Tag Archive for Bogota

¿Qué pasó con el Bronx?

La 'olla' más grande de Bogotá fue desalojada en mayo de 2016. Desde entonces, la ciudad ha tenido que enfrentar una serie de problemáticas sociales que demandan respuestas por parte de la administración distrital. Hasta la fecha, no se conocen soluciones

Seis meses después de la intervención en el Bronx quedan muchas preguntas sobre lo que el Distrito debe hacer con una problemática que parece reinstalarse en pequeños puntos críticos a lo largo de toda la capital colombiana.

El seguimiento de la administración de Peñalosa a la intervención del Bronx, el microtráfico, los habitantes de calle desplazados hacia zonas residenciales y la transformación urbana del sector, son algunos de los puntos por los que indaga este podcast.

Lea también: Del Bronx a la nada

Atentados en Bogotá: ¿pataleta o conmemoración del ELN?

El jueves de la semana pasada se registraron dos explosiones en Bogotá. Las hipótesis oficiales apuntan a que el responsable es la guerrilla del ELN.

Por Bryan González Vélez

Aún no hay certeza sobre los responsables de los atentados ocurridos el jueves de la semana pasada en Bogotá, aunque tanto el gobierno distrital como el nacional han señalado que la responsabilidad recaería sobre la guerrilla del ELN.

El presidente Juan Manuel Santos expresó que “hasta ahora, todo apunta al ELN como el grupo responsable de las acciones terroristas de este jueves en la capital”, algo que reafirmó el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, quien además preciso su señalamiento, suponiendo como autor directo al Frente Domingo Laín.

Aún no se ha confirmado ningún responsable de este ataque a dos oficinas del fondo de pensiones Porvenir, pero de ser ciertos los señalamientos hacía el mayor sospechoso, el ELN, ¿por qué esta guerrilla habría realizado estos actos terroristas?

La pataleta

Los diálogos de paz que mantienen el gobierno de Santos con la guerrilla de las Farc tendrían mucho que ver con estos atentados. En un video difundido por el ELN a propósito de su aniversario número 51, el jefe de esta guerrilla, alias ‘Gabino’, deja abierta la puerta a una eventual vinculación a los diálogos de paz que se desarrollan en La Habana. ‘Gabino’ manifestó que los ‘elenos’ “están preparados para la guerra o para la paz”, además agregó que “la paz es el objetivo final” de esa guerrilla.

 

Alias 'Gabino' en video conmemorativo de los 51 años del Eln

 

De ser cierta esta hipótesis, lo que estaría buscando esta organización sería llamar la atención del gobierno Santos y así presionar su ingreso a la mesa de negociación, demostrando que tienen capacidad de operación al igual que las Farc. En conclusión, los ‘elenos’, al mejor estilo de un infante, quieren que su madre les de los mismos regalos que le da a su hermano, y por eso rompió el jarrón, a manera de protesta.

Cabe recordar que las Farc le han aconsejado al gobierno incluir al ELN en los diálogos de paz, argumentando que “el conflicto armado en Colombia es uno sólo” y que el ELN en la mesa de negociaciones ayudará para que la paz en Colombia “sea completa e integral”.

El aniversario

El 4 de junio de 1964 se fundó oficialmente la guerrilla elena. Ya son 51 años de insurgencia de este grupo que tiene presencia en 16 departamentos de Colombia. Cada año conmemoran su aniversario con acciones que alteren el orden público. Los atentados con bombas son usuales por las fechas de cumpleaños del Eln.

Puede ser que estas dos bombas accionadas en Bogotá sean nada más un acto de conmemoración de este grupo armado. Por ejemplo, el 29 de junio del año pasado celebraron su aniversario número 50 lanzando dos cilindros bomba a un campo petrolero en Arauca; el atentado dejó 13 personas lesionadas y fue reconocido por el Frente de Guerra Oriental.

En este orden de ideas, no sería nada extraño que esa guerrilla hubiese utilizado estas dos bombas como  un acto de conmemoración.

Por otra parte, existen indicios que reafirman la hipótesis de que el ELN sería el responsable directo de estos ataques. La actividad de este grupo en la capital de la República es constante, ya que desde junio del año pasado han ocurrido hechos similares en diferentes localidades de Bogotá y en algunos de ellos han aceptado la responsabilidad. Además no han desmentido su responsabilidad, cosa que hizo de manera inmediata la guerrilla de las Farc.

