Hay experiencias que permanecen en el silencio. La depresión posparto es una de ellas. Entre las expectativas de felicidad y el tabú alrededor de la experiencia de maternar, miles de mujeres y personas gestantes atraviesan emociones que no encajan en el ideal de la “buena madre”.

La depresión posparto (DPP) es uno de los trastornos psiquiátricos más frecuentes durante el puerperio, el periodo que transcurre entre el parto y la aparición de la primera menstruación. De acuerdo con el quinto volumen de El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), corresponde a un episodio depresivo que inicia durante el embarazo o en las primeras semanas posteriores al parto.Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 10 % de las mujeres embarazadas y el 13 % de las que acaban de dar a luz experimentan un trastorno mental, principalmente depresión. A nivel global, la prevalencia de la depresión posparto se estima en un 17,22 % con variaciones según las regiones, siendo América del Sur una de las zonas con prevalencia más alta (21.71%), después de África Meridional (39.96%) y Asia Meridional y Occidental, cada una con 22.32% y 19.83% respectivamente.

En Colombia, los estudios disponibles son limitados y antiguos. El estudio más citado es “Depresión posparto en mujeres colombianas: análisis secundario de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud – 2010”, publicado en 2014, el cual estableció una prevalencia nacional del 12.9 %, con una prevalencia mayor en zonas urbanas (15.1%) que en las zonas rurales (6.8%). Por otro lado, los departamentos y ciudades con mayor porcentaje de DPP fueron el departamento de Quindío (22.1%) y Bogotá (18.1%), mientras que los departamentos con menor prevalencia fueron el Amazonas (3.1%) y Guainía (3.5%). Estas disparidades geográficas pueden atribuirse a una combinación de factores que incluyen las diferencias en apoyo social, el acceso a servicios de salud, dificultades financieras, prácticas culturales, etc. Posteriormente, no se ha registrado un consolidado nacional actualizado de acceso público. 

Estos vacíos informativos podrían explicarse, en parte, por el poco interés en el abordamiento del tema y los tabúes alrededor de la maternidad y la salud mental materna, los cuales impiden que muchas mujeres y personas gestantes reciban el diagnóstico y el acompañamiento que necesitan, lo que podría hacer que las cifras de DPP sean mayores como consecuencia de subdiagnósticos y las barreras para acceder a atención en salud mental. 

En este marco, nace «Mala Madre»: voces de la depresión posparto, un proyecto de investigación-creación que explora las experiencias de mujeres que atravesaron la depresión posparto. A través de fotografías, testimonios, cartas, entrevistas con doulas y psicólogas, y espacios de participación colectiva, el proyecto busca acercarse a las emociones, tensiones y transformaciones que habitan esta experiencia. Observa, escucha y conversa con las historias que dieron origen al proyecto a través del álbum fotográfico, las cartas y el muro digital colectivo.

Reconstruyendo el pasado

La depresión posparto suele desarrollarse en espacios íntimos y cotidianos, lejos de la mirada pública. Las fotografías y testimonios que conforman este álbum buscan acercarse a las emociones, experiencias, conocimientos y reflexiones de mujeres que la vivieron y quienes las acompañaron en el proceso, buscando observar lo que con frecuencia permanece oculto: el cansancio, la culpa, la incertidumbre, la resistencia y la búsqueda de nuevas formas de habitar la maternidad.

Cartas a la inquilina

¿Qué ocurre cuando se le escribe una carta a aquello que transformó nuestra vida?

Las cartas reunidas en esta sección fueron escritas por madres que decidieron dialogar con la depresión posparto entre reconciliaciones, aprendizajes, motivaciones y reflexiones.

Mensajes para mamá

Para criar a un niño se necesita una tribu, y la depresión posparto no es una experiencia exclusivamente individual, está atravesada por las redes de apoyo, las condiciones sociales, las expectativas culturales sobre la maternidad y las conversaciones que una sociedad está dispuesta —o no— a tener. 

Este muro digital reúne reflexiones, mensajes y aportes de quienes decidieron sumarse a la conversación. Participa y escribe un mensaje para una madre, para la tuya, para ti misma o para ti mismo, para alguien que hoy atraviesa la depresión posparto o para quien, en el futuro, llegue a Mala madre y encuentre tus palabras. También puedes leer los mensajes que otras personas han compartido y responder a alguno de ellos.

Durante mucho tiempo, la maternidad ha sido narrada desde ideales de plenitud, sacrificio y felicidad permanente. Sin embargo, existen experiencias que no encajan con esos relatos. Escuchar esas voces, reconocer sus matices y abrir un espacio para hablar sobre salud mental materna sin miedo, sin culpa ni vergüenza es el primer paso para que deje de vivirse en soledad.

Gracias a Carolina Peña y Pilar Lugo* por compartir sus historias. Y a Estefanía Cañas, doula, y a Susana Enciso, psicóloga y doula, por aportar sus conocimientos y experiencias acompañando a mujeres.

Dedicado a Yusnay Chaverra Asprilla, madre de la autora y una mujer más que también atravesó depresión posparto.

*Nombre cambiado por petición de la fuente.

Producción

Heidy D. Chaverra | heidy.diaz1@udea.edu.co

 

Con el apoyo de