Sembrando Historias

Sembrando Historias

En Támesis, el taller Sembrando Historias reunió a estudiantes de periodismo y habitantes del municipio en un ejercicio colectivo de escucha y memoria, donde la siembra simbólica y la escritura se convirtieron en herramientas para reflexionar sobre el territorio, su identidad y su cuidado.

Flotantes: historias sobre el agua

La ciénaga del Magdalena se está pintando de verde. El alga Hydrilla verticillata se está proliferando rápidamente afectando a la población de Nueva Venecia, un pueblo palafito que vive de sus aguas.  Ocho estudiantes de periodismo investigaron esta problemática y navegaron por las aguas para ver, percibir, escuchar y entender a través de la comunidad las principales afectaciones, en temas de salud, economía e incluso, supervivencia por la crisis ambiental que crece día a día, desafiando la manera en que viven y se sostienen sobre el agua. Con el paso de los días se evidenció como el alga y otra especie conocida como «batata» terminaron siendo parte de esta problemática. A través de entrevistas con líderes, charlas con los pescadores, testimonios y dictámenes de salud nació Cuando la ciénaga se cierra, una producción audiovisual que narra desde sus habitantes, las principales consecuencias por el estancamiento del agua; problemas de salud derivados de la contaminación, limitaciones en la movilidad en canoa y la afectación en su economía debido a que el principal sustento de los venecianos es la pesca. https://youtu.be/nivDdN7qMUs?si=EdfcYMqJ3hsWAiNT Los relatos y testimonios de quienes habitan Nueva Venecia nos ayudan a remar por las Voces del Agua, una producción sonora que cuenta la historia del municipio, reviviendo la memoria del conflicto armado que marcó al territorio en el año 2000, mientras conecta esta historia con la crisis ambiental actual provocada por la expansión de la Hydrilla verticillata, el alga que dificulta la movilidad en canoa y el acceso al agua limpia. Abriendo espacio entre el alga, se llegó al colegio, donde los trazos, charlas, risas y juegos de los niños y niñas se hicieron presentes para cocrear Los mensajeros de la ciénaga, una cartografía interactiva donde ellos y ellas relatan sus sentires y vivencias por medio de audios, cuentos y cartas que flotan entre las casas palafitas, llevando sus memorias que dialogan con la batata y la Hydrilla, enredándose entre sus días, con sus padres pescadores, con sus dibujos y con el rumor del agua que los sostiene.  Producción Juan Pablo Cardona Ríos  Maria Andrea Carvajal Sotelo  Isabela Echavarría Ortiz  Sofia Carolina Quintero Borja Sara Michelle Montoya Mejía Valentina Aristizabal Diego Fernando Vega Granados Luis Fernando Vélez Aricapa

