Algo huele mal en la quebrada Doña María

La tercera microcuenca más importante del río Medellín ya no tiene playas ni recibe paseos de olla. La expansión urbana, las presiones de empresas agroindustriales y hasta los temores de los habitantes por su seguridad tienen amenazado este afluente: una doña que paría material para construir y ya solo recibe contaminación. Las que antes eran las instalaciones de un balneario ahora le pertenecen a Biociclo, que realiza sus actividades alrededor de la quebrada Doña María, en San Antonio de Prado. Foto: Leidy Restrepo Mesa. Hace muchos domingos que los habitantes de San Antonio de Prado dejaron de bañarse en las playas de la quebrada Doña María. Todavía se ven a la orilla los fogones de leña para montar el sancocho y las piedras tiznadas donde subían las ollas, pero ya nadie quiere cocinar con el agua turbia que desciende por la quebrada, ni tocar ese suelo lamoso de los charcos, ni aguantarse el olor a marrano y desechos que le dañan el paseo a cualquiera. En una casa sobre un lote empinado cerca de la quebrada vive Manuel Velásquez desde hace 43 años. La quebrada suena azarosa y cada vez menos natural, no obstante, el lote, que además comprende su casa y otras dispuestas para recibir a ciclistas, está lleno de fauna nativa que convoca a los animales de la microcuenca. Manuel dice que alrededor de 2005 la gente empezó a dejar de bañarse en la quebrada, con lo que los balnearios y los estaderos empezaron a cerrar. Recuerda a sus vecinos que vivían de los balnearios, hoy construcciones abandonadas. Uno de ellos, calcula, “directa o indirectamente generaba ingresos para más o menos unas 15 personas de la comunidad”. Solo queda uno, al que llegan en su mayoría jóvenes y pocos se meten al agua.  Al frente del último que cerró, se instaló en 2016 Biociclo, una empresa que produce fertilizantes a partir de residuos orgánicos. Según los vecinos, el olor de sus actividades es fuerte, desagradable y los perjudica. Un habitante de la zona cuenta que una de sus empleadas renunció porque se sentía enferma al trabajar allá. Esta es solo una de las presiones sobre la Doña María: otras empresas agroindustriales y la expansión urbana ensucian sus aguas cada vez menos claras. Más que agua para bañarse La quebrada Doña María es la tercera microcuenca más importante para el río Medellín por la cantidad de agua que le aporta. Nace en el cerro del Padre Amaya, en San Antonio de Prado, y desciende por ese lado de la cordillera, regando el corregimiento hasta llegar sucia, furiosa y maloliente al río Medellín, en Itagüí. Según el Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA), en la Doña María hay problemas con el manejo de vertimientos, falta de mantenimiento de pozos sépticos, mala disposición de residuos sólidos, lejanía de los puntos de acopio de basuras y falta de cultura ambiental de las comunidades que viven cerca de la quebrada. Además, hay problemas de deforestación, disminución o remoción de la cobertura vegetal de las riberas, así como asentamientos informales alrededor de la cuenca y cercanía de porquerizas y ganadería. Sin embargo, aún hay turismo. Ciclocampeón y La Casa del Ciclista de Medellín, los negocios familiares de Manuel, hacen rafting y recorridos por la quebrada. Algunas veces incluso con la Secretaría de Medio Ambiente o la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín. Confiesa que el día anterior a los recorridos llama al mayordomo de una finca cercana dedicada a la porcicultura: “Hermano, tengo actividad, para que por favor me cuidés”. En San Antonio de Prado ha aumentado, desde finales de los 90, la agroindustria porcina y avícola que demanda agua para los animales y salidas para el estiércol. Entonces, la microcuenca tiene que abastecer a más marranos y recibir más lixiviados que se escurren por las montañas hasta el cauce de la quebrada. Jeisson Bedoya, antropólogo pradeño, recuerda que de un momento a otro la quebrada cambió su aspecto y sus piedras se volvieron lamosas. Supone que se debe a los desperdicios orgánicos, se queja y luego recuerda el olor: “Es tan abominable que, por la tarde y por las noches, se filtra por toda la cuenca y yo desde mi casa lo siento”. Vive en Pradito, un barrio del corregimiento a cinco kilómetros de las actividades agroindustriales y los vertimientos.  Ana María López, bióloga de la Corporación Pro Romeral, una organización que propende por la recuperación de los ecosistemas y las microcuencas en Antioquia, ubicada en San Antonio de Prado, explica que la razón es el mal manejo de la porquinaza (un fertilizante orgánico obtenido de los excrementos de los porcinos) por falta de alternativas como biodigestores: “La porquinaza, que desde las prácticas ancestrales se usa para fertilizar el campo y los pastos, llega a la quebrada cuando llueve, por escorrentía o por infiltración”. La Doña María es una de las quebradas priorizadas en el Plan de Ordenamiento del Recurso Hídrico (PORH) del 2019 del río Aburrá-Medellín, contratado por el AMVA para administrar de manera eficiente el agua. Sin embargo, la comunidad no ha visto acciones que den cuenta de esa priorización. El 28 de diciembre de 2023, la UdeA actualizó la reglamentación de usos del agua y vertimientos en la quebrada mediante un convenio interadministrativo con Corantioquia y el AMVA. Sin embargo, esa reglamentación solo contempla las descargas directas, así que la caída de porquinaza por escorrentía no es tenida en cuenta.   “Sobre todo como a las cinco de la mañana uno ve bajar la quebrada Larga (afluente de la microcuenca) así, roja y toda cochina” Habitante del sector Los habitantes del sector mencionan algunas empresas de agroindustria que tiñen de rojo y llenan de una espuma alta las quebradas que irrigan a la Doña María. “Sobre todo como a las cinco de la mañana uno ve bajar la quebrada Larga (afluente de la microcuenca) así, roja y toda cochina”, dice uno de ellos, quien decidió no revelar su nombre por miedo a represalias. Para Ana María, la microcuenca no es solo el agua, sino

