¡Cuidado con los príncipes azules!

En Colombia, los mitos del amor romántico están relacionados con la violencia de pareja. Érase una vez un lugar con olor a café, verdes paisajes y cuentos de hadas en el que las personas creían en los mitos del amor romántico, sin saber que estos los separaban de un final feliz. El amor dura para siempre, todo lo puede, de todo es capaz. Perdona, aguanta, sufre, o al menos así lo dice el amor romántico, un ideal basado en mitos como la fidelidad y los celos , que está instaurado en el imaginario colombiano y que, según una investigación del 2022, está relacionado con la violencia en pareja. Las mujeres son las principales víctimas de esta creencia. La investigación, titulada “El Amor romántico y sus mitos en Colombia: una revisión sistemática” identificó los mitos románticos de mayor relevancia en el contexto colombiano y las consecuencias relacionadas con la violencia de género. El estudio confirma que estos “podrían contribuir a esta violencia, al reafirmar roles de género desiguales y patriarcales”. Diana González, trabajadora social, magíster en intervención social, especialista en prevención y atención de violencias basadas en género (VBG) y miembro de la Secretaría de la Mujer en la Gobernación de Antioquia, dice que esta investigación resalta “la relación entre el amor romántico y las prácticas de conflictividad, de  agresión y de violencias, y esta idea de que el amor nos saca de sí. Que entramos bajo un hechizo y no somos responsables de nuestras acciones, porque estamos enamorados o enamoradas”. Para entender los hallazgos menciona que “los roles de género tienen que ver con los lugares, las tareas y las labores que le corresponden a los hombres y a las mujeres y digamos que no es solo una división de estereotipos y roles, sino que también es una valoración, se valora lo masculino y se desprecia lo femenino”, dice. Mientras que lo femenino se asocia a la entrega y al sacrificio infinitos, de los hombres se espera dominación, control y fuerza. “Ahí está la explicación o la conexión entre el amor romántico y la violencia de género; en que la base es muy desigual  Una investigación realizada por Alejandra Ariza Ruiz, Carmen Viejo Almanzor y Rosario Ortega Ruiz, de la Universidad de Córdoba (España) , sintetiza los estudios empíricos sobre el amor romántico en Colombia. La muestra está compuesta por 26 investigaciones y reúne los artículos de mayor impacto publicados en bases de datos especializadas de ciencias sociales.   Se trata de un análisis del estado del arte interdisciplinario, es decir, revisa investigaciones de varios campos de las ciencias sociales y su relación con los mitos del amor y la violencia en pareja. Alejandra Ruiz, investigadora principal, dice que por ejemplo mediante el análisis de la obra literaria de la bogotana Soledad Acosta  [que se hizo en 2017] identificó “que, en el siglo XIX, el amor romántico se asoció con el sufrimiento de las mujeres (heroínas de los relatos), de varias maneras –despechos, dolor, enfermedad, muerte–” y que también basada en análisis [que se hizo en 2011] de foros de Internet sobre noticias de violencia conyugal del principal periódico del país, evidenció “una asociación entre el sufrimiento y la feminidad con expresiones del tipo: ‘a las mujeres les gusta sufrir maltrato’.” Un amor hecho de mitos Para la psicóloga Yurani Muñoz, quien acompaña mujeres víctimas de violencias basadas en género en Medellín y hace análisis de cifras de violencia intrafamiliar, los resultados coinciden con algunas de las situaciones que se encuentra en las atenciones. “Mitos fundantes hay un montón en función de las relaciones y eso mantiene las relaciones en violencia de pareja. El mito de la media naranja, que se va a encontrar a la persona perfecta que hacemos match y encajamos perfectamente” explica Muñoz, quien además hace parte del Grupo de Investigación de Género, Subjetividad y Sociedad de la Universidad de Antioquia. Menciona también el mito de la fidelidad absoluta y exclusiva de las mujeres, que crea en ellas mentalidad de que el amor debe durar para el resto de la vida sin importar qué y el mito de los celos que está basado en el control sobre la pareja. “Lo digo como cruzando con la experiencia laboral y es: mujeres muy jóvenes que todavía consideran o que siguen viendo y siguen siendo educadas en que si me cela es porque me quiere, lo hablo en términos de mujeres porque son las mayores afectadas en una situación de violencia.” Más allá del cuento de hadas  En 2022, la violencia de género en Colombia causó 614 feminicidios. Y en 2023 disminuyeron a 410, pero continúan ocurriendo. “Yo creo que la investigación es muy relevante, o sea, casi que es la principal razón por la cual las mujeres y las adolescentes son asesinadas en nuestro país. El feminicidio es un asunto real y lo que nos cuentan las cifras es que la mayoría se llaman feminicidios íntimos, o sea, se dan en el contexto de las parejas o las ex parejas. Es un asunto muy vigente e incómodo para nuestro país. Y casi siempre se pone desde la voz de las feministas, es como una se vuelve una cantaleta y se vuelve paisaje,” resalta Diana González. Sin embargo, las tres autoras concluyen en que los resultados de esta investigación son relevantes para el contexto colombiano. Sin embargo “en la comprensión de la problemática son limitados, primordialmente, por la imposibilidad de identificar elementos psicológicos puntuales subyacentes a los mitos románticos y a los estereotipos de género que pueden desencadenar o prevenir violencia.”   Para González la investigación realizada reconoce que en Colombia se han realizado varias investigaciones al respecto y esta en particular lo que hace es reconocer esa trayectoria. Pero falta ahondar más en esta y en las próximas en qué sigue, qué queda faltando. Para González y Muñoz es importante que esta investigación y otras similares, salgan del papel y la academia. Para Yurani deberían empezar a reflejarse o derivar en las políticas públicas, en programas de atención e intervención.