Semillas de resistencia

Cultura que teje resistencia

Semillas de resistencia Heidy Johana Díaz Chaverra | heidy.diaz1@udea.edu.co Joan Manuel Guarín Castañeda | joan.guarin@udea.edu.co Sara Hoyos Vanegas | s.hoyos@udea.edu.co Verónica Lucía Zarama Guerrero | veronica.zarama@udea.edu.co En Támesis, la defensa del territorio se ha tejido desde lo sensible, lo simbólico y lo cotidiano. Ante la amenaza de la minería, la comunidad ha encontrado en las prácticas culturales no solo herramientas de expresión, sino formas esenciales para proteger la vida. En 2008, la multinacional AngloGold Ashanti anunció su interés en explotar los recursos minerales del territorio bajo el proyecto Minera de Cobre Quebradona, el cual tendrá injerencia en predios de los municipios de Jericó, Fredonia y Támesis. Justamente en este último municipio, sus habitantes crearon una estrategia de defensa del territorio que no se basa solo en discursos políticos ni litigios legales: han construido todo un tejido de resistencia social desde el arte, la educación y la comunicación Estas prácticas no son ornamentos de la resistencia: son su esencia. A través de canciones, murales, tejidos, rituales, programas radiales y aulas escolares los habitantes del territorio han cultivado memorias compartidas, vínculos con la tierra y una conciencia crítica que se fortalece con acciones comunitarias. Resistir aquí ha sido sembrar, cantar, enseñar, recordar y cuidar. “Estas herramientas hacen que se fortalezca el tejido social y que las expresiones artísticas cuenten esa historia de resistencia” Astrid Henao Astrid Henao es tejedora territorial y lideresa social del municipio. En sus palabras da cuenta de cómo la cultura es una práctica viva y transformadora que articula a la comunidad, la memoria y el cuidado del territorio. Con una voz arraigada en el sentir campesino y en la práctica constante de la cultura como resistencia, ha acompañado procesos colectivos que reafirman que en Támesis resistir también es “co-existir”. “El arte, la cultura y la educación son estrategias políticas y poéticas para defender el territorio” Astrid Parra Esto afirma Astrid Yohana Parra Ospina, docente de la Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia, cuya labor se ha centrado en la intersección entre las artes, la educación y la construcción de paz. Desde su experiencia como investigadora y pedagoga, sostiene que la cultura construye identidad, el arte moviliza emociones, la educación siembra conciencia y la comunicación amplifica mensajes. Estos cuatro pilares se han convertido en una cultura de la resistencia que busca sostener vínculos, preservar legados y proyectar un futuro posible lejos del extractivismo.  En esta serie web se recogen cuatro historias donde la cultura se hace visible: una tejedora que articula procesos culturales en defensa del territorio; artistas que cantanla memoria viva del municipio; una emisora comunitaria que informa y moviliza y un colegio donde se educa sobre el cuidado y el arraigo. Explora los contenidos, escucha las voces, recorre los relatos: en este rincón del Suroeste antioqueño, crear también es resistir. Episodio 1: Trazos y ritmos que germinan La resistencia en Támesis se teje desde la propia identidad cultural de su comunidad. Este episodio muestra cómo las expresiones artísticas y culturales se han convertido en un pilar de la defensa territorial: celebraciones, encuentros y proyectos comunitarios que fortalecen el tejido social y ayudan a aliviar la carga que implica resistir en el municipio. https://youtu.be/2Lh13lJZfT8 Episodio 2: Donde florece el mensaje En Támesis, la resistencia a la minería no solo se vive en las calles, sino que también se expresa en cada palabra, imagen y mensaje que circula en el pueblo. Este capítulo explora cómo la comunicación desde la radio y la televisión local informa a la comunidad mientras fortalece la conciencia colectiva, la identidad y la defensa del territorio, dignificando la vida de sus habitantes. https://youtu.be/iPG8i-bBwes Episodio 3: Aulas que florecen En Támesis, el futuro se construye desde las escuelas. En este municipio, cuya historia de rechazo a la minería se remonta a más de dos décadas, las instituciones educativas con enfoque ambiental se han convertido en faros de conocimiento y resistencia en la defensa del territorio. Este episodio explora cómo la educación ambiental y la participación de niños y jóvenes en las conversaciones comunitarias han permeado el sentido de identidad, pertenencia y apropiación del territorio en las nuevas generaciones. https://youtu.be/AhEVyPMl9zY

El agua que cuidamos

El agua que cuidamos

Gonzalo, Gilberto y Blanca hacen parte del grupo de tamesinos que han dedicado su vida a llevar a sus comunidades uno de los servicios más esenciales para la vida: el agua. En Támesis, los acueductos comunitarios se han consolidado como una red extendida y profundamente arraigada en el territorio. Hoy, sin embargo, la amenaza de la minería pone en riesgo la calidad y el futuro de su agua.

