Paloma Valencia, Claudia López y Roy Barreras son los ganadores de las consultas interpartidistas

La consulta interpartidista de este 8 de marzo decidió a estos candidatos en las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo. Con este resultado se completa el tarjetón definitivo, en el que medirán fuerzas contra Iván Cepeda, Sergio Fajardo y Abelardo de la Espriella, quienes ya tenían asegurado su cupo en primera vuelta. Los ganadores de las consultas ahora encaran una nueva fase de la campaña presidencial. Foto: Noticias Caracol. Con el 99% de las mesas informadas, la Registraduría publicó los resultados del preconteo de las consultas interpartidistas que se realizaron en el país este 8 de marzo. Paloma Valencia, Claudia López y Roy Barreras obtuvieron la mayor votación en sus respectivas consultas, y serán la cara de sus sectores políticos en las próximas elecciones presidenciales. Los datos de la entidad arrojaron que la consulta menos votada fue la del Frente por la Vida, de Roy Barreras, con 595.978 votos, seguida por la Consulta de las Soluciones: Salud, Seguridad y Educación, la de Claudia López, con 618.705 votos, mientras que La Gran Consulta por Colombia, de la que resultó ganadora Paloma Valencia, fue la de mayor solicitud por los colombianos, con 5.857.395 votos. Las cifras del preconteo en el país posicionaron a la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, como la más votada de las consultas, con 3.236.286 votos (el 55.25 % de los votos de su consulta). Le sigue Daniel Oviedo con 1.255.510 votos; y en tercer lugar está Juan Manuel Galán con 327.765 votos. En el Frente por la Vida, la competencia estuvo reñida entre dos candidatos: Roy Barreras logró mantenerse en la primera posición con 257.037 votos (el 43.13% del total de votos de la consulta), seguido por Daniel Quintero con un 227.379 votos (el 38.15% del total de votos de la consulta). Por último, Claudia López ganó con 574.670, el 92.88 % de los votos de su consulta, frente a Leonardo Huertas que contó con solo 44.035 votos (7.12 %). Para Paola Sánchez, politóloga de la UdeA, los resultados dejan un panorama presidencial más claro y evidencian un reacomodo de fuerzas políticas. A su juicio, la izquierda progresista llega fortalecida por su capacidad reciente de movilización en las consultas de octubre, mientras que la derecha, aunque conserva una ficha importante con Paloma Valencia, empieza a mostrar señales de desgaste. Sánchez también considera que el centro sigue sin consolidar una fuerza electoral robusta, pues candidaturas como las de Claudia López todavía aparecen lejos de disputar el liderazgo de los bloques más fuertes. En una línea similar, Sebastián Agudelo Naranjo, politólogo y militante del Partido Liberal, señaló que la victoria de Claudia López deja más dudas que fortalezas, debido a la baja votación de su consulta y a que su resultado fue opacado por la votación alcanzada por Juan Daniel Oviedo en la coalición de centroderecha. Sobre Roy Barreras considera que, a pesar de ganar su consulta, lo hizo en un escenario de escasa movilización, lo que reduce su peso de cara a la competencia presidencial. Agudelo también afirmó que Paloma Valencia sale fortalecida de la jornada, al consolidarse como la figura dominante de la consulta más votada y como una candidata con capacidad de disputarle el electorado de derecha a Abelardo de la Espriella en la contienda nacional. En su lectura, otro de los nombres que deja bien parado el preconteo es Juan Daniel Oviedo, no solo por haber quedado segundo en La Gran Consulta por Colombia, sino porque su desempeño lo proyecta como una figura con capital político propio hacia futuras disputas electorales.
El balance de la jornada electoral en Antioquia: Cinco capturados y alertas por irregularidades

Durante la jornada de votaciones en Antioquia se presentaron en total cinco capturas y 182 comparendos en distintos municipios por delitos relacionados con el proceso electoral. Foto: Telemedellín. En el departamento de Antioquia, durante la jornada de votaciones del domingo 8 de marzo, se presentaron cinco capturas y 182 comparendos por corrupción al sufragante, suplantación o irregularidades en el proceso de votación, intervención en política por parte de jurados de votación, violación del régimen de propaganda electoral y violación de la ley seca. Además, cerca de los puntos de votación masivos en Medellín también se reportaron irregularidades respecto a la promoción de diferentes partidos, como personas que fueron vistas con publicidad de candidatos en horas de la mañana. En Antioquia fueron 5.404.926 los ciudadanos habilitados para ejercer su derecho al voto para las consultas interpartidistas, el Senado de la República, la Cámara de Representantes departamental y las CITREP -Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz-. Según la Registraduría, participaron 2.342.153 ciudadanos en el territorio Antioqueño. En el departamento, se habilitaron 1.280 puestos de votación distribuidos en el territorio de la siguiente forma: 705 puestos en el área urbana, 540 puestos en el área rural, 31 puestos carcelarios, y 6 puestos destinados para los ciudadanos con cédulas antiguas, para un total de 16.388 mesas activas. Solo en Medellín se tuvo un total de 250 puestos y 5.499 mesas de votación. Según un comunicado del Teniente Coronel Alexander Montañez, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, se presentaron cinco capturas en Antioquia a lo largo de las jornadas electorales. Una de ellas se dio en la mañana en la Institución Educativa Cristo Rey Apolo en Medellín, uno de los puestos de votación más importantes de la comuna 15 Guayabal, donde un ciudadano de 47 años fue capturado en flagrancia por la patrulla de vigilancia mientras entregaba propaganda política a los ciudadanos que se dirigían a votar en esta institución. Al momento de la captura, se le incautaron 11 millones de pesos en efectivo. El sujeto fue trasladado a una unidad de atención inmediata por el delito de corrupción al sufragante y está a la espera de ser judicializado. También en el municipio de Anorí se dio la captura de una mujer que se encontraba entregando publicidad del partido Liberal y que tenía en su poder 2 millones de pesos en efectivo con los que presuntamente estaría comprando votos para este partido. La captura la llevó a cabo el Ejército Nacional. Liliana, una vendedora informal ubicada cerca de la entrada del punto de votación Estadio, contó a De la Urbe que entre las 10 y 11 de la mañana, una mujer se encontraba repartiendo panfletos publicitarios alusivos a un partido político, pero fue confrontada por otro ciudadano que le informó a la mujer que esto era un delito electoral, por lo cual procedió a guardarlos y salir lo más rápido posible del lugar. Foto: Policía Metropolitana del Valle de Aburrá. Pero este hecho no es aislado, alrededor de las nueve de la mañana se presentó el mismo hecho cerca al centro de convenciones de Plaza Mayor, donde se evidenció a una persona realizando también la entrega de propaganda electoral. Dos ciudadanos en Guarne fueron detenidos y entregados a la Fiscalía por presuntamente presionar el voto de terceros hacía un candidato en específico. Mientras tanto en Rionegro un hombre fue capturado en el puesto de votación del colegio Baldomero Sanín Cano al estar presuntamente perturbando las votaciones. Todas estas capturas se lograron por el plan de acción coordinado entre la Policía Nacional, la Procuraduría de la Nación y la Registraduría con el fin de garantizar unas elecciones transparentes para la representación de los colombianos en el Senado y la Cámara de Representantes. Se habilitaron múltiples canales para que la ciudadanía realizara denuncias por las irregularidades que se pudieran presentar. La Policía habilitó la línea anticorrupción 157 y 123. De igual forma la procuraduría mantuvo activa su línea de atención principal durante la jornada con el fin de atender las quejas. También por parte de la Misión de Observación Electoral – MOE- se habilitó la línea de WhatsApp Pilas con el voto, para escuchar a la ciudadanía y actuar lo más pronto posible frente a las acusaciones de fraude electoral que se estaba presentando en los diferentes municipios, en gran parte, estas denuncias se relacionan con inconsistencias en las mesas de votación donde ciertos jurados no estaban firmando los tarjetones, algunos estaban con publicidad de algún partido, no ofrecían los demás tarjetones para las consultas indígenas y consultas interpartidistas, presuntos sobornos entre otras irregularidades.
