. En lo territorial, se planteó la creación de una comisión que iba a evaluar y diagnosticar las situaciones de vulnerabilidad de la población afectada, y junto con las caravanas humanitarias, que recorrerían los municipios de Istmina hasta el Bajo Calima, ubicados en el departamento del Chocó, esperaban visibilizar, acompañar y respaldar a las diferentes comunidades. En cuanto a la atención humanitaria de personas privadas de la libertad, el Gobierno acordó presentar siete casos urgentes de presos del ELN ante los jueces, para que cambiaran la medida de privación intramural por domiciliaria con la intención de garantizarles tratamiento médico. De igual manera, para 40 casos identificados que continuaban con la medida de detención intramural, el ELN pidió una serie de acciones que incluían garantizar las medidas sanitarias para la atención en salud. Por su parte, el grupo insurgente en ese mismo acuerdo parcial habló de la liberación unilateral de 20 personas, en su mayoría miembros de la fuerza pública. Cuatro meses después de la firma del acuerdo, el ELN comunicó la muerte de uno de sus integrantes, priorizados en esa lista: “El 11 de abril falleció en una Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica La Samaritana de Bogotá, el militante del Ejército de Liberación Nacional (ELN) Nelson Enrique Acevedo Durán, después de estar varios meses
Familias sin fronteras

En medio de las grises playas de Necoclí, existe un hilo que conecta corazones separados por fronteras, un hilo que mantiene la comunicación entre quienes migran y sus seres queridos. En llamadas telefónicas, videollamadas y mensajes de texto a cualquier hora del día, tejen redes de conexión que trascienden las distancias geográficas. Estas familias se sumergen en el mundo digital, donde un celular se convierte en ese puente que cruza países. Sin importar las dificultades en el trayecto, la comunicación con sus padres, hermanos, hijos o amigos, es un refugio de tranquilidad y apoyo, un testimonio de la resiliencia y el cariño inquebrantable que trasciende barreras físicas y culturales. A través de las historias compartidas en voces entrecortadas y palabras escritas con añoranza, Rosemary Marcano, Yohandry Rivera y Mairoly Chouriory, revelan los desafíos y las experiencias de adaptarse a nuevos entornos mientras mantienen viva esa unión.
Entre velas y paneles solares: la lucha por la energía en las islas de Colombia

Por años, los habitantes de Múcura, Isla Fuerte y Santa Cruz usaron el fuego y los combustibles fósiles como energía. Hace una década sus vidas cambiaron con la instalación de paneles solares, pero el sistema después colapsó. Este reportaje de Mutante con apoyo de La Liga aborda el tema de la pobreza energética y cómo puede perpetuarse a pesar de la transición hacia alternativas renovables. Mary Esther Sotomayor era una niña que no pensaba en la luz. A los 10 años dejó su casa con alumbrado eléctrico en Tolú, Sucre, y se fue a vivir con su familia a una isla llamada Panda, un punto de paso de pescadores con ranchos improvisados en el que los días terminaban con el último rayo de sol. La noche era un tiempo desconocido. A las seis de la tarde, cuando la claridad comenzaba a ceder, las dos familias que habitaban la isla —la de Mary Esther y la de otro pescador— se reunían en sus ranchos y se preparaban para dormir. Sus únicos recuerdos de la noche siendo niña son esas primeras horas, cuando comían en torno a un fuego encendido con fósforos y palos, tan pequeño que no alcanzaba a verse fuera del rancho. “El cuerpo humano es de costumbres y el mío se acostumbró a eso. Era feliz en la isla en la noche, alumbrándonos con fósforos o mechones. Pero ahora me acostumbré a la luz y cuando no la tengo en la noche, me ahogo por el calor sin un ventilador”, recuerda. Hoy tiene 54 años y ha pasado casi toda su vida en islas no conectadas al sistema eléctrico. En isla Múcura, donde vive desde los 13 años, conoció primero la televisión que los interruptores de luz: las lanchas de comerciantes llevaban televisores pequeños a blanco y negro que funcionaban con baterías. A Mary Esther le encantaba Topacio, la telenovela venezolana de los ochenta, cuya protagonista era una joven ciega de una familia pobre. Después de cada episodio, apagaba el televisor para conservar la batería. Pero eventualmente esta se descargaba. Entonces debía embarcarla en lanchas para que se cargara en Tolú. Durante días, esperaba sin saber cómo seguía la historia y si se revelaba el gran secreto de la trama: Topacio era la hija de una familia rica y había sido cambiada al nacer. Cuando regresaban las lanchas y el televisor volvía a encenderse, Mary Esther completaba con su imaginación las partes de la telenovela que no había llegado a ver. Vivir sin luz permanente es un intento constante por rellenar las partes que faltan. El propio mapa de la energía en Colombia está lleno de parches oscuros que indican que el 53 % del territorio son zonas no interconectadas. Es decir, más de la mitad del área total del país está por