Sembrando resistencias

Sembrando resistencias

Parque principal de Támesis, Antioquia. Foto: María Camila García Patiño. Se siembra resistencia como se siembra cualquier cosa: con cariño, paciencia, voluntad, y, sobre todo, con esperanza de poder cultivar sus frutos.  En su tercera acepción, el diccionario de la RAE define resistencia como “un conjunto de personas que, generalmente de forma clandestina, se oponen con distintos métodos a los invasores de un territorio”. La cultura y el arte intencionados en las nuevas generaciones, el poder del agua, la fuerza en los actos cotidianos del campesinado y la búsqueda por desarrollar nuevas economías han llevado a la comunidad de Támesis por diferentes caminos para alejarse de la sombra que amenaza con oscurecer su futuro. Creemos en la importancia y el impacto del periodismo universitario como una herramienta a nuestro alcance para dar a conocer las historias de una comunidad que se enfrenta a la minería en su territorio.  Como periodistas en formación tenemos un compromiso con la verdad y la rigurosidad en la investigación; no tenemos un afán extractivista donde llegar a un lugar, sacar lo que necesitamos e irnos son actos sucesivos. Dentro de nuestras posibilidades buscamos mostrar de forma fiel lo que sucede en Támesis para dar a conocer algunas de las dinámicas de resistencia a la minería que allí se manifiestan. Los tamesinos esparcen semillas y siembran resistencias. Nosotros, estudiantes de periodismo, miramos de cerca sus brotes, los investigamos y ayudamos a que estos sean vistos. Si la minería acecha, Támesis resiste La explotación minera ronda el Suroeste antioqueño desde hace por lo menos dos décadas. En respuesta, los tamesinos se han resistido a los proyectos que intentan extraer riquezas minerales de sus montañas. Hoy, es la minera AngloGold Ashanti la que despierta el rechazo frente a la posible explotación del proyecto Quebradona, entre Támesis y Jericó. Los habitantes defienden que su riqueza son los frutos de la tierra. Anneth Sofía Huérfano Torres | annethsofia.huerfano@udea.edu.co Sofía Parra Álvarez | s.parra1@udea.edu.co Reportaje: Si la minería acecha, Támesis resiste En Támesis, la resistencia a la minería se cultiva como la tierra: con paciencia, esperanza y voluntad colectiva. Cuatro fuerzas sostienen esa defensa del territorio: la labor cotidiana del campesinado, la protección del agua, la apuesta por un turismo que conserva en lugar de extraer y una cultura que transmite memoria y unión. Presiona cada botón para conocer las historias. Agua En Támesis, el agua se convirtió en el corazón de la defensa territorial. Desde los nacimientos y los ríos hasta el agua que sale por la llave, cada gota impulsa la resistencia a la minería. Documental: El agua que cuidamos Reportaje: La minería no calma la sed Campesinos Los campesinos fueron la primera voz en alertar sobre los riesgos del extractivismo. Con su conocimiento del territorio, demuestran que la tierra vale más cuando se cultiva. Entrevista: Voces que siembran siempre y resisten cuando toca Entrevista: Recetario para cosechar resistencias Cultura El arte, a través de la pintura, la música y el encuentro, se transformó en una herramienta defensiva. Cada expresión reafirma que el territorio no es mercancía sino identidad. Serie web: Semillas de resistencia Taller: Sembrando historias Turismo El turismo emergió como una alternativa que valora el paisaje y a sus comunidades. Montañas, cascadas y petroglifos hacen parte de la historia de un pueblo que elige cuidar. Pódcast: Las caras del turismo Dirección – Andrés Camilo Tuberquia Zuluaga Asistencia de dirección – Valeria Londoño Morales Producción – Pablo Giraldo Vélez y Janis Ascanio Maestre Diseño web – Andrés Camilo Tuberquia Zuluaga Diseño sonoro – Gisele Tobón Arcila Reportaje – Anneth Sofía Huérfano Torres y Sofía Parra Álvarez Agua – Janis Ascanio Maestre, Cristian Dávila Rojas, Valeria Londoño Morales, Salomé Tangarife Rico y Andrés Camilo Tuberquia Zuluaga Campesinos – Anneth Sofía Huérfano Torres,  Pablo Giraldo Vélez, Daniel Esteban Gómez Penagos, Sofía Parra Álvarez y Gisele Tobón Arcila Cultura – Heidy Johana Díaz Chaverra, Verónica Lucía Zarama Guerrero, Sara Hoyos Vanegas y Joan Manuel Guarín Castañeda Turismo – Natalia Chaverra Cadavid, Gissell Alejandra Galindres Inguilán y Estefanía Salazar Niño

Jardín, ¿Un paraíso para quién?

Jardín es un municipio ubicado en el suroeste de Antioquia y uno de los 18 pueblos patrimonio de Colombia. En la última década, se ha destacado como uno de los más bellos del departamento gracias a su rica biodiversidad, su parque central, la basílica de estilo neogótico y la belleza general del lugar. Este reconocimiento, tanto a nivel nacional como internacional, ha impulsado un aumento en el turismo, transformando la economía local que anteriormente dependía del café, la agricultura y las pequeñas industrias.