Los fragmentos de un corazón de poeta

Los corazones no siempre laten ordenados; se quiebran y se reconstruyen entre recuerdos, poemas, amores y fracasos. Eso muestra Un poeta, la película colombiana que narra la historia de Óscar Restrepo, un hombre que vive entre la ebriedad y la esperanza, recordándonos que la vida se compone de retazos: risas, versos, dolores y abrazos. Aquí están los fragmentos de un corazón que, aún roto, quiere seguir latiendo, porque en cada pecho, torpe e imperfecto, late un surtido de fantasmas que también es poesía. La película Un poeta atrajo 200.000 espectadores en sus primeras seis semanas de proyección y logró un recaudo de 1.500.000 millones en taquilla superando a otras producciones nacionales del 2025. Ilustración: Cortesía redes Un poeta (@unpoetapelicula). Entró en su habitación con pasos arrastrados luego de tirar la puerta. Se sentó en la mitad de su cama, tendida con sábanas blancas a las que les sobresalían quiebres disparejos. Miraba el suelo y sus ojos se iban de un lado a otro buscando fantasmas, dejando como protagonista su cabello negro, sucio y peinado en varias direcciones. Óscar estaba sin camisa y bastante ebrio. Tomó un marcador azul, se llevó la mano al pecho y se dibujó un corazón sobre él. Pensé: se va a matar, se va a disparar, su fanatismo por José Asunción Silva lo ha llevado demasiado lejos. La pantalla del cine se fundió a negro. ¿Murió? No lo hizo. Óscar Restrepo es una mezcla entre valentía, cobardía, amor, inocencia, tristeza y ternura; lo suficientemente decidido para pensar en suicidarse, pero lo suficientemente asustado para no atreverse a hacerlo. No sé si fui la única en la sala que entendió la referencia, luego pensé que era inadmisible que mataran tan rápido al protagonista sin enojarnos, conmovernos y hacernos reír lo suficiente con un hombre bohemio, sensible y soñador que se atribuyó a sí mismo como un poeta. Sin cortes y con versos Esta película colombiana ha llenado salas de cine en todo el país desde sus primeras semanas de estreno y continúa proyectándose en las salas del Museo de Arte Moderno de Medellín y el Centro Colombo Americano de Medellín. Lo que explica un poco las filas inmensas y funciones de todo el día recién el estreno, al igual que la permanencia en algunos cines del país. Además, fue la producción colombiana nominada a Mejor Película Iberoamericana para los próximos Premios Goya, que se realizaron el 28 de febrero de 2026. Tanto Óscar Restrepo como Ubeimar Ríos son docentes, nacidos en el oriente antioqueño, Óscar en Rionegro y Ubeimar en Santuario. Son padres y amantes de la poesía (y del alcohol) desde su juventud. Hombres de noche y de tabernas. Así, más o menos, describe Ubeimar sus similitudes con Óscar, aunque, mientras se acomoda la tula que lleva con él a todas partes, sonríe y dice que a él no le pasan tantos infortunios como a su personaje. Hablar con él es como hablar con ese tío que se emborracha en todas las fiestas familiares. Te trata de “parce”, como si te conociera de toda la vida. Se ríe, se acomoda y desacomoda su barba, se le va la mirada varias veces en sus pensamientos, pierde el hilo conductor de lo que dice y lo vuelve a retomar. Además, tiene esas poses de papá cuando se sienta en cualquier mesa: apoya los codos, se frota la cabeza y sigue hablando. Baja un poco más la voz para terminar sus frases y darle un respiro, algo poético, a lo último que tiene por decir. Solo conversé con él veinte minutos afuera de una sala de cine, afanados y él cansado luego de tomarse fotos con unas cien personas. Pero percibí esa sensibilidad, ese corazón abierto que en la película provocó risas, quejas, llantos y recuerdos. Vi al hombre que nos dio referencias poéticas, persecuciones y peleas, pero que nos recordó que en la película no solo nos estaban hablando de poesía, sino sobre todo de la humanidad que nos habita en cosas sencillas y nos confronta con esos fantasmas que aparecen de cuando en vez en los rincones de nuestra mente o de nuestra habitación. Fragmento 1: La frustración de un personaje incómodo “¡Usted no es un poeta, es un desempleado!”, le grita su madre a Óscar al comienzo de la película en medio de una pelea para que buscara algún trabajo, pues vivía tirado y prestando plata. Ahí cae el primer fragmento de su corazón. Pues ella se encarga de recordarle que esas atribuciones no le daban de comer, a pesar de que él pensara que los poetas eran hiperbólicos y soñadores y transformadores. Y lo son, pero también tienen que ser otras cosas. Ubeimar Ríos, quien interpreta a Óscar Restrepo, el protagonista, es un actor natural que no se había acercado a las cámaras antes de la producción. Fotografía cortesía redes un Poeta. Se nos mostró un ser humano que no podía vivir solo de sus sueños por más grandes que fueran. De eso se encargó Simón Mesa, el director, desde el principio: de mostrar unas formas del ser humano que causan incomodidad, como la buena poesía. Porque la buena poesía no es solo la que habla de cosas bellas, sino la que nos sacude y nos obliga a mirarnos. Así lo piensa el escritor y cinéfilo César Alzate, para quien Un poeta recoge un universo que también logra la palabra escrita: el disgusto, pues dice que Óscar es ese tipo de persona que nadie quiere tener cerca en un viaje, porque incomoda, enoja y frustra con su actitud, su necedad y su discurso repetitivo de “es que yo fracasé”. Óscar vive perdido en la bebida, tirado en la calle, atrapado en un ridículo inconsciente. Su mejor amigo es el poeta fallecido José Asunción Silva: viaja con él, le pide consejos, lo abraza, lo confronta. Solo tiene que rebuscar en sus pantalones y mirarlo en el billete de cinco mil pesos. Está en una acera, con la ropa descompuesta, la mirada perdida y un amigo
La red digital y las listas de votantes que circulan en la Alcaldía de Medellín para impulsar la campaña de Creemos