fuera del entramado de antenas, transformadores y cables creado desde los años sesenta para garantizar que cada vez que alguien en una zona conectada encienda un interruptor reciba luz. “Es como una colmena de abejas en las que cada una pone todos los días su ventana de miel. Si alguna se llega a enfermar, habrá otra abeja que ponga esa ventana. La colmena y las abejas nunca paran”, se lee en un documento de la empresa Celsia que explica el sistema interconectado. Mary Esther Sotomayor en Isla Múcura. Ha vivido casi toda su vida en lugares desconectados del sistema eléctrico. Foto: Juan Manuel Flórez Arias. Isla Múcura y el resto de islas del archipiélago de San Bernardo están fuera de esa promesa de luz infinita. Como en la mayoría de las zonas no interconectadas, viven una forma de escasez poco visible: la pobreza energética; es decir, la incapacidad de una comunidad para tener el servicio de energía que necesita. No hay mediciones públicas precisas, pero un estudio privado de 2023 encontró que 768.000 colombianos no cuentan con este servicio público en ningún momento del día y 5,9 millones tienen luz por horas y con recortes. Durante años, la única forma de luz en estos lugares ha sido el fuego. En las islas usaban mechones de trapo encendidos con gasolina en empaques de conservas o leche en polvo. Eran como linternas de lata. Una en cada habitación y otra en el centro de la casa. “Moverse en la noche era como andar en un laberinto”. También era vivir con el riesgo de un tropiezo que propagara el fuego. En Santa Cruz del Islote, la isla vecina de Múcura, un mechón fue el origen de un incendio hace cincuenta años del que todos allí han escuchado alguna vez. La brisa del mar alimentó las llamas y las hizo saltar de un techo de palma a otro en unos minutos, bajo la mirada aterrada del niño Freddy de Hoyos Berrick, hoy de 62 años. Freddy corrió por los pasadizos estrechos del Islote en busca de las monjas que estaban allí de visita, esquivando a sus vecinos que se apuraban a huir en sus lanchas. Tomó del hábito a la primera monja que encontró y le pidió que apagara el fuego. “Yo creía que ellas eran Papá Dios”. Solo quedó una casa en pie. Pero los habitantes volvieron a levantar el pueblo con la misma tenacidad con la que, cien años antes, se inventaron una isla en medio del mar. Santa Cruz del Islote es una isla artificial: una hectárea de tierra ganada con piedra, coral y concreto en una zona baja del mar, en la que no hay un solo árbol. Es considerada la isla más densamente poblada del mundo, con unos 800 habitantes, según un censo local. Se ha mantenido por la voluntad profunda de sus habitantes de vivir en medio del océano. La misma voluntad que, años después, los hizo intentar embarcar en lanchas su propia energía. Santa Cruz del Islote es una isla artificial construida con coral, piedra y concreto en una zona baja del mar. Foto: IPSE Cuando el sol iluminó la noche Luego del incendio, llegaron las primeras plantas eléctricas que funcionaban con
Nadadora Rionegrera consigue la primera medalla de bronce en los juegos nacionales

El 24 de noviembre, Ana Sofía Serna Rivera obtuvo la medalla de bronce en los Juegos Nacionales en la categoría de 100 metros pecho, siendo la primera deportista de Rionegro en lograr este reconocimiento en natación. En esta entrevista aborda los desafíos que enfrentan los deportistas de alto rendimiento en las regiones de Antioquia. ¿Qué tan diferente es ser deportista de alto rendimiento en la región? Esta pregunta la aborda Ana Sofía Serna Rivera, que cuenta los retos que enfrentó para convertirse en medallista nacional. Desde su experiencia, señala la determinación que se necesita para representar al departamento en los juegos nacionales y anima a jóvenes deportistas a perseguir sus metas con pasión y constancia. https://www.youtube.com/watch?v=EWAP7AEuubY
“No puedo garantizar la veracidad absoluta de la información que genero”: ChatGPT

El uso de ChatGPT se hace cada vez más popular en redacciones de medios de comunicación de todo el mundo. Sus funciones van desde la corrección hasta la redacción de contenidos, pese a que la misma herramienta reconoce sus limitaciones y sus riesgos. Ilustración: Jhojan Millán – @alverja.caricatura El 9 de julio una usuaria de Twitter (ahora X) publicó un hilo en el que muestra los resultados de haberle preguntado a una Inteligencia Artificial (IA) cómo se verían las Barbies de distintas ciudades de Colombia. Entre el 10 de julio y el 1 de agosto se publicaron al menos 18 notas en medios de comunicación replicando esta información: Semana, El Tiempo, Blue Radio, La FM, El Heraldo y W Radio fueron algunos de ellos. Este es solo un ejemplo de múltiples casos en que los medios de comunicación usan la información generada por la IA como material de publicación, haciéndole preguntas como cuáles son los pueblos o parques más lindos de Antioquia y Colombia, predicciones sobre el fin de la humanidad, soluciones o previsiones sobre el cambio climático o «desentrañar la incógnita ancestral” de si