El miércoles 5 de agosto, casi un mes después de su posesión, el rector de la Universidad de Antioquia, Luquegi Gil, atendió a los medios institucionales y de la Universidad en un espacio propuesto por la misma rectoría. Allí, ante la pregunta por la participación de la administración dentro de la toma de decisiones del Hospital Alma Máter de Antioquia (HAMA), el rector informó su regreso a la junta directiva del mismo. Además, habló sobre la financiación de la Universidad, los retos que enfrenta la formación académica y el panorama de la regionalización, el bienestar y la convivencia universitaria.
El Consejo Superior Universitario (CSU) eligió a Gil para ocupar el cargo de rector el 24 de junio de 2026 y el acto de posesión se llevó a cabo el 9 de julio. El nuevo rector asumió en un momento de transición entre el gobierno de Gustavo Petro y el de Abelardo De la Espriella y mientras seguía vigente una medida de vigilancia especial por parte del Ministerio de Educación, que finalizó el 31 de julio.
El espacio, llamado “Agenda abierta: el rector responde a los medios de la UdeA”, duró 60 minutos y contó con la participación de la Emisora Cultural Universidad de Antioquia, UdeA Noticias, el periódico Alma Máter, De la Urbe y la Dirección de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia. La agenda estuvo dividida en cinco ejes temáticos en los cuales cada periodista pudo decidir si hacer una pregunta o no.
¿En qué va el HAMA?
La crisis financiera del HAMA no cesa, hoy tiene carteras por cobrar de alrededor de 164 mil millones de pesos nada más de EPS intervenidas por el estado como Savia Salud y Nueva EPS, lo que quiere decir que no le han pagado. Estudiantes, profesores y trabajadores del área de la salud, han denunciado falta de pago de salarios, cesantías y prestaciones, además de cierre de servicios y renuncia de personal. A su vez, el hospital representa un hueco fiscal significativo para la Universidad, pues le debe alrededor de 146 mil millones.
En abril de 2026, la Unidad de Evidencia y Deliberación para la Toma de Decisiones de la Facultad de Medicina publicó un resumen sobre el modelo de gobierno y la figura jurídica del Hospital Alma Máter de Antioquia. El documento analiza la crisis financiera que atraviesa el HAMA y la falta de incidencia real de la Universidad dentro de sus órganos de gobierno. El rector respondió sobre las propuestas de su administración para garantizar que la Universidad tenga una participación influyente en la toma de decisiones del hospital.
“El HAMA fue constituido por dos entidades: la Universidad de Antioquia y la Fundación Universidad de Antioquia, de la cual nosotros también somos partícipes. Hace algunos años se reformaron los estatutos y la Universidad dejó de participar como universidad en el Hospital Universitario; las personas participaban a título personal”, respondió Gil, y contó que, minutos antes del encuentro, se reunió con la asamblea del HAMA.
El rector expresó que durante la reunión hubo una reforma a los estatutos que permite su regreso a la junta directiva del hospital. “El rector de la Universidad de Antioquia se pone la camiseta del HAMA”. Además, insistió en que la Universidad no renuncie al proyecto de hospital universitario:
“Todos los avances científicos, técnicos y en educación que hacemos en salud son avances que revierten inmediatamente sobre la sociedad. Nosotros atendemos a las personas de más escasos recursos. Históricamente la Universidad ha cumplido ese papel en la región y no vamos a renunciar a él”.
Sumas presupuestales
El 30 de julio se conoció que la Universidad de Antioquia recibiría 72.400 millones de pesos que se sumarán a su base presupuestal. Esto tras la transferencia extraordinaria de 70.000 millones por parte del Gobierno Nacional en los primeros días de 2026. Luquegi Gil afirmó que ese dinero hacía parte del Presupuesto General de la Nación del 2025 y que, para este año se enviarán los otros 72.400 millones.