Identificamos 12 páginas de Facebook e Instagram que gastaron en menos de un mes más de $460 millones en publicidad para amplificar el alcance de publicaciones que promueven la campaña del movimiento político del alcalde Federico Gutiérrez. Encontramos la conexión de esos perfiles con personas que trabajan en la Secretaría de Comunicaciones. A eso se suma la circulación de listados para que funcionarios y contratistas registren los votos que le pondrán a Creemos en las elecciones del 8 de marzo. Collage: Luisa Fernanda Jaramillo. Abelardo De la Espriella apareció en la terraza de un almacén de variedades que se improvisó como tarima. Lo rodeaban sus escoltas y varios candidatos de las listas al Senado y la Cámara de Representantes por Creemos. Como en muchos de los discursos que ha dado en todo el país, el candidato presidencial llevaba un chaleco antibalas beige y un micrófono manos libres. Abajo, en la calle, en uno de los cruces de la carrera 68 en el barrio Castilla, lo esperaba una multitud con banderas y pancartas. Era la tarde del 12 de febrero y en su discurso De la Espriella repitió varias fórmulas que utilizó dos semanas antes cuando, también en Medellín, anunció el apoyo a su campaña de ese movimiento político fundado, liderado y por el que fue elegido en 2023 el alcalde Federico Gutiérrez. Allí, en esa esquina, dijo que el país tiene “una deuda” con Gutiérrez, que si lo hubiera elegido en las presidenciales de 2022 “hoy la historia de Colombia sería muy diferente” y que la manera de saldar esa deuda “con el mejor alcalde que ha tenido Medellín es votar masivamente por la lista de Fico, la lista de Creemos”. También, como lo hizo el 28 de enero en la Plaza Botero al anunciar la alianza —esa vez ante mucho menos público— mencionó uno por uno los nombres de la mayoría de los candidatos de ese movimiento político. Empezó por Juliana Gutiérrez Zuluaga, la hermana del alcalde y cabeza de lista al Senado. “La lista de Fico es la lista de Creemos —insistió—. Juliana Gutiérrez, próxima senadora de la República de Colombia”. La candidata, que estaba muy cerca, aplaudió y dio un paso al frente para abrazar a su aliado. De la Espriella también mencionó a tres de los aspirantes más visibles a la Cámara de Representantes: José Miguel Zuluaga, primo del alcalde; y sus exsecretarios Simón Molina (Privada) y Luis Guillermo Patiño (Educación), que renunciaron en marzo del año pasado a sus cargos para empezar la campaña. Aunque la Alcaldía de Medellín emitió en octubre de 2025 una circular en la que recordó que los funcionarios del distrito deben abstenerse de participar en política, el protagonismo de Federico Gutiérrez en el evento de De la Espriella no fue circunstancial. La campaña de Creemos ha usado, a veces de forma explícita como ese día en Castilla, y otras de forma más velada, el nombre y la imagen del alcalde que, además, no ha desautorizado públicamente esa vinculación y ha evadido varias preguntas directas sobre el tema. En esta investigación documentamos, entre otros episodios, la circulación de listas de votantes en algunas secretarías de la Alcaldía de Medellín y la participación de personas que trabajan para el distrito en actividades de campaña. Eso incluye la existencia de una estrategia digital, con una inversión millonaria en pauta publicitaria, para impulsar las listas de Creemos por medio de páginas en Instagram y Facebook. Encontramos la conexión de varias de ellas con la Secretaría de Comunicaciones. Una estrategia digital coordinada: más de $460 millones en pauta Un video publicado en la página de Facebook “El Tigre es Creemos” a las 6:47 de la mañana del 16 de febrero ilustra bien la operación. Dura cuatro segundos, tiene una fotografía del alcalde Federico Gutiérrez y un logo de Creemos en el centro. Al fondo rueda un video de Abelardo De la Espriella: “Yo estoy firme con la lista de Fico, de Creemos”, dice el candidato presidencial. Hasta el pasado 28 de febrero esa publicación tenía 37.000 reacciones, más de 2.000 comentarios y se había reproducido 3,4 millones de veces. Esas cifras las explica un gasto millonario en pauta publicitaria. En menos de un mes, entre el 28 de enero y el 26 de febrero, esa página pagó más de $84 millones a Meta para promocionar 102 post en Facebook e Instagram. Todas las publicaciones pautadas tienen el mismo énfasis: votar por Creemos es votar por el alcalde Gutiérrez y por Abelardo de La Espriella. Aunque desde finales de enero se dedica exclusivamente a la campaña de Creemos, en realidad esa página existe desde septiembre de 2020 y ha tenido otros dos nombres. En su primera etapa se llamó “Somos Medellín” y estuvo dedicada a difundir denuncias sobre Daniel Quintero. Luego, en mayo de 2023, pocas semanas antes de que Federico Gutiérrez oficializara su candidatura a la Alcaldía de Medellín para las elecciones de ese año, cambió su nombre por “Popular y Santa Cruz con Fico”. Hoy el perfil cuenta con más de 18.000 seguidores. Hay un dato que conecta a esa página con la Secretaría de Comunicaciones de la Alcaldía de Medellín: el número celular registrado por Meta sobre el responsable de los anuncios publicitarios pagados por esa página hasta 2023 pertenece a César Antonio Aguirre Gómez, un tecnólogo en sistemas que desde 2025 ha tenido cuatro contratos con esa Secretaría. Uno de ellos está vigente y va hasta el 15 de julio de 2026. Todos esos contratos, que tienen la intermediación del Instituto Tecnológico Metropolitano, han estado enfocados, justamente, en la gestión de redes sociales. Según los informes de ejecución de uno de ellos, que terminó en diciembre del año pasado, las responsabilidades específicas de Aguirre Gómez han sido “el análisis de métricas y estadísticas de las diferentes redes sociales del distrito de Medellín” y “el análisis de datos para tomar decisiones en los canales digitales, medición de resultados basado en análisis de datos y monitoreo de interacción”. Pero la estrategia y el gasto en pauta publicitaria de las páginas dedicadas a
Recuerdos entre la droga, la cárcel y la pobreza

