Periodista en obra

Periodista en obra es un especial transmedia construido mediante búsqueda documental, entrevistas, talleres, ejercicios performáticos y encuentros de participación sensible que aborda las experiencias laborales de quienes pertenecen a la industria periodística colombiana y los sentires de quienes estamos estudiando para pertenecer a ella. También puedes entrar al especial acá.

¿Podría hoy ser más potente tu celular que el Apollo II?

Antes de que existieran las pantallas táctiles, las apps y los dispositivos que llevamos en el bolsillo, una computadora del tamaño de una maleta fue capaz de guiar a los seres humanos hasta la Luna. Hoy, en cambio, basta con sacar el celular para tener en la mano una potencia tecnológica que supera, por mucho, a la de aquellas primeras misiones espaciales. Esta comparación no solo evidencia cuánto ha avanzado la tecnología, sino que también plantea una pregunta: si el celular de hoy es más potente que las computadoras que nos llevaron a la Luna, ¿por qué no lo usamos para viajar al espacio? A lo largo de esta experiencia vas a explorar cómo tres dispositivos —el Apollo Guidance Computer, el sistema de Artemis II y un celular actual— representan distintas etapas de la evolución tecnológica. Más allá de los números, descubrirás que en el espacio no siempre gana el más rápido o el más moderno, sino el más confiable. Y si quieres poner a prueba lo aprendido, también podrás adentrarte en un tarot interespacial, donde cada dispositivo se convierte en una carta con personalidad propia: desde reliquias robustas hasta inteligencias brillantes pero frágiles. Porque en el espacio, como en las cartas, no todo lo que parece poderoso es realmente lo que sobrevive. Prepárate para comparar, cuestionar y sorprenderte: porque entender la tecnología que nos llevó a la Luna también es entender la que llevas todos los días en el bolsillo.  Metodología Este contenido interactivo se construyó a partir de un enfoque comparativo técnico y explicativo sobre la evolución de la tecnología en la exploración lunar. En una primera etapa, se definieron tres ejes de análisis: el Apollo Guidance Computer (AGC), los sistemas de cómputo de la misión Artemis II y un celular actual, con el fin de contrastar sus capacidades, limitaciones y contextos de uso. Luego, se realizó la recopilación de información técnica de cada dispositivo, incluyendo características como procesador, memoria, peso, interfaz y sistema operativo. Para ello, se consultaron fuentes institucionales y especializadas, entre ellas documentos oficiales de la NASA, reportes técnicos de empresas como Honeywell Aerospace y Lockheed Martin, así como materiales divulgativos y artículos periodísticos sobre la misión Artemis II y tecnologías espaciales. En una tercera etapa, la información fue organizada bajo criterios de equivalencia (RAM, almacenamiento, arquitectura, consumo energético y resistencia), lo que permitió traducir datos técnicos a comparaciones comprensibles para públicos no especializados. A partir de esto, se construyó una narrativa que no solo explica diferencias de potencia, sino también la importancia de la fiabilidad en entornos extremos como el espacio. Finalmente, se diseñaron elementos interactivos como la comparación entre dispositivos y el tarot interespacial, una herramienta narrativa que reinterpreta los equipos tecnológicos como arquetipos, facilitando la apropiación del contenido mediante el juego y la exploración. Esta estrategia busca reforzar el aprendizaje a través de la interacción, combinando divulgación científica con recursos creativos. Your browser does not support the video tag.

