Los retos que enfrentará la UdeA durante la rectoría de Luquegi Gil

Luquegi Gil Neira es el rector de la UdeA durante el periodo 2026-2029. Imagen: Universidad de Antioquia.

En una atención a los medios universitarios, Luquegi Gil, el nuevo rector de la UdeA, habló sobre la financiación de la Universidad, la descentralización de las regiones y el regreso de la rectoría a la junta directiva del Hospital Alma Máter de Antioquia, entre otros temas.

Alrededor del 70% de los foráneos que estudian en la UdeA viven con menos de $1.500.000

¿Cuánto cuesta tu foraneidad?

La sede de Medellín de la Universidad de Antioquia cuenta con más de 100 programas de pregrado, en los que un 39,26% de los estudiantes matriculados en el semestre 2024-2 proviene de municipios de fuera del Valle de Aburrá. Esto significa que de cada 10 estudiantes de la UdeA, entre 3 y 4 son foráneos.  La vida foránea implica gastos económicos para sostenimiento que se dan en condiciones diferentes a las de un lugareño. Arriendo, alimentación y transporte son algunos de los gastos normales para un foráneo, y que los locales pueden tener cubiertos. Teniendo en cuenta que Medellín encabeza la lista de ciudades colombianas más caras para vivir, resulta lógico preguntarnos ¿Cuánto le cuesta a los foráneos de la sede Medellín de la UdeA su foraneidad? ¿Cuántos y de dónde vienen los foráneos? *Fuente: Datos de la Universidad de Antioquia En Ciudad Universitaria y otras sedes en Medellín de la UdeA hay 21.264 estudiantes matriculados en el semestre 2024-2 (con fecha de corte del 26 de agosto); de ellos 8.348 proceden de municipios de fuera del Valle de Aburrá. 12.916 son no foráneos para objeto de esta investigación. Los foráneos de la sede de Medellín en la UdeA son una muestra variada de todo el país, hay estudiantes de 31 de los 32 departamentos, el único que no tiene ninguna representación en 2024-2 es Guainía. Sin contar con los estudiantes provenientes de otras regiones de Antioquia, los departamentos de Córdoba, Nariño y Caldas son los que envían más jóvenes a estudiar en Medellín. Aunque no sorprende que Córdoba encabece la lista, si se hace curioso que regiones que geográficamente están muy alejadas de Antioquia, como Nariño y Norte de Santander, atraigan estudiantes hasta esta tierra. Your browser does not support the video tag. Los 3 pregrados con más foráneos matriculados en 2024-2, son: medicina, con 901; seguido por ingeniería civil con 352 y en tercer lugar ingeniería industrial con 328.  Estas, a su vez, son las carreras con más estudiantes matriculados de la sede Medellín. Los 1.581 foráneos matriculados en estas tres carreras representan un 18,8% del total de foráneos inscritos este semestre, si bien es una gran cantidad de estudiantes, esto también nos habla de la dispersión en las carreras de los foráneos, pues algunos de ellos vienen hasta la UdeA por la oferta de algunas carreras particulares que muy pocas o ninguna otra universidad pública ofrecen.   