Paz es paz, pero plata es plata

El proyecto que busca una “paz total” entre el Gobierno nacional y los grupos armados organizados ha sido cuestionado por los mandatarios Federico Gutiérrez y Andrés Julián Rendón. Sin embargo, hay disposiciones legales e intereses económicos que pueden llevarlos a moderar sus discursos para mantener una relación cordial con Petro.  Ilustración: Sara Uribe de los Rios El proyecto de paz del presidente Gustavo Petro, conocido como Paz Total, ha sufrido las dificultades propias de cada mesa de negociación con los grupos armados: el ELN continúa secuestrando; con el Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las Farc se suspenden y reanudan los diálogos; las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) aún no tienen planes de seguir con el proceso; y no existen avances significativos con las bandas delincuenciales del Valle de Aburrá, Chocó, Buenaventura y Cali.   La Paz Total está en crisis, como afirma Germán Valencia, coordinador de la línea de paz del grupo de investigación Hegemonía, Guerras y Conflictos del Instituto de Estudios Políticos de la UdeA. El hecho de que no se haya concretado un marco jurídico que pueda regir a las organizaciones delictivas que no tienen reconocimiento político ‒entre las que están las bandas delincuenciales de las principales ciudades del país y las AGC‒, evita continuar con el proyecto en las zonas urbanas afectadas, explica Valencia. Pese a las dificultades que representa el aspecto legal, la Paz Total enfrenta otros obstáculos, como el apoyo en las regiones.  La crisis ha desembocado en comentarios como los de Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia desde el primero de enero, quien en una entrevista con El Colombiano calificó al proyecto de Paz Total como un “engaño total”; o los de Federico Fico Gutiérrez, nuevo alcalde de Medellín, quien ha dicho que es una “moneda de cambio para las bandas criminales con el Gobierno nacional”. Sin embargo, muchas de estas posturas críticas podrían matizarse con la negociación presupuestal que se avecina en las regiones en el primer semestre del 2024.  Según Juan Antonio Zornoza, doctor en Historia y docente de ciencia política de la Universidad Nacional, Gustavo Petro tiene cartas de interés para las figuras que lo antagonizan desde Antioquia. Ser presidente de la república le permite decidir sobre los recursos que llegan al departamento, lo que lo pone en capacidad de negociar la colaboración de Gutiérrez y Rendón para la implementación de la línea de paz del Plan Nacional de Desarrollo a cambio de los recursos que necesitan para la región.  De acuerdo con un artículo de Camilo Guerra, coordinador del Laboratorio de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad Nacional, para las regiones es fundamental tener el apoyo del Gobierno nacional debido a su influencia en la seguridad, el desarrollo de la industria y el comercio y, por supuesto, el Presupuesto General de la Nación.  Santiago Londoño, exsecretario de Gobierno de Antioquia (2012-2015), le dijo a Guerra que ambos dirigentes “van a buscar a una o varias personas que les sirvan de enlace con el Gobierno nacional”, y destaca al expresidente Álvaro Uribe por su posición en el Centro Democrático, su afinidad con Gutiérrez y su posibilidad de conversar con Petro.  Zornoza, Guerra y Londoño están de acuerdo en que la forma óptima de que ambos bandos se beneficien es mediante puentes que permitan la negociación, ya sea por medios oficiales como la Consejería Presidencial para las Regiones y el Ministerio del Interior, o por medios menos institucionales como las recientes reuniones del mandatario con el expresidente Álvaro Uribe y conversaciones informales como la que, según El Espectador, tuvo Federico Gutiérrez con el asesor presidencial Juan Fernández.  Los contrastes Ambos líderes regionales son conscientes de su posición, por lo que han tomado medidas estratégicas para las negociaciones. Por una parte, Gutiérrez ha sido más conciliador. Mientras fue candidato presidencial dijo en X (antes Twitter) que iba a “dar cumplimiento a los acuerdos de paz” y que contemplaría iniciar un proceso de paz con el ELN cuando esta guerrilla cese las actividades ilegales. Sin embargo, ha criticado la Paz Total por no contar con un marco jurídico de sometimiento definido para los grupos no políticos y porque considera que las víctimas están en un segundo plano, por lo que reclama que tengan un papel protagónico.   Además, los antecedentes de Gutiérrez demuestran que ha tenido interés en la negociación: mientras fue concejal de Medellín (2004-2007), después de la desmovilización de los paramilitares del Bloque Cacique Nutibara, durante la alcaldía de Sergio Fajardo, apoyó la creación de presupuestos enfocados en atención psicológica y oportunidades laborales, educativas y de no repetición que contribuyeran a la desmovilización y reintegración de los paramilitares.  Fico votó sí al plebiscito del 2016, como alcalde de Medellín, por sentirse “optimista frente a lo que se viene para el país”, y solicitó que el municipio hiciera parte del Comité Nacional de Reincorporación una vez firmados los acuerdos de paz. No obstante, en el 2017 fue capturado (y en 2018 condenado) su secretario de Seguridad, Gustavo Villegas, por favorecer desde su puesto, con información privilegiada, a la Oficina de Envigado.  Por su parte, Andrés Julián Rendón estuvo en la coordinación del proceso de desmovilización de alias Karina y más de 30 guerrilleros del Frente 47 de las Farc en Antioquia, mientras era secretario de Gobierno del departamento en la administración de Luis Alfredo Ramos, quien fue condenado por parapolítica en 2021. Rendón votó no en el plebiscito de 2016.  El nuevo gobernador de Antioquia ha tenido una posición mucho más tajante frente a los grupos criminales. Si bien comparte base electoral con Federico Gutiérrez y coinciden en varias ideas políticas, su visión en este tema tiene otros matices. Desde su perspectiva, la única forma de conseguir la paz es por medio del “imperio de la ley en cada rincón del departamento”, como lo ha declarado en entrevistas y redes sociales desde el 2016.   Dentro del plan de gobierno que lo llevó a la Gobernación apenas se contemplan propuestas con enfoque en la paz del territorio. Aunque se destaca la