De camino con ellas

La palabra mujer tradicionalmente se asocia a la palabra madre. De forma similar, en los últimos años, a la palabra migrante se le agrega un apellido: “venezolano”.  Fotografía: Juliana Palacio. Colombia recibe el mayor flujo de personas refugiadas y migrantes venezolanos en el mundo. Para diciembre de 2023, Migración Colombia presentó cifras que afirman que en el país se encuentran aproximadamente 2’864,796 personas migrantes procedentes de Venezuela, y de estas aproximadamente el 50,2% son mujeres. Con estos datos y, a pesar de que las autoridades migratorias no actualizan con frecuencia las cifras donde se realiza la diferenciación de personas migrantes por sexo, las mujeres migrantes existen, tienen una historia, y todos los días se levantan dispuestas a enfrentar el mundo en un país desconocido. Aunque viajen solas o acompañadas, estas mujeres llevan como prioridad su rol como madres, pues en sus mentes siempre están sus hijos y la esperanza de darles un mejor futuro. Esa convicción las anima a seguir cada día a pesar de que, además de su equipaje de mano, también llevan consigo las implicaciones del ser mujer en medio de una situación de alto riesgo a la vulneración de sus Derechos Humanos, como lo es la migración.  En los últimos años ha aumentado la visibilidad de las mujeres en el proceso migratorio, y se les ha separado de su rol tradicional como madres y esposas. Las mujeres ahora migran por muchas razones alejadas de su papel históricamente asignado como jefas del hogar, que era lo que se pensaba anteriormente. El Consejo de Derechos Humanos de la Asamblea General de la ONU se refirió a esto como la “feminización de la migración” en su informe de 2019.  Este fenómeno les llevó a descubrir que, en la actualidad, entre los factores que impulsan la migración de mujeres se encuentra la búsqueda de trabajo, mejores oportunidades, o huir de la discriminación y la violencia por motivos de género. Sin embargo, las migrantes en Necoclí siguen cumpliendo con el canon, porque sus razones para migrar están ligadas a su rol de madres, ya que, incluso si estas viajan solas, pretenden mejorar la calidad de vida de sus hijos o su familia en su país de origen.                                                                         El Tapón del Darién es la frontera entre Colombia y Panamá, y es en esta selva llena de peligros naturales y humanos donde se define el camino de las migrantes hacia países donde esperan encontrar mejores oportunidades. Las situaciones climáticas extremas hacen del paso del Darién una travesía complicada y peligrosa. El tramo que atraviesan los migrantes desde Colombia hasta Panamá es de un poco más de 100 kilómetros a pie y se tardan entre 3 y 4 días en recorrerlo; algo así como caminar en línea recta desde Medellín hasta Manizales, en el Eje Cafetero. Los suelos húmedos y pantanosos pueden causar esguinces y fracturas, el intenso calor deshidrata, el hambre provoca desde la fatiga extrema hasta las fallas cardiorrespiratorias, y el consumo de agua contaminada desata infecciones estomacales. Son alrededor de tres ríos de corrientes caudalosas los que atraviesan los migrantes dentro de la selva, y muchos son arrastrados o se ahogan por las aguas enfurecidas; por lo que los y las migrantes cruzan en fila india agarrados de una larga soga.  Además de las condiciones geográficas del lugar, los animales e insectos de la zona también se convierten en una amenaza. La presencia de serpientes, ranas y hormigas venenosas, alacranes, caimanes, jaguares, pumas o mosquitos que transmiten enfermedades como dengue y malaria, mantienen en constante alerta a las personas que transitan. Además de estos peligros naturales, en el Darién también hay presencia de guerrillas, paramilitares, y bandas dedicadas al narcotráfico o contrabando. Según la Cruz Roja de Panamá, entre el 10-15% de quienes atraviesan la selva sufren violencia sexual durante el camino, y entre las víctimas se encuentran niños, niñas, adolescentes, hombres y mujeres. Además, algunos de los coyotes contratados dejan varados a los y las migrantes dándoles indicaciones falsas en algún punto o, si estos cuentan con poca experiencia, se pueden perder debido a que la densidad de la selva no permite ver por dónde sale o se esconde el sol.  El presidente de la Cruz Roja panameña, Elías Solís, señaló que El Tapón del Darién “Es el paso fronterizo más difícil, no solo por lo inhóspito de la selva, sino por todos los elementos de violencia sexual, violencia por razones de género, trata de personas, etc. Muchos migrantes son despojados de sus pertenencias y sufren violaciones”.  Generalmente, la meta de las personas migrantes es llegar a Estados Unidos, pero en ocasiones su destino es alguno de los países de paso que atraviesan. Como es el caso de Yailin Ibarra, quien viaja con sus cinco hijos de 18, 16, 14, 9 y 5 años. Ella busca llegar a Honduras para encontrar buenos especialistas que puedan tratar la enfermedad de su hija mayor, quien sufre del corazón.  Para llegar a la selva del Darién, las personas migrantes tienen que llegar primero a los municipios de Necoclí o Turbo, ubicados en el Urabá Antioqueño, y allí toman una lancha que los pasa a Acandí o a Capurganá. Estas embarcaciones salen diariamente desde el muelle de Necoclí, a pesar del sobrecupo y alto riesgo de hundirse. De hecho, el 29 de enero de 2024 se volcó una lancha en la que se transportaban personas migrantes; y de 41 personas que iban a bordo, fallecieron dos menores de edad y la madre de una de ellas.  Fotografía: Juliana Palacio. Para tomar estas lanchas, quienes migran deben pagar 350 dólares por persona, que son aproximadamente $1’371.600 pesos colombianos, o sea, más de un salario mínimo legal vigente en 2024. Teniendo en cuenta que la mayoría de las mujeres viaja con más de dos hijos; por ejemplo, a una familia de cinco personas le tocaría reunir casi 6,8 millones de pesos,

