La vida del libro en internet

Blogs, canales de video y redes sociales son algunos de los espacios donde ahora se encuentran lectores, escritores y empresas del libro.

Elizabeth Ramírez y Keila Kamargo

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Escribir en un sitio web o pararse frente a una cámara a hablar sobre lo que se piensa de la lectura de un libro ya no es exclusivo de medios especializados. Los espacios de literatura en internet llegaron especialmente con la aparición de gestores de contenido como Blogger, Wordpress, Livejournal, Tumblr, etc., aplicaciones que hacen parte de la denominada Web 2.0 o web de las personas, que se empezó a consolidar desde 2004.

Estos espacios impulsaron a los denominados bloggers, entre ellos los literarios. Por ejemplo, en España surgió en 2007 Letras y escenas y en 2009 Paseando a miss Cultura (llamado anteriormente Soy cazadora de sombras y libros) y Soñadores de libros. En Colombia, la comunidad empezó con blogs como Dream Memories (enero de 2009) y Sabious Words (julio de 2008).

El avance de la tecnología y la diversificación de las plataformas (además de los blogs se comenzaron a utilizar los canales de video) configuraron un escenario en el que es posible el encuentro de lectores, blogueros, booktubers y editoriales.

El libro es uno de los protagonistas en Youtube

En la web, los libros han ido tomando protagonismo gracias a la comunidad de videoblogueros o booktubers (book+youtube). En Colombia, algunos como Juliana Zapata, Isa Cantos y Diana Santamaría han logrado tener espacios en festivales del libro. Y este año, en la Feria del Libro de Bogotá, que comenzó este 25 de abril y finaliza el 8 de mayo, hay variada programación sobre Booktubers.

Algunos booktubers colombianos (para ver mejor este listado elija la pestaña “Lista”)


 Datos recopilados de canales colombianos con contenidos literarios y actividad reciente.
A esta lista se suma el booktuber bogotano y diseñador gráfico Julián González, quien creó el canal Sopa de letras. Gónzalez ve gran potencialidad en estos canales para la difusión de obras. Sin embargo, cree que el manejo mediático que se le ha dado (…) ha hecho que algunas personas pierdan el enfoque de ser promotores de lectura y se hayan convertido en las “celebridades” de la literatura juvenil”.
Por otra parte, piensa que la interacción entre editoriales y autores, gracias a las posibilidades de la web, le ha quitado rigidez a la industria del libro: “Son formas de hacer que la gente se acerque a los libros y a los autores, quitándole tanto protocolo y haciendo que se sienta como una experiencia diferente”.

Así como Julián González, Esteban Vera Cadavid, quien vive en Medellín y estudia comunicación audiovisual, le ha sacado provecho a Youtube: para promover su pasión por la lectura y para aprender a editar y a pararse frente a una cámara. Lo hace en su canal Stiva Says. 

El perfil del libro en las redes sociales

En los últimos años han surgido redes sociales dedicadas a los amantes de los libros. Anobii, Lectorati, Librote, Beek, Goodreads. Esta última es considerada la reina de las redes literatias. Fue creada por el programador independiente y emprendedor Otis Chandler, empezó labores en 2007 y fue comprada por Amazon en 2014. Permite a los usuarios seleccionar libros del catálogo de la propia página para crear sus propias “estanterías digitales”, reseñar libros, crear listas personalizadas, participar en grupos, entre otros servicios.

 

En general, estas redes sociales les permiten a los autores tener un contacto directo con sus lectores y a los lectores estar mas cerca de los autores. Carolina Andujar, por ejemplo, ha podido escuchar opiniones y convocar a sus lectores a las firmas de sus libros, como su nueva novela El despertar de la sirena. Carolina, caleña y psicóloga de profesión, es una de las novelistas colombianas que se dedican a la fantasía paranormal. Ha publicado cinco novelas, todas con personajes fantásticos como vampiros, espectros, brujas y sirenas.

Vender en clave de libro

En la web también se encuentran sagas literarias. Bookcity es un sitio web colombiano en el que se pueden realizar pedidos de libros en inglés. El sitio ofrece novedades de literatura juvenil y fantástica, aunque también aceptan pedidos personalizados por los clientes.

Bookcity también ofrece un servicio denominado book boxes, que consiste en el envío de cajas, a las casas de los clientes, con productos como tazas personalizadas, separadores, llaveros y joyería, camisas, chaquetas, cojines, entre otros. Este servicio se denomina “Box of feels”.

Los precios varían según el precio actual del dólar. En el mundo ya existen muchas marcas de cajas literarias y funcionan en países como Estados Unidos, Inglaterra y Australia como OwlcrateThe Bookish book, entre otras.

Todos estos productos ubican, cada vez más, al libro en unos niveles de gusto similares a los de la música y el cine.

El contenido de libros en la red puede ser criticado por muchas cosas: por la superficialidad de los contenidos, por la publicidad excesiva en ciertas sagas, por la falta de profundidad. Sin embargo, los bloggers, booktubers, redes sociales y autores en internet han permitido atrapar a más lectores. Por eso, el libro aún vive, más allá de las bibliotecas y las librerías.