Camellar la ciudad: de habitantes en calle al trabajo informal

Mercado popular en la calle. Autor: Jorge Alonso Zapata. Año: 2020.

La población de personas en situación de calle la conforman: habitantes de calle y habitantes en calle, según el Ministerio de Salud y Protección Social.  Sin embargo, la información sobre este último grupo es escasa. Análisis sobre estos vacíos de datos.  Mercado popular en la calle. Autor: Jorge Alonso Zapata. Año: 2020. En abril de este año 12’990.000 personas fueron registradas en el país como trabajadores informales según el último censo que realizó el DANE. En 2021, Colombia fue el país con más autoempleo del mundo de acuerdo a la tasa de autoempleo calculada y publicada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En dicho estudio, la cifra del país es aproximadamente el doble del segundo en la tabla: Brasil, que casi triplica en habitantes a Colombia (214,3 millones de habitantes frente a 51,52 millones para ese año). ¿Por qué relacionar habitantes en calle con trabajo informal?   ¿Quiénes son los habitantes en calle? https://youtu.be/U2XWyETo8c0?si=rrp1z2J9d0I8s07_ Dar un total de habitantes en calle en Medellín es, por ahora, una tarea difícil. En un rastreo documental se observó que las investigaciones actuales de personas en situación de calle en el país no cuentan con una diferenciación entre habitantes de calle y en calle. En la ciudad, existe un trabajo institucional que realizó dicha separación y presentó caracterizaciones atendiendo cada población. Se trata de una investigación de 2009, desarrollada por el Centro de Estudios de Opinión de la Universidad de Antioquia y la Secretaría de Bienestar Social de la Alcaldía de Medellín. Hay otra investigación más reciente (2020) financiada por la Secretaría de Inclusión Social, Familia y Derechos Humanos y operada por la Facultad de Medicina de la misma Universidad. Sin embargo, en esta no existe una diferenciación evidente entre los dos grupos de personas en situación de calle. Solo se enuncia un total general (1.547 personas) que los reúne a ambos.  La Alcaldía de Medellín cuenta con un sistema de atención al habitante de calle que, según la Secretaría de Inclusión Social, Familia y Derechos Humanos, “comienza por una captación, sensibilización y derivación de ciudadanos a los diferentes componentes transitorios”. En estos componentes pueden acceder al autocuidado, atención psicosocial y prehospitalaria. Además, cuentan con otro componente llamado Centro Día 2, donde la población recibe alimentación, dormitorio, enfermería e inicia el proceso de resocialización. Según la entidad, en los componentes transitorios se reciben diariamente alrededor de 1.200 habitantes de y en calle. Sin embargo, al preguntar por la atención específica a habitantes en calle, la Secretaría cambia sus respuestas por “atención a personas en situación de calle”, que es el conjunto que reúne a los dos grupos (habitantes de calle y en calle). También, expresan que los procesos de resocialización son exclusivamente para habitantes de calle “teniendo en cuenta que ambos conceptos encierran a personas en situaciones diferentes”. Al preguntar si hacen una diferenciación entre los dos grupos mencionados anteriormente, la Secretaría responde que “sí se hace la diferenciación, basados en la fuente oficial del DANE”. Sin embargo, no cuentan con planes de atención específicos para esta población o, por lo menos, caracterizaciones y cifras detalladas.  Para poder contar con un dato aproximado de la cantidad de habitantes en calle que hay en la ciudad, es necesario reunir múltiples datos donde este grupo es nombrado de diferentes maneras: trabajadores informales, venteros de la economía popular, artistas callejeros, artesanos, recicladores.  Medellín en números https://youtu.be/MJA7fvoSa8s?si=3pYIqTVS65gCSTvN En el ámbito nacional, el panorama no es muy distinto. Los censos que presenta el DANE solo hablan de habitantes de calle. No hay alguna división o variable que permita calcular el total u observar el comportamiento de habitantes en calle del país. La alternativa es, de nuevo, buscar el fenómeno con otros nombres. Esta vez como “Trabajadores informales”, en el censo de “Empleo informal y seguridad social” publicado por la misma entidad.   Amplíe el gráfico para verlo en pantalla completa   Para la economista y docente universitaria Yennifer Celín Camargo, es importante no analizar el comportamiento de la informalidad con lo que pasa en los meses de diciembre y enero, ya que la economía entra en un momento de auge estacionario. “No es que enero sea el mes del año en el que haya menos trabajadores informales». Lo que sucede es que «durante diciembre la economía entra en un auge temporal y las empresas deben aumentar la fuerza de trabajo para cumplir con la demanda. Estos nuevos puestos de trabajo son ocupados por muchas personas que todo el año trabajan como informales. Apenas termina la demanda de temporada vuelven a serlo. Al mismo tiempo, en diciembre muchas personas aprovechan las ventas elevadas para conseguir un ingreso extra, y lo hacen de manera informal, pero después de la temporada dejan de ser informales y continúan en sus trabajos habituales”. La docente también expresa que es importante tener cuidado a la hora de mirar la variación en la informalidad entre hombres y mujeres. Si bien es cierto que trimestre a trimestre el porcentaje de hombres informales crece más que el de las mujeres, ya que estos representan la mayor fuerza de trabajo, en la generalidad, debido al cuidado del hogar y las obligaciones que adquieren las mujeres en las familias, ellas se emplean más en trabajos informales para poder cumplir con estas otras obligaciones. https://youtu.be/vQ0d1aJFRYk?si=QLl8U8iatB175BMM La información sobre el autoempleo y la informalidad no es muy abundante. Según el estudio “Un nuevo enfoque para abordar la informalidad, radiografía laboral en Colombia” presentado el 2 de agosto de 2023 por la Alianza de Asociaciones y Gremios de Colombia (ALIADAS), la informalidad es un concepto que no se puede generalizar, y para enfrentarlo hay que identificarlo mediante tres segmentos: Trabajadores en condiciones precarias: los que ganan menos de un mínimo. Trabajadores en condiciones básicas: quienes ganan al menos un mínimo. Trabajadores en condiciones promedio: aquellos que ganan mucho más del mínimo.   Sin embargo, los habitantes en calle no están representados en casi ninguna parte –y si lo están, aparecen nombrados de otra forma-. Por esto, es pertinente preguntarse: ¿cómo pueden crearse planes de atención o políticas públicas dirigidas a estas personas cuando no se tiene información