Entrevistas

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¿Cómo pensar Medellín en referencia al Foro Urbano Mundial?

Con motivo del séptimo Foro Urbano Mundial, que se celebra en Medellín entre el 5 y el 11 de abril, el urbanista Peter Charles Brand, docente de la Universidad Nacional, nos cuenta los motivos e impactos que tiene este evento de ONU-Hábitat para la  ciudad.

Por Peter Charles Brand
Pbrand@unal.edu.co

¿De qué sirve a Medellín ser sede del Foro Urbano Mundial?

El Foro Urbano Mundial es como una Copa Mundial de Fútbol, con todo lo bueno y lo malo que esto implica.  La UN-Hábitat es como la FIFA, organiza todo e impone sus reglas. Es un evento para las grandes ligas – ministros, alcaldes de las grandes ciudades, altos funcionarios gubernamentales y de las organizaciones multilaterales – donde se exponen experiencias  y se fortalecen redes de cooperación entre sí mismas.  Todo en función de asentar cada vez más la agenda neoliberal para las ciudades. Y como en Brasil, no caben los pobres, el hincha común y corriente; en este caso las organizaciones sociales y populares y las minorías étnicas y culturales que tienen una agenda distinta.

¿Por qué Medellín es sede del Foro Urbano Mundial?

Sin duda a Medellín le fue otorgada la sede por el amplio reconocimiento dado a sus logros en términos del desarrollo urbano en los últimos diez años.

¿Qué se debe pensar de la ciudad en ese foro?

Hace un año Medellín fue premiada como la Ciudad Más Innovadora del Mundo. El mismo día del anuncio el arzobispo de Medellín circuló un comunicado denunciando los graves problemas que persisten, hecho que aguó las celebraciones. Algo semejante está pasando ahora, con la advertencia anticipada de un alto funcionario de la UN-Hábitat quien acaba de advertir que el gran problema de Medellín es que es la ciudad más desigual del país, ubicada en la región (América Latina) más desigual del mundo. Paradójico y muy sanamente, los premios y reconocimientos también sirven, aunque sea momentáneamente, para recordar los grandes problemas sociales que tiene Medellín. Sin embargo, sería poco realista pensar que resultarán medidas efectivas en este sentido.

¿Cómo se ve Medellín en temas urbanísticos?

A principios del nuevo milenio se produjeron obras bien hechas, creativas e innovadoras, y sobre todo con sentido social, como los Metrocables y los parques bibliotecas. Tuvieron algo de impacto en los sectores populares. Ahora parece que la ciudad está perdiendo el camino. Con todos los reconocimientos, este ‘urbanismo social’ ya no es un programa social dirigido a los sectores más necesitados de la ciudad, sino un producto de exportación, un componente de la nueva imagen de ciudad dirigida a inversionistas externos. Esto es muy preocupante, un retroceso o perversión que está socavando los logros de los últimos años.

¿Cuáles son los principales retos en urbanismo? ¿Cómo se ve la inequidad en ese aspecto?

Lo que se conocía como urbanismo social estaba basado en una fe en la capacidad de la arquitectura y el diseño urbano para transformar las condiciones de vida. Creo que esta apuesta se está agotando. Si bien en un principio funcionó bien en el sentido simbólico de crear sensaciones de inclusión y bienestar, no ha sido respaldada por avances materiales, es decir en cuanto a los ingresos de los pobres y de la apretada clase media, soluciones  de vivienda, acceso a servicios sociales y de salud, etc. La vida urbana sigue siendo muy precaria y difícil para grandes segmentos de la población. Por tanto el urbanismo social ha perdido credibilidad y la ciudad espectáculo empieza a cansar, pero no hay nada que lo esté reemplazando.

¿Medellín es realmente un referente en temas urbanísticos? ¿Sí puede tomarse como modelo de ciudad?

Sí, efectivamente la ciudad se ha convertido en un referente para muchas ciudades, o más bien para muchas administraciones urbanas. Sus logros urbanísticos fácilmente deslumbran al visitante y al experto internacional, quienes no se preocupan demasiado por los problemas subyacentes. Es difícil sostener que una de las ciudades más desiguales del mundo, aún después de una década de crecimiento económico sostenido, puede erigirse en modelo.

Los espacios públicos de Medellín en tema de seguridad

“Una ciudad segura es una ciudad justa y equitativa”, dice uno de los diálogos que se debatirán en el Foro Mundial Urbano ¿Qué tal están los espacios públicos de Medellín en materia de seguridad? 

