No sabía que estaba embarazada: especial de horror

La historia demasiado real y demasiado espeluznante de Dafne McPherson, la mujer que fue acusada del homicidio de su hija recién nacida.

Por Ana María Hincapié Zapata
Ilustración: Ana María Hincapié.

Ilustración: Ana María Hincapié.

“No sabía que estaba embarazada” narraba historias reales de mujeres que pasaban los nueve meses de gestación inocentes de lo que sucedía con su cuerpo, y un día, sin más ni más, un o una bebé salía de sus entrañas para convertirlas, de la noche a la mañana, en madres. Cada capítulo era más increíble que el anterior, tanto que llegué a dudar de su veracidad.

Quizás todas, o casi todas las mujeres que nacimos entre los ochenta y los noventa vimos, en algún momento de nuestra adolescencia, este famoso programa de Discovery Channel que nos dejó un terror interno y silencioso a que la prueba de embarazo saliera negativa y, aun así, algo se geste en el útero sin que nadie pueda saberlo.

Probablemente por eso, el caso de Dafne McPherson me ha dejado aterrada, adolorida y casi devastada. Puedo decir que vi casi todos los capítulos de la famosa serie y que ninguno es tan desconcertante e insólito como el suyo.

“Salí a comer a las 4:00 (pm)… 5:30(pm) regresé de comer. Entré a Liverpool; yo traía cólicos. Entonces le hablé a la enfermera, la enfermera nunca me contestó en su extensión y sentí cómo se me rompió como una liga dentro de lo que es el tronco, dentro del estómago, y me dieron muchas ganas de ir al baño y no me dio ni tiempo de sentarme, cuando sentí que se cayó algo y me recliné, empecé a sentir que sangraba, me empecé a marear, me senté… volteé a ver y era un bebé. Me dio miedo, no sabía que estaba pasando…me mareé, perdí el conocimiento, no me acuerdo de muchas cosas, no sentí que pasara mucho tiempo cuando llegó la enfermera, cuando escuché que era ella le abrí la puerta y le dije que tenía mucho miedo que era un bebé, que yo no sabía que estaba embarazada. Ella me agarró y me dijo que todo iba a estar bien. Y de ahí ya no supe”, es así como recuerda Dafne el parto fortuito que vivió  el 17 de febrero de 2015 en los baños de su trabajo.

Dafne McPherson es una mujer mexicana de 28 años que solía trabajar en la tienda departamental Liverpool. Para ese momento tenía una hija de 6 años, un padre y una madre. Hacía varios meses que sufría de hipotiroidismo y por esto no sabía que estaba embarazada. Tuvo que pasar dos horas desangrándose sin poder hacer nada ni por ella ni por el bebé del que acaba de enterarse y sufrió un caso de violencia obstétrica de horror.

El personal de seguridad de Liverpool impidió que llegaran los paramédicos a tiempo y apenas a las 7:40 pm Dafne fue trasladada al hospital, a donde, por supuesto, la acompañaron agentes de la Policía porque desde el primer momento fue juzgada por lo que aún allí llaman delito: un aborto. Después de saber que la bebé tenía más de 8 meses de gestación, Dafne ya no fue juzgada por aborto sino por homicidio calificado y en julio de 2016 fue sentenciada a 16 años de cárcel por no haber hecho nada, no haber podido hacer nada, no saber cómo actuar, tener miedo, no entender lo que pasaba, desangrarse y desmayarse. Sin embargo, la empresa que le negó los servicios de salud correspondientes sólo fue multada con 30.000 pesos mexicanos (4.700.000 pesos colombianos)  y pudo seguir de largo con sus ventas.

El proceso en el que fue juzgada estuvo lleno de irregularidades, de abogados desinteresados que la creían culpable y de un particular fiscal, Gustavo Acosta, quien declaró: “si ella vio que nació, lo hubiera hecho (levantarse y llevar la bebé al hospital). Porque creo que ni un perro hace eso, ni una perra, que ve que su hijo nació y va a procurarle la muerte”.

Hace dos años que se encuentra en un centro de reclusión de Querétaro, México, acusada de homicidio  calificado, está bajo tratamiento psiquiátrico, a diario llama a su hija de ocho años, quien cree que su mamá está en un hospital y no en la cárcel porque sus abuelos no saben cómo explicarle la situación.

Con el apoyo de la abogada Karla Michelle Salas del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social A.C., Dafne está en proceso de conseguir el Amparo Directo 183/2017, que estaba agendado para ser discutido el pasado 19 de octubre por el Vigésimo Segundo Tribunal Colegiado del Estado de Querétaro, que decidió aplazar la discusión para ampliar el análisis del caso. Además, este Grupo de Acción ha iniciado una petición en la plataforma Change.org que hasta el momento de escribir este artículo tenía ya 50.921 firmas. Esta es y su última oportunidad de quedar en libertad.

La discusión sobre la situación de Dafne ha salido a la luz después de dos años de angustias e injusticias y en este punto no importa si su declaración es o no es real, pues ninguna mujer debería ser llevada a la cárcel por tomar decisiones sobre su propio cuerpo, ninguna mujer debería sufrir violencia obstétrica, ninguna mujer debería sentirse acorralada por su familia, sus compañeros de trabajo o su pareja, ninguna mujer debería ser juzgada penalmente por no poseer eso que no sabemos si existe que llaman instinto materno, ninguna mujer debería sufrir maltrato físico y psicológico como este ni como ningún otro. Ninguna persona. Sin embargo, evidentemente pasa, le pasó a Dafne y como temíamos que sucediera con “No sabía que estaba embarazada”, nos puede pasar a todas.