Ellas también: antioqueñas que abrieron camino en el periodismo deportivo

Pese a obstáculos como el trabajo sin remuneración, la desigualdad salarial y los prejuicios machistas, Esperanza, Lina y Jeraldine han logrado ser tres de las pioneras en el cubrimiento de deportes en Colombia. Aunque han ocupado espacios que antes estaban más restringidos, muchas de esas barreras persisten. Ilustración: Laura Martínez – @LawMartínezR En los 103 años que tenía El Espectador, ninguna mujer había estado en la sección de deportes. La primera fue Esperanza Palacio Molina, una periodista antioqueña que defendió su interés por cubrir estos temas pese a que la presencia masculina era predominante en el gremio. “Al editor le gustaba mucho como yo escribía y sentía que era hora de que una mujer llegara al periódico”, cuenta sobre su llegada a ese medio en 1989.  Antes de estar en El Espectador, Esperanza trabajó en el periódico El Mundo, desde 1983. Aunque desde su llegada expresó su deseo por cubrir deportes, comenzó en la sección cultural. Luego le permitieron encargarse del fútbol aficionado y otros deportes menos populares en Colombia. Una vez empezó a cubrir fútbol profesional, en 1986, nunca lo dejó.    En El Mundo estuvo hasta 1987. “Un día el director me dijo que tenía que volver a cubrir fútbol aficionado, porque a partir de ese momento él iba a cubrir el profesional. Yo no le hice caso y seguí. Entonces él me llamó y me dijo: ‘¿Es que vos no has entendido que ya no vas a cubrir más fútbol profesional?’. Le dije: ‘Ah, bueno, entonces me voy’, y renuncié”, relata Esperanza.   Y es que, debido al machismo en Colombia, algunos periodistas hombres se sienten los únicos capaces de trabajar en el periodismo deportivo y no respetan el lugar que las propias mujeres piden, de acuerdo con la investigación “Análisis de las periodistas deportivas en los medios de comunicación en Colombia”, de Juan Andrés Sarcos Araujo, comunicador de la Pontificia Universidad Javeriana. Sarcos destaca, además, que incluso las periodistas mujeres han llegado a normalizar los comentarios machistas. Como comenta Lina López, periodista deportiva de la Universidad de Antioquia y productora de Teleantioquia Deportes, “uno a veces escucha ‘tan bonita pero tan brutica, no domina el tema’. Hay una frase que dice ‘Eh, es que las mujeres no sé cómo ven el fútbol o de una manera diferente o simplemente hablan por hablar’”.  El caso de Esperanza fue excepcional, ya que no pasó mucho tiempo para que le propusieran ser la primera mujer en cubrir deportes en El Espectador luego de su renuncia a El Mundo. Allí cubrió fútbol profesional desde 1989 hasta 1995: registró los mundiales de Italia 90 y de Estados Unidos 94 y acompañó a la Selección Colombia en sus giras previas a los mundiales.   Mientras acompañaba a la Selección antes de la Copa Mundial de 1994, Esperanza se convirtió en la segunda mujer del mundo en entrar a un estadio en Arabia Saudita. “En la delegación éramos 42 personas y yo era la única mujer, tuve muchas dificultades para entrar. Cuando estábamos en migración me llevaron a un cuarto y me revisaron hasta el último pelo. Me miraban con rabia, ¿por qué? Porque no querían a una mujer”, recuerda.   