El salto de fe de Daniel Quintero

Dos conciertos gratuitos de música cristiana reunieron a casi 90 mil personas mientras terminaba la Feria de las Flores del 2023. Entre los asistentes estuvieron el entonces alcalde Daniel Quintero y Diana Osorio, su esposa. «Aquí empezó todo hace cuatro años, donde pusimos en manos de Dios nuestro gobierno», escribió el exalcalde en sus redes sociales junto a esta foto tomada en lo alto del barrio Popular después de renunciar a su cargo. Foto: Instagram @quinterocalle. El 14 de octubre de 2023, en la iglesia Comunidad Medellín se celebró el servicio de las siete de la noche como ocurre todos los sábados. El encargado de la predicación fue el pastor Andrew McMillan, fundador de la iglesia. McMillan les habló a sus fieles de dos conciertos de música cristiana en los que esa congregación participó durante la Feria de las Flores y, antes de pedir un aplauso, dijo: “Daniel y Diana Marcela, gracias por el apoyo de ustedes abriendo la ciudad a este tiempo de adoración. Estamos muy agradecidos”. El pastor miraba a una sección de asientos cerca del escenario principal. Allí estaban Daniel Quintero y su esposa, Diana Osorio. Las sillas tenían la marca de “reservados” y estaban en una zona acordonada junto a las de otras personas del staff de la iglesia. Cuando terminó el servicio, ambos se despidieron de varios de los pastores y salieron por una puerta cerca del escenario que daba directo a una calle del barrio San Diego. Los conciertos de los que habló el pastor McMillan hicieron parte del A Pesar de Todo Tour, un evento de música cristiana con dos fechas en Medellín, el 6 y 7 de agosto de 2023, al que asistieron aproximadamente 90 mil personas en el estadio Atanasio Girardot, entre ellos, Daniel Quintero y Diana Osorio. En ambos eventos participaron unos 15 invitados entre oradores, pastores y artistas nacionales e internacionales. Las dos fechas se llenaron y la mayoría de los asistentes venían de decenas de comunidades e iglesias cristianas de la ciudad y el departamento. Días antes, el exalcalde Quintero afirmó en su cuenta de X (antes Twitter) que estos conciertos serían los más grandes de música cristiana realizados en Latinoamérica. También dijo que serían el cierre de la Feria de las Flores, a pesar de que no aparecían en la programación oficial publicada por la Alcaldía de Medellín. Pastores de las iglesias organizadoras, Comunidad Medellín y Gracia Church, le dijeron a De la Urbe que la Alcaldía y EPM estuvieron en la lista de entidades que apoyaron la realización de los conciertos y que tuvieron un acercamiento directo con Quintero y Osorio para la coordinación de estos. Comunidad Medellín fue fundada en abril de 1994 por los esposos y pastores estadounidenses Andrew y Kathy McMillan. Llegaron a la ciudad como misioneros de la iglesia Comunidad Cristiana de Fe, de Cali. Esta, a su vez, fue fundada en 1976 por dos pastores que llegaron de Virginia, Estados Unidos, y que también fundaron el grupo Misión Sudamérica que actualmente tiene 53 iglesias desplegadas en Colombia, Canadá, Chile, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, Perú, Suiza y Venezuela. En febrero de 2023, Comunidad Cristiana de Fe Medellín pasó a llamarse solo Comunidad Medellín. Además, se desligó de Misión Sudamérica y de su red de iglesias con la intención de expandirse de manera independiente. Hoy los pastores principales de Comunidad Medellín son Juan Guillermo Ricaurte, exjugador de Atlético Nacional, y Liliana Restrepo, su esposa, además del matrimonio McMillan que todavía hace parte de la iglesia. «Quintero empezó a mostrarse cada vez más cercano a la fe y eso es algo público, en sus consejos de gobierno siempre mencionaba a Dios» Gracia Church es la otra iglesia que participó en la organización de los conciertos. Tuvo un rol protagónico al ser la encargada de gestionar el estadio y la logística de este. Fue fundada por el pastor y empresario Richard García, un migrante dominicano que llegó a Texas, Estados Unidos, y en 2012 fundó el Ministerio Gracia en la ciudad de Arlington. Más tarde, la iglesia adoptó el nombre con el que es conocida en la actualidad. Después, abrió sedes en Georgia y Nuevo México, Estados Unidos. Siguió su expansión en Tabasco, México; Santiago de los Caballeros, República Dominicana, y la última que abrió fue en Medellín, en 2022. Ese mismo año organizó el primer gran concierto. El pastor de la sede de Medellín es el administrador de empresas Alejandro Herrera, quien dijo que a su iglesia asisten entre 40 y 50 personas por servicios y le aseguró a De la Urbe que los pastores García y McMillan han tenido contacto de manera constante con el matrimonio de Daniel Quintero y Diana Osorio. Agregó que las conversaciones para la elección de las fechas de los conciertos fueron directamente con el despacho del alcalde. Además, Herrera confirmó que la gestión para usar el estadio fue realizada por su iglesia directamente con la Alcaldía de Medellín: “Desde el año pasado [2022] se dio esa gestión. Gente del gremio de espectáculos culturales supo del concierto que nosotros queríamos hacer y ellos nos llevaron con la Alcaldía”. Aunque no ofreció detalles sobre quién facilitó ese enlace con la Alcaldía, Herrera sí dijo que para el momento en que empezaron a planearse los eventos, Quintero “venía desde hacía meses buscando hacer un concierto cristiano”. Por eso, el acercamiento de los pastores con el alcalde y su esposa fue clave para que coincidieran sus intereses. “No habían encontrado el cómo ni el con quién hacerlo y llegamos nosotros y empezamos a hacer ese nexo con ellos. Ustedes quieren esto y nosotros también”, contó el pastor. El A Pesar de Todo Tour solo ha tenido cinco conciertos, dos en República Dominicana y los tres restantes en Medellín. Eso porque, además de los dos conciertos con los que cerraron la Feria de las Flores del 2023, ya en 2022 esas iglesias habían organizado otro, también con el “apoyo logístico” de la Alcaldía, según asegura Herrera. Ese apoyo podría explicar por qué buena parte de esos

La voz de las historias en los barrios

Foto: Alcaldía de Medellín.