Así, el rector afirmó que la transferencia de ese dinero “nos va a permitir en este año terminar en un equilibrio entre los ingresos y los gastos. Y eso también nos va a permitir que a partir del año 2027 no arranquemos con un déficit que estamos arrastrando”. También dijo que dicha transferencia permitirá que la Universidad no tenga que recurrir a créditos para sostenerse.
Gil también se refirió al incremento de la base presupuestal por la reforma a los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992. Y es que el 3 de marzo de este año, el expresidente Petro sancionó la Ley 2568 de 2026, por lo que los ingresos de las universidades aumentarán con base en el Índice de Costos de la Educación Superior (ICES) y no en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Sobre esto, el rector mencionó que, en las proyecciones iniciales, consideran “que eso va a ser IPC, más dos o tres puntos [porcentuales]”. Además, dijo que saben “que este es un aumento de la base importante, pero no podemos seguir con unos gastos muy por encima de los ingresos que tenemos si queremos garantizar la sostenibilidad”.
Durante la conversación también apareció la pregunta sobre la autonomía universitaria en relación con esta nueva mayor dependencia a los recursos públicos. A ello, Gil respondió que “la autonomía de la Universidad está garantizada por Constitución y por ley”. Mencionó el levantamiento de la medida de vigilancia y dijo que el núcleo fuerte de la autonomía universitaria es el campo académico, representado en, por ejemplo, la libertad de cátedra.
También aclaró que “las obligaciones que tenemos no se cubren todas con los recursos que nos transfiere el gobierno nacional y eso nos implica generar recursos propios”.
Garantizar el funcionamiento de los pregrados
Cuando se le preguntó por la austeridad, el nuevo rector explicó que no plantea recortar fondos generales y se refirió a la necesidad de garantizar el funcionamiento de los ejes misionales: “Lo esencial que nosotros tenemos que garantizar con los recursos es el funcionamiento misional y, dentro del funcionamiento misional, el primer aspecto es el funcionamiento de los pregrados”. En el semestre 2026-1, en la Universidad hubo un total de 41.601 estudiantes matriculados, según el sistema de registro e historial académico MARES. De ellos, 38.988 (el 93.7 %) cursaron un pregrado universitario o tecnológico.
Otro de los temas referentes a la formación académica giró en torno a la baja cantidad de aspirantes y a los retos que la inteligencia artificial y un entorno cambiante representan para el futuro de la academia. El rector se refirió a la necesidad de hacer “una gran reforma curricular en la Universidad” y dijo que “lo que está cambiando en el mundo radicalmente es la forma en la que se genera conocimiento, se preserva conocimiento y se transmite conocimiento”. Durante el bloque también hizo alusión a una formación enfocada en resolver los problemas del futuro.
Sobre la disminución en los puntajes de los exámenes de admisión dijo que “esa sí es una cifra muy preocupante para nosotros”. Explicó que, aunque luego haya procesos de formación, los bajos resultados en los exámenes se “traducen en sus estudios universitarios y probablemente en su desempeño posterior”. Agregó que la Facultad de Ingeniería y la Vicerrectoría de Docencia presentaron un “modelo de preparación para la vida universitaria”, con el objetivo de que las y los egresados puedan enfrentarse a los problemas del futuro.
Una oferta regional descentralizada
La regionalización apareció de manera transversal a lo largo del encuentro. El rector habló de la oferta académica, la descentralización de la investigación y la extensión y la infraestructura de los campus en las subregiones.
Cuando fue preguntado por la oferta de pregrados en las regiones, Gil explicó que cada uno de los programas debe tener un registro calificado para cada sede, por lo que ofertan “sobre la base de registros calificados que tenemos existentes”.
Además explicó que actualmente están adelantando la creación de una oferta planeada anual con las unidades académicas. “Lo que aspiramos es a tener profesores de la región vinculados con los programas que vamos a ofertar en regiones”, dijo. La intención es que mediante esa vinculación, los docentes también puedan tener disponibilidad para procesos de investigación y extensión. Agregó que para ello necesitan “planear qué programas vamos a llevar con mucha antelación”.