Bitácora de datos para explorar la Luna tras el vuelo de Artemis II

Con el exitoso regreso de la tripulación Artemis II, nos sumergimos en nuestra propia expedición narrativa para descubrir más sobre nuestro satélite. Desde el curso Producción y Géneros III, abordamos este hito histórico mediante una serie de relatos interactivos de periodismo de datos que exploran las complejidades de la Luna y su relación con la Tierra. Te invitamos a navegar por esta bitácora y, sobre todo, a divertirte y aprender con lo que hemos preparado.  Encontrarás desde una calculadora lunar hasta piezas que cruzan la tecnología, la historia, la literatura y el cine. ¡Anímate a explorar!  Chequea la ciencia del espacio en el cine y la literatura La ciencia ficción sobre el espacio ha representado a la Luna de múltiples maneras. Como un queso, como un escenario al que se puede llegar en pocas horas o como un territorio donde se puede silbar. ¿Qué tanto han acertado autores y directores a la realidad de este satélite? Haz este test lunar y descubre las respuestas. Juega aquí  Compara tu smartphone con la ingeniería espacial Si tu celular es miles de veces más potente que las computadoras que nos llevaron a la Luna en 1969, ¿por qué no lo usamos para viajar al espacio? Entender la tecnología que hizo posible el primer gran salto humano al espacio es también entender la que llevas cada día contigo. Prepárate para comparar datos, cuestionar la potencia de tus dispositivos y sorprenderte con este duelo de ingeniería interactivo que te ofrecemos aquí. Compara aquí   Navega por la geopolítica lunar Creamos un mapa interactivo que detalla cada contacto de la humanidad con la superficie lunar: su origen, fecha y coordenadas. Sin embargo, la geografía de las misiones ha cambiado. Mientras la era bipolar priorizó la accesibilidad de la franja ecuatorial, la nueva etapa se dirige al Polo Sur. En los cráteres del satélite, la posible presencia de agua congelada marca hoy la hoja de ruta científica y estratégica de los nuevos actores espaciales. Visita el mapa aquí

Regreso a la Luna: el satélite que el mundo no ha dejado de disputar

Desde el Apolo 11 hasta los rovers chinos en la cara oculta, la luna ha sido el escenario donde el poder se mide en kilómetros de distancia. Medio siglo de alunizajes protagonizados por estadounidenses, soviéticos, chinos, indios y japoneses desembocan hoy en una nueva fase: en 2026, una tripulación humana volvió a orbitarla, y la disputa geopolítica por nuestro satélite se reanuda con más actores y más intereses. En diciembre de 1972, Eugene Cernan y Harrison Schmitt pasaron tres días en el valle de Taurus-Littrow, en la cara visible de la Luna. Eran los últimos humanos en pisar nuestro satélite y, quizás, pocos imaginaban que habría que esperar más de medio siglo para que una tripulación con humanos volviera siquiera a orbitarlo. Ese paréntesis terminó el 1 de abril de 2026, cuando la misión Artemis II despegó desde el Centro Espacial Kennedy con cuatro astronautas a bordo: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. Aunque se trató de un vuelo de prueba sin alunizaje, la misión situó nuevamente a seres humanos en el espacio profundo y confirmó el interés estratégico por el satélite. Durante el tiempo transcurrido desde 1972, la actividad en la Luna fue exclusivamente robótica: China (2013), India (2023) y Japón (2024) lograron aterrizajes con sondas, estableciendo antecedentes tecnológicos para la actual competencia espacial. La Luna en el orden