Una vez terminada su etapa en El Espectador, trabajó en El Colombiano entre 1998 y 2007, cuando se pensionó. Luego se dedicó a escribir eventualmente. En 2010 fue la directora de la candidatura de Medellín para ser la sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud, y en 2016 fue la directora de comunicaciones de los Juegos Suramericanos.    Esperanza Palacio es una de las mujeres pioneras del periodismo deportivo en Antioquia y Colombia, quien ha labrado camino desde hace más de 30 años. Como ella, Lina López y Jeraldine Franco, dos periodistas deportivas antioqueñas, también han abierto espacios para que el gremio sea más equitativo y haya más mujeres referentes.   Avanzar entre sesgos   En 2021, Jeraldine Franco pasó a la historia como la primera mujer periodista de Colombia en viajar a cubrir el Tour de Francia completo. Lo hizo para DirecTv Sports. Ese mismo año dirigió las comunicaciones del Proyecto Avanzado de Desarrollo (PAD) de ciclismo y judo, en el marco de Talentos Colombia, iniciativa del Ministerio del Deporte y las federaciones colombianas.   La trayectoria de Jeraldine ha sido amplia, ha trabajado en medios como el canal CNC Medellín, en programas como Gente, pasión y fútbol, ha escrito para la revista Futbolete, entre otros. Pero sus inicios en el medio fueron hostiles. A sus 21 años ingresó a Caracol Televisión: “Cuando entras a un medio grande, las personas empiezan a hablar. A pesar de que ya llevaba años y me reconocían, yo escuchaba: ¿ella por qué tan chiquita en ese medio? ¿A quién le ha ganado, o qué? ¿Por qué no meten a una persona con más experiencia?”.    Esos comentarios se vuelven paisaje en los medios de comunicación y se potencian en escenarios del gremio deportivo. “Creo que en un mundo donde abundan los hombres, llega una mujer y no faltan los comentarios, los piropos, como lo llamamos, eso de ‘nos echaron los perros’ y creo que esas situaciones nos pasan únicamente a las mujeres”, comenta Lina López. También afirma que, pese a que con los años el gremio ha cambiado, se siguen escuchando algunas de esas frases y que las críticas que le hacen a un periodista son muy distintas a las que le hacen a una periodista, ya que los comentarios hacia ellos rara vez tienen que ver con su aspecto físico.   Lina López trabaja en Teleantioquia Deportes: fue la primera mujer en entrar a este equipo y la primera en producir el programa, en el que ahora participan otras mujeres. Justo en ese canal comenzó su carrera, en el 2006, cuando ingresó a hacer sus prácticas en un programa llamado 45 min y en el noticiero. Una vez terminadas, trabajó en Noticias Telemedellín.   Lina fue corresponsal de Caracol Televisión en Antioquia durante 9 años. En ese medio cubrió eventos deportivos como el mundial de BMX, el mundial de fútbol de Rusia 2018, entre otros. Tiempo después de tomar la decisión de