Estos son los fragmentos que recuerda Nury Morales Maya de su propia historia, una mujer paisa de 75 años que, junto con algunos miembros de su familia, entre las décadas de 1970 y 2000, se dedicó a trabajos relacionados con el tráfico de drogas y, a los 54 años, fue condenada a 14 años de prisión. El primer viaje Corría el año 1975 y, en un inquilinato del Barrio Antioquia de Medellín, vivía Nury Morales con su esposo José Sánchez. La situación financiera de esta pequeña familia no era buena: José estaba desempleado y el único ingreso que tenían provenía de la venta de empanadas que Nury ubicaba todos los días en la puerta del inquilinato donde vivían. Un día, Óscar Morales, al ver la difícil situación económica por la que pasaba su hermana Nury, decidió proponerle ir a Perú para traer droga en botellas de vino de doble fondo, diciéndole: «Necesitamos gente que vaya al Perú». Y así, como si se tratara de una propuesta cotidiana, Nury escuchó por primera vez la posibilidad de dirigirse a otro país a traer droga. Sin más alternativa y teniendo en cuenta su economía en ese momento, decidió aceptar. Al llegar a Perú, Nury fue llevada a un hotel donde se quedó ocho días. Cuando iba a devolverse para Colombia, le empacaron en canastas las «botellas de vino». Nury, además, en esas canastas empacó todas las cosas que había comprado para su hija y su familia. Cuando llegó al aeropuerto, solo hubo unas cuantas preguntas sobre por qué llevaba esas botellas, a lo que respondió: «Le voy a hacer la fiesta a mi niña de cumpleaños». Todo transcurrió con normalidad: pudo abordar el avión, llegar a Colombia, a Medellín y, como ella dice, «coronar», es decir, alcanzar el objetivo de traer droga al país. Por este viaje, en 1975, a Nury le pagaron 50 pesos colombianos, con lo que pudo, en esa época, pagar el arriendo, comprar comida, darle plata a su mamá y pagarle a su suegra una casa que por aquel tiempo había perdido debido a un crédito territorial. El inicio de los Morales Maya Agua calentada por el sol, con cebolla y un poco de sal: esa era la comida de 24 personas que vivían en una casa con piso de barro amarillo, paredes de ladrillo y latas ubicadas como tejas de manera estratégica para evitar que el agua se filtrara en las tormentas. Linier, Mario, Óscar, Yolanda, Álvaro y Nury son apenas seis nombres de los 22 niños que vivían en esa casa, con un padre alcohólico y una madre que trabajaba todo el día en una máquina de coser para juntar algo de dinero con el que pudieran comer. Con el paso de los años, los hijos mayores como Linier y Omar aprendieron el oficio de la zapatería y, por esta razón, en su casa —ubicada en el Barrio Antioquia de Medellín— llegaban muchas personas, desde los más adinerados hasta los más pobres. Fue así como un día un amigo de Linier le contó que se había encontrado una bolsa de cocaína, pero que no sabía qué hacer con ella. Linier, quien gracias a su oficio había conocido a un hombre dedicado al microtráfico, decidió presentárselo a su amigo. Al conocerse, estos dos hombres decidieron asociarse, y fue así como la familia Morales Maya recibió por primera vez dinero relacionado con el tráfico de drogas, pues Linier obtuvo una recompensa económica por presentar a estos dos hombres. No pasó mucho tiempo para que el amigo de Linier le propusiera a Berta Yolanda, la madre de los 22 hermanos, comenzar a viajar por Colombia y otros países llevando droga adherida a su cuerpo. Berta aceptó y comenzó viajando a Panamá con barrigas falsas que contenían droga. Luego fue el turno de Álvaro, quien viajaba a Puerto Asís —un municipio de Colombia, en el departamento de Putumayo— para traer droga a la ciudad y revertirla; es decir, traía basuco y lo convertía en perico. Los viajes de Álvaro eran cada vez más frecuentes, muchas veces en compañía de su madre Berta. En ocasiones también viajaban los hermanos más pequeños, como Libardo y Mario, estos eran llevados para poder decir, en caso de que la policía los detuviera, que iban o venían de un paseo familiar. Los viajes los hacían en un Jeep que les había regalado su «jefe», pero que, asegura Nury, era malísimo, pues cada tanto su madre y sus hermanos quedaban varados en la carretera. La vida les empezó a sonreír. Con Berta, Linier y Álvaro en este trabajo, los pies de aquellos jóvenes ya no se llenaban de lodo amarillo cuando caminaban descalzos, pues ahora el piso de la casa tenía baldosa, y los ladrillos, desde que fueron cubiertos por una mezcla espesa de cemento, ya no tallaban tanto al dormir en el rincón de la cama o al apoyarse en la pared. Comenzaron a progresar: comían mejor, dejaron atrás el agua de cebolla y tuvieron la oportunidad de comer carne en el almuerzo y huevo día por medio. Sin embargo, a medida que la economía fue creciendo, la familia fue disminuyendo: ya no eran 24, sino 16. El padre había muerto y cinco de los 22 hermanos también. Todos, dice Nury, por muerte natural. Por otro lado, Omar Morales, el mayor de los 22 hermanos, siguiendo el oficio familiar de la zapatería, comenzó a hacer zapatos cargados con cocaína. Sus hermanos Linier y Álvaro también se unieron al negocio de los «zapatos». Estas dinámicas de viajar, traer, llevar droga y realizar zapatos se repitieron por varios años. La vida de Nury El segundo viaje de Nury fue a Cartagena. Cuenta que le ponían dos toallas higiénicas llenas de droga, que le dificultaban caminar un poco, pero que nunca tuvo problemas en aeropuertos o terminales de transporte, pues la seguridad era mínima. Como estos viajes, menciona muchísimos más; pierde un poco la cuenta y la noción del tiempo entre uno y otro, y los detalles de
Presidente de la Corte Constitucional acusó a la madre de su primogénito de haberlo drogado y abusado

Según la versión del magistrado Ibáñez Najar —que la mujer desmiente categóricamente— él aceptó tomarse un café con ella y despertó al día siguiente sin conciencia de lo ocurrido. Nota editorial de la La Liga Contra el Silencio y sus aliados: Cuando intentan silenciar a uno, nos encuentran a todos. El pasado 14 de febrero, el portal CasaMacondo anunció el retiro de una parte su investigación sobre el magistrado de la Corte Constitucional, Jorge Enrique Ibáñez, tras recibir una notificación judicial derivada de una acción de tutela. El retiro de una investigación bajo presión no solo es un ataque a la libertad de prensa, sino que vulnera el derecho de toda la ciudadanía a estar informada sobre asuntos de alto interés público. Por esta razón, y amparados en el artículo 20 de la Constitución Nacional, los medios que integramos la alianza de La Liga Contra el Silencio republicamos de manera íntegra la nota censurada. Nos oponemos a que los mecanismos judiciales se utilicen para silenciar historias y para amedrentar a las redacciones independientes. Frente al silencio impuesto, respondemos con más periodismo. Esta es una de las seis partes de esta investigación, que pueden leer completa en el portal de CasaMacondo. Jorge Enrique Ibáñez Najar, presidente de la Corte Constitucional, atendió una entrevista con CasaMacondo el miércoles 13 de agosto, a eso de las ocho de la noche. Fue una