bipolar La primera manifestación de la carrera por la exploración lunar llegó en 1957, cuando el Sputnik 1 soviético sobrevoló territorio estadounidense varias veces al día y demostró que el espacio era, ante todo, un asunto de poder. Como señaló el historiador Eric Hobsbawm en Historia del siglo XX, la expansión económica de posguerra dependió de tecnologías que nadie imaginaba antes de 1945. El cohete y el satélite fueron dos de ellas: nacieron en la industria de guerra para luego convertirse en instrumentos de prestigio nacional. Durante dos décadas, la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética no solo produjo hitos como el Apolo 11 en 1969, sino también la creación de un marco jurídico internacional. Entre 1967 y 1979, la ONU impulsó cinco tratados fundamentales. El más relevante fue el Tratado del Espacio Exterior, que prohibió la apropiación de la Luna y estableció el uso pacífico del cosmos. Sin embargo, otros intentos como el Acuerdo de la Luna fracasaron. Este apenas reunió 18 firmas y ninguna potencia espacial aceptó suscribirlo. Más allá del duelo bilateral: nuevos actores en la carrera lunar Aquel marco legal actual fue diseñado para un contexto bipolar y no previó la complejidad del escenario presente. Aunque la competencia parece centrarse en Estados Unidos y China, el panorama es ahora mucho más multipolar. El país asiático se ha consolidado como una potencia de primer orden: en 2019 alunizó en la cara oculta (misión Chang’e 4) y posteriormente recuperó muestras de esa región. Su programa prevé llevar tripulación a la superficie antes de 2030 y y, junto a Rusia, avanza en la construcción de una estación lunar permanente. A esta dinámica se han sumado India y Japón, diversificando los actores en juego. Sin embargo, el factor distintivo del siglo XXI es la irrupción del sector privado. Empresas como SpaceX, Blue Origin, Boeing y Lockheed Martin han transformado la exploración espacial al reducir los costos operativos y acelerar los tiempos de desarrollo. Geografía del poder en la luna El mapa que sigue detalla cada contacto de la humanidad con la superficie lunar: su origen, fecha y coordenadas. Este deja ver que la geografía de las misiones ha cambiado. Mientras la era bipolar priorizó la accesibilidad de la franja ecuatorial, la nueva etapa se dirige al polo sur. En sus cráteres, la posible presencia de agua congelada marca hoy la hoja de ruta científica y estratégica de los nuevos actores espaciales. Metodología La información sobre los alunizajes desde el siglo XX hasta la fecha fue recopilada y organizada manualmente en una hoja de cálculo de Excel, incluyendo coordenadas, país o agencia responsable, año y resultado de cada misión. Los datos fueron verificados antes de ser utilizados. Con esa base de datos y el apoyo de Gemini AI, se construyó el código para visualizar las misiones sobre un mapa lunar interactivo, ubicando cada alunizaje en sus coordenadas exactas. Las fichas informativas que aparecen al hacer clic en cada punto fueron diseñadas en Canva. ¿Cómo navegar la herramienta? Para navegar la herramienta, el mapa puede desplazarse libremente arrastrando con el cursor, y el nivel de zoom se ajusta con la rueda del mouse. En el panel izquierdo de la interfaz se encuentra el listado de todas las misiones, desde donde se puede seleccionar cualquiera de ellas. Al hacer clic sobre una misión, ya sea desde el panel o directamente en el mapa, se despliega una ficha con fotografía e información básica de esa misión.