Diego, Ana, Santiago y Karol son estudiantes foráneos de la UdeA. Diego es de Arauquita, Arauca, y estudia bioingeniería; Ana y Santiago estudian comunicación audiovisual, ella viene de Ibagué, Tolima y él de Pasto, nariño; y Karol vino desde Cúcuta, Norte de Santander para estudiar periodismo. Los cuatro tienen en común la decisión de mudarse hasta Medellín para estudiar en la UdeA, pues es la única universidad pública que ofrece el programa que a ellos les apasiona. *Fuente: Datos de la Universidad de Antioquia ¿Cuánto cuesta tu «foraneidad»? Cómo ya se ha mencionado, Medellín es la ciudad más cara de Colombia. Así qué para que un foráneo pueda vivir en Medellín debe afrontar mayores retos económicos. Muchos de ellos provienen de lugares en donde el costo de vida es mucho menor, al llegar a Medellín descubren lo costosa que puede ser esta ciudad, incluso pueden llegar a gastar el doble de dinero de lo que necesitaban antes de vivir en este valle. Según una encuesta que realizamos entre foráneos de la UdeA, más del 70% de los estudiantes foráneos matriculados en la sede Medellín viven con $1.500.000 o menos. El 34,2% de los foráneos viven con menos de $1.000.000, y tan solo un 11,7% viven con más de $2.000.000.  Un foráneo que sobrevive con $1.500.000 por lo general arrienda habitaciones cerca de la U para ahorrarse los pasajes, o podría arrendar un apartaestudio en sectores como Aranjuez, Campo Valdés, o Prado y llegar caminando hasta la Universidad. Los que viven con más de $2.000.000 pueden vivir en lugares con mejores condiciones, pagar transporte con más tranquilidad, y no tienen que preocuparse por el costo de su alimentación.  Por otro lado, quienes viven con $1.000.000 o menos están obligados a vivir en habitaciones pequeñas cerca a la universidad, para ahorrarse el transporte, y el dinero para su alimentación es inestable, haciendo que algunos sacrifiquen alguna de las tres comidas del día. *Fuente: Encuesta propia realizada a foráneos de la UdeA Estos gastos los cubren los propios foráneos trabajando mientras estudian, o sus familias enviándoles dinero. Trabajar implica que tengan menos tiempo para estudiar, parchar o incluso dormir. Por otra parte, cuando son los padres los encargados de enviar el dinero para su subsistencia es problemático cuando ellos no tienen un ingreso mensual fijo, cuando de su salario dependen más miembros de la familia, o cuando sus ingresos son muy bajos para garantizar a sus hijos una vida digna en Medellín.  Diego es uno de esos foráneos que depende económicamente de su padre, pero él no tiene un ingreso mensual fijo, el padre de Diego es porcicultor y vive del día a día. A Diego le envían dinero quincenalmente, y no todas las quincenas le llega la misma cantidad de dinero, depende de la economía de su padre. Y cuando en la quincena le llega muy poco, la situación económica de Diego es afectada lo cual se refleja en el recorte de gastos que debe hacer para su permanencia en la universidad. El 49% de los foráneos matriculados en la UdeA -sede Medellín- tiene a sus familiares como únicos responsables de sus gastos, mientras el 15,3% trabajan para cubrir sus gastos. El otro 35,8% recibe ingresos mixtos. *Fuente: Encuesta propia realizada a foráneos de la UdeA ¿Cuánto cuesta tu pieza? Según las recomendaciones de ingresos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) un arriendo no debe superar el 40% de los ingresos recibidos. Con base en la encuesta que realizamos, para la mayoría de foráneos el arriendo ideal debería rondar los 600.000 pesos, ya que más del