conversación telefónica. Hacía meses que queríamos preguntarle por la demanda de paternidad en su contra y la pérdida del expediente en el que un juez de familia de Ibagué había decretado el parentesco con Jorge Enrique Robles, su hijo primogénito, basado en una prueba genética inobjetable. El magistrado más poderoso del país —cuya palabra es ley en el sentido más literal— respondió con desconcierto, como quien recién se enteraba de los hechos. Negó la certeza del fallo judicial, cuestionó la legalidad de la prueba genética —de la que afirmó que pudo ser manipulada— y dijo que solo se había enterado de la existencia de su primogénito tras la demanda, cuando el joven tenía veinte años. Esas fueron solo unas de sus respuestas mentirosas. Después nos contó una historia tan impactante, que la noticia sobre la demanda de paternidad y la pérdida del expediente quedaron opacadas. El presidente del máximo tribunal constitucional de la nación dijo que la madre de su hijo lo había drogado y abusado. Pero algo debió quedar resonando en su cabeza de jurista experto, porque un par de horas más tarde nos llamó para pedir que, por favor, omitiéramos esas declaraciones. No las desmintió, no se retractó. Pidió que no las publicáramos. Y aceptamos. En ese momento carecíamos de los elementos suficientes para contrastar la veracidad de sus acusaciones, que tipifican delitos penales. Pero el escenario cambió tras la publicación de la primera entrega de nuestra investigación, el 16 de agosto: «Un hijo negado y un expediente desaparecido interrogan a Jorge Enrique Ibáñez, presidente de la Corte Constitucional». Ocho días después, el 27 de agosto, el magistrado intentó silenciarnos mediante una exigencia de rectificación. Alegó que habíamos mentido y que habíamos vulnerado su esfera personal. No era verdad. En la carta de respuesta, en la que argumentamos nuestro rechazo a su solicitud, le recordamos que el foco de la publicación de CasaMacondo no era su vida privada, irrelevante y desprovista de interés para nuestra investigación. Lo central era la desaparición del expediente en el que lo obligaron a reconocer un hijo negado y en el que se detallan actos de manipulación de su parte. El 10 de septiembre apareció el expediente, de la misma forma en la que había desaparecido: de manera sorpresiva. Entonces pudimos constatar detalles desconocidos del proceso y, más tarde, entrevistar al hijo negado y conocer la versión de la madre. Ese texto, con detalles que desnudan las mentiras que nos dijo el magistrado en la entrevista que nos concedió, fue publicado el 18 de octubre: «Ha sido torpe, mentiroso y manipulador»: Habla el hijo de Jorge Enrique Ibáñez Najar, presidente de la Corte Constitucional. Ahora sabemos que la relación que Ibáñez Najar y la madre de su primogénito mantenían a escondidas fue conocida por personas cercanas a la pareja, lo mismo que el embarazo y el nacimiento del hijo mutuo, que el padre cargó recién nacido, en un acto político, frente a varios testigos, entre ellos Édgar Robles Ramírez, tío del niño y actual magistrado del Tribunal Administrativo del Huila. También sabemos con toda certeza que el padre le propuso al hijo pagarle sus estudios universitarios a cambio de que renunciara al derecho de usar su apellido. Esos pagos fueron mensuales, y siempre por un salario mínimo. Comprobar que las afirmaciones del presidente de la Corte Constitucional habían sido un intento de engaño y de manipulación nos obligó a reconsiderar nuestra primera decisión de no hacerlas públicas. Tras un consejo editorial, CasaMacondo resolvió abordar nuevamente al magistrado para advertirle que las publicaríamos. Quisimos saber, además, si tenía algo más por decir. Su respuesta fue que nos prohibía la divulgación de esas aseveraciones, argumentando que las había planteado como hipótesis y en un contexto informal, sin la advertencia de que podrían hacerse públicas. Mintió otra vez. El tono de su voz fue categórico. En su caso, ese modo de decir es aún más certero, tratándose de un magistrado con su formación académica y su experiencia profesional. Justamente por eso, tampoco puede alegar que la conversación con un periodista, que le advierte las razones de su llamada, en el contexto de una investigación, necesita su autorización para ser divulgada. La entrevista nunca se planteó off the record o de modo confidencial. A continuación compartimos los audios y las transcripciones de algunos fragmentos de la entrevista que tuvimos con Jorge Enrique Ibáñez Najar el 13 de agosto, justo el día internacional de la zurdera, pero es posible que esa fiesta nada le diga al presidente de la Corte Constitucional, que es diestro, lo sabemos. ¿En qué lugar ético queda su magistratura tras los reiterados intentos
Tiros de gracia: las dudas sobre la matanza de disidentes en Guaviare

Los 26 cadáveres organizados de disidentes con tiros de gracia sobre una vía del municipio de El Retorno, ponen en duda la idea de que murieron en combate. También muestran la conexión de la disidencia de “Iván Mordisco” con el Cauca y el drama del reclutamiento de niños. La vereda Kuwait, en el municipio de El Retorno, Guaviare, es quizá más conocida por el pequeño peaje comunitario ubicado en una tienda debajo de un árbol al lado de la vía que llega al caserío de La Paz. Desafortunadamente, en enero de 2026, se volvió noticia por la aparición de 26 cadáveres organizados sobre esa misma vía, todos miembros de la disidencia liderada por ‘Iván Mordisco’ que opera en la zona. Esta matanza podría ser el episodio más reciente en la confrontación entre el Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF), liderado por alias ‘Calarcá’, y el Estado Mayor Central (EMC) de ‘Mordisco’. Aunque esa disputa no es nueva, este hecho es algo sorprendente porque la intensidad de esa confrontación había disminuido: pese a las amenazas y presiones sobre las comunidades, no se habían dado enfrentamientos entre los dos grupos en los últimos seis meses. Su intensidad ha sido menor que la de confrontaciones en otros departamentos, como Norte de Santander o Cauca. Este hecho tan sangriento deja diferentes interrogantes, al tiempo que algunos detalles importantes para entender el conflicto en esta parte de Guaviare. ¿Qué pasó en Kuwait? Hay distintas versiones. La Fuerza Pública y reportes iniciales hablan de un combate entre miembros del