Tiros de gracia: las dudas sobre la matanza de disidentes en Guaviare

Los 26 cadáveres organizados de disidentes con tiros de gracia sobre una vía del municipio de El Retorno, ponen en duda la idea de que murieron en combate. También muestran la conexión de la disidencia de “Iván Mordisco” con el Cauca y el drama del reclutamiento de niños.  La vereda Kuwait, en el municipio de El Retorno, Guaviare, es quizá más conocida por el pequeño peaje comunitario ubicado en una tienda debajo de un árbol al lado de la vía que llega al caserío de La Paz. Desafortunadamente, en enero de 2026, se volvió noticia por la aparición de 26 cadáveres organizados sobre esa misma vía, todos miembros de la disidencia liderada por ‘Iván Mordisco’ que opera en la zona. Esta matanza podría ser el episodio más reciente en la confrontación entre el Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF), liderado por alias ‘Calarcá’, y el Estado Mayor Central (EMC) de ‘Mordisco’. Aunque esa disputa no es nueva, este hecho es algo sorprendente porque la intensidad de esa confrontación había disminuido: pese a las amenazas y presiones sobre las comunidades, no se habían dado enfrentamientos entre los dos grupos en los últimos seis meses. Su intensidad ha sido menor que la de confrontaciones en otros departamentos, como Norte de Santander o Cauca. Este hecho tan sangriento deja diferentes interrogantes, al tiempo que algunos detalles importantes para entender el conflicto en esta parte de Guaviare. ¿Qué pasó en Kuwait? Hay distintas versiones. La Fuerza Pública y reportes iniciales hablan de un combate entre miembros del EMBF y el EMC. Este último, publicó un comunicado repitiendo una versión que se movía por redes sociales y WhatsApp, en la que dicen que miembros del grupo del EMBF envenenaron a los del EMC y los asesinaron. Pero los videos de los cadáveres generan más dudas que certezas. Todos los cuerpos tienen heridas de «tiros de gracia», algo particularmente atípico. Aunque en un enfrentamiento un combatiente puede morir por un disparo en la cabeza, en este caso todas las víctimas murieron de la misma manera y sin impactos de bala en otras partes del cuerpo. A esto se suma que parece que todos fueron ejecutados directamente sobre la vía, sin señales visibles de combate. Este patrón indica que los integrantes del EMC no murieron en combate y que, además, habrían sido previamente despojados de sus armas, pues no parece que hubieran puesto resistencia. Es difícil entender cómo 26 miembros de un grupo armado ilegal llegaron a estar en una situación así: sin armas y a la merced de sus asesinos. Aquí la versión del envenenamiento coge algo de fuerza, igual que otra posibilidad: que haya sido un asunto interno del grupo. Ya varios medios, citando información de inteligencia, han reportado que ‘Calarcá’ le pagó $500 millones a alias ‘Korea’, un mando medio del EMC en la zona, por la información necesaria para emboscar a los disidentes de ‘Mordisco’. Estos problemas internos no son nuevos en el EMC en Guaviare. Por meses han rondado rumores fuertes de que algunos comandantes han «vendido» a otros por conflictos entre ellos, lo cual explicaría, según estas versiones, operaciones militares en contra de líderes del EMC que han llevado a la muerte de algunos de ellos, como alias ‘el Paisa’, ex jefe del Frente Primero, en Solano, Caquetá, en abril del 2025. Existen ejemplos desde la creación de la disidencia incluso. Alias ‘Aldemar’, uno de los mandos medios fundadores de la disidencia —y quien operaba en el sector de Kuwait, La Paz y el río Inírida— fue capturado en febrero del 2018. Según miembros del grupo armado en ese entonces, el mismo frente le entregó la información necesaria a la Fuerza Pública para ubicarlo y detenerlo porque se robaba plata. En otro caso, en 2017, el comandante financiero —también fundador del grupo— alias ‘Danilo’, se voló del Frente Primero con alrededor de dos mil millones de pesos; se escapó del caserío de La Paz. Pero todo cambió a finales de 2022 cuando alias ‘Frank’, comandante financiero del mismo frente, rompió con el grupo (otra vez) en La Paz. En ese momento, ‘Mordisco’ respondió violentamente y buscó atacar a ‘Frank’ donde estuviera. Luego ‘Frank’ fue capturado por las autoridades, pero escapó después de recibir casa por cárcel. Desde entonces, ‘Mordisco’ empezó a traer nuevos comandantes al frente, la mayoría desde afuera: ‘El Paisa’ llegó en 2023 desde Caquetá y luego alias ‘Yimmy’ desde el Cauca, por ejemplo. La instrucción de ‘Mordisco’ para ellos era «poner orden», sobre todo internamente. Esta era la prioridad, incluso por encima de mantener la relación política ya establecida con la población civil. Y cumplieron: poco después, habitantes en las áreas de operaciones de estos dos comandantes empezaron a quejarse de su maltrato e imprevisibilidad. Esto no es para afirmar que la matanza se deba a conflictos internos de las unidades del EMC en Guaviare, sino para plantear que es otra hipótesis que tampoco se puede descartar. ¿Y La Paz qué? La vereda Kuwait es vecina al caserío de La Paz, el pueblo más importante de este sector del río Inírida, y que es ampliamente conocido en la zona por ser un centro de operaciones de la disidencia del EMC. Los miembros del grupo a veces están uniformados y armados, y citan reuniones en el caserío, incluso con mandos importantes. Según diferentes fuentes, el mismo ‘Mordisco’ a veces pasaba por allá hace unos años. Ellos gobiernan en varios sentidos: imponen normas, resuelven diferencias entre la comunidad, ofrecen protección de enemigos externos, y regulan y participan en la economía de la coca. Ningún foráneo puede entrar sin el permiso del grupo. El control del EMC se extiende desde La Paz hasta la vereda Kuwait, un punto clave para impedir el ingreso de la Fuerza Pública allí, lo que hace indispensable para el grupo mantener dominio sobre este territorio. La Paz depende de la coca para su economía, aunque desde la pandemia también ha habido un aumento en la deforestación en la zona, lo cual ha significado más

“La libertad de prensa está en fase terminal”: dirigente gremial ante nueva ola de censura en Venezuela