La criminalización a la protesta social de las mujeres: otra VBG

La criminalización a la protesta social de las mujeres: otra VBG

El hostigamiento a las mujeres marchantes del 8M ocurrido en la ciudad de Medellín, es también una violencia basada en género. Catalina Cano, abogada feminista y coordinadora del Centro de Estudios de Género de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Antioquia opina al respecto en esta entrevista.   Conoce más de esta conversación sobre derechos humanos y violencias basadas en género aquí.  

Sobre la respuesta de Yohir Akerman

Sobre la respuesta de Yohir Akerman

Aunque el columnista y consultor Yohir Akerman le resta importancia a sus labores en Guidepost, las actas de la empresa dan cuenta de su posición de poder. Editorial. El presidente para América Latina de Guidepost Solutions, Yohir Akerman, defendió el informe que la empresa que dirige y gerencia en Colombia hizo a favor de Chiquita Brands en el juicio que enfrentan directivos bananeros por la financiación de grupos paramilitares.  En su más reciente columna de la revista Cambio, el consultor y periodista Akerman dijo que se había declarado impedido para conocer y participar de la elaboración del informe, que contenía una serie de omisiones y falsedades en defensa de Chiquita Brands, esas mismas que VORÁGINE documentó una a una, en un trabajo de recolección de testimonios, documentos oficiales y reportes de prensa de la época. Sobre esto último Akerman evitó referirse en detalle, aunque aseguró que VORÁGINE solo se centró en diez páginas de 56 “pescando elementos convenientes para insinuar un ataque en mi contra”, escribió. Al final del texto, Akerman se presentó como “investigador corporativo” en el “campo privado” y como “columnista” en el “público”. Lea: Los informes de Jorge Restrepo y la empresa de Yohir Akerman a favor de Chiquita Brands El periodista no mencionó que el informe de la empresa que dirige y gerencia seleccionó datos convenientes a la defensa de Chiquita Brands, como por ejemplo que antes de 1999 no existían registros públicos que denunciaban una connivencia entre las Convivir y los paramilitares. “Como dije al empezar esta columna, mi trabajo como presidente para América Latina de Guidepost, me llena de orgullo y satisfacción”, agregó en su tribuna periodística. Akerman tampoco se refirió a la tergiversación que hizo Guidepost para darles plena credibilidad a unos testimonios de exdirectivos de las Convivir que dijeron haber desconocido que Raúl Emilio Hasbún, excomandante del Bloque Bananero, era un comandante paramilitar. La compañía expuso como verdades los dichos de Arnulfo Peñuela Marín y Alberto Osorio, pero omitió que ambos fueron condenados por sus comprobados nexos con el paramilitarismo. En el caso de Peñuela el juez que lo condenó desmintió los apartes citados por Guidepost. Pese a las omisiones y falsedades descritas en el texto de VORÁGINE y que la opinión pública no conocía, Akerman dijo en su columna: “Ahora tengo que escribir sobre estos dos mundos en los que me muevo que se conectan por un factor: la búsqueda de los hechos, las pruebas y la verdad”.  El informe de Guidepost distorsiona hechos probados por Justicia y Paz que dejaron miles de víctimas en el Urabá antioqueño y que, en el caso de Colombia, aún no han encontrado justicia. Las omisiones y falsedades del informe de la empresa, que no menciona Akerman en su columna, fueron presentadas en un juicio que tendrá consecuencias para las víctimas. El informe fue encargado a Guidepost por la firma de abogados Prias Cadavid, quienes a su vez trabajan para Chiquita Brands en su defensa jurídica. Hay una transacción de por medio que no había sido mencionada por Akerman pero que ya es pública gracias al reportaje que publicamos. El trabajo de VORÁGINE, no obstante, se centró en transparentar ante la opinión pública las falsedades del trabajo de Guidepost en un juicio de trascendencia histórica. No hicimos valoraciones éticas frente a los oficios de la empresa en el litigio en contra de Chiquita Brands, los lectores por sí mismos las están haciendo.   Pese a que Akerman diga que se trató de un artículo que tenía la intención de afectarlo personalmente, tanto en el desarrollo de nuestro reportaje como en este editorial que publicamos hoy dejamos pruebas a los lectores que dan cuenta de que Akerman en Guidepost no es solo un empleado, así asuma parcialmente las responsabilidades del informe para Chiquita Brands y niegue las omisiones y falsedades que terminaron distorsionando la conexión entre los empresarios bananeros y la comprobada historia de violencia que dejaron los paramilitares en el Urabá antioqueño en las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX.     Akerman dijo en su columna que no conocía hasta la semana pasada el informe que elaboró la empresa que dirige y que representa. Esa no fue la sensación que nos quedó cuando lo llamamos el pasado viernes 21 de junio. El periodista y consultor, que habló off the record, en ningún momento dijo no conocer el documento. Al contrario, estaba enterado del trabajo que Guidepost hizo a través de la firma de abogados Prias Cadavid —que como dijimos defiende a Chiquita en Colombia— en torno a la consecución de evidencia y a los análisis que hicieron de las declaraciones de los paramilitares. No revelaremos sus respuestas off the record así él haya roto el pacto diciendo algo distinto en público, y matizado en su columna. Lo que sí podemos decir ahora es que Akerman nos notificó que el informe no lo había elaborado él sino su “socio” Andrés Otero Leongomez, y así lo expresamos con claridad en el reportaje. En la investigación que publicamos el pasado domingo dejamos claros dos hechos. El primero: que Akerman y Andrés Otero Leongomez son las caras visibles de Guidepost, en ningún momento dijimos que eran sus socios. Y si por el título se puede interpretar que Akerman es el dueño, nosotros, a diferencia de Akerman, no tenemos ningún problema en reconocer que se hubiese podido decir de forma más precisa. La autocrítica en el ejercicio periodístico hace parte de asumir la responsabilidad de cada línea que publicamos. En el cuerpo del artículo de VORÁGINE queda claro que Akerman no es socio ni accionista o dueño de Guidepost, pese a tener una figura claramente relevante en la representación de los intereses de la compañía, como se verá líneas más adelante. “Guidepost es una empresa con sede en Nueva York que tiene oficinas en Bogotá y en Miami. En varios artículos de prensa en Colombia sus caras visibles han sido Andrés Otero Leongomez y Yohir Akerman. Otero es el primer suplente del gerente de la firma y

Los informes de Jorge Restrepo y la empresa gerenciada por Yohir Akerman a favor de Chiquita Brands