En su más reciente edición, la semana de la comunicación y los premios de periodismo comunitario destacaron la importancia de diversificar las narrativas en territorios específicos y fortalecer el trabajo dentro de las comunidades. Con su eslogan de El Poder de La Verdad, distintos medios e invitados estuvieron presentes en el escenario dejando su mejor historia y reafirmando que aún les queda camino por recorrer.  Foto: Alcaldía de Medellín. La semana de la comunicación se celebró nuevamente en Medellín. El escenario elegido fue la Corporación Ruta N, donde el 24 y 25 de noviembre se desarrollaron diferentes actividades relacionadas con la comunicación y el periodismo comunitario, mostrándolo como una alternativa para informar con otras perspectivas. El evento tuvo ponencias, charlas TED y una premiación. Este evento reunió medios y corporaciones comprometidas con una información de calidad en las diferentes comunas y corregimientos de la ciudad. En esta versión, el eslogan que acompañó la campaña fue El Poder de la Verdad, visibilizando a aquellos que día a día trabajan por contar las historias que suceden en su sector y contribuyen a la participación ciudadana. En su programación, se integró la decimocuarta edición del Premio de Periodismo Alcaldía de Medellín, que exaltó trabajos periodísticos narrados con un enfoque de transformación social. La programación de esta versión contó con diez ponentes ganadores de los MAICC (medios alternativos, independientes, comunitarios y ciudadanos) que a través de historias revelaron algunos secretos o dilemas que vive hoy en día el periodismo comunitario. Además, siete expositores invitados, entre ellos cronistas, periodistas y especialistas enfocaron su charla en cómo potenciar la profesión desde otras metodologías. José Guarnizo, periodista y director del medio ‘Vorágine’, fue uno de los invitados. “Mucha gente habla de crisis del periodismo, yo creía que hay un espectro que se ha abierto para que no solamente sean los mismos medios de siempre los que cuenten las historias, sino muchos más”, expresó. El evento culminó con una de las actividades más esperadas, los premios de periodismo. Allí, se exaltaron distintas categorías como: mejor medio escrito, mejor trabajo audiovisual, mejor programa radial, mejor revista, incluyendo estrategias con algunas secretarías de la alcaldía de Medellín. En un ir y venir de aplausos, medios y corporaciones subieron al escenario a recibir sus premios, con sus equipos de trabajo. Giovanni Figueroa, director de La Pupila Comunicaciones comentó que “obtuvimos el segundo lugar como mejor trabajo audiovisual, una categoría a la que habitualmente no nos presentamos. Eso nos recuerda que estábamos haciendo un buen trabajo, pero vamos por más”. Como él, muchos otros directores y equipos de trabajo disfrutaron la jornada y se fueron con nuevas ideas y proyectos para una próxima versión de los premios y de la semana de la comunicación. Esperando un año próspero, lleno de producciones y realizaciones innovadoras. Pues una idea en la que coincidían algunos de ellos, es que la comunicación y el periodismo no eran comunitarios por sí mismos, sino que se hacen con la comunidad.  Foto: Alcaldía de Medellín.