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) ha denunciado restricciones a la libertad de prensa en Venezuela tras las noticias del Nobel a María Corina Machado y el atentado a activistas venezolanos en Bogotá en octubre. El periodista y dirigente gremial Edgar Cárdenas explica cómo se vive hoy la censura en el país vecino. Edgar Cárdenas, secretario general del Colegio Nacional de Periodistas en Caracas. Foto: TalCual. En pasado mes de octubre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) de Venezuela alertó sobre nuevos casos de censura en medios venezolanos cuando se conoció que la líder opositora María Corina Marcha recibiría el Premio Nobel de la Paz y tras la cobertura del atentado en Bogotá contra Luis Peche y Yendri Velásquez, activistas venezolanos críticos del gobierno de Nicolás Maduro.  Los episodios de censura más notorios fueron las suspensiones de los espacios radiales de los periodistas Luis Olavarrieta y Shirley Varnagy, ambos transmitidos por el circuito radial Unión Radio, tras informar sobre el Premio Nobel concedido a Machado. Denuncia del SNTP ante nueva ola de censura. Para profundizar en la situación actual de la libertad de prensa, y en el marco de la reciente entrega del Premio Nobel a Machado en Oslo, conversamos con Edgar Cárdenas, periodista y secretario general del Colegio Nacional de Periodistas en Caracas, quien detalla cómo se manifiestan hoy las restricciones informativas en el país. ¿Usted percibió la censura que denuncia el SNTP? Sí, ciertamente hay una política de censura que forma parte de una política de agresiones a periodistas y medios, y lo que busca es silenciar la información. Se trata de que la gente no conozca lo que acontece.  Según la visión del Gobierno venezolano, los ciudadanos deben conocer los hechos noticiosos solamente a través de las plataformas que dependen del sistema de medios públicos del Estado venezolano o de aquellos medios que les son afectos. Lo que implica, por supuesto, que no hay libre circulación de las ideas, que no hay pluralidad. Volviendo a los dos casos particulares [el caso de dos jóvenes activistas venezolanos que fueron atacados en Colombia y el caso del otorgamiento del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado], ciertamente reventaron y colapsaron las redes sociales, pero hubo prohibiciones en los distintos medios de comunicación. María Corina Machado, líder opositora venezolana, y los activistas Luis Peche y Yendri Velásquez. ¿Cómo se presentan estas prohibiciones? ¿de qué manera? Antes los institutos oficiales emitían una comunicación prohibiendo los contenidos, ahora no. Ahora son llamadas, no dejan rastro. Ahora es una llamada de una alta autoridad, de una alta esfera gubernamental, que le dice a un canal de televisión o a una emisora de radio que no puede tener este dictado, que no puede decir aquella otra palabra, y los medios, por supuesto, tratando de sobrevivir, asumen ese tipo de posición. ¿Cuáles son los riesgos? ¿Qué herramientas utiliza el gobierno para censurar? En Venezuela actualmente tenemos 18 periodistas y trabajadores de la prensa detenidos por informar con imputaciones por “terrorismo” o por “incitación al odio”.  Se ha venido estructurando un andamiaje jurídico que permite silenciar la información a través de estos instrumentos que lo que buscan es criminalizar la opinión y legitimar la censura. Hay una cantidad de condiciones que, por supuesto, limitan el ejercicio de la profesión, es arbitrario y termina aterrorizando a los medios de comunicación y periodistas porque es una forma de decir: «Esto es lo que les puede ocurrir a los periodistas que siguen informando de contenido sensible». Algunos periodistas ya llevan más de tres años privados de la libertad. Entonces, yo diría que la libertad de expresión en Venezuela no está en una situación ni siquiera complicada, está en una situación de fase terminal. Porque a medida que el gobierno intente ser el que fije la pauta noticiosa, en esa medida entonces estamos entregando la libertad de expresión y la libertad de prensa. Si ahora nos encontramos con que es el Estado o es el gobierno quien dicta esas pautas, la libertad de expresión prácticamente queda en cero. ¿Qué se puede decir de la autocensura? ¿La hay? Y si la hay, ¿es por miedo? Sí, por supuesto. Ejercer el periodismo, hoy en día, es de alto riesgo, sobre todo en Venezuela, y por supuesto que hay miedo. Vemos cómo todas esas detenciones arbitrarias de periodistas ocurren solamente por el hecho de informar. Hay casos tan lamentables como el de un colega periodista que por cubrir una protesta por falta de agua en una población del interior del país fue detenido e imputado por incitación al odio. ¿Qué se les aconseja a los periodistas desde el CNP en este contexto? Aquí lo más importante, en lo que nosotros insistimos, es que hay que salvaguardar la vida, por supuesto, pero también apegarse a los preceptos éticos que nos obligan a cumplir con nuestra labor, siempre y cuando la seguridad nos lo permita.   Sin embargo, las audiencias hoy en día, y más en estos procesos con gobiernos donde la censura y la persecución a los periodistas es prácticamente parte del día a día, ya han comenzado a entender el contenido entre líneas. Por eso, los periodistas tienen que aprender a escribir precisamente ese contenido entre líneas, y sobre todo cuidar el uso de todas aquellas frases que puedan ser sensibles al gobierno, porque el problema de las altas esferas gubernamentales hoy día es su alta sensibilidad sobre determinados temas. ¿Cómo ve el panorama a mediano plazo? Yo no veo la posibilidad de que esto disminuya, pienso que esto va a seguir arreciando más bien, porque se perfeccionan más las fórmulas y las técnicas para censurar. Vemos ahora que sin cartas, sin documentos, solamente por una llamada ya te pueden censurar. Todo esto a raíz de que dos periodistas conocidos en la radio hicieron un simple comentario sobre que se le otorgó el premio Nobel a Maria Corina Machado e hicieron que el medio los retirara, es decir, salieron de los medios de comunicación [al