fue primero el huevo o la gallina. Sin embargo, conocedores del tema indican que las IAs generativas de modelo de lenguaje como ChatGPT no están diseñadas para esto. Las inteligencias artificiales generativas El 30 de noviembre de 2022 Open AI lanzó ChatGPT. A partir de este lanzamiento, otras plataformas como Google o Bing se sumaron al mercado incluyendo las inteligencias artificiales en sus motores de búsqueda para optimizar la experiencia de los usuarios. Pero esto no quiere decir que las inteligencias artificiales iniciaran con ChatGPT: al menos desde 1956 se está hablando de inteligencia artificial, pero Open AI fue la primera empresa en ofrecer el acceso gratuito para los usuarios. Según Víctor Vallejo, psicólogo y lingüista computacional de la Universidad de Antioquia, el uso de ChatGPT no es completamente gratuito, pues se sirve de la interacción de los usuarios para entrenarse en una lógica similar a las redes sociales: gratuidad a cambio de datos. Vallejo agregó que para la generación de contenidos con inteligencia artificial hay que tener en cuenta el “sesgo cognitivo” o de programación: las inteligencias artificiales generativas comparten las lógicas neuronales de los seres cognitivos, como los humanos, en su entrenamiento. Así, plantea que “los sesgos cognitivos se pueden referir a las tendencias, inclinaciones, interpretaciones y conclusiones que omiten aspectos de la información en función de una valoración”. Esto puede pasar por condiciones intelectuales, emocionales o fisiológicas que afectan la percepción de la información. Por ejemplo, estar enamorado o tener hambre afecta cómo nos relacionamos con una persona. Un ejemplo de esto es el sesgo que se crea cuando nos quemamos y optamos por, en caso de volverse a presentar la posibilidad, evitar el contacto con la llama. Otro ejemplo podría ser cuando establecemos rutas para llegar de A a B según criterios de velocidad, seguridad o costumbre. Las inteligencias artificiales generativas conversacionales, como ChatGPT, funcionan como una red neuronal: a partir de los entrenamientos y de la información que se le da, la IA genera redes de información a partir de la predicción y, por medio de la supervisión por parte de ingenieros y expertos y a través de la repetición de esas conexiones, se refuerzan las respuestas más cercanas a un “ideal”. Según el profesor, en este punto existen varios problemas. Lo primero es que las IAs tienen un rango de temas muy amplio para la generación de estas conversaciones, por lo que su entrenamiento se dificulta y muchas de sus respuestas no están afinadas. Por otro lado, está la complejidad y la polémica que conlleva tratar temas humanos. Vallejo explicó que “hay unos principios que los ingenieros y sus asesores tratan de establecer: que la IA sea amable, que evite temas polémicos, que procure ciertos valores que consideramos más deseables. Aquí ya hay un sesgo ideológico. Podemos esperar que muchas IAs tiendan a valores liberales, valores de izquierda, que procuran el respeto por la diferencia y la diversidad en oposición a valores más conservadores”, agregó. Escuche aquí la explicación completa, con ejemplos, del sesgo cognitivo. ¿Ǫué tiene que ver esto con las noticias? El País de Cali publicó el 5 de agosto un artículo con el siguiente titular: “Desentrañando la incógnita ancestral: ChatGPT explica quién surgió primero ¿el huevo o la gallina?”. Esta nota expone las respuestas dadas por la inteligencia artificial a esa pregunta. Al final hay una nota que dice que el artículo se creó con apoyo de una inteligencia artificial y lo curó un periodista especializado de ese medio. Diana Ramírez, coordinadora del pregrado de Periodismo de la Universidad de Antioquia y estudiante del doctorado en Comunicaciones y Narrativas de la misma universidad, ha realizado experimentación con ChatGPT como coeditor en la creación de productos informativos como noticias. Partiendo de la nota de El País, explicó que en esta se usa la inteligencia artificial de dos formas diferentes: como fuente de información y como ayudante de redacción. Sobre lo primero, según ella, “no tiene justificación ni esta ni ninguna noticia en la que se le haga a ChatGPT o a otra inteligencia artificial similar cualquier pregunta”. Agregó que “no es una fuente confiable de información y, a pesar de que está alimentada por millones de datos, al igual que Bing o Bard, no son datos que estén curados o que pasen por el criterio de qué es verdad y qué no”. Sobre esto, el profesor Vallejo explicó que “cuando se le plantea una pregunta a la inteligencia artificial se le da un contexto para que responda poniendo una palabra tras otra a partir de cuál es la probabilidad de que una palabra siga a la otra. Esa probabilidad se establece con los textos con que fue alimentada la IA”. Ramírez planteó que “es cuestionable que los periodistas estén acudiendo a este tipo de tecnologías o herramientas sin saber cuál es su uso o sus alcances, y que estén divulgando información basados en ella”. Sobre lo segundo, su uso como