EMBF y el EMC. Este último, publicó un comunicado repitiendo una versión que se movía por redes sociales y WhatsApp, en la que dicen que miembros del grupo del EMBF envenenaron a los del EMC y los asesinaron. Pero los videos de los cadáveres generan más dudas que certezas. Todos los cuerpos tienen heridas de «tiros de gracia», algo particularmente atípico. Aunque en un enfrentamiento un combatiente puede morir por un disparo en la cabeza, en este caso todas las víctimas murieron de la misma manera y sin impactos de bala en otras partes del cuerpo. A esto se suma que parece que todos fueron ejecutados directamente sobre la vía, sin señales visibles de combate. Este patrón indica que los integrantes del EMC no murieron en combate y que, además, habrían sido previamente despojados de sus armas, pues no parece que hubieran puesto resistencia. Es difícil entender cómo 26 miembros de un grupo armado ilegal llegaron a estar en una situación así: sin armas y a la merced de sus asesinos. Aquí la versión del envenenamiento coge algo de fuerza, igual que otra posibilidad: que haya sido un asunto interno del grupo. Ya varios medios, citando información de inteligencia, han reportado que ‘Calarcá’ le pagó $500 millones a alias ‘Korea’, un mando medio del EMC en la zona, por la información necesaria para emboscar a los disidentes de ‘Mordisco’. Estos problemas internos no son nuevos en el EMC en Guaviare. Por meses han rondado rumores fuertes de que algunos comandantes han «vendido» a otros por conflictos entre ellos, lo cual explicaría, según estas versiones, operaciones militares en contra de líderes del EMC que han llevado a la muerte de algunos de ellos, como alias ‘el Paisa’, ex jefe del Frente Primero, en Solano, Caquetá, en abril del 2025. Existen ejemplos desde la creación de la disidencia incluso. Alias ‘Aldemar’, uno de los mandos medios fundadores de la disidencia —y quien operaba en el sector de Kuwait, La Paz y el río Inírida— fue capturado en febrero del 2018. Según miembros del grupo armado en ese entonces, el mismo frente le entregó la información necesaria a la Fuerza Pública para ubicarlo y detenerlo porque se robaba plata. En otro caso, en 2017, el comandante financiero —también fundador del grupo— alias ‘Danilo’, se voló del Frente Primero con alrededor de dos mil millones de pesos; se escapó del caserío de La Paz. Pero todo cambió a finales de 2022 cuando alias ‘Frank’, comandante financiero del mismo frente, rompió con el grupo (otra vez) en La Paz. En ese momento, ‘Mordisco’ respondió violentamente y buscó atacar a ‘Frank’ donde estuviera. Luego ‘Frank’ fue capturado por las autoridades, pero escapó después de recibir casa por cárcel. Desde entonces, ‘Mordisco’ empezó a traer nuevos comandantes al frente, la mayoría desde afuera: ‘El Paisa’ llegó en 2023 desde Caquetá y luego alias ‘Yimmy’ desde el Cauca, por ejemplo. La instrucción de ‘Mordisco’ para ellos era «poner orden», sobre todo internamente. Esta era la prioridad, incluso por encima de mantener la relación política ya establecida con la población civil. Y cumplieron: poco después, habitantes en las áreas de operaciones de estos dos comandantes empezaron a quejarse de su maltrato e imprevisibilidad. Esto no es para afirmar que la matanza se deba a conflictos internos de las unidades del EMC en Guaviare, sino para plantear que es otra hipótesis que tampoco se puede descartar. ¿Y La Paz qué? La vereda Kuwait es vecina al caserío de La Paz, el pueblo más importante de este sector del río Inírida, y que es ampliamente conocido en la zona por ser un centro de operaciones de la disidencia del EMC. Los miembros del grupo a veces están uniformados y armados, y citan reuniones en el caserío, incluso con mandos importantes. Según diferentes fuentes, el mismo ‘Mordisco’ a veces pasaba por allá hace unos años. Ellos gobiernan en varios sentidos: imponen normas, resuelven diferencias entre la comunidad, ofrecen protección de enemigos externos, y regulan y participan en la economía de la coca. Ningún foráneo puede entrar sin el permiso del grupo. El control del EMC se extiende desde La Paz hasta la vereda Kuwait, un punto clave para impedir el ingreso de la Fuerza Pública allí, lo que hace indispensable para el grupo mantener dominio sobre este territorio. La Paz depende de la coca para su economía, aunque desde la pandemia también ha habido un aumento en la deforestación en la zona, lo cual ha significado más
“Yo no soy un agente del Gobierno nacional”: Héctor García, rector (e) de la UdeA

El 29 de diciembre de 2025, el Ministerio de Educación Nacional apartó de la rectoría a John Jairo Arboleda y designó a Héctor Iván García como rector encargado. En esta entrevista García asegura no tiene intención de aspirar a este cargo en el futuro, habla sobre sus primeras acciones al frente de una universidad atravesada por la crisis y sobre los cuestionamientos sobre la autonomía universitaria. https://youtu.be/v5kw5GKdEBQ?si=DaqO9ziGP4JZoNZu El 20 de enero de 2026, Héctor Iván García García asumió la rectoría de la Universidad de Antioquia. Ese mismo día, abrió una cuenta en X (antes Twitter) y publicó tres videos donde aclaró que su encargo es excepcional y transitorio, que ya comenzó el empalme con el Comité Rectoral y que, tras el desembolso de los recursos del Ministerio de Hacienda, la Universidad ya empezó a cubrir sus obligaciones financieras con docentes, empleados y proveedores. Esa tarde, en entrevista con De la Urbe, habló sobre cómo no está acostumbrado a que lo graben y, antes de empezar —con las cámaras y los micrófonos ya encendidos—, aclaró entre risas lo asustado que estaba La entrevista estaba agendada para cinco días antes, pero fue cancelada a última hora debido a la renuncia de John Jairo Arboleda a la rectoría. El viernes 16 de enero, mediante una carta a la comunidad universitaria, Arboleda afirmó que la decisión del Ministerio de Educación Nacional (MEN) de imponer su reemplazo es «ilegal, arbitraria e injusta». Aunque las decisiones del MEN, anunciadas durante las vacaciones colectivas de fin de año, han sido cuestionadas por sus implicaciones a la autonomía universitaria, estas están amparadas por la Ley 1740 del 2014, que regula la inspección y vigilancia de la educación superior. García es médico cirujano de la UdeA, donde también realizó una maestría en Salud Pública y otra en