Consejo de redacción

CDR

¿Tienes un tema en mente? En De la Urbe estamos listos para escuchar tus ideas periodísticas.

Te esperamos el próximo viernes 26 de septiembre a las 10:00 a.m. en la oficina 10-126, segundo piso.

Recuerda que este es un espacio abierto para las y los estudiantes de la Facultad de Comunicaciones y Filología.

Fuimos tratados como ‘amenaza para el país’ por hacer periodismo

¿Por qué nos vigilan?

La Procuraduría General de la Nación acaba de sancionar disciplinariamente a nueve militares por su responsabilidad en una operación ilegal de inteligencia del Ejército contra periodistas a los que vigiló y sobre quienes armó “carpetas secretas”.   Collage: @camilovargas.designer. Hace cinco años, una investigación de la revista Semana reveló que una unidad de inteligencia militar había construido “carpetas” sobre periodistas nacionales e internacionales y líderes sociales, de quienes recolectó información personal y profesional. La redacción de Rutas del Conflicto, pero también colegas de La Liga Contra el Silencio, estuvimos entre los blancos de esta operación. Entonces, en mayo de 2020, publicamos una carta pública preguntándoles al gobierno de Iván Duque y al Ejército “¿Por qué nos vigilan?”. Nunca recibimos respuesta. Todos los vigilados aparecían (aparecíamos) en diapositivas dentro de los archivos, en medio de mapas de relación que parecían organigramas de grupos ilegales. Los militares habían hecho labores de inteligencia, recopilando y analizando información de fuentes abiertas, como redes sociales, páginas web y otras publicaciones, para crear las “carpetas secretas”, una labor que los militares llamaron “perfilaciones” y “trabajos especiales”. El miedo se disparó entre los jóvenes integrantes del equipo periodístico de Rutas y en las fuentes que solíamos consultar, especialmente organizaciones sociales. Varias personas dejaron de contestarnos telefónicamente y nos expresaban el temor de que nuestras comunicaciones estuvieran interceptadas. Solo aceptaban hablar con nosotros personalmente, lo que representó un enorme reto y un costo emocional y económico, con traslados que nos tocaba hacer en medio del comienzo de la pandemia del COVID-19. La incertidumbre se extendió a la familias de mis compañeros y a la mía propia, luego de que se publicaran más informaciones que señalaban al Ejército de hacer análisis de relación por interacción de redes sociales en los que vinculaban a decenas de periodistas y representantes de la sociedad civil con integrantes de grupos al margen de la ley. Varios de los reporteros de Rutas del Conflicto, que en ese momento no superaban los 25 años, decidieron separarse del equipo. Otros dejaron el periodismo para siempre al verse señalados en los documentos expuestos en medios de comunicación nacional.  Hay numerosos antecedentes de violencia por parte de agentes del Estado en contra de periodistas que cubren violaciones a derechos humanos en Colombia, por lo que entiendo perfectamente la decisión de mis compañeros. Esos documentos no hacen más que señalarnos como si fuéramos potenciales enemigos del mismo Estado. Así nos hicieron sentir, como una amenaza para el país. «Esos documentos no hacen más que señalarnos como si fuéramos potenciales enemigos del mismo Estado». Óscar Parra, director de Rutas del Conflicto Fue muy doloroso escuchar a personas cercanas advertirme que, como director del medio, si algo le pasaba a mis compañeros, la responsabilidad sería mía. Con la incertidumbre sobre si las acciones de los militares continuarían y la presión de las circunstancias, decidí salir del país por unos meses. Me fui a España, gracias al apoyo de Reporteros sin Fronteras. En ese momento, dentro de la redacción, decidimos suspender temporalmente las investigaciones y publicaciones que involucraran a militares. El impacto en nuestra capacidad para ejercer la libertad de prensa fue evidente y grave. Hoy, después de cinco años, por fin, la Procuraduría General de la Nación sancionó en primera instancia a nueve militares, la mayoría de alto rango, por estos hechos que, sentimos, nos pusieron en peligro.  