¿Por o contra los estudiantes? La autonomía universitaria y la ley anticapuchos | Hablalo #84

https://www.youtube.com/watch?v=jnN6RngWaPA En este episodio de Hablalo ponemos sobre la mesa el debate sobre la autonomía universitaria, la protesta estudiantil y la llamada «Ley Anticapuchos». ¿La iniciativa busca proteger a la comunidad educativa o puede terminar afectando las formas de movilización y protesta de los estudiantes?  También abordamos las declaraciones del presidente Abelardo De La Espriella sobre el papel de la Fuerza Pública dentro de las universidades. Para entender las distintas posiciones, hablamos con Alejandro Matta, de Cofradía Cambio; Laura Melissa Olarte, representante estudiantil de la UdeA; y Camilo Mendoza, de Temblores ONG. Un capítulo para discutir los límites de la protesta, la seguridad y la autonomía universitaria, y preguntarnos: ¿por o contra los estudiantes?  Producción: Kelly Arias y Daniela Sánchez  Conducción: Sofía Mazo y Mateo Botero

Moravia con M de mujer

Luz Estela Franco - lideresa Moravia

Hace 13 años, el ruido de Moravia llevó a Luz Estela a mudarse a Los Álamos. Pero nunca rompió lazos con el barrio: cada miércoles, de 1 a 3 de la tarde, imparte clases de artesanías con material reciclable.

Video de encapuchados en la UdeA se viraliza como si fuera de hoy en medio del debate sobre la autonomía universitaria

Plazoleta Barrientos de la UdeA a las 2:45 de la tarde, el 14 de septiembre de 2026.

Un video grabado el 3 de junio en la Universidad de Antioquia se viralizó este 14 de septiembre como si mostrara la presencia actual de encapuchados en el campus, luego de que el canal Denuncias Antioquia y el concejal Andrés Tobón lo difundieron como un hecho reciente. El video circula en medio de la tensión por los señalamientos del presidente Abelardo De la Espriella contra la autonomía universitaria.

Yayoi Kusama, una lucha entre el reconocimiento y su forma particular de ver el mundo