Epidemiología Clínica. Es profesor vinculado de la Universidad desde 1995 y justo antes de asumir la rectoría era el director del Instituto de Estudios Médicos. Horas después de empezar funciones, en el balcón del bloque 16 adjunto a la oficina de la que se despidió Arboleda un día antes, García habló sobre las expectativas que tiene respecto a la duración de su encargo y de sus planes para afrontar la crisis. *** ¿Ya asumió el cargo de forma plena? ¿Cómo se hace un empalme en estas condiciones tan atípicas? Acabamos precisamente, hace una hora, de hacer la firma de la posesión como rector en propiedad de la Universidad. El trámite universitario consiste en que, ya que yo soy un profesor vinculado con funciones de docencia, extensión e investigación, para poder asumir cargos administrativos debo tener una resolución de una comisión administrativa; dejar de ejercer como profesor y empezar a ejercer como rector. En cuanto al empalme, desde ayer [19 de enero], ya con el equipo rectoral actual hemos establecido comunicación y les hemos solicitado la información que requerimos para poder conocer la situación académica y financiera de la universidad. Sabemos que las vacaciones colectivas de la Universidad apenas terminaron y que todas las labores administrativas apenas están empezando, ¿pero cómo han estado estos días especialmente hoy, que por ejemplo ya sabemos que se hizo efectivo el desembolso de 70 mil millones de pesos del Ministerio de Hacienda? En primer lugar yo debía terminar y hacer entrega de las actividades y las funciones que tenía como profesor en la Facultad de Medicina y director del Instituto de Investigaciones Médicas, ese fue el trabajo de ayer [19 de enero]. Hoy he estado dedicado a informar a la comunidad universitaria cuáles son las directrices principales que tenemos en esta rectoría, invitar a la comunidad universitaria a participar en todas las deliberaciones que debemos tener para trazar la hoja de ruta de este periodo de transición y adicionalmente he empezado a reunirme con distintos actores: profesores, estudiantes y los distintos estamentos para conocer cuáles son las inquietudes que tienen y cuáles son las propuestas que tienen para contribuir a salir de la crisis en la que estamos en este momento. Fotograma de la entrevista con Héctor Iván García García. Cámara: Miguel Ángel Becoche Quintero. ¿Cómo llegó su nombre al Ministerio de Educación, es cierto que Carolina Corcho fue la que lo recomendó? Yo no podría responder con precisión quién me recomendó, si fue Carolina Corcho o alguien más. Hay que reconocer, que eso es de vox populi, que yo tengo una relación desde hace muchos años con la doctora Carolina Corcho porque al contrario de lo que se dice ella fue mi estudiante. Cuando ella empezó su carrera de Medicina en la Facultad, desde el segundo semestre se vinculó al Grupo de Investigación en Violencia Urbana, del cual yo era integrante, y estuvo durante todo el tiempo de su formación. Incluso cuando hizo un posgrado en Bogotá estuvo vinculada con actividades del grupo. Posteriormente, una vez fue nombrada ministra de Salud, yo fui nombrado por el rector John Jairo Arboleda, en su momento, como el enlace entre el Ministerio de Salud y las actividades que tenían planeadas para ser realizadas con la Universidad. Ahí estuve en contacto nuevamente con ella, trabajé con ella y luego de su salida, seguimos participando en todo lo que ha sido el proceso de reforma [a la salud]. Yo fui avisado por el equipo del ministro de Educación en diciembre para asistir a una reunión en la cual me plantearon que mi nombre estaba dentro de los posibles candidatos para asumir como rector y luego de yo hacer las consultas respectivas, sobre todo con mi familia, tomé la decisión y anuncié que aceptaba. En conclusión, no les podría decir a ciencia cierta si fue ella o alguien más, pero lo que sí les puedo decir con toda claridad es que, a pesar de todas las coincidencias y acuerdos que podamos tener con Carolina, mi trabajo y mi posición en esta rectoría es completamente independiente de sus decisiones y de sus opciones políticas que tiene hoy y que son absolutamente legítimas. ¿Cree que la renuncia de John Jairo Arboleda, que todavía
Despegar siendo músico emergente

Para muchos músicos emergentes, escribir canciones no es el mayor desafío. Lo verdaderamente complejo comienza después: sostener el proyecto, encontrar escenarios, acceder a formación, circular la música y, sobre todo, no abandonarla en el intento. El talento abunda, pero las plataformas son escasas, abrirse camino en la música suele disputarse entre la vocación y la supervivencia. Foto: ICPA. Hacer música no empieza en un escenario ni termina en una canción publicada. Empieza, muchas veces, en una habitación prestada, en una libreta con letras que no se cantan en voz alta, en un trabajo que no tiene nada que ver con el arte pero que permite sostenerlo. Los músicos emergentes se enfrentan a la falta de tiempo, de recursos, de oportunidades viniendo de lugares precarizados y, sobre todo, de espacios que les devuelvan la certeza de que su oficio tiene un lugar posible. Esta es la historia de dos músicos que intentan despegar sin atajos, en un país donde crear no siempre garantiza existir. En medio de trayectorias interrumpidas por la rutina, las necesidades y la enfermedad mental, apareció un estudio rodante que, por unos días, se instaló en sus municipios y alteró el curso de sus carreras. Hacer música cuando la vida aprieta Cuando Damián Tello llegó a Antioquia, la música dejó de ser el centro de sus días. Antes de ser «Cresllo» era, ante todo, alguien intentando sostenerse. Había dejado Cali y, como muchos jóvenes, tuvo que concentrarse primero en resolver lo inmediato: el arriendo, la comida, el trabajo. Atravesó un periodo en el que las urgencias económicas se impusieron sobre cualquier proyecto artístico. Durante meses trabajó haciendo domicilios entre Medellín y el Occidente antioqueño, jornadas largas en moto que lo dejaban exhausto. «La rutina ya me había aplacado tanto que no había vuelto a hacer música», cuenta. Su relación con la creación venía de mucho antes. Aprendió a escribir entre los tres y cuatro años, guiado por su padre, y desde entonces no dejó de hacerlo. En el colegio fue parte del periódico estudiantil, más por la posibilidad de publicar sus propios textos que