“Colombia sí sabe” y el Festival Gastronómico Alimentarte lo demuestra

La edición número doce de Alimentarte, que se realiza en Bogotá los dos últimos fines de semana de agosto, busca posicionar a Colombia como potencia gastronómica.

Qué tal un mote de queso acompañado de patacón pisao’,  una arepa doradita rellena de huevo frito  o una carimañola bañada de esa crema de queso tan única  como el suero costeño. Las posibilidades gastronómicas en nuestro país son innumerables solo si contamos la diversidad de sabores que ofrece la cocina de la Costa Caribe Colombiana,  la invitada de este fin de semana en la nueva versión del festival Gastronómico Alimentarte,  que por estos días se realiza en la capital de Colombia.

Como la gastronomía Costeña,  cada región colombiana cuenta con una variedad de ingredientes y sabores que los identifican y que aumentan el abanico de experiencias gastronómicas. La directora de la Academia Colombiana de Gastronomía, Clemencia Price, lo confirma: “aunque nos unen preparaciones que identifican al país como lo es la arepa, en cada lugar de Colombia tiene un sabor distinto” (Lea también: Comer en mesa modesta).

Es claro que la cocina colombiana tiene sabores que mostrar y sin embargo aun se encuentra distante  frente a potencias gastronómicas como Perú ¿Qué es lo que hace falta? Según Price es empoderamiento: “Nos falta que haya más investigación en la cocina, que  en las escuelas de gastronomía  sea más extensa la cátedra de  cocina colombiana y que los niños  sepan que lo nuestro vale muchísimo” (Lea también: La invasión Gourmet).

Lo cierto es que, como Alimentarte cada vez son más los eventos que buscan visibilizar a una Colombia gastronómica que muestra sin miedo sus sabores al mundo y que  además se deja conquistar por los platos exóticos de la comida  Peruana, Mexicana y hasta Thailandesa. “Tienes la posibilidad de  comente el mundo entero en un solo lugar” comenta, Cristina Botero, directora de la fundación Corazón Verde y organizadora de Alimentarte.

Más de doscientas franquicias de restaurantes  de comida nacional e internacional, quince chefs expertos de diferentes lugares del mundo y Foros gastronómicos que analizarán  el panorama de la cocina en Colombia  tendrán lugar  en el marco de este evento que nació con la idea de recoger fondos para ayudar a las familias de policías fallecidos y que hoy es uno de los festivales  gastronómicos más importantes que tiene la capital.

El reto, tanto para Alimentarte como para  cualquier otra feria gastronómica, es tratar  de posicionar esa variedad gastronómica  que  nos identifica  de forma que no se diluya entre  los sabores poco convencionales que hoy  nos ofrece el mundo y que cada vez son más accesibles en las principales ciudades del país.

Video promocional Alimentarte

Artículo relacionado

Medellín Gourmet 2014, el mes del restaurante para darle gusto al paladar

Carrera Séptima: el centro del remolino

La Calle Real, la de la Carrera, la del comercio, la Calle Larga de las Nieves, la de la Tercera, la de San Juan de las Nieves, la de la Alegría, la de San Diego, la Avenida de la República, la Lleras Camargo. Un enorme camaleón bautizado con distintos nombres en diferentes épocas.

Llego a ella desde la calle 10, en una de las esquinas de la gran Plaza de Bolívar. Hago el mismo recorrido que casi dos siglos atrás hacía una horda de enervados santafereños, con una actriz disfrazada de Policarpa Salavarrieta en brazos, rumbo a la Plaza Mayor.

 

Revancha histórica

Donde ahora se ubica el Teatro Colón, existió en el siglo XIX el Coliseo Ramírez. De allí salieron los asistentes a una obra de teatro que pretendía rendirle homenaje a la heroína recién muerta. El entonces vicepresidente de la Gran Colombia, Francisco de Paula Santander, le había encomendado al abogado, pintor y dibujante don José María Domínguez Roche, la sublime y patriótica tarea de organizar el homenaje, en el aniversario de la recién alcanzada independencia. Cabe aclarar que este hecho que se narra constituye el primer montaje teatral del que se tiene registro en la historia republicana del país.