Tributación directa: ¿una propuesta viable?

Andrés Julián Rendón, gobernador electo de Anrioquia, propuso un referendo para que los departamentos se queden con los recursos recaudados de los impuestos. Expertos opinan sobre la viabilidad de esta propuesta.

Nadadora Rionegrera consigue la primera medalla de bronce en los juegos nacionales

El 24 de noviembre, Ana Sofía Serna Rivera obtuvo la medalla de bronce en los Juegos Nacionales en la categoría de 100 metros pecho, siendo la primera deportista de Rionegro en lograr este reconocimiento en natación. En esta entrevista aborda los desafíos que enfrentan los deportistas de alto rendimiento en las regiones de Antioquia.   ¿Qué tan diferente es ser deportista de alto rendimiento en la región? Esta pregunta la aborda Ana Sofía Serna Rivera, que cuenta los retos que enfrentó para convertirse en medallista nacional. Desde su experiencia, señala la determinación que se necesita para representar al departamento en los juegos nacionales y anima a jóvenes deportistas a perseguir sus metas con pasión y constancia.  https://www.youtube.com/watch?v=EWAP7AEuubY

La fiebre norteamericana que marchita las aguas de Bello

Quitasol desde los aires. Foto: John Fredy Ramírez.

En medio del cerro Quitasol, en Bello, está Norteamérica, un barrio de mansiones de estratos 4 y 5 donde viven políticos, artistas y empresarios que llegan buscando la armonía de la naturaleza en un hogar cimentado sobre una zona de conservación ambiental.  Quitasol desde los aires. Foto: John Fredy Ramírez. Entre los municipios de Bello y San Pedro de los Milagros, en Antioquia, está el cerro Quitasol, un baluarte del agua que alimenta al Valle de Aburrá. Tras de sí, se encuentran corredores de vida estratégicos que conectan el páramo de Las Baldías, las cumbres de Altos de Medina y el embalse Río Grande II, que suministra de agua al 96 por ciento del Valle de Aburrá. Además de la riqueza en biodiversidad, el cerro también es meca de cultura e historias. La más conocida es el camino de piedras que construyeron los indígenas nutabes, que habitaban esta zona antes de la colonia. En septiembre de 2020, después de años de estudios, Corantioquia declaró este cerro área protegida en el documento síntesis de ‘Distrito Regional de Manejo Integral Quitasol – La Holanda’, con el fin de “contener los procesos de urbanismo desordenado en el margen occidental del Valle de Aburrá, y preservar los servicios ecosistémicos de aprovisionamiento como el del agua”. En dicho informe técnico incluyeron 5.390 hectáreas de montañas entre los municipios de Bello, San Pedro de los Milagros, Barbosa, Girardota, Copacabana y Donmatías, de las cuales el 56 por ciento están en jurisdicción del primer municipio. Sin embargo, antes de que se consolidara la declaratoria, empezaron a construir en este cerro, a pasos agigantados, una ciudadela de mansiones que amenaza con marchitarlo. Dentro de las casonas hay poderosos inquilinos y detrás de este proyecto inmobiliario está una firma llamada Norteamérica.  **** Nethie Ochoa, una mujer de 37 años, es guardiana del cerro. Su padre, Neyl Ochoa, es un artesano del municipio que habitó la finca Corrales en el Quitasol con su familia desde 1997, cuando recibió una oferta laboral como guardabosques. La finca queda, aproximadamente, 3 kilómetros arriba del casco urbano. Para esta familia de 6 hijos educados en casa por su mamá, Ruthie Laguado, fue el lugar ideal para pasar una de las mejores épocas de sus vidas. Según Nethie, “Corrales se convirtió en esos cinco años en un espacio de diálogos sobre la naturaleza y convivencia con campistas que subían cada ocho días. Se creó un espacio importante de encuentro ciudadano y construcción de paz”.   