Documentos con falsedades y omisiones fueron presentados ante un juez por la defensa de empresarios bananeros investigados por financiación de paramilitares. Ilustración: Camila Santafé La bananera Chiquita Brands sufrió uno de los reveses judiciales más grandes de su historia. Un jurado federal en Estados Unidos condenó a la multinacional a indemnizar a ocho víctimas de los paramilitares luego de comprobar que esa empresa financió, por lo menos, durante siete años a ese grupo criminal. En Colombia exejecutivos de esa compañía y de Banacol, empresa antioqueña, afrontan un juicio por concierto para delinquir y financiación de grupos paramilitares. En medio de ese proceso los exdirectivos han encontrado aliados para su defensa que han rendido informes confidenciales con falsedades y omisiones para reforzar las tesis de Chiquita Brands y de Banacol. Un contexto importante para entender el contenido de los informes: La Fiscalía acusó el 17 de septiembre de 2009 a un grupo de 10 empresarios por concierto para delinquir. La entidad señala a los exdirectivos Banacol de haber entregado 7.000 millones de pesos a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) por medio de las Convivir. Utilizando el mismo esquema, Chiquita Brands aportó, entre 1997 y 2004, 1.7 millones de dólares al grupo criminal. El ente investigativo pretende probar que esos pagos los hicieron a las cooperativas Convivir de Urabá que, aunque eran cooperativas legales, en esa región fueron controladas y fundadas por los grupos paramilitares. Los empresarios aseguran que desconocían la relación de esas organizaciones con el paramilitarismo. La empresa gerenciada por Yohir Akerman Uno de los documentos presentados por la defensa de los bananeros en el juicio fue elaborado por la empresa Guidepost. El informe está fechado el 13 de julio de 2020 y tiene el rótulo “Privilegiado y confidencial”. VORÁGINE accedió a las 55 páginas de ese archivo. Guidepost es una empresa con sede en Nueva York que tiene oficinas en Bogotá y en Miami. En varios artículos de prensa en Colombia sus caras visibles han sido Andrés Otero Leongomez y Yohir Akerman. Otero es el primer suplente del gerente de la firma y columnista del diario La República. Akerman es el gerente, presidente de la empresa en América Latina y columnista de la revista Cambio. En una entrevista que Otero le dio al diario Portafolio habló del tipo de trabajo que hace la empresa, aunque sin mencionar a sus clientes: “en Colombia hemos tenido dos casos de empresas acusadas de tener vínculos con paramilitares, y nuestra tarea fue analizar todas las acusaciones. Logramos desvirtuar, con hechos, que esos testimonios o declaraciones no eran más que montajes de personajes que estaban buscando rebaja de penas ante la justicia”. Akerman y Otero eran socios en la compañía Custom Information Services (CIS), proveedor de investigaciones especializadas, inteligencia y manejo de reputación, según la página web de Guidepost. Esta última adquirió a CIS en 2019, tal como lo reseñó un artículo del diario La República titulado: “Esperamos en tres años estar superando US$10 millones en ingresos”. Akerman, según la página de Guidepost, también ha cumplido el rol de investigador en apoyo a litigios. Otero, por su parte, fue noticia en abril pasado cuando fue presentado por Chiquita Brands como su testigo en el caso que la Justicia de Estados Unidos seguía en contra de la bananera. “Los otros dos testigos rechazados fueron presentados por Chiquita e incluyeron al investigador privado Andrés Otero Leongomez, y al exagente de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), David Gaddis. Se esperaba que Otero Leongomez desacreditara a dos excomandantes de las AUC sobre si los pagos de Chiquita al grupo paramilitar eran voluntarios o producto de la extorsión. El juez (Kenneth) Marra consideró que el testigo carecía de interacciones personales con los dos antiguos miembros de las AUC”, se lee en una de las noticias que se difundieron. Omisiones convenientes El trabajo de Guidepost en el caso del juicio en contra de los exejecutivos de Chiquita Brands y Banacol estuvo a cargo de Otero, según el documento en poder de VORÁGINE, y se centró en sugerir que los empresarios desconocían los vínculos de las Convivir con los paramilitares. “El primer indicio que logramos ubicar en el archivo público que muestra que las AUC habían infiltrado las Convivir de forma sistemática, y que usaban su estructura legal como escudo para ocultar sus operaciones, fue publicado el 26 de febrero de 1999 por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”, escribieron en su reporte con destino a un juez. Eso contrasta con varios hechos y advertencias previos al informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El informe anual de la organización Human Rights Watch (HRW) de 1998 que relacionaba hechos de 1997 en Colombia decía en uno de sus apartes: “En 1997 recibimos informaciones creíbles que indicaban que las Convivir de las regiones del Magdalena Medio y el sur del Cesar estaban dirigidas por conocidos paramilitares y habían amenazado con asesinar a colombianos considerados simpatizantes de la guerrilla o que se habían negado a inscribirse en las cooperativas”. Los investigadores de Guidepost desestimaron el informe de HRW en un pie de página con la siguiente leyenda: “Por ejemplo, el reporte de Human Rights Watch de 1998 cita reportes del Magdalena medio y el sur del Cesar, áreas cuya presencia paramilitar era conocida, que sugieren las Convivir en ese territorio estaban siendo controlados por los paramilitares. Sin embargo, el reporte no identifica, explícita o implícitamente, a los individuos paramilitares que estaban al frente de las Convivir ni ofrece evidencia que corrobore estos reportes”. Aunque no lo mencione el informe de Guidepost, la presencia paramilitar en Urabá era para aquella época tan conocida como la del Magdalena y el Cesar. Hay más reseñas públicas sobre relaciones entre las Convivir y los paramilitares que aparecieron antes de 1999. Un reporte del diario El Tiempo, que los investigadores de Guidepost ignoraron, indica que un paramilitar que murió perpetrando una masacre en Tocaima (Cundinamarca) era el representante legal de una Convivir de Urabá llamada La Palma. La