Corrían los años veinte del mil ochocientos. El señor Domínguez Roche reunió a un casting de artesanos para representar la tragedia de la Pola. Cuenta José María Cordovez Moure, en sus Reminiscencias de Santa Fe, que todo pintaba muy bien la noche del estreno, hasta que llegó el último acto : entraba el cadáver de Alejo Sabaraín a la capilla en la que se encontraba la Pola dispuesta a morir, justo antes de que el pelotón de fusilamiento se dispusiera a colocarse en posición de tiro. De pronto, se desató la ira retenida de los santafereños contra los actores que representaban al virrey Juan de Sámano y sus verdugos. Los espectadores del Coliseo Ramírez comenzaron a tirar tomates por kilos y lo que estuviese a la mano, pidiendo la cabeza de los tiranos.

Don José María Domínguez se vio obligado entrar en escena, luego de que su homenaje se hubiese tornado en una suerte de teatro participativo en su forma más primigenia. Intentó calmar al aireado público diciendo: “En atención al justo desagrado con que se ha recibido la sentencia que condena a Policarpa Salabarrieta a sufrir la pena de muerte, el excelentísimo señor Virrey don Juan Sámano ha tenido a bien conmutarla por la de destierro a los Llanos”.

Además de que el buen Sámano daría exilio expreso a la Pola, Alejo Sabaraín regresaría desde su tumba para oficializar su matrimonio con la heroína. Ante tales noticias, los asistentes tomaron a la actriz en brazos y la sacaron del teatro. De allí bajaron por la Calle del Coliseo, que se convertía en la Calle de San Carlos y llegaron a la gran Plaza Mayor, para celebrar en pleno su desquite con la historia.

Aquella Plaza, que posteriormente pasó a llamarse Plaza de Bolivar, está ubicada en el mismo sitio en el que Jiménez de Quesada levantó doce chozas para las tropas conquistadoras, y donde arrancó un puñado de hierba en señal de fundación del “Valle de los Alcázarez”. Hasta 1846, cuando llegó el Bolivar de Tenerani que permanece allí, estuvo emplazada una fuente de agua coronada por una fea estatuilla que remedaba ser San Juan Bautista, y que los caminantes terminaron por nombrar el Mono de la Pila. La pila, a su vez, reemplazó al “arbol de la justicia”, una picota que estaba emplazada allí desde la fundación de la ciudad, en la que se ahorcaron indios, se azotaron ladrones y, según Rodríguez Fresle, “se desorejo y se desnarigó dos mil personas”. El 15 de octubre de 1914, la Plaza de Bolivar, nuevamente, fue el escenario de otro crimen. Rafael Uribe Uribe, quien se dirigía al Capitolio Nacional, fue atacado por dos artesanos armados con hachas. El documento de la necropsia de Uribe Uribe, es el primero en la historia clínica forense de Colombia.

 

Estatuas galopantes

Desde la Plaza de Bolívar, junto a la Catedral Primada de Colombia, la Séptima invita al caminante a recorrerla. En cada suela que pisa la calle hay una historia andante. El ritmo automático y frenético de la ciudad sabe esconderlas, entre adoquines y barrenderos que las recogen. Historias pasadas y en desarrollo, historias precolombinas y contemporáneas, fugaces y permanentes.

Hay gente que va de afán, abogados y leguleyos, hombres con bigote, mujeres con bigote, niños con bigote de chocolate comiendo helado. Una anciana ciega rasga las cuerdas de una guitarra vieja cantando música de carrilera, mientras cada dos de diez acelerados paseantes le ofrecen su dinero.

A su lado, un hombre estatua disfrazado de Simón Bolivar sale de su encantamiento de piedra para darle la mano a una niña, que le ha entregado una dejado caer una moneda a sus pies. Luego, tras agotar los treinta segundos de movilidad que le permite la moneda, vuelve a su estado estático, con la mirada perdida en el suelo capitalino. Pero es de conocimiento popular que mientras el sabio apunta al cielo, el tonto mira su dedo. Si se es cuidadoso se puede descubrir lo que se pasa mirando el Bolívar mitad humano, mitad estatua, que se ubica junto a la Casa del Florero: sus ojos miran una empolvada y poco visible placa en el suelo de adoquines que dice: “25 Años. Un grito de dignidad contra la impunidad ¿Dónde están las y los desaparecidos del Palacio de Justicia?”.