La artista del infinito, Yayoi Kusama, una de las más reconocidas del arte contemporáneo, murió el 14 de agosto a los 97 años. El fallecimiento fue dado a conocer el 27 de agosto por el Museo Yayoi Kusama de Tokio. Sus obras estuvieron marcadas por una estética de lunares infinitos e instalaciones que llevaron sus obsesiones a nuevas formas de inmersión artística. Nació en 1929, en Matsumoto, Japón, y creció en una casa conservadora, donde la obediencia era más importante que la imaginación, y el arte era visto como una distracción impropia de una mujer. Por eso mismo, su madre fue un gran obstáculo en su camino artístico; le rompía los dibujos que hacía y esperaba de ella que aprendiera el rol tradicional de la mujer: casarse, servir y desaparecer dentro de la estructura familiar. Kusama veía el mundo de otra manera… Desde niña empezó a tener alucinaciones visuales y auditivas, hablaba de campos infinitos de lunares, flores que se multiplicaban y superficies que se expandían hasta devorar el espacio. Hubo quienes empezaron a tratar esta particularidad como una enfermedad, pero ella la transformó en su lenguaje artístico, convirtiendo el caos mental en algo visible para los demás. En el Japón de la posguerra, el arte estaba profundamente dominado por el hombre, y las estructuras tradicionales dejaban poco espacio para que las mujeres experimentaran en sus manifestaciones; y esto fue lo que llevó a Kusama a mudarse a Nueva York en 1958. A esta ciudad llegó con dos cartas de contacto y una obsesión artística que rozaba con la autodestrucción, pero también llegó a un sistema que prácticamente estaba diseñado para expulsarla, por el hecho de ser mujer, inmigrante y con problemas mentales. En ese momento, Jackson Pollock era celebrado como el genio salvaje, Willem de Kooning representaba la virilidad pictórica americana y Andy Warhol convertía el arte en un espectáculo. En los años setenta, Yayoi Kusama empezó a producir una de sus obras más emblemáticas, sus Infinity Nets, enormes lienzos cubiertos con patrones obsesivos y repetitivos. Fue así como transformó la pintura en una experiencia hipnótica y casi infinita. Mientras los hombres eran celebrados en el expresionismo abstracto por las violencias gestuales de sus pinceladas, la artista construía superficies repetitivas que desafiaban el ego masculino tradicional del arte moderno, sin que esto significara que llegara a recibir entonces el mismo reconocimiento que los hombres. Años después, críticos e historiadores del arte señalaron que artistas como Andy Warhol, Claes Oldenburg y Lucas Samaras habían plagiado ciertas estéticas de Yayoi, y ella acusó directamente a Warhol de copiar su trabajo y no darle reconocimiento, lo que la haría entrar en una profunda depresión. También en los setenta, ella empezó a usar su propio cuerpo como herramienta política y artística. Organizó happenings callejeros, performances nudistas y protestas contra la guerra de Vietnam: cubría cuerpos con lunares y convertía los puntos en símbolos de disolución del ego y resistencia. La prensa en muchas ocasiones reducía estas acciones a excentricidades sexuales y espectáculos extravagantes. Kusama entendía el funcionalismo mediático del arte contemporáneo y sabía que tenía que producir escándalos para sobrevivir en un sistema que invisibilizaba a las mujeres (y aún lo hace) y exotizar a las artistas asiáticas, mientras que hacía ver a los hombres como provocadores del intelecto. Yayoi Kusama habló abiertamente sobre sus trastornos obsesivos, su ansiedad y sus tendencias suicidas, en una época en que la salud mental tenía más estigmas que ahora. Eso hizo que muchas personas explotaran su imagen, pero rara vez le ofrecían una estabilidad real, por lo que, agotada emocional y económicamente, decidiría regresar a Japón. Allí el destino tampoco fue alentador; el papel de las mujeres en la sociedad y el arte seguía estando tan relegado como lo había vivido en su niñez y adolescencia. En 1977 se internó voluntariamente en un hospital psiquiátrico en Tokio, y vivió por décadas entre aquel lugar y un estudio pequeño a pocos pasos de allí, donde nunca dejó de hacer arte. Solo en las últimas décadas, el mundo del arte empezó a reconocer la magnitud de su influencia, y al día de hoy, la obra de Yayoi Kusama es una de las más influyentes del mundo artístico.  Para conocer más sobre la vida y obra de Yayoi Kusama, te invito a visitar el sitio del Museo Yayoi Kusama (https://yayoikusamamuseum.jp/en/home/), donde podrás encontrar información sobre su vida, exposiciones pasadas, actuales y las actividades que realiza el museo ubicado en Tokio, Japón.  Si quieres saber más sobre su trayectoria artística, sus principales obras y el desarrollo de su trabajo a lo largo de los años, te recomiendo visitar el sitio de la Tate dedicado a la artista (https://www.tate.org.uk/art/artists/yayoi-kusama-8094/introduction-yayoi-kusama). ¿Eres una persona más visual? Te invito a ver el siguiente video para conocer más sobre la relación de Yayoi Kusama con el arte y la salud mental: “El arte de la locura” (https://youtu.be/4Jnc2-DkHm8?si=up_Ai1FlzMZDNko_).

Algodón de azúcar | El Gramófono EP #2

https://youtu.be/4X7P5VGs0n8 Entre el 1 de enero de 1985 y el 31 de julio de 2026, el Registro Único de Víctimas contabilizó 114.973 actos terroristas, atentados, combates, enfrentamientos y hostigamientos en Colombia. Según el informe Global Protection Cluster de 2024, hasta el año anterior del informe (2023) tres de cada diez personas en el departamento de Arauca habían sido reconocidas como víctimas del conflicto armado. Esta es una historia de tantas detrás de esa cifra: la de una madre y un hijo, que en la búsqueda de un algodon de azucar, terminaron huyendo de un atentado en medio de la parranda llanera del festival Bonguero de Oro. Producción, guion y edición: Santiago Vega DuránDiseño de portada: Pablo Giraldo

En la Universidad de Antioquia “impera la libertad de cátedra”: Luquegi Gil

Luquegi Gil en entrevista con De la Urbe.