La Procuraduría probó que los militares se “extralimitaron en sus funciones” a la hora de recopilar información personal y profesional de los líderes sociales y los reporteros, incluidos —como ya dije— toda la redacción de Rutas, colegas de La Liga, y periodistas como María Alejandra Villamizar, de Caracol, o Nicholas Casey, de The New York Times. Las sanciones contra los militares son por “faltas disciplinarias graves” e incluyen suspensión e inhabilidad especial de entre tres y seis meses, sin derecho a remuneración. Luego de conocer los detalles del proceso, quedó claro que la recolección de información por parte de la unidad de inteligencia involucrada tenía fines incriminatorios contra nosotros y las demás víctimas. Violaron nuestro derecho a la privacidad, a la libertad de expresión y a la reserva de nuestras fuentes. «Luego de conocer los detalles del proceso, quedó claro que la recolección de información por parte de la unidad de inteligencia involucrada tenía fines incriminatorios contra nosotros y las demás víctimas». Óscar Parra, director de Rutas del Conflicto   En lo personal, valoro la decisión de la Procuraduría. Es la primera entidad del Estado en señalar la responsabilidad de estas acciones cometidas por varios miembros del Ejército colombiano. Aunque la sanción se queda corta y nos falta mucha verdad sobre el actuar de los militares, es un paso importante para que el Estado asuma la gravedad de estos hechos. ¿Por qué decidieron incluirnos en una operación de inteligencia contra grupos ilegales? ¿Qué iban a hacer con esta información? ¿Puede el Estado garantizar que los seguimientos digitales cesaron en ese momento? Son muchas las preguntas que aún quedan por responder. Le pedimos a la Procuraduría que mantenga o amplíe las sanciones a los militares en segunda instancia. También le pedimos a la Fiscalía General de la Nación, que tiene las pruebas desde hace cinco años, que avance con el proceso, y al Estado que garantice que este tipo de violaciones a la libertad de prensa cesen en su totalidad. La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), que nos ha acompañado en el caso, también valoró “el avance en el esclarecimiento de los hechos” con la sentencia de la Procuraduría, pero lamentó que la sanción sea por una falta disciplinaria “grave” y no “gravísima”, lo que implicó una pena menor, desconociendo “la gravedad de la conducta”.  Por ello, anticipó que apelará parcialmente la sentencia. La FLIP también recordó que en el ámbito penal “aún no existen avances significativos”. “La falta de acción de la Fiscalía envía un mensaje de permisividad frente a graves vulneraciones a la libertad de prensa”, señaló en un comunicado.  “La vigilancia ilegal, incluso cuando se realiza a partir de fuentes abiertas, puede

Periodismo en fuga: récord de desplazamientos forzados en Colombia

Crédito: @vivs_studio | Laura Viviana Ortiz.

El temor y las amenazas llevaron el año pasado a un número récord de periodistas a abandonar sus hogares y a cesar o reducir su trabajo. La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) documentó 20 casos de desplazamiento forzado dentro del país y cuatro de exilio en 2024. Ocurrieron en un contexto de creciente violencia contra la prensa, especialmente por acciones de grupos armados ilegales, pero también por represalias frente a denuncias de corrupción.