 

Luis González Caballero, el eterno candidato

“Yo confío en la multitud. Hoy, mañana y pasado, esa multitud que sufre el suplicio, que lo sufre en silencio, sabrá desperezarse y para ese día, ¡oh bellacos!, será el crujir de dientes”. La frase llega ahogada entre el bullicio de la calle. Sale de algún lugar, cerca a la esquina de la Carrera Séptima con la Avenida Jiménez. Una bicicleta dotada de parlantes va dejando regado su rumor de discursos por la calle, frases pronunciadas con la vehemencia y el dejo característicos de Mussolini y Hitler. Es el vehículo de Luis Gonzáles Caballero, la voz acalorada es una grabación de los discursos de Jorge Eliecer Gaitán. Luis Gonzáles es un santandereano que quiere lanzar su candidatura a la Presidencia de la Colombia.

Se ha propuesto que su sede de campaña esté ubicada en el sitio en el que se encuentra la placa del lugar exacto donde fue abaleado Jorge Eliecer Gaitán, pero ha tenido problemas con las autoridades, luego de que los administradores del café de al lado y de McDonald’s contactaran a la policía para desalojarlo. ”

Cuenta que ha sido candidato a la alcaldía de Bucaramanga dos veces, siendo derrotado por Iván Moreno Rojas y Honorio Galvis Aguilar. Su candidatura al concejo de Barrancabermeja se quemó por 12 votos. Fue también contrincante de Horacio Serpa por la gobernación de Santander.

 

La Séptima, un tablero de ajedrez

Cruzando la Avenida Jiménez y siguiendo por la Séptima, más adelante de la antigua iglesia de San Francisco, construida entre 1550 y 1567, está la Plaza de Santander. Limita con el Museo del Oro y el Edificio de Avianca, que se incendió en 1973, dejando un saldo de 4 muertos y 63 heridos.

Unas manos arrugadas y de uñas largas se extienden a los ojos del caminante desprevenido y ofrecen vidrios y piedras de color verde que confunden a más de uno, con la promesa de una esmeralda presta a ser pulida.

Bajando por la calle 16 con la Séptima, se encuentra un lugar detenido en el tiempo. A simple vista parece una cantina anacrónica anclada en medio de un centro urbano que no se detiene en su andar. Pero allí, la dinámica citadina se ralentiza. Está abierto desde las nueve de la mañana hasta las tres de la madrugada. Las discusiones sobre los problemas del país, los juegos de cartas, el olor a cerveza y el billar, son la cotidianidad del café San Moritz, que lleva más de setenta años de abierto. Cuentan los rumores y las leyendas urbanas, que más de un pensionado, ejecutivo y anciano comerciante, se reúne allí con la promesa de encontrar en un joven universitario un amor a destiempo, un efebo que les restituya su juventud.

Más adelante de la Plaza de Santander, luego de atravesar la mole de personas que pugnan por cruzar la Calle 19, un conjunto vallenato preside el frente de la panadería La Romana, en cuyos alrededores, cada día, se reúnen ancianos y jóvenes aficionados le ajedrez. Desde las primeras horas de la mañana se los ve calculando movimientos y discutiendo hasta altas horas de la noche interminables trampas que descubren a su contrincantes. Extranjeros y nacionales se entregan a guerras interminables, y un atento público detiene por cinco minutos su día para entregarse al ocio reflexivo.

Tanto en el San Moritz como en los ajedrecistas que invaden la calle, las fichas se mueven calculando intereses. Cada paso que se da, sea para ganar la partida o para conseguir un ligue, el bar y la calle se convierten en un inmenso tablero de ajedrez presto al azar y a la suerte.

 

El remolino que se cierra

La carrera Séptima es un monstruo que continua naciendo sin premeditación ni mesura. Lo que actualmente es cemento, solía ser un antiguo camino indígena, que ha venido a transformarse en la vía más representativa de la ciudad de Bogotá. Los usuarios o ciudadanos que la concurren, hacen uso de ella desempeñando todos sus roles: conductores, peatones, artistas callejeros, prostitutas y gigolós encubiertos. Todo pasa por esta calle que no es más que el microcosmos que resume a toda una gran ciudad. El horror, el sexo, la desidia, la diversión, están dispersos en cada esquina.