Doce años de EnCicla: entre el vandalismo y una mala administración

El 11 de octubre de 2023 se cumplen 12 años desde que se creó el Sistema de Bicicletas Públicas del Área Metropolitana. Las fallas en su funcionamiento durante los últimos cuatro años han afectado la cultura de la movilidad sostenible en los municipios. Para Lina López, cofundadora de EnCicla, el programa necesita “una reestructuración completa». EnCicla es el Sistema de Bicicletas Públicas del Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA). Comenzó en 2011 como un proyecto de estudiantes de la Universidad Eafit con seis estaciones y 105 bicicletas. En la actualidad cuenta con 111 estaciones y más de 2 mil bicicletas, pero solo operan 684. Según la Encuesta Origen-Destino 2022 del Área Metropolitana, los viajes en bicicleta pasaron de ser el 1% (60.000) en 2017 al 3% (196.686) en 2022 del total de viajes en los diez municipios. La idea del Plan Maestro Metropolitano de la Bicicleta del Valle de Aburrá 2030 (PMB2030) es que, para dicho año, el 10% de los viajes totales se realicen en este medio de transporte sostenible. Aunque el uso de la bicicleta privada predomina sobre la pública, EnCicla cada vez tiene más usuarios inscritos y diariamente se benefician entre 3.900 y 4.300 personas. Fuente de datos: respuesta a derechos de petición. Cortesía de Daniel Carvalho, miembro en la Cámara de Representantes Lina López es cofundadora de EnCicla, trabajó durante siete años en el Área Metropolitana, donde promovió la movilidad activa. Ahora es directora técnica de Despacio. López cuenta que los objetivos iniciales del Sistema fue desmitificar que la bicicleta solo sirve para recreación o deporte, y contribuir a que en las ciudades se creara una cultura de la bicicleta como medio de transporte sostenible. De acuerdo con la Encuesta de Movilidad mencionada antes, la mayoría de los y las habitantes del Área Metropolitana se desplazan por razones de estudio o trabajo y lo hacen todos los días. En promedio, una persona gasta 7.530 pesos en pasajes a diario. Si usara la bicicleta durante un mes, ahorraría aproximadamente 225.900 pesos. Los beneficios del uso de la bicicleta no son solo económicos. También se ahorra en tiempo y se gana en comodidad. Desde el 2020, EnCicla ha estado en los titulares de los medios de comunicación por las fallas en el software, los daños a estaciones de préstamo, la poca disponibilidad, los hurtos… “Al principio todo el mundo encontraba EnCicla muy positivo, pero después de ver que hay este tipo de problemas […] ¿uno qué termina concluyendo? Que es un pésimo servicio. A la hora de decidir en qué modo de transporte me muevo, la conveniencia es muy importante y la conveniencia es bajarle la mayor cantidad que uno pueda a la incertidumbre, pero EnCicla, en estos momentos, es incertidumbre”, explica Lina López. El Área Metropolitana ha dicho que esto es a causa del vandalismo. ¿Qué pasa cuando se vandaliza una bicicleta o una estación automática? Dependiendo de la cantidad de habitantes de la zona, de qué tan cerca haya otra estación de préstamo o una estación de Metro y de la cantidad de módulos y ciclorrutas, la cifra de viajes y usuarios afectados varía. Por eso, es difícil medirlos. Sin embargo, es posible saber la cantidad de préstamos potenciales que no se realizan si una estación tiene que ser desmontada teniendo en cuenta la cantidad de bicicletas y el uso potencial de cada una. De acuerdo con el Contrato No. 264 de 2023 celebrado entre el Área Metropolitana y ECO-TRICICLOS SAS, cada bicicleta está diseñada para soportar 14 préstamos diarios por 3 años consecutivos. Según Jhonattan Hernández, subdirector de Transporte del AMVA, aproximadamente 10 personas utilizan una misma bicicleta durante el día. En promedio, son 12 viajes. Una estación como Ruta N, que cuenta con 35 módulos, podría afectar a 420 posibles usuarios. La de Coltejer, con 19 bicicletas, afectaría a 228 a diario. Your browser does not support the video tag.   La mayoría de los daños a las estaciones ocurren cuando los ladrones intentan extraer, a la fuerza, las bicicletas de los módulos. Cuando no lo logran, lo más común es que hurten el sillín o el sistema de frenos. De segunda, estos podrían venderse en 27 mil y 82 mil pesos en promedio, respectivamente. Los daños y los hurtos detienen una estación automática.  Reactivar la estación Perpetuo Socorro le costó al Área Metropolitana casi $40 millones. Recuperar los módulos de anclaje, el tablero de operación, el sistema de cables eléctricos y toda la infraestructura de la estación La Picacha requirió una inversión de $70 millones. Ambas se entregaron después de que en de enero de 2023 se gastaran $110 millones en reparar los daños ocasionados durante ese mismo mes, el equivalente “a lo que cuesta construir una nueva estación automática con 20 módulos”, según EnCicla. Entre 2012 y 2022 hubo 576 daños y hurtos a estaciones automáticas. En los Tótems, los daños más frecuentes son en las pantallas. Los ladrones tratan de retirar el computador y otros componentes tecnológicos y electrónicos internos, que son importados. El cableado se puede vender como cobre por un valor entre 17 mil y 48 mil pesos el kilo.  Por otro lado, en los puntos de anclaje, al intentar hurtar el motor y la placa de circuitos que está dentro, es necesario retirar la tapa de acero, que también se puede vender por chatarra entre 500 y 1.500 pesos el kilo. El agravante es que el robo de algo mínimo como las tapas de los puntos de anclaje implica el cierre de la estación hasta que el repuesto de metalmecánica esté en stock o se cierre el proceso de licitación. Entre tanto, la estación es más vulnerable a otros actos vandálicos porque está fuera de servicio. Hernández ha dicho en diferentes ocasiones que los problemas de funcionamiento y las demoras en la reparación de las estaciones se deben a la escasez de repuestos y elementos tecnológicos a nivel mundial. Margarita Pérez es integrante de la Mesa Metropolitana de la Bicicleta desde que se creó en 2010. Cuenta que le han