Viaje a Otraparte

Estás invitada e invitado a vivir de primera mano una experiencia periodística y audiovisual sobre la Casa Museo Otraparte con un cortometraje, una serie de pódcast y álbumes fotográficos. Es hora de irnos de viaje, así que… ¡Próxima estación, Otraparte! Casa Museo Otraparte es un espacio dedicado al escritor y filósofo Fernando González, ubicado en el corazón de Envigado en el que lugar que hace no mucho tiempo, fue su hogar. El tiempo y las grandes instituciones locales y nacionales han revindicado la obra de Fernando, logrando que Otraparte se convierta en un centro cultural de suma importancia para el desarrollo de actividades artísticas y de esparcimiento, que van desde la escritura, hasta la lectura y el teatro, en el municipio de Envigado y todo el Valle de Aburrá. Seguro has ido a Otraparte, pero ¿te has detenido a observar y escuchar atentamente?  Viaje a Otraparte es un proyecto experimental, multimedial y periodístico propuesto por estudiantes del curso Taller de Lenguaje Audiovisual, del pregrado en Periodismo de la Universidad de Antioquia, con la intención de visibilizar espacios patrimoniales del Valle de Aburrá como Casa Museo Otraparte. Encontrarás así, productos en tres lenguajes distintos: audiovisual, sonoro y fotográfico sobre este mágico lugar.  Explota el sitio web y adéntrate en esta experiencia.

RastrOjeando

Ojear es poner cuidado, echar un vistazo, estar atento. Mirar arriba hacia los frutos de los árboles, abajo a las raíces de las cosas, hacia las matas, las hierbas, los arbustos, hacia esas plantas enredadas, escondidas, que sirven para esto o para lo otro.  En la comunidad de paz de San José de Apartadó se trabaja la tierra, se siembra, se cosecha, se conoce la tierra, se estudia el campo, se aprovecha la tierra con todo lo que puede brindar, que es mucho.  Rastrojo se le llama a la parte baja de las cañas que queda en los terrenos maduros después de cortar la cosecha, lo que sobra de lo que sirve. Rastrojo también se empieza a llamar el terreno después de ese corte y antes de la nueva cosecha, también se usa a menudo para nombrar a un vegetal de poco valor que crece por ahí, o a esa maleza que crece entre el piso y solo está ahí para ser marcada con la suela.  En la comunidad de paz se sabe por donde se pisa, se lleva el rastro, se conoce el suelo y lo que crece en él; casi no se va al hospital y se tratan las enfermedades y molestias con lo que “crece por ahí” y brinda la tierra, con lo que se ha estudiado y se ha aprendido.Caminar y pensar que “todo eso no es rastrojo” eso es estar #RastrOjeando. https://youtu.be/Inr71m_5lxg?si=EJ7vWykOT6zJLBsC Un antídoto de piedra negra La piedra negra llegó a la Comunidad de Paz desde África, “La trajo una misionera que visitó La olandesa” dice Brígida González -La holandesa es el nombre del terreno que ocupa la finca de San Josesito de la Dignidad, entre los terrenos de la Comunidad de paz-. La misionera les habló de las propiedades curativas que poseía ese pedacito negro; tan brillante, pulido y fragil. Sin embargo, durante un tiempo, la comunidad no utilizó esta piedra para acceder a su antídoto y la piedra estuvo rodando de aquí para allá en los bolsillos del hábito de la misionera, caminando los largos caminos calientes por el sol que conforman toda la comunidad de paz. Piedra negra curativa hecha con pata de res en la CDP de San José de Apartadó. Es difícil creer en aquello que apenas conocemos ¿no?, lo nuevo, lo diferente, todo eso que nos hemos visto y no hemos oído mentar siempre nos genera desconfianza, siempre nos confronta entre todo lo que creemos que somos y lo poco que conocemos. La piedra negra traída de África por la misionera es un antídoto contra las picadura de serpiente, y aunque la comunidad no tiene algo así como un antídoto, sí tenía ya un tratamiento a base de plantas1contra el veneno de las serpientes que se pueden encontrar en estos suelos calientes del Urabá Antioqueño.  En el proceso de reconocer la piedra como parte de su catálogo medicinal, la comunidad pasó por varias charlas, tiempo y picaduras de culebra en muchos miembros.  Para preparar la piedra negra es necesario tener una pata de res, pelada, organizada y bien lavada. Primero se deben cortar todas las coyunturas de la pata, incluyendo la parte trasera que es de donde sale principalmente la piedra. Después de hacer estos cortes se parte con una pulidora la pata en 4 pedazos y empieza: raspar, raspar y raspar hasta que quede bien planita. Después de tener los cuatro pedazos totalmente planos, se guardan en un recipiente seguro y luego se prende el fogón: se parte la leña seca, se corta en bastillas, se amontonan, se les da candela, se soplan con la boca y con una tapa hasta que hay la suficiente llama para colocar palos grandes que mantengan el fuego encendido todo el tiempo que se necesite.  Con el fogón caliente se ponen las cuatro piedras juntas en una parrilla para empezar el proceso de quema. Las piedras al llevar un tiempo en el fogón sueltan un humo gris; para saber cuándo está lista la piedra, usted debe seguir las transiciones del color del humo. primero sueltan el humo gris, como el que sale de las chimeneas o de cuando se cocina en los grandes fogones de adobe y cemento que hay en la comunidad. Luego sueltan un humo negro “como si se estuvieran chicharroneando”, explica Brígida, vuelven al humo gris tipo chimenea-fogón y para terminar, sueltan un humo blanco y ahí, en ese momento, es cuando se deben bajar del fogón. Para que la preparación termine bien se deben dejar enfriar las piedras antes de guardarlas, porque si se guardan calientes se pueden quebrar; una vez estén frías, se guardan en un recipiente con tapa y aserrín, o se pueden envolver en papel higiénico. En caso de llegar a necesitar la piedra hay que seguir un procedimiento que ha repetido la comunidad por varios años, para que haga efecto y se conserve la piedra. No está demás aclarar que antes del procedimiento hay una cosa esencial, para la piedra y para todo, la disposición. Si usted se desespera, se asusta, se malviaja y desconfía, lo único que va a hacer es empeorar la vuelta y a lo mejor estropear el antídoto -ojo que esto aplica para la vida en general- uno entiende que una picadura de serpiente no es cualquier cosa, la vida tampoco, pero aún así hay que mantener la calma. Volviendo al procedimiento: primero, se le debe poner la piedra a la persona que fue picada por la serpiente en el punto preciso de la picadura, ahí la piedra se pega de la piel como un imán a una nevera. Ella se queda ahí extrayendo el veneno y ¡ojo! no se debe forzar, ella solita se suelta cuando ya está cargada con todo el veneno -eso sí, hay es que estar poniéndole cuidado-. El procedimiento que sigue es vital si quiere conservar la piedra para después: se debe poner en una vasija, exclusiva para este procedimiento, y echar agua tibia; a la media hora ella empieza a burbujear, a