Desde su peatonalización completa desde la Plaza de Bolivar hasta la calle 24, la Séptima se ha convertido en un río urbano que sólo amena cuando llueve. Desde el gorgoreo de las palomas que acompañan los pasos del caminante, hasta los decibeles que suben con los silbatos de los carros cuando comienza su caudal vehicular luego del edificio Colpatria, la Séptima es ritmo, smog y cemento.

La calle escenario y sus actores. La que vio morir a Gaitán y luego lamió la cara del asesino que fue arrastrado por todo el pavimento. La de las carreras de caballo del siglo XIX. La Séptima y su remolino hambriento, una herida que cruza de norte a sur a Bogotá, la disecciona y deja ver sus órganos, su enfermedad, sus gérmenes, la vida, algo que palpita, la circulación del espíritu urbano, un rio urbano galopante de carne y piedra.

Recorrido por la Séptima

[cincopa AUFA-MLr1NuP]

 

 

La de Bolívar no fue la definitiva

El gobierno nacional tenía miedo de lo que pudiera suceder con tantos inconformes reunidos en un mismo sitio. La tensión se dio desde que miles de personas salieron de las regiones hacia la capital, donde fueron revisadas y custodiadas durante el viaje por la Policía Nacional.

Antes de la esperada movilización, muchos de los asistentes participaron de los encuentros de instalación de esta nueva fuerza política de izquierda que nació en el país. Para esto, los organizadores garantizaron alimentación, transporte y hospedaje. Algunos durmieron en hoteles cerca al centro de la ciudad y otros en albergues en el estadio El Campín. Además, a cada participante se le dio mochila y camiseta con los logos de MP.

Los rumores sobre quién patrocinó el evento surgieron en varios sectores de opinión. Muchos hablaron de que las FARC e incluso el presidente venezolano, Hugo Chávez, tendrían intereses para financiar la movilización. Al interior de Marcha negaron tales cuestionamientos y aseguraron que las cerca de mil 500 organizaciones que la integran, hicieron esfuerzos durante dos años para obtener los recursos. 


El lunes 23 de abril, desde tres puntos de la ciudad (Olaya Herrera, el Coliseo cubierto El Campín y El Parque Nacional) partió la movilización Marcha Patriótica acompañada con gritos como “El sueño de Bolívar, una América Latina unida” o “Queremos maíz, multinacionales fuera del país” y “Yo te daré, te daré patria hermosa, te daré una rosa y esa rosa se llama UP”. Se ondearon banderas del Partido Comunista, de la UP, del M19 y de MP.

La movilización recorrió toda la Séptima custodiada por lado y lado por el Escuadron Movil Antidisturbios, ESMAD, y finalizó con una concentración en la Plaza Simón Bolívar. A pesar de todos los miedos, tanto del gobierno como de quienes marcharon, no hubo disturbios ni hechos violentos.

Marcha Patriótica, movimiento político que busca la “Segunda y definitiva Independencia” del país, se gestó en la conmemoración de los 200 años de la Independencia de Colombia. 

Ese 20 de julio de 2010 diferentes movimientos sociales del país (populares, estudiantiles, sindicales, campesinas, indígenas, afrocolombianas,  trabajadores, etc…) vieron la posibilidad de “unir rebeldías” frente a los asuntos ideológicos que los unía: La reivindicación de derechos como el trabajo y la educación,  la búsqueda de una salida negociada al conflicto armado, el cambio del modelo económico y el sueño de Simón Bolívar de una América Latina unida. 

Una de las figuras que resalta es la de la ex senadora del Partido Liberal, Piedad Córdoba, quien en uno de los discursos aseguró que los sueños de Marcha son los sueños de la insurgencia, donde hace una invitación al diálogo epistolar con los grupos armados para encontrar salidas al conflicto,diferentes a la confrontación armada.

Sergio De Zubiría Samper, magister en filosofía y profesor asociado a la Universidad de los Andes en entrevista con Esteban Ardila, se refiere a los retos de Marcha Patriótica como nuevo movimiento político de izquierda en el país.