Los riesgos del zorro perro, un habitante cada vez más visible en Medellín

Esta especie ha sido avistada en sitios como la UdeA y la Plaza Botero. El crecimiento de la ciudad la está empujando hacia las zonas urbanas, lo que representa peligros para su adaptación y supervivencia. Ilustración: Sara Uribe de los Ríos. En redes sociales se viralizaron videos donde un zorro perro camina con rapidez por los pasillos de la Plaza Barrientos de la Universidad de Antioquia. Mientras se acerca a los parches de vegetación alrededor del bloque 10, empieza a andar con cautela como si hubiera fijado sus sentidos en algo. Ese algo es alimento, una de las razones de su paso por Medellín, según Sara Muñoz, veterinaria y fundadora del Proyecto Zorro. En julio fue visto, también, en la Plaza Botero y el Aeroparque Juan Pablo Segundo. El Cerdocyon thous, zorro perruno o zorro cangrejero es un mamífero silvestre que habita las zonas rurales de los diez municipios del Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Buitres UdeA (@buitresudea) Juana Alzate, estudiante de Periodismo de la UdeA, fue una de las personas que vio al zorro perro caminando por la Universidad. Dice haberlo visto por zonas solitarias de Ciudad Universitaria entre las 5:00 de la tarde y las 9:00 de la noche. “Lo vimos desde la distancia y se fue muy tranquilo, como si fuera ya costumbre convivir con los humanos”, dijo Alzate. Según la veterinaria Muñoz, al ser animales omnívoros, los zorros perrunos tienen una gran gama de alimentos que les facilitan la adaptación a ambientes urbanos, semiurbanos y rurales. Aunque su presencia se esté volviendo más común, Muñoz afirma que esta población siempre ha estado en los alrededores de las zonas urbanas: “Por la expansión humana hemos estado más en contacto con los animales de fauna silvestre de la laderas y zonas más arborizadas”. Nathalia Villada, veterinaria y ambientalista, describe la situación de estos caninos como un “reingreso” a la ciudad, que en un principio fue su hábitat y de la cual fueron desplazados por la urbanización. Dice que, pese a que es normal este tránsito a las zonas urbanas, es importante “analizar las causas de esas migraciones, si hacen parte de algún ciclo biológico, o si es la presión que estamos ejerciendo en otras zonas prístinas”. Según datos del Área Metropolitana del Valle de Aburrá sobre el ingreso de zorros perros heridos al Centro de Veterinaria y Zootecnia de la universidad CES (con quienes trabajan en convenio), la mayor parte de los caninos contabilizados hasta agosto del 2023 provenían de Medellín (8), seguido de Girardota (2) e Itagüí (2). Los zorros perrunos que son contabilizados son solo aquellos que fueron rescatados de situaciones de riesgo a lo largo del 2023. Imagen de registro del Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación del Área metropolitana del Valle de Aburrá. Si son tan adaptables, ¿qué riesgos tienen? Luz Rodríguez, líder de proyectos de biodiversidad de la universidad CES, cuenta que además de los atropellamientos a los que son vulnerables por cruzar vías con vehículos en movimiento, los zorros perros también pueden sufrir intoxicación por la ingesta de desechos sólidos y contagiarse de enfermedades que en su hábitat natural no tendrían por qué tener. Y, según Sara Muñoz, algunas de las enfermedades más mortales para estos, como el parvovirus y el moquillo, son trasmitidas por animales domésticos no vacunados. A esto se suma el maltrato que, en general, reciben las especies silvestres más pequeñas (incluyendo a los zorros, que miden cerca de 65 centímetros) por parte de otros animales domésticos, como los perros. “Se ha reportado la muerte de zorros por este tipo de perros que los atacan en gavilla”, dice Muñoz. Ella asegura que en ese encuentro es mayor el impacto negativo para los zorros que para las mascotas. Muñoz afirma que “el desafío del zorro es sobrevivir”, y agrega que la alimentación es una de sus limitantes dentro de la ciudad. Al consumir comida de humanos, no tienen la necesidad de cazar y controlar animales que son propensos a convertirse en plagas, como roedores e insectos. De esta manera no solo se altera su nutrición sino también su comportamiento. Nathalia Villada agrega que la contaminación visual y auditiva que genera la ciudad también representa una alteración para la vida de estos animales: “algunos ciclos circadianos están dados por la luz y esto puede desorientar a algunas especies”. Esos impactos pueden llegar a afectar incluso la capacidad reproductiva de los zorros perrunos. ¡Maravilloso avistamiento en el Aeroparque Juan Pablo ll!🤩 ¿Te has preguntado cuál es la relación de la biodiversidad silvestre con los entornos urbanos🏡?, te contamos la historia de un zorro perro (𝘾𝙚𝙧𝙙𝙤𝙘𝙮𝙤𝙣 𝙩𝙝𝙤𝙪𝙨) que se pasea por el Aeroparque Juan Pablo ll. pic.twitter.com/9tqwBtA2ih — Área Metropolitana del Valle de Aburrá (@Areametropol) August 2, 2023 Fauna silvestre en la ciudad El Área Metropolitana del Valle de Aburrá hace seguimientos a los movimientos de esta especie en la ciudad. Se les ha empezado a caracterizar como fauna urbana, que según Luz Rodríguez, “son animales que se adaptan a los entornos urbanos, que logran encontrar refugio, reproducción y alimento”. Por otra parte, Sara Muñoz los clasifica como fauna sinantrópica, que es el conjunto de animales que usan los recursos de zonas habitadas por el hombre, ya sea de forma temporal o permanente. Por su parte, Nathalia Villada afirma que es importante hacer una diferenciación y no generalizar, pese a que algunas poblaciones han logrado adaptarse y sobrevivir, no toda la especie de zorros perrunos habita la urbanidad. Aun si los videos que han estado circulando por las redes muestran solo a Medellín, en realidad el desplazamiento que se ha evidenciado es general en el país, según explica Sara, y en específico en algunas regiones donde esta especie habita. Su presencia se extiende por las zonas Andina, Caribe, Pacífico y Orinoquía. El zorro perruno se encuentra en las regiones Andina, Caribe, Pacífico y Orinoquia. Imagen extraída de “El Manual: Contemplar, comprender y conservar” repositorio de Colombia Travel. Los zorros perros no son los únicos en desplazarse

“No puedo garantizar la veracidad absoluta de la información que genero”: ChatGPT