El Foro Urbano Mundial se aproxima y con ella Medellín se expone a ser analizada como laboratorio urbano desde distintas perspectivas. Entre los temas que se debatirán en el evento se encuentra la incidencia de la seguridad en los proyectos urbanísticos.  Max Yuri Gil, sociólogo y  docente de la Universidad de Antioquia, analiza el panorama de los espacios públicos de Medellín y la legitimidad de la seguridad en estos lugares.

 

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Homeschooling, alternativa para educar en familia

Se trata de una estrategia  de aprendizaje en la que las clases se dictan en casa y son los padres quienes dirigen la enseñanza de sus hijos.

En Medellín existen al rededor de quince familias que aplican los métodos del Homeschooling o educación en casa, entre ellas la del médico e ingeniero Diego Álvarez:

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El Colectivo Derecho a la Tierra, del municipio del Bagre, visitará la UdeA

Este grupo de comunicaciones crea contenidos de actualidad, moviliza y sensibiliza  a la población del Bagre, Antioquia.

Los días 25 y 26 de marzo la Universidad de Antioquia contará con la visita de un proyecto de comunicaciones  que cada día se hace más fuerte. Se trata del Colectivo  Derecho a la Tierra del municipio del Bagre (Antioquia), quienes  presentarán el  26 de marzo el documental  La tierra Nuestra, resultado  de un convenio de recuperación de áreas degradadas por minería del Bajo Cauca Antioqueño  en alianza  con  la Gobernación de Antioquia,la  Fundación Mineros S.A, Corantioquia y Asogrecan.

Lina Marcela Gallo y Manuel Tovar,  integrantes de este  Colectivo, estuvieron en De La Urbe Radio y nos contaron más detalles de este proceso:

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Del erotismo y los juegos sexuales

El primer gimnasio sexual de Medellín y las webcam sexuales son dos nuevas modalidades que se imponen en la ciudad, acercándose cada vez con menos tabú a la necesidad del erotismo en el acto sexual.

Cuando se habla de erotismo esta palabra puede eludir a dos  aspectos:  Por un lado  acción cargada de malicia y picardía en búsqueda de interacción con el otro, y por otro lado por el llamado “Erotismo Sexual” relacionado directamente con los juegos sexuales en el preludio del coito.

En la torre Médica del Parque Comercial El Tesoro, consultorio 1629, se ubica el primer gimnasio sexual de la ciudad de Medellín. El urólogo Juan Luis Arcila, nos explica de qué se trata este gimnasio.

 

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La homosexualidad y el erotismo ha estado presente desde el mismo arte griego  y una parte del romano. Una nueva modalidad de expresión, son las webcam sexuales. Miguel Ángel López realizó un  trabajo de inmersión viviendo durante quince días la experiencia:

 

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Una mirada a Venezuela por el periodista Enrique Castejón

En entrevista vía Skype, este  comunicador venezolano habla  sobre las problemáticas que atraviesa su país y cuál es la posición que debe tener el periodista frente a hechos relacionados con su profesión.

Cuenta que no solamente la falta de papel ha sido determinante para el cierre y la censura de algunos medios de comunicación. Explica que medios nacionales e internacionales han recibido sanciones que les impiden cubrir los hechos de manera apropiada.

 

 

 

Los consejos de Alberto Salcedo para hacer una buena crónica

Volver a las fuentes personajes, pasar de la entrevista el diálogo y hacer que los datos canten. Estas son algunas de las recomendaciones de uno de los mejores cronistas de Latinoamérica.

Alberto Salcedo estará en la Universidad de Antioquia compartiendo sus conocimientos en el Diplomado de Periodismo Literario, que comienza el 13 de marzo.

¿Qué hace a una buena crónica?

La mirada y la voz. La mirada es la manera de abordar las historias. Y la voz es la forma de nombrar el mundo: con un estilo propio, identificable, sugerente.

¿Para qué sirve una crónica?

La crónica se caracteriza porque tiene la oportunidad del periodismo y la belleza de la literatura. Es un género que salva al periodismo del envejecimiento.

¿Cómo realizar una crónica?