por el ejercicio periodístico en sí. «Siempre estuve escribiendo», dice. La escritura fue el puente que más tarde lo llevó a la música. En el rap encontró una forma de trasladar la poesía a la canción, influenciado por raperos españoles como Porta, Nach y Santaflow pero, especialmente, por la escena venezolana de Apache, Canserbero y Lil Supa. «Me crié musicalmente con el rap venezolano». Su historia es parecida a la de cientos de músicos que iniciando sus carreras se enfrentan a la realidad de tener que dejar la música en segundo plano para sobrellevar el día a día. Aquellos que no cuentan con una plataforma que los respalde o ganan algún concurso que encamine sus carreras, corren el riesgo de abandonar la música. Damián, afortunadamente, contó con lo segundo. En medio de la rutina de levantarse, ir a trabajar, trasladarse de Ebéjico a Medellín, de Medellín a Ebéjico varias veces en el día, la primera convocatoria de La Nave, el estudio rodante de la Gobernación de Antioquia y el Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia (ICPA) que visita a las subregiones para apoyar las carreras de artistas emergentes, apareció en un momento inesperado. Damián se inscribió sin grandes expectativas. No tenía un plan trazado ni una ambición desmedida. «Mi objetivo era ir a divertirme», cuenta. Y ese día, por primera vez en mucho tiempo, decidió no ir a trabajar. El proceso fue distinto a lo que imaginaba. Desde el trato inicial hasta la dinámica de las audiciones, la experiencia le devolvió una sensación que había quedado relegada: la de ser artista. «Fue recordar literalmente mi motivo de existencia. La música es lo que me mantiene vivo«, afirma. A pesar de sentirse intimidado por el nivel de otros participantes, cuando subió a la tarima decidió entregarlo todo. «Cuando toco el escenario dejo de ser Damián y me convierto en Cresllo». Fue elegido como uno de los ganadores de la primera temporada. El anuncio lo tomó por sorpresa. «No me lo creía», recuerda. Los aplausos, luces y vítores no bastaron para sacarlo del trance, pasó un minuto antes de que reaccionara y se diera cuenta que algo estaba a punto de cambiar. «Llegó como una cachetadita de la realidad, como un recordatorio de que sí podía hacerlo«. El aprendizaje más fuerte no vino del escenario, sino de los conversatorios con artistas de trayectorias consolidadas. Allí comprendió que la música no es solo creación, sino una industria que exige planificación, estrategia y trabajo colectivo. Mercado, público, identidad artística y el equipo son elementos que suelen permanecer invisibles para quienes apenas empiezan. «Hay que empezar a verla como una empresa, pero sin dejar de amarla». Después de su paso por La Nave llegaron otros espacios. Un campamento musical organizado por Sony Music Publishing, donde compartió procesos con artistas y productores ya posicionados. Lo que más le sorprendió fue el trato horizontal. «No era un seguidor hablando con un artista, éramos dos artistas». Durante ese proceso grabó «Rápido», una canción que marcó un cambio en su forma de trabajar. Escribió, reescribió, produjo y publicó. La letra salió en poco tiempo, «muy rápido», adaptándose a dinámicas profesionales distintas a las que conocía. Damián insiste en que el valor central de proyectos como La Nave está en algo que pocas veces se nombra: la dignidad del artista. «A cada persona que pasa por ahí, gane o no, se le da trato de artista». Escenarios adecuados, buen sonido, registro audiovisual y acompañamiento real se convierten en estímulos decisivos para no desistir. «Cuando alguien te da el valor que necesitas como artista, eso te da gasolina para avanzar». Cresllo durante un concierto de La Nave, el estudio rodante que recorrió municipios de Antioquia y le permitió grabar su primer sencillo en condiciones profesionales. Cortesía: Cresllo / ICPA. Cantar sin bajar la guardia A Jeyson Martínez, conocido artísticamente como «Son Jey», la música no lo encontró en una tarima, sino en la
Flotantes: historias sobre el agua

La ciénaga del Magdalena se está pintando de verde. El alga Hydrilla verticillata se está proliferando rápidamente afectando a la población de Nueva Venecia, un pueblo palafito que vive de sus aguas. Ocho estudiantes de periodismo investigaron esta problemática y navegaron por las aguas para ver, percibir, escuchar y entender a través de la comunidad las principales afectaciones, en temas de salud, economía e incluso, supervivencia por la crisis ambiental que crece día a día, desafiando la manera en que viven y se sostienen sobre el agua. Con el paso de los días se evidenció como el alga y otra especie conocida como «batata» terminaron siendo parte de esta problemática. A través de entrevistas con líderes, charlas con los pescadores, testimonios y dictámenes de salud nació Cuando la ciénaga se cierra, una producción audiovisual que narra desde sus habitantes, las principales consecuencias por el estancamiento del agua; problemas de salud derivados de la contaminación, limitaciones en la movilidad en canoa y la afectación en su economía debido a que el principal sustento de los venecianos es la pesca. https://youtu.be/nivDdN7qMUs?si=EdfcYMqJ3hsWAiNT Los relatos y testimonios de quienes habitan Nueva Venecia nos ayudan a remar por las Voces del Agua, una producción sonora que cuenta la historia del municipio, reviviendo la memoria del conflicto armado que marcó al territorio en el año 2000, mientras conecta esta historia con la crisis ambiental actual provocada por la expansión de la Hydrilla verticillata, el alga que dificulta la movilidad en canoa y el acceso al agua limpia. Abriendo espacio entre el alga, se llegó al colegio, donde los trazos, charlas, risas y juegos de los niños y niñas se hicieron presentes para cocrear Los mensajeros de la ciénaga, una cartografía interactiva donde ellos y ellas relatan sus sentires y vivencias por medio de audios, cuentos y cartas que flotan entre las casas palafitas, llevando sus memorias que dialogan con la batata y la Hydrilla, enredándose entre sus días, con sus padres pescadores, con sus dibujos y con el rumor del agua que los sostiene. Producción Juan Pablo Cardona Ríos Maria Andrea Carvajal Sotelo Isabela Echavarría Ortiz Sofia Carolina Quintero Borja Sara Michelle Montoya Mejía Valentina Aristizabal Diego Fernando Vega Granados Luis Fernando Vélez Aricapa