Cuando le preguntaron por los planes de infraestructura en las sedes de las regiones, el rector dijo que tenían el reto de construir el plan de desarrollo a diez años de la Universidad. “Tenemos muy claro que un capítulo del plan de desarrollo es el plan maestro de infraestructura mínimo a 10 años”. Además, dijo que es necesario que los campus tengan espacios para las actividades artísticas y culturales.
Finalmente, explicó que, para financiar las obras en la Universidad, es necesario estabilizar la situación económica y dialogar para que se vinculen proyectos de inversión para los campus de las regiones en el Plan Nacional de Desarrollo.
Sobre la propuesta de Ciencias de la Vida en Urabá dijo: “Requerimos el proyecto de Ciencias de la Vida en Urabá, pero este proyecto va siempre y cuando nos aseguren base presupuestal para darle sostenibilidad en el futuro”. También recordó que en marzo el CSU no lo aprobó y señaló que se tendrá que discutir con el nuevo Gobierno.
Atención integral para las VBG
La UdeA cuenta con la Ruta Violeta para la atención de violencias basadas en género y sexuales (VBGS) dentro de la Universidad. Sin embargo, ya ha habido denuncias sobre la deficiencia del espacio y la revictimización en el protocolo hacia las víctimas. En febrero de 2026 la universidad creó la Unidad para la Igualdad de Género y las Diversidades que busca reducir las brechas que afectan a mujeres y diversidades en el ámbito universitario. Sin embargo la efectividad de este espacio y cómo está conformado también ha sido objeto de denuncias.
En su programa rectoral, Gil menciona una “unidad de género con dientes reales”. Por eso, en el eje de bienestar universitario se le preguntó en qué se diferencia su propuesta de los espacios que ya existen:
“Nosotros tenemos un problema estructural en la Universidad de violencias basadas en género y de otros tipos de violencias. La Ruta Violeta se enfoca en la violencia basada en género que es detectada. Pero la política de prevención de las Violencias Basada en Género debe tener un componente de prevención inicial que hoy no lo tiene Ruta Violeta”, dijo.
El rector también mencionó que el protocolo de atención de las VBG debe incluir una política de sanción contra los agresores, función que hoy hace parte de la Unidad de Asuntos Disciplinarios de la universidad. Además, señaló que el comité de género de la Asamblea Multiestamentaria y la Dirección de Bienestar vienen dialogando para hacer el cambio en la ficha de quién va a estar al frente de la nueva unidad.
Ventas informales y consumo de sustancias
Entre agosto y noviembre de 2025, Bienestar Universitario, a través del PAI Conciencia Colectiva, realizó una encuesta sobre la convivencia en Ciudad Universitaria. Los resultados evidenciaron la inconformidad que algunas personas de los diferentes estamentos sienten en relación con las ventas informales, el ruido excesivo y el consumo de sustancias en algunos espacios del campus.
Sobre el tema, el rector insistió en la necesidad de diferenciar la venta informal de alimentos, la venta de licores y la venta de estupefacientes. Asimismo, afirmó que continuará con la ruta de diálogo y acuerdos mínimos que ya ha establecido la institución con los venteros, incluyendo alternativas de formalización y reorganización del espacio. En otras ocasiones, la Asamblea de Venteros ha manifestado su desacuerdo con la última propuesta por la posible afectación de las ventas al alojarlos a todos en un mismo espacio.
Respecto al consumo de licor y sustancias, Gil señaló que el trabajo estaría centrado en la prevención de adicciones y el cuidado de la salud mental.
Finalmente, frente a quienes comercializan licor dijo que “se les indicará que su venta está prohibida dentro de las instituciones públicas”. En cuanto a la venta de estupefacientes enfatizó en aplicar medidas judiciales a quienes incurran en estas prácticas dentro del campus.