1. Elección del tema

  • La historia debe afectar a la mayor cantidad de personas.
  • No es necesario, pero es importante tratar temas que tengan alguna característica de la actualidad, una “percha”.
  • La historia debe tener un “nudo” o “problema”.
  • Debe generar emociones en el lector.
  • Buscar historias o enfoques curiosos.
  • Escribir sobre temas que le interesen al periodista, es importante que tenga algún conocimiento.

2. Investigación

  • Debe existir la capacidad de hablar con la gente y relacionar hechos y situaciones.
  • Agudizar la observación, de cada sentido. Puede ser un factor importante tanto para dar contexto como para darle ritmo al texto.
  • Hay que estar con los personajes, no quedarse solo en la entrevista, conocer sus diferentes facetas.
  • A la hora de hablar con los personajes, es bueno tener un trato cercano.
  • La grabadora es una buena herramienta, hay que saber usarla y no depender exclusivamente de ella.

3. A la hora de escribir

  • Responder al deber informativo, ¿qué? ¿cuándo? ¿cómo? ¿dónde? ¿por qué?
  • Tener una entrada precisa y contundente.
  • Mantener el ritmo, que se marca desde el primer párrafo del texto.
  • No rebuscar palabras, ser claro y sencillo.
  • No dar demasiada contextualización o atención al entorno cuando tenemos al personaje.


Diez consejos para el trabajo de campo:

  • Serás curioso. La curiosidad es lo que le permite al reportero descubrir pistas reveladoras durante el trabajo de campo y aprovecharlas.
  • Serás genuinamente curioso. Un reportero puede programarse para ser curioso durante el tiempo en que realiza su trabajo de campo, pero más le vale que lo sea siempre y de manera auténtica.
  • Continuarás siendo curioso. Es decir, entenderás que cuando un buen reportero satisface su curiosidad no siente ganas de acostarse a dormir sino de seguir indagando.
  • Tirar la punta del ovillo. Esa es la razón de ser del periodismo narrativo: investigamos porque no soportamos la idea de quedarnos con ninguna duda.
  • Intentarás ir más allá de lo evidente. Los hechos y personajes de la realidad son mucho más de lo que se ve a simple vista.
  • Intentarás descubrir la totalidad del Iceberg. Hemingway nos enseñó que los datos que aparecen publicados en las buenas historias son una fracción mínima de la investigación que recopiló el autor.
  • Te preocuparás por buscar los datos que no salen en Wikipedia. Hay mucha información de calidad que no figura en internet: tu reto es encontrarla.
  • Buscarás datos de calidad. El contador de historias se tropieza con las mismas cifras del reportero que escribe la noticia de primera plana, pero va más allá: sus datos, además de informar, deben sorprender.
  • Irás más allá del entrecomillado. Gran parte del periodismo que se hace hoy es rehén de las entrevistas. De modo que nuestra indagación trasciende las entrevistas: acompañamos a los personajes, aprendemos a oírlos incluso cuando no están respondiendo a nuestras preguntas, procuramos verlos desenvolverse en sus espacios habituales.
  •  Te acercarás a los cuernos del toro: La crónica no es un género para periodistas aburguesados, de esos a los que ya les da pereza recorrer leguas de camino y untarse de barro.

Diana Bustamante y el arte de hacer siempre cine por primera vez

Toma 1: Plano general. Se enfoca el camino pantanoso en medio de la maleza. Sale Rodrigo Vélez de entre las ramas. Camina un poco. Con cada paso que da encarna a Daniel, el forastero que busca llegar a La Barra, Valle del Cauca. Daniel avanza entre el fango. Resbala. Casi cae. Continúa caminando. Cuando se acerca a la cámara, se puede ver con mayor detalle al sujeto de contextura delgada, cabeza rapada, camisilla gris, pantalón café y mochila a la espalda, que vuelve a abandonar el plano dejando el paisaje intacto como en un comienzo.

Toma 2: Plano general. Daniel camina. Arrastra sus pies hasta que se topa con un poste de madera. Allí se sienta. Se quita la mochila. Recuesta su espalda. Respira agitadamente como quien descansa luego de un largo trayecto. Apoya sus manos sobre el suelo.

Toma 3: Primer primerísimo plano. Se ve su cara, sus ojos cerrados, su barba incipiente. Los párpados permanecen intactos y la respiración es tenue. Y aún sigue sonando el canto de los pájaros y a lo lejos, aún el agua cayendo.