ApartadoSonoros

Es posible identificar una comunidad e identificarse en ella pensando y reconociendo sus sonidos: el sonido ambiente, el más frecuente, el sonido particular de cada hora y de cada lugar. ¿Cómo suena la comunidad? ¿Qué sonidos representan a la comunidad? https://youtu.be/cCD70H8YMWY?si=gP8zDW0hnAq1ZeeS ¿Pa’ usted qué es la Comunidad de Paz? De la Urbe · Pa Usted Qué Es La Comunidad De Paz Hacer estas preguntas en un territorio donde suenan los árboles cuando los mueve el viento, en el que se escucha permanentemente el canto de los pájaros, en el que se se resiste y se celebra por medio de la música, en la que una vez te levantas lo primero que pasa es que oyes: los gallos, los perros, los marranos, las gallinas. Hacer estas preguntas es abrir una posibilidad de reportería en la que el método, el proceso y el producto convergen en la misma actividad. Un ejercicio de creación donde se cambian los roles y los papeles, donde se aprende y se desaprende, y, sobre todo, se escucha. Gracias a la participación Comunidad de Paz de San José de Apartadó, sobre todo a sus niños,creamos #ApartadoSonoros Identidad y territorio En el mapa – río, kiosco, restaurante, escuela, placa, trilladora, cúpula. De la Urbe · En El Mapa – Audio – Taller (Actualizado) Atención: Explora los 7 lugares del mapa interactivo de la comunidad de paz. Cada lugar se irá habilitando al dar click uno por uno. Your browser does not support the video tag.