“En el periodismo, dependes de la voluntad de la gente”: Pardo Veiras

Este periodista español es el creador del proyecto "En malos pasos", un viaje por los siete países más violentos del continente americano.

Mariana Durán Franco*
José Luis Pardo Veiras

José Luis Pardo Veiras

José Luis Pardo Veiras nació en Coruña, España, en 1985. Dio inicio a su carrera periodística como redactor y luego trabajó para El País y Canal+, fue coordinador de reportajes especiales en la Unidad Investigativa de El Universal. Ganó el Premio Ortega y Gasset con un proyecto sobre Narcotráfico en América Latina y también es Premio Nacional de Periodismo de México, entre otros reconocimientos. En el 2011, decidió aventurarse como periodista freelance colaborando, desde entonces, con medios como: The New York Times, Vice News, Etiqueta Negra y Gatopardo. En ese mismo año, decidió fundar una productora de proyectos periodísticos llamada Dromómanos, junto con la periodista mexicana, Alejandra Sánchez.

Este nombre explica la obsesión patológica por trasladarse de un lugar a otro constantemente. La productora se enfoca en la violencia y conflictos sociales principalmente en la región latinoamericana. Dromómanos ha tenido varios proyectos donde su viaje por todo el continente en un pequeño Volkswagen Pointer 2003 ha sido esencial para comprender el desarrollo de una problemática social en cada país. Con la productora, publicó materiales como Narcoamérica (Tusquets), de los que son coautores, Los 12 más pobres (Editorial Planeta) y Ciudades Visibles (Editorial RM, 2016).

El nuevo proyecto, que hizo parte del Premio y Festival Gabo 2017, se llama En malos pasos y es un viaje por los siete países más violentos del continente: Brasil, Venezuela, Colombia, Honduras, El Salvador, Guatemala y México. Trata de responder la pregunta: ¿por qué en América Latina matamos más? De ahí se derivan otras tres que sirven para comprender completamente el conflicto: ¿Por qué matamos?, ¿por qué morimos? y ¿cómo sobrevivimos?. José Luis cuenta algunos detalles sobre cómo ha tratado el tema de la violencia en este proyecto que apenas lleva nueve meses.

¿Cómo es el primer contacto con las personas de barrios vulnerables y cómo lograr entablar esa confianza para que cuenten sus historias?

Normalmente, lo que haces es ir achicando el círculo. Entonces, te imaginas a la persona, por ejemplo, como que es el centro de un círculo, es concéntrico, ¿no? Ellos tienen sus trabajos, tienen sus familias y dentro de eso también hay redes creadas por oenegés, por instituciones que son puentes entre tu mundo, que es un mundo diferente al que viven ellos y, entonces, entras por ahí. Una persona conoce a otra persona y es tiempo y paciencia hasta que, al final, estás en un clima de confianza y de seguridad. O sea, entrar en un lugar de riesgo cuando decimos que tarda mucho entrar, no es solo por seguridad, sino por hacer nuestro trabajo. Si entras a un lugar de riesgo y no te habla la gente, y no comparten contigo, la verdad es que no puedes hacer una nota, no puedes hacer periodismo.

Para poder crear una red con una confianza establecida, ¿cuánto tiempo permanecen en cada ciudad que visitan?

Depende. Por ejemplo, lo que te puedo decir es que llevamos nueve meses con el proyecto y es en el tercer país en el que estamos. O sea, una media de tres meses por país. Luego, depende. Siempre hay situaciones imprevistas. En el periodismo, dependes del tiempo y de la voluntad de la gente; aparte de tu trabajo, entonces, puede variar. Pero, en general, si son temas largos, son temas profundos, temas cerrados y de violencia, pues sí, normalmente es bastante tiempo.

 De los países que han visitado a lo largo del proyecto, ¿cuál considera usted que ha sido el que más le ha costado superar situaciones de conflicto?

Estamos visitando los siete países en América Latina donde la tasa de homicidios es altísima. Claramente, estos lugares todavía no han podido bajar su problema de homicidios. Colombia sigue estando en el rango de los más violentos, aunque sí se puede decir que ha reducido sus tasas de violencia en gran cantidad comparado con años anteriores. Entonces, todavía es muy complejo responder eso, ya que no hemos estado en todos los países. Sólo hemos estado en tres: Brasil, Venezuela y ahora en Colombia. Pero, bueno, tristemente de momento los países no están consiguiendo resolver los conflictos pues las tasas de homicidios todavía son elevadas.

En América Latina, ¿qué arquetipo considera usted que es más asesinado: el negro, el homosexual o la mujer?

Generalmente es hombre, joven, negro, moreno o de algún tipo de raza que no sea directamente blanca y que vive en la periferia, sin duda.  Es bastante abrumador y considero que en todos los países se repite el mismo patrón, donde este personaje es el que más muere.

*Estudiante de Reportería y Redacción I.