Delante de la actuación de Rodrigo Vélez en El vuelco del cangrejo, pero detrás de cámaras, se encuentran ingenieros de sonido, camarógrafos, escenógrafos, iluminadores, sonidistas, etcétera, etcétera. Pero dentro del gran grupo de personas que hacen posible la realización de una película y hasta la grabación de una simple toma, es inadmisible dejar de lado a los productores, aquellos que se encargan de que cada detalle de logística salga a la perfección. Productores: se les dice así en masculino porque esta es la generalidad del gremio.

Pero en esta ocasión también se habla de productoras. Detrás de las cámaras y con 33 años de historias para contar: Diana Bustamante, invitada especial al XIV Festival de Cine de Santa Fe de Antioquia y encargada de realizar el Taller de Talentos Cinematográficos. Una delgada mujer, de ropas coloridas y lentes naranjas muy llamativos que ha trabajado como productora en diversas producciones colombianas:

 

Como cual periodistas, estábamos esperando a ver que pasaría, sentadas aguardando por un catálogo o una pequeña programación, o al menos a que nos pasaran la lista para firmar la asistencia. Nada de ello llegó a nuestras manos.

-¿Vos la reconocés?

-Yo creo, vi algunas fotos.

No sabemos con exactitud lo que pasa en el rodaje de una película o un documental, por eso hay que acudir a quien lo sabe de primera mano. Aún así estamos acá, escribiendo sin saber mucho de cine, pero sí de historias. Y como la ignorancia es ingenua y curiosa, abordamos un par de preguntas sobre unas temáticas generales, pensando siempre en las historias –que tanto importan a los periodistas– y la sonrisita de quien aprendió algo interesante surgió:

De La Urbe: Usted ha mencionado que el cine puede ser el reflejo de procesos sociales y culturales, ¿cómo ha visto ese proceso en Colombia?

Diana Bustamante: Yo creo que nosotros particularmente somos un cine menos reflexivo de lo que deberíamos ser; digo, con esta sociedad tan hecha mierda en la que vivimos deberíamos tener un cine un poquito más serio. Pero bueno, anyway.

Si tú ves las películas que hacíamos hace 20 años, uno ve El río de las tumbas y es una película que habla de una violencia rural, de un cine muy folclorista de alguna manera; entonces el pueblo, el bobo del pueblo, estos cadáveres que empiezan a aparecer en el río eran un poco la realidad que se vivía en el país. Digamos que no era la violencia que tenemos en estos días sino que estaba más ligada a ese proceso de violencia política que había vivido el país. Tú ves las películas hoy en día y sí tiene que ver con la sociedad que somos. Son unas películas mucho más rápidas, inmediatas. Si yo fuera japonesa no estaría hablando de narcotraficantes, definitivamente, o no estaría hablando de negritudes o de desplazados o de las cosas que hablan mis películas. Definitivamente el mundo en el que vives es el que puedes plasmar y la forma también en la que uno vive en el mundo, pues también es la forma en la que las películas son. Si uno ve el cine uruguayo, por ejemplo… yo siempre pongo ese ejemplo porque me encanta, porque los uruguayos son gente que tienen mucho humor, y es un país chiquito… entonces uno lee por ejemplo a Octavio Paz, y es una cosa muy particular… y ves el cine el uruguayo y es así: es un cine que puede hablar de cosas súper densas como whisky pero es divertido. Es como un humor muy negro, pero es como ellos son. Y nosotros particularmente, no tenemos un cine con buen humor. Nosotros somos como una sociedad más densa, como que estamos ahí todavía remordiéndonos en nuestro pasado y en nuestro dolor, pero esos procesos también son necesarios, creo yo.

DLU: Le gusta trabajar en primeras o segundas películas, ¿por qué apostar por los nuevos creadores?

D.B.: Yo creo que también tiene que ver con renovar la mirada. Mi inquietud desde que estaba en la escuela de cine era cómo lograr renovar el lenguaje cinematográfico, cómo pensar un cine que no esté ligado a la literatura o al mismo cine, o sea, una cosa como un poco godardiana, como de lo anticinematográfico. Y desde ahí pensaba que los que pueden hacer eso son las personas que están aventurando. Entonces cuando tú haces una primera película estás como experimentando de alguna manera. Entonces eso te permite no tener ciertos lastres. Un director con una gran carrera, con una línea de trabajo, pues es mucho más cuidadoso con no salirse de esa línea de trabajo. No sé, un tipo como Lars von Trier mañana no va a hacer una película de ninjas. Más o menos esa es como la comparación, donde tú ya tienes una carrera y un estilo y un no sé qué, es mucho más difícil que te des la licencia de salirte para algún lado. Entonces una primera, una segunda película, también se trata de mirar cosas nuevas. Y creo también que como cinematografía nosotros estamos en desarrollo y que ese desarrollo también tiene que ver con mirar nuestras nuevas miradas, en pensar en los talentos del futuro y estar cosechándolos permanentemente.