Así fue hasta 2001, momento en que la Alcaldía de Bello construyó un parque ambiental, pero esto no incluyó la contratación de más guardabosques ni tampoco estrategias de educación ambiental; llegó un alud de peregrinos que trajeron consigo contaminación e inseguridad. Cuando la Contraloría inspeccionó la obra, Ruthie denunció falencias como su construcción con madera verde, que al secarse se deforma. Por esto empezaron a recibir amenazas y decidieron salir de allí en 2002. Nethie describe su sentimiento sobre la finca Corrales como una melancolía propositiva: “No veíamos las ruinas, sino que todavía se podía rescatar algo. Hay que esforzarnos por lograr que esto vuelva a ser un espacio habitado”. Ahora forma parte del Colectivo Corrales Quitasol, que busca rescatar esta finca del olvido. Hacen veeduría a la declaratoria de área protegida por parte de Corantioquia, y también al proyecto que lleva Edunorte para construir miradores en el camino de piedra (que hasta el día de hoy está en mora de cumplimiento). Edunorte fue creada por el Concejo de Bello para tercerizar contrataciones de obras públicas. Tiene congelada la construcción del Parque de Artes y Oficios, para la que subcontrató, por medio de una invitación abierta, a IDC Inversiones, empresa con un amplio historial de contrataciones públicas. Su propietario, Luis Felipe Agudelo, es un empresario aliado de Luis Pérez. Como esta, hay historias similares que han vivido miembros de los proyectos ambientales que iniciaron a finales de 1990. Por ejemplo, el Bello Proyecto Quitasol buscó defender este terreno plantando una línea de guayacanes amarillos y haciendo recorridos educativos. En una ocasión, varias personas que subieron al cerro fueron atracadas y amenazadas con armas de fuego, por lo que muchos desertaron del proyecto.    Pero las administraciones se interesaron en otras cosas. En 2009 se ajustó el Plan de Ordenamiento Territorial durante la primera alcaldía de Óscar Andrés Pérez, quien fue condenado el 9 de julio de 2023 por el Tribunal Superior de Medellín por “contrato sin cumplimiento de requisitos legales cometido en concurso heterogéneo con el delito de peculado por apropiación, por hechos relacionados con la suscripción y ejecución de un contrato en el año 2010”. Dicho ajuste dio entrada a las viviendas de estratos 4 y 5, generando un boom inmobiliario. Actualmente, Bello es el segundo municipio más poblado del Valle de Aburrá. De acuerdo con Planeación Nacional, es el que más recibe desplazamientos interregionales. Según el Dane, hoy cuenta con 561.955 habitantes y más del 98 por ciento es población urbana, aunque más del 86 por ciento es suelo rural. Ese fue otro de los cambios que vinieron con los ajustes al POT: la adjudicación de zonas rurales como zonas suburbanas y la creación de nuevas centralidades rurales por medio de los artículos 116 y 246. Entre ellas está un área de conservación del cerro Quitasol llamada Buenavista, adonde llegó Norteamérica S. A. S., erigiendo su nombre en la montaña con unas inmensas letras estilo Hollywood, en California.  Conforme José Alberto López Vélez, gerente de Norteamérica S. A. S., desde 2008 se empieza a consolidar el consorcio Norteamérica para la construcción de estas parcelaciones, un proyecto que se presentó a la Secretaría de Planeación de Bello desde 2009. De este consorcio son accionistas John Jairo Suárez Martínez, quien fue representante a la Cámara en 2002-2006 por el partido Cambio Radical, y sus dos hijos, Esteban Suárez Vélez y David Suárez Vélez. También forman parte las firmas constructoras Equiproyectos S. A. S., Inversiones Editec S. A., Norconstrucción S. A. S. y Riomadera S. A. S. Para este cambio en el POT, la ciudadanía