En un contexto de cambios políticos, el rector de la UdeA, Luquegi Gil, respondió a las preguntas de De la Urbe. Dijo que la institución “es una universidad pública donde impera la libertad de cátedra”. Habló sobre el panorama actual del Hospital Alma Máter y el futuro de la Universidad bajo su administración.

Batalla de sotanas por el aula | Hablalo #83

https://www.youtube.com/watch?v=HAdcnUQEt4Y El 27 de agosto el Gobierno Nacional nombró a un sacerdote católico como su delegado presidencial en el Consejo Superior de cinco universidades públicas 🇨🇴 —entre ellas la UdeA—. Esto abrió una discusión sobre la laicidad en la educación. Entre ese nombramiento y los cambios que se han dado en el Ministerio de Educación, surge una pregunta clave: ¿Qué tan lejos puede llegar la «batalla cultural» del gobierno cuando toca instituciones que son constitucionalmente laicas? En el episodio #83 de Háblalo hablamos con Juan Diego Cañola, Profesor de la Universidad de Antioquia en el equipo de Posgrados del Instituto de Estudios Políticos y filósofo con Magíster en Literatura, acerca de dos temas urgentes: la relación entre religión y poder político, y lo que está en juego para la universidad pública. Conducción: Kelly Arias y Daniel Rendón. Entrevista y producción: Gisele Tobón. Edición: Kelly Arias.

Relato de un despojo anunciado | El Gramófono EP #1

https://www.youtube.com/watch?v=k8-6FeM03e4 Gilberto Antonio Quiceno Arias recuerda que fue el 1 de agosto del 2000 cuando él y su hermano recibieron la llamada con la noticia de que no podían volver a la finca, pues las FARC los sacó a todos de sus propiedades tras la toma del corregimiento de Arboleda en Pensilvania, Caldas. La última vez que la familia Quiceno visitó El Silencio fue hace 26 años. Hasta mediados del 2026, la Unidad de Restitución de Tierras (URT) tenía inscritas más de 8,5 millones de hectáreas en el Registro de Tierras Despojadas y Abandonadas Forzosamente. De los 4.600 habitantes de todo el corregimiento de Arboleda, se estima que el 85% de las personas son víctimas del conflicto, según datos de la Unidad de Víctimas. Gilberto es uno más de esa cifra, y también de la de las 50.318 víctimas de despojo forzado de tierras en el marco del conflicto armado colombiano, inscrito en el Registro Único de Víctimas. Producción: Juana Zuleta, Daniela Sánchez y Santiago Vega DuránGuion: Juana ZuletaEdición: Santiago Vega Durán

Las comunidades indígenas, los otros rostros del terremoto

Techo de la vivienda de Mariela Panchi Carupia, habitante del resguardo indígena Karmata Rúa, después del terremoto del 10 de agosto.

Mientras los equipos de emergencia avanzaban en las ciudades más afectadas por el terremoto del 10 de agosto, en territorios indígenas del Chocó, Caldas, Risaralda y Antioquia, las comunidades aisladas enfrentan otros retos por la falta de vías, comunicaciones e infraestructura, lo que deja en evidencia la vulnerabilidad que existe en estos territorios.

La tierra que ya se estremecía antes del temblor

La tierra ya se estremecía antes del temblor

El sismo del 10 de agosto en Colombia afectó a quince departamentos pero devastó a cinco: Chocó, Quindío, Cauca, Risaralda y Valle del Cauca. La cercanía al epicentro determina quiénes son los más golpeados por la naturaleza, pero las condiciones económicas y estructurales cuestionan quiénes pueden tener las herramientas adecuadas para levantarse.