DLU: Dentro del papel que han tenido las mujeres detrás de la cámara, ¿cuál considera que es el elemento diferenciador que las separa del trabajo que puede hacer un hombre?

D.B.: Es imposible medir en ese sentido. Es diferente. Tú ves una película y dices: ‘eso lo dirigió una mujer’. No sé ni siquiera por qué. Porque hay una aproximación a las cosas diferente, no es que sea de una manera o de otra. No es que sean más humanas o más compasivas, o que los hombres hacen más acción. No. No es necesariamente eso. Sí, creo que es diferente la aproximación a los temas. Es igual que los individuos: mi aproximación a un tema es diferente a la tuya. Pero como género sí hay como unas particularidades. Entonces uno ve unas películas como las de Claire Denis y una película súper masculina como la del Buen trabajo –que es como la de militares y no sé qué–, pues tú le haces una película de mujer, porque la plasticidad, el cuerpo, el ballet, no sé qué; entonces una película dirigida por un hombre serían unos psicópatas en el Sinaí. Es otra cosa.

DLU: ¿Cómo ha visto el avance de la Ley de Cine en Colombia?

D.B: Yo creo que es un tema de estar mirándolo todo el tiempo, pendientes. Creo que tenemos dos leyes ya. La primera que ha permitido como muchas cosas, que lo mejor que tiene esa ley es como haber posibilitado la creación del fondo y blah, blah, blah. En términos como ya más crueles del dinero y no sé qué, pues es una ley que no se está usando realmente y que tiene que modificarse, creo yo, porque en términos numéricos no sirve. El beneficio tributario es como el 41%, pero la realidad de la taquilla y la realidad de los números de la industria es que tú no recuperas ese otro 60% casi en la taquilla. Entonces para ningún inversionista es atractivo, decir: “te doy 100 millones de pesos, me recupero 41, bien puestos –que no es real, o sea no es un dinero que te llegue así– ¿Y los otros 60 qué? ¿Me los vas a pagar con la taquilla?” Es un poco ilusorio. Entonces creo que hay que revisar la ley a la luz de los números actuales del cine, sacando las películas de Dago García… es que esa es como un poco la rueda macabra que utilizan las autoridades y es como para lo que nos sirve, lo metemos en la colada y para lo que no, no. Entonces yo creo que hay que tener una política un poquito más coherente en ese sentido. Igual las leyes son complementarias. No se trata como de “solo el cine independiente” o “solo el cine que haga público”. Mierda, esto es un país de 40 millones de personas y acá cabemos todos. Y en todas partes cabemos todos. Entonces tienen que existir unas políticas diferenciales para un cine que busca más una cosa industrial, popular, y tienen que haber unas políticas diferentes para un cine que está haciendo un aporte más hacia lo cultural. Y creo que ahí es el punto en el que estamos en este momento del debate. De empezar a decir: “ah, bueno, no somos la misma cosa”, ni podemos medirlos, ni meter círculos en cuadrados y viceversa. Entonces, ha sido maravillosa la ley, pero pasados 10 años creo que es el momento de evaluarla y, sin miedo, pues decir que hay cosas que arreglar. Es que arreglar cosas no significa que las cosas estén mal, es que hay que ajustar cosas.

“Emprender va más allá de crear empresas”

El segundo día de la agenda académica, que se realizó en el marco de la reunión semestral del Comité Técnico de RedEmprendia en la Universidad de Antioquia, inició con la lectura de un informe sobre las percepciones del ecosistema de emprendimiento e innovación a nivel local, regional y nacional, elaborado por los expertos internacionales representantes de la red, Senén Barro, María Oliveira, Flávia do Prado, Juan Antonio Raga y Juan Manuel Romero.

Las exposiciones del 27 de noviembre tenían como objetivo intercambiar conocimientos y experiencias, además de contextualizar a los expertos sobre las políticas públicas, las estrategias y los proyectos en materia de emprendimiento e innovación que tienen la ciudad, el departamento y el país.