Nuevo mapa político de Antioquia: más coaliciones y más alcaldesas

Con el 99,97% de las mesas informadas (15.837 de 15.841) por parte de la Registraduría, el mapa político del departamento para los próximos cuatro años ya está definido. ¿Qué tanto cambió con respecto a 2019? Foto: Colprensa. Este es el panorama en los 125 municipios de Antioquia: en 80, las alcaldías quedaron en manos de coaliciones, es decir, alianzas entre dos o más agrupaciones políticas para llegar al poder y tomar decisiones en el gobierno de turno. Esta figura no es nueva en Colombia, pero se formalizó en la Constitución de 1991. En 39 municipios ganaron partidos o movimientos políticos con personería jurídica; y en seis ganaron candidatos apoyados por grupos significativos de ciudadanos. El Consejo Nacional Electoral define a estos grupos como figuras temporales que permite “postular listas y candidatos a una determinada contienda electoral”. El Valle de Aburrá: el corazón electoral del departamento En los 10 municipios del Valle de Aburrá se registraron 1’639.774 votos. Esto significa que de todos los votos de Antioquia, el 56,07% se concentra en esta subregión. En Medellín, Federico Gutiérrez, quien obtuvo 689.519, arrasó con el partido Creemos (en 2015 ganó la Alcaldía con 246.221 votos). Esta mismo partido logró la alcaldía de Copacabana con Jonathan Pineda. En La Estrella, el grupo significativo “Una Estrella para todos” ganó con la candidata Liliana Ramírez, prima de Daniel Quintero, exalcalde de Medellín. De acuerdo con los resultados de preconteo, le ganó al candidato Carlos Ramírez por 10 votos. En los siete municipios restantes del Valle de Aburrá, los ganadores fueron candidatos avalados por coaliciones. Gráfica: Walter Arias Hidalgo con datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil. En todo el departamento habían 5’246.344 personas registradas para votar en las Territoriales del 2023. Es decir, de cada cien votantes registrados en el país 13 eran de Antioquia. Este departamento solo es superado por Bogotá en potencial electoral. Creemos, el partido de Fico, obtuvo 751.495 votos para sus diferentes candidatos a las alcaldías en Antioquia, la votación más alta para una agrupación política en el departamento y una de las más altas en Colombia. Sin embargo, estos resultados solo se reflejan en tres municipios donde ganaron los candidatos: Medellín y Copacabana (Valle de Aburrá) y Entrerríos (Norte). Antioquia ha sido un bastión del partido Centro Democrático. Sin embargo, este partido solo ganó en tres municipios: Andes, Donmatías y San Rafael. A pesar de esto, el partido de Álvaro Uribe se quedó con la Gobernación de Antioquia. Es la primera vez que lo consigue. El tradicional Partido Conservador logró 10 alcaldías. Es el partido político, en solitario, que más municipios conquistó. Le siguen el Partido de la U, Alianza Verde y el Partido Liberal. Cada uno logró cuatro. El auge de las coaliciones Las coaliciones se quedaron con 80 alcaldías, el 64%. Esto significa que hubo un incremento del 43% con respecto a 2019, cuando esos grupos ganaron en 56 municipios. Las subregiones donde más vencieron estos pactos fueron Oriente y Suroeste. Cada una con 18 alcaldías. Las coaliciones dificultan el análisis sobre cuál es la postura de un/a mandatario/a municipal frente al Gobierno Nacional. Por ejemplo, en el municipio de Abejorral (Oriente) el candidato ganador fue Manuel Alberto Guzmán de la coalición Unidos Volvemos a Creer. Esta coalición está conformada por el Partido Liberal Colombiano, alineado con el gobierno; el Partido Conservador Colombiano, en independencia y el Partido Cambio Radical que está en oposición. Más alcaldesas A partir de 2024 habrá un 120% más de mandatarias en Antioquia. Fueron 22 las mujeres que se quedaron con las riendas de sus municipios, la mayoría en las subregiones de Oriente y Occidente. En 2019 ganaron 10, cinco menos que en las elecciones de 2015. El aumento de alcaldesas y de coaliciones, y la disminución de partidos o movimiento políticos con personería, y de grupos significativos de ciudadanos, son algunos de los datos que configuraron el nuevo mapa político de Antioquia, al menos en lo que tiene que ver con quienes estarán a la cabeza de las administraciones municipales. Finalizado el preconteo de votos inicia el proceso de escrutinio, el cuál dará de manera oficial el nombre de cada alcalde y alcaldesa de los municipios. Este proceso puede tardar días y en algunos casos puede arrojar que el margen de error del preconteo dio por ganador a un candidato diferente al que pueda quedar en el escrutinio. En La Estrella, por ejemplo, la diferencia entre un candidato y otro es de solo 10 votos y puede que con el escrutinio el candidato ganador sea diferente al que dio el preconteo. En todo caso, en los próximos días se confirmará definitivamente el nuevo mapa político de Antioquia que estará vigente por los siguientes cuatro años. Gráfica: Walter Arias Hidalgo con datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil.