El uso de ChatGPT se hace cada vez más popular en redacciones de medios de comunicación de todo el mundo. Sus funciones van desde la corrección hasta la redacción de contenidos, pese a que la misma herramienta reconoce sus limitaciones y sus riesgos. Ilustración: Jhojan Millán – @alverja.caricatura El 9 de julio una usuaria de Twitter (ahora X) publicó un hilo en el que muestra los resultados de haberle preguntado a una Inteligencia Artificial (IA) cómo se verían las Barbies de distintas ciudades de Colombia. Entre el 10 de julio y el 1 de agosto se publicaron al menos 18 notas en medios de comunicación replicando esta información: Semana, El Tiempo, Blue Radio, La FM, El Heraldo y W Radio fueron algunos de ellos.  Este es solo un ejemplo de múltiples casos en que los medios de comunicación usan la información generada por la IA como material de publicación, haciéndole preguntas como cuáles son los pueblos o parques más lindos de Antioquia y Colombia, predicciones sobre el fin de la humanidad, soluciones o previsiones sobre el cambio climático o «desentrañar la incógnita ancestral” de si fue primero el huevo o la gallina. Sin embargo, conocedores del tema indican que las IAs generativas de modelo de lenguaje como ChatGPT no están diseñadas para esto. Las inteligencias artificiales generativas El 30 de noviembre de 2022 Open AI lanzó ChatGPT. A partir de este lanzamiento, otras plataformas como Google o Bing se sumaron al mercado incluyendo las inteligencias artificiales en sus motores de búsqueda para optimizar la experiencia de los usuarios. Pero esto no quiere decir que las inteligencias artificiales iniciaran con ChatGPT: al menos desde 1956 se está hablando de inteligencia artificial, pero Open AI fue la primera empresa en ofrecer el acceso gratuito para los usuarios. Según Víctor Vallejo, psicólogo y lingüista computacional de la Universidad de Antioquia, el uso de ChatGPT no es completamente gratuito, pues se sirve de la interacción de los usuarios para entrenarse en una lógica similar a las redes sociales: gratuidad a cambio de datos. Vallejo agregó que para la generación de contenidos con inteligencia artificial hay que tener en cuenta el “sesgo cognitivo” o de programación: las inteligencias artificiales generativas comparten las lógicas neuronales de los seres cognitivos, como los humanos, en su entrenamiento. Así, plantea que “los sesgos cognitivos se pueden referir a las tendencias, inclinaciones, interpretaciones y conclusiones que omiten aspectos de la información en función de una valoración”.  Esto puede pasar por condiciones intelectuales, emocionales o fisiológicas que afectan la percepción de la información. Por ejemplo, estar enamorado o tener hambre afecta cómo nos relacionamos con una persona. Un ejemplo de esto es el sesgo que se crea cuando nos quemamos y optamos por, en caso de volverse a presentar la posibilidad, evitar el contacto con la llama. Otro ejemplo podría ser cuando establecemos rutas para llegar de A a B según criterios de velocidad, seguridad o costumbre. Las inteligencias artificiales generativas conversacionales, como ChatGPT, funcionan como una red neuronal: a partir de los entrenamientos y de la información que se le da, la IA genera redes de información a partir de la predicción y, por medio de la supervisión por parte de ingenieros y expertos y a través de la repetición de esas conexiones, se refuerzan las respuestas más cercanas a un “ideal”. Según el profesor, en este punto existen varios problemas. Lo primero es que las IAs tienen un rango de temas muy amplio para la generación de estas conversaciones, por lo que su entrenamiento se dificulta y muchas de sus respuestas no están afinadas. Por otro lado, está la complejidad y la polémica que conlleva tratar temas humanos.  Vallejo explicó que “hay unos principios que los ingenieros y sus asesores tratan de establecer: que la IA sea amable, que evite temas polémicos, que procure ciertos valores que consideramos más deseables. Aquí ya hay un sesgo ideológico. Podemos esperar que muchas IAs tiendan a valores liberales, valores de izquierda, que procuran el respeto por la diferencia y la diversidad en oposición a valores más conservadores”, agregó. Escuche aquí la explicación completa, con ejemplos, del sesgo cognitivo. ¿Ǫué tiene que ver esto con las noticias? El País de Cali publicó el 5 de agosto un artículo con el siguiente titular: “Desentrañando la incógnita ancestral: ChatGPT explica quién surgió primero ¿el huevo o la gallina?”. Esta nota expone las respuestas dadas por la inteligencia artificial a esa pregunta. Al final hay una nota que dice que el artículo se creó con apoyo de una inteligencia artificial y lo curó un periodista especializado de ese medio. Diana Ramírez, coordinadora del pregrado de Periodismo de la Universidad de Antioquia y estudiante del doctorado en Comunicaciones y Narrativas de la misma universidad, ha realizado experimentación con ChatGPT como coeditor en la creación de productos informativos como noticias. Partiendo de la nota de El País, explicó que en esta se usa la inteligencia artificial de dos formas diferentes: como fuente de información y como ayudante de redacción. Sobre lo primero, según ella, “no tiene justificación ni esta ni ninguna noticia en la que se le haga a ChatGPT o a otra inteligencia artificial similar cualquier pregunta”. Agregó que “no es una fuente confiable de información y, a pesar de que está alimentada por millones de datos, al igual que Bing o Bard, no son datos que estén curados o que pasen por el criterio de qué es verdad y qué no”. Sobre esto, el profesor Vallejo explicó que “cuando se le plantea una pregunta a la inteligencia artificial se le da un contexto para que responda poniendo una palabra tras otra a partir de cuál es la probabilidad de que una palabra siga a la otra. Esa probabilidad se establece con los textos con que fue alimentada la IA”. Ramírez planteó que “es cuestionable que los periodistas estén acudiendo a este tipo de tecnologías o herramientas sin saber cuál es su uso o sus alcances, y que estén divulgando información basados en ella”. Sobre lo segundo, su uso como

