Los cambios que le impuso la realidad al Comité Nacional de Participación

Aunque la fase de diseño del proceso de participación de la sociedad en el proceso de paz entre el ELN y el Gobierno nacional sigue avanzando, el balance muestra que ha sido necesario implementar ajustes tanto en la estructura del CNP como en la metodología de los encuentros.  La instalación del CNP en agosto significó el inicio de la implementación del acuerdo más ambicioso alcanzado en este proceso de paz. Créditos: Presidencia de la República.   En junio de 2023 se firmó en Cuba uno de los acuerdos más ambiciosos en la historia de las negociaciones de paz con el ELN: el acuerdo sobre el proceso de participación de la sociedad en el actual proceso de diálogo.  En resumen, el acuerdo planteaba la ruta por medio de la cual la sociedad haría no solo el diagnóstico de los distintos problemas que han alimentado el conflicto armado en Colombia, sino que también ella misma se encargaría de presentar posibles soluciones. La primera fase correspondía al diseño de esa participación y originalmente se le asignó una duración de seis meses, desde agosto de 2023 hasta febrero de 2024. Meses después de que comenzó a correr el tiempo y a días de que se cumpla el plazo, el Comité Nacional de Participación, la organización que tenía la tarea de liderar ese proceso, ha experimentado diferentes desafíos y necesidades que han forzado cambios en su estructura y en los planes que tenía para desempeñar su labor. Lo que se planeaba y sus limitaciones El 4 de agosto del 2023, día de su instalación, el CNP se presentó como una instancia temporal que solo se ocuparía del diseño de la participación. Actualmente está compuesto por 81 miembros de distintas organizaciones y movimientos pertenecientes a 30 sectores de la sociedad, como se explica en el Acuerdo N°9  sobre la participación pactado en el tercer ciclo de diálogos. Desde ese momento ya habían surgido críticas con respecto a la composición del CNP ante la pregunta de qué tan representativo de la sociedad era en realidad. Como lo señala Andrea Arango, coordinadora de Relaciones Internacionales de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Antioquia, muchas de las organizaciones convocadas son “afines a procesos de izquierda” y eso implica cuestionamientos de otros sectores políticos. Eso pese a que también se encuentran representados, por ejemplo, algunos gremios empresariales.  Frente a esto, Helbert Choachí, integrante de Ciudadanías para la Paz y miembro de la Secretaría Técnica del CNP, dice que nunca se planteó que fuera la representación de toda la sociedad en su conjunto. Eso sí, de acuerdo con Choachí, “sí se buscaba que algunos sectores convocados tuvieran un carácter de voceros”. Una de las tareas del CNP es convocar y organizar encuentros que permitieran diseñar el modelo de participación. Originalmente se planearon 16 eventos nacionales y nueve regionales en donde participarían cientos de organizaciones de los sectores convocados. Todo esto se daría entre septiembre y diciembre de 2023. Sin embargo, desde este planteamiento ya se empezaba a notar otro desafío en el diseño del proceso, y es que no todos los sectores iban a tener sus propios encuentros sectoriales, a pesar de haber sido convocados a tener representantes en el CNP. Por ello, su participación se limitaría, cuando más, a las voces de unos cuantos representantes. Entre agosto y septiembre la presión de algunos representantes de organizaciones  promovió la realización de encuentros nacionales de sus sectores y así aumentó la cantidad de encuentros sectoriales a 22, y regionales a 10. Por ejemplo, en octubre de 2023, Isegoría confirmó con Martha Ceballos, representante del Movimiento Nacional de Víctimas del Estado (Movice) y delegada del CNP, que efectivamente su encuentro no estaba contemplado dentro de los 16 originalmente pensados. Sin embargo, esto se logró revertir gracias a la incidencia de los representantes del sector y de organizaciones por fuera del Comité que consiguieron comprometer la realización del encuentro para finales de noviembre y principios de diciembre. A pesar esto, Ceballos manifestó preocupación por algunas de las razones que expuso la mesa de diálogos para no incluirlos en la programación inicial. “Nos habían dicho que no se iba a tocar el tema de víctimas en esta fase de diseño de participación porque iban a ser un punto bastante importante en el marco de la tercera fase”. Esta posición, defendida por el ELN, se soportaba en la tesis de que en realidad las víctimas no debían ser entendidas solo como aquellas impactadas por la violencia, sino todas las personas vulneradas por el sistema económico y político colombiano. En otras palabras, para Ceballos, según ese argumento, toda la sociedad sería “víctima del sistema capitalista”, lo que finalmente terminaría por excluir en esta fase a las víctimas afectadas de manera directa por el conflicto.  Este punto de vista era en parte compartido por la delegación del Gobierno. Dayana Domicó, integrante de la delegación oficial, explicó que “las víctimas merecían prioridad y su propio punto aparte en la agenda”, y que por ese motivo inicialmente no fueron tenidas en los encuentros sectoriales del CNP.  Oscar Castaño, politólogo e investigador de la Universidad de Antioquia, miembro del Comité Académico de Isegoría, explica que la búsqueda de lograr la representación completa de la sociedad siempre va a ser una tarea compleja. “La figura que por excelencia simboliza históricamente la participación es una constituyente. Y la constituyente precisamente es un escenario que también ha transitado por la idea de que la democracia participativa debe ceder un poco ante la democracia representativa en virtud de las dificultades metodológicas y fácticas que genera la pretensión de que todo el mundo participe”, explica el politólogo. Frente a los aspectos positivos de este acuerdo, Castaño reconoce que en un país donde el interés por la participación en procesos sociales y políticos suele ser escasa, “hay unos sectores representados que han hecho el esfuerzo también por asistir, han aceptado la convocatoria, han llevado sus propuestas”. Otro de los cambios que se han implementado en esta fase fue la realización de