En las conclusiones entregadas se resaltaron puntos fuertes, oportunidades, algunas líneas de mejora y recomendaciones para mejorar el ecosistema de emprendimiento e innovación. Los representantes de la Red resaltaron la labor de la Universidad de Antioquia y el esmero de Medellín, “que convirtió el emprendimiento en política pública”, según Juan Manuel Romero, en estos dos aspectos fundamentales para el desarrollo económico del país.

“Se cuenta con universidades comprometidas con la innovación y el emprendimiento, singularmente la Universidad de Antioquia, que realiza una significativa actividad de I+D, sobre todo en algunos ámbitos, como las ciencias de la salud.”

Según el informe GEM 2012, Global Entrepreneurship Monitor, el 56,9% de los colombianos tienen intención de emprender en los próximos 3 años y el 89,2% considera que empezar un negocio es una buena elección de carrera. Los expertos calificaron esto como una fortaleza, ya que “si no hay emprendedores, no hay ecosistemas emprendedores”, según Senén Barro, Presidente de RedEmprendia.

“Medellín ganó el premio de “Ciudad innovadora” en buena medida por su innovación social. Es importante no perder esto de vista, ya que supone una apuesta por innovar para lograr un crecimiento más armónico y responsable.”Fotografía: Edwin Cuartas

En los puntos resaltaron la continuidad de las políticas públicas de la ciudad y la región en materia de emprendimiento e innovación, que ha sido más un fuerte liderazgo técnico que un asunto de carácter político que solo dura tres años.  Los expertos revelaron que, “estudios comparativos entre políticas públicas ponen de manifiesto que aquellas que están direccionadas a áreas o sectores específicos y alineadas con las potencialidades del entorno y la existencia de una masa crítica de recursos tanto humanos, como técnicos y de infraestructuras, tienen un mayor éxito que las políticas generalistas o de amplio espectro”, enunciaron en el informe destacando el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación de Medellín como ejemplo de una política pública que cumple con estas características y que renueva el papel de liderazgo –ciudad en el ecosistema de emprendimiento e innovación.

A nivel nacional resaltaron iNNpulsa, la unidad creada por el Gobierno de Colombia, como una iniciativa de comunicación y creación de cultura emprendedora. Y, teniendo en cuenta los esfuerzos del gobierno nacional en la Política Nacional de Emprendimiento, recomendaron reforzar la inversión en I+D, orientándose a la calidad, y a la valorización y transferencia de resultados.

Senén Barro Ameneiro respondió algunas preguntas sobre la red y el papel que cumple en el desarrollo económico de los países.

¿Qué es RedEmprendia?

RedEmprendia es la primera red iberoamericana de universidades que apuestan por la transferencia de los resultados de la I+D, la innovación y el emprendimiento. Somos además una red que opera realmente como “Red”, de forma que cada nodo se implica activamente en el diseño y ejecución de los programas, bajo un principio de inteligencia colectiva. Así podemos aprovechar la experiencia y conocimientos de cada universidad para desarrollar acciones conjuntas que beneficien a todos. Un ejemplo magnífico de la puesta en acción de esta inteligencia colectiva es el Foro RedEmprendia, iniciativa que lidera precisamente la Universidad de Antioquia y que a través de una serie de encuentros online con expertos, promueve el intercambio de conocimiento y la difusión de buenas prácticas sobre transferencia de resultados de investigación, gestión de la innovación y emprendimiento.

¿Qué busca la red?

Buscamos que nuestras acciones impliquen y beneficien a toda la comunidad universitaria, por lo que diseñamos distintos programas y servicios enfocados a estudiantes, investigadores, docentes o emprendedores spin-off y startups universitarias. Intentamos además abarcar todas las etapas del proceso de transferencia, innovación y emprendimiento. Por ejemplo, hemos puesto en marcha el primer programa iberoamericano de estancias internacionales para la formación de jóvenes emprendedores universitarios. Una iniciativa gracias a la cual, estudiantes y egresados con un proyecto empresarial propio pueden adquirir experiencia de la mano de un emprendedor de otro país. Un emprendedor que ha iniciado su experiencia empresarial unos años antes y que ha conseguido desarrollar sus negocios con éxito. Estas estancias favorecen también la creación de redes de contactos y la colaboración entre los nuevos emprendedores y con empresas ya consolidadas. Hasta la fecha, el programa ha beneficiado a más de 60 estudiantes y egresados recientes de nuestras universidades. Otro programa, en este caso dirigido a spin-offs y startups universitarias que ya han logrado el salto al mercado, es el de landing, que apoya la  internacionalización de las empresas aprovechando la red de incubadoras y parques científico-tecnológicos de las 24 universidades que forman RedEmprendia.