Colegios no seguros, niñas no calladas

Al mediodía del 8 de marzo de 2022 empezaron a circular los videos en las redes sociales. Las estudiantes, con uniformes de faldas verdes, sostenían carteles en contra de la violencia sexual en sus aulas y cantaban con fuerza arengas en el patio de su colegio. “La escuela encubridora es una aliada violadora”, gritaban. “El Cefa es encubridor”, se leía en una de las pancartas. Ese día, al caer la tarde, estudiantes, egresadas, madres de familia y amigas lograron que la marcha del Día de la Mujer llegara hasta el Centro Formativo de Antioquia (Cefa), un colegio público femenino del centro de Medellín. La intención de llevar la marcha hasta esa institución era apoyar las denuncias que las estudiantes hicieron públicamente esa tarde y que señalaban a su profesor de Educación Física, Carlos Mario Jaramillo, quien llevaba 17 años trabajando allí. Según ellas, Jaramillo las acosaba con comentarios sexuales y las directivas no hacían nada al respecto. Las protestas en el Cefa duraron un par de días y desataron una ola de plantones y marchas de estudiantes de diferentes colegios del Valle de Aburrá. En arengas, canciones y carteles las jóvenes manifestaron que sus colegios no eran –y tal vez jamás habían sido– lugares seguros para ellas. Algunos medios de comunicación difundieron las denuncias y el Concejo de Medellín cuestionó el silencio de la Secretaría de Educación. Lo que pasó esos días encendió la rabia de muchas estudiantes conscientes de que el acoso sexual no es normal. Sin embargo, tan pronto como estalló el ruido mediático fue perdiendo fuerza y el tema desapareció de las redes y los noticieros. No hubo más preguntas. Mucho menos respuestas. Las conversaciones se apagaron en los claustros. La problemática de acoso y abuso sexual en entornos escolares continúa … en silencio. Secreto a voces El 6 de marzo de 2022, Valeria Moncada, estudiante de la Licenciatura en Filosofía de la Universidad de Antioquia, publicó un video en Facebook con la siguiente descripción: “Presto mi voz a estas chicas que hoy tienen miedo de hablar”. En el video, Moncada denunciaba, sin mencionar nombres, a un profesor del Cefa por acoso sexual y anunciaba que un grupo de mujeres llevaría a cabo un plantón a las afueras de la institución al final de la marcha del 8M. Esa fue una de las primeras veces que se escucharon públicamente comentarios entre estudiantes y egresadas. Unos días antes, un par de estudiantes del Cefa, integrantes de un grupo de scout, la buscaron para preguntarle qué podían hacer porque no se sentían cómodas ni seguras con un profesor. Aunque Moncada no estudió en esta institución, hace parte de la Colectiva Scout Feminista Olave y las estudiantes vieron en ella una persona de confianza que podía guiarlas. Moncada empezó a recoger testimonios. Esa semana llegó a recibir hasta 30 mensajes diarios de jóvenes confirmando lo que denunciaban sus compañeras y señalando a otros docentes. A partir de esos mensajes, Moncada empezó a tender puentes entre las estudiantes y algunas personas que les podían ayudar, como las integrantes del partido Estamos Listas y las secretarías de Inclusión y de las Mujeres de Medellín. De acuerdo con el programa Entorno Escolar Protector de la Secretaría de Educación de Medellín, en lo que va de 2022 se han reportado 276 casos de violencia sexual solamente en instituciones públicas: 180 por abuso sexual, 68 por acoso, 24 por ciberacoso y tres por explotación sexual y trata de personas. También se han autorizado 91 trasladados de docentes como medida preventiva. En el ámbito nacional, el Ministerio de Educación Nacional reportó 876 casos de presunto abuso en entornos escolares entre enero de 2018 y febrero de 2022 en todo el país. De estos, 65 han sido sancionados, 127 han sido archivados y 684 están en investigación. En 2013, se creó el Sistema Nacional de Convivencia Escolar por medio de la Ley 1620. Esta norma establece la conformación de comités escolares de convivencia con la función de activar las Rutas de Atención Integral cuando se conozcan hechos que afecten la convivencia escolar y garantizar la atención inmediata cuando se afecte la salud física y mental de las y los estudiantes. Cuando se trata de situaciones tipo III (también nombradas como “faltas gravísimas” en muchos manuales de convivencia) es el rector o la rectora quien tiene la obligación de hacer la denuncia ante la Fiscalía General de la Nación y la Policía de Infancia y Adolescencia. Esta misma ley establece sanciones a los actores de los comités de convivencia si omiten, obstruyen o se retrasan en la activación de estas rutas. Recientemente, la Directiva 01 del 4 de marzo de 2022 expedida por el Ministerio de Educación Nacional, orienta sobre cómo debe ser la atención a violencias sexuales en entornos escolares. Menciona que la atención no debe revictimizar y debe evitar acciones discriminatorias por estereotipos de género; además, establece el derecho a la no confrontación de las víctimas con sus presuntos agresores. A pesar de esas normas, la realidad en las instituciones es otra. “Los establecimientos les dan la espalda a sus estudiantes y se vuelven sus enemigas, cuando deberían ser sus aliadas”, opina Fernanda Herrera, cofundadora de Bolívar en Falda, colectivo que asesora legal y pedagógicamente a estudiantes en temas de violencia sexual y de género. En muchas ocasiones, las directivas desestiman las denuncias, no les creen a las víctimas, no toman ninguna medida o incluso culpan a las denunciantes cuando son víctimas de comportamientos sexuales no consentidos. Los rumores sobre Jaramillo no empezaron en marzo. El 31 de enero de 2022, una estudiante del Cefa radicó un derecho de petición sobre este docente. Según las estudiantes, la respuesta de la rectora fue excusarse en que no estaba dentro de sus facultades. El 9 de marzo, las estudiantes compartieron en redes algunos testimonios en los que señalaban los comportamientos y los comentarios sexistas del profesor. Uno de ellos decía: “Cuando eran las clases de piscina, en los calentamientos, nos sentíamos muy incómodas por la posición en la