Contra las encuestas: Andrés Julián Rendón es el nuevo gobernador

El candidato del Centro Democrático derrotó al exgobernador Luis Pérez, quien era el favorito de todos los sondeos de opinión. Después de la gobernación de Luis Alfredo Ramos Botero, entre 2008 y 2012, al uribismo le había sido esquivo el máximo poder político de Antioquia, pese a que este departamento es uno de sus principales fortines electorales. Esta tendencia se rompió este 29 de octubre, cuando el exalcalde de Rionegro Andrés Julián Rendón conquistó de nuevo el poder departamental para el Centro Democrático. Con el 88 % de mesas escrutadas, Rendón ya lograba suficientes votos para ser el virtual gobernador. Hasta entonces, obtenía el 46,90 % de los votos (379.121), seguido de Luis Pérez Gutiérrez, quien pese a ser puntero en casi todas las encuestas, quedó en segundo lugar con el 22,35 %. El tercer lugar lo ocupó Luis Fernando Suárez, candidato que representaba la continuidad de Aníbal Gaviria, con 14,15 % de los votos. Este resultado le da la razón a la última encuesta publicada por La Silla Vacía el 26 de octubre, en la que Rendón lideraba la intención de voto con un 37,3%, dejando en segundo lugar a Luis Fernando Suárez con un 15,9% y en tercer lugar a Luis Pérez con un 15,3%. Esa encuesta no acertó en el segundo y tercer puesto. Las alianzas anunciadas por Luis Pérez días antes de las elecciones, en las que se le sumó el apoyo de Julián Bedoya, Gilberto Tobón, Deicy Bermudez y Albert Corredor, no se tradujeron en las urnas. El cambio en la intención de voto en la semana preliminar a las elecciones fue muy marcado: Pérez pasó de ser el favorito con 24,8%, a ser el tercero en la lista, mientras que Rendón saltó del tercer lugar con 13,7% al primer lugar. El nuevo gobernador de Antioquia comenzó su carrera política en 2001 como concejal de Rionegro. Luego, trabajó en el Ministerio de Hacienda como asesor, durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Entre 2008 y 2011 volvió al poder regional y ejerció como secretario de Gobierno de la administración de Luis Alfredo Ramos. Entre 2016 y 2019 fue alcalde de Rionegro. Rendón estudió Economía en la Universidad EAFIT y se especializó en Regulación Económica en esa misma institución. Tiene una maestría en Economía de la Universidad de los Andes y también es magíster en Administración Pública de la Universidad Americana de Washington DC. De la alcaldía de Rendón se desprendió un proceso penal vigente en contra de Rendón. La Fiscalía pidió imputarlo por el presunto detrimento de más de $1.200 millones que iban dirigidos a la construcción de dos CAI de la Policía que se gestionaron como iniciativas para cumplir con su plan de gobierno. Según la Contraloría General los CAI no habrían entrado en funcionamiento y se habrían construido en lotes con otras destinaciones. Una construcción estaba ubicada en el sector Cuatro Esquinas y se adelantó en una propiedad privada y la otra estaba en San Antonio de Pereira en un terreno de utilidad pública donde se tenía previsto un gimnasio al aire libre.

Documental: Diario de un encuentro de paz

Documental: Diario de un encuentro de paz

El Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) «La Plancha», en Anorí, Antioquia, es el lugar en el que lo excombatientes del Frente 36 de las Farc han hecho su tránsito a la vida civil y campesina. Durante el primer semestre de 2018, un grupo interdisciplinario de profesores y estudiantes, de la Universidad de Antioquia, llegó a este ETCR para realizar actividades de capacitación y entablar un diálogo de saberes. Este documental es el registro de el encuentro de paz de estas dos comunidades. https://www.youtube.com/watch?v=f710kybdH4I&t=94s