También desarrollamos iniciativas pensadas para beneficiar a todo el Sistema Universitario Iberoamericano, como el módulo online de formación básica en emprendimiento, orientado a titulaciones de grado, y también la publicación de estudios y libros divulgativos sobre transferencia, innovación y emprendimiento a través de nuestras dos colecciones editoriales. Pero nuestra apuesta más fuerte en esta línea es, sin duda, la organización de Spin2014 en México, una cita ineludible en el calendario emprendedor, que estamos diseñando como un espacio abierto donde emprendedores, comunidades universitarias, empresas, administraciones públicas e inversores podrán intercambiar experiencias y establecer relaciones para aprender, mejorar y crecer juntos.

Fotografía: Edwin Cuartas

Alberto Uribe, Senén Barro y David Hernández.

¿Qué condiciones fundamentales debe cumplir una ciudad o país para que se califique como emprendedor e innovador?

Los procesos innovadores tienen verdadero impacto cuando implican a todos los agentes sociales, políticos y económicos que forman parte de un ecosistema, sea este a nivel local, como ocurre con las ciudades, o afecte a todo un país. La propia Medellín, que fue reconocida como ciudad más innovadora del mundo en el año 2012, es buen ejemplo de ello. El esfuerzo conjunto realizado por las administraciones públicas, las empresas, las instituciones educativas y la ciudadanía ha permitido encontrar soluciones innovadoras a viejos, aunque acrecentados, problemas, como los de movilidad, apostando por un desarrollo urbano sostenible a través de proyectos tecnológicos, educativos y culturales. El papel de las universidades en todo ello es fundamental, y no solo como entidades formadoras y canalizadoras del talento. Este talento es el combustible, desde luego, pero la universidad debe saber aprovecharlo convirtiéndose también en motor para el desarrollo económico y social. Si hacemos un repaso a las regiones que ocupan los primeros puestos en los distintos rankings de innovación, podemos observar que muchas de ellas cuentan con universidades fuertemente implicadas en el desarrollo tecnológico y la transferencia de conocimiento. Las universidades de Berkeley y Standford en Silicon Valley son el ejemplo clásico, pero en América Latina también hay puntos emergentes de innovación y emprendimiento como Medellín, Santiago de Chile o São Paulo.

 ¿A qué se debe que países, instituciones y ciudades le apunten y le apuesten al emprendimiento y a la innovación?

En primer lugar, es importante subrayar que emprender va más allá de crear empresas. Emprender es poner ideas en acción, intentando mejorar de manera constante. En este sentido, la apuesta por el emprendimiento y la innovación no debe ser vista como una moda, sino como una cuestión incluso de supervivencia para pueblos y países. Hemos vivido un período en el que la especulación y la búsqueda del beneficio rápido han llevado a muchos países a una situación social y económica insostenible. Ahora es el momento de apostar por una economía responsable, basada en el conocimiento y el desarrollo tecnológico, que contribuya a mejorar la calidad de vida de todos.

¿Qué obstáculos se pueden encontrar en el camino?

Muchos y de todo tipo, desde luego. Falta de liderazgo político en los gobiernos; problemas de coordinación entre los agentes implicados: administraciones públicas, universidades, empresas, agentes sociales…; carencia de capital inversor, y no solo público sino también privado; carencias en la cultura y la formación para la creatividad, la innovación y el emprendimiento; dificultades para captar y fijar talento en las organizaciones… Son muchos y está mucho en juego, coma para que no nos tomemos suficientemente en serio este tema.

Fabiola Lalinde, 12 años en busca de su hijo

Lalinde es una defensora de las clases más vulnerables  que ha  exigido  verdad,  justicia y reparación en un país con una historia marcada por la guerra y la injusticia. Durante 12 años Fabiola  luchó por la búsqueda de su hijo,  Luis Fernando Lalinde, estudiante de sociología vinculado a la Juventud Marxista Leninista, que fue   “desaparecido y luego asesinado por el ejército colombiano”, como lo narra Fabiola Lalinde.