Salomé y Santiago, los nombres más comunes en Colombia

A estos nombres les siguen María José y Juan José, según datos de 2016 de la Registraduría Nacional del Estado Civil. ¿Cuáles son algunas de las motivaciones para elegir estos nombres?

Juliana Varela Ramirez -  juliana.varelar@udea.edu.co
Greisy Campo Peñate – greisy.campo@udea.edu.co

El nombre es nuestra primera seña de identidad. Incluso, su origen y etimología imprimen en la persona un carácter y designa, entre otras cosas, su personalidad.

Los nombres elegidos para designar a los niños dicen mucho de la sociedad, de los padres que lo escogen, de las modas, la historia y las creencias. Por ejemplo, en Colombia es posible dilucidar que por la marcada tradición católica existente en gran parte del país son frecuentes nombres que hacen referencia a personajes bíblicos como María, Luz, Ana, José, David y Juan.

Sin embargo, desde el año 2000 también es usual encontrar nombres hebreos como Santiago, Samuel, MarianaDaniela; griegos como Sebastián, Alejandro y Nicolás; y latinos como Valentina, Valeria y Natalia. Esto nombres, además, están etimológicamente relacionados con aspectos de la personalidad como la valentía, la bondad, el cariño, la tenacidad y el éxito.

Para Julián Velásquez, psicólogo y antropólogo del Centro de Psicología Humanista y Existencial Parinamá, el nombre es un elemento que se integra al sujeto desde su nacimiento y durante su existencia. Sin embargo, dice que si bien “el nombre afecta e incide con toda seguridad a la persona”, este “no determina la personalidad”.

Vásquez, como psicólogo, trabaja con sus pacientes desde esos aspectos: “nosotros consideramos que el ser no es el nombre, o el ente con el cual nosotros lo designamos. Entonces la tarea terapéutica es ayudarle a la persona a que logre develar, depurar, descubrir  el verdadero ser que hay en cada uno antes de ser nombrado, o que lo que nombre sea correspondiente a ese ser”

Por ejemplo, en el caso del nombre Daniel, el psicólogo comenta que existe una carga social y cultural alrededor de este nombre porque se entiende que todos son traviesos, lo cual, dice, tiene implicaciones no solo en la persona sino también en relación con la sociedad. “Precisamente la tarea para algunos casos que he acompañado es ayudarle a  la persona a que no se cargue, y logre establecer una diferencia del ser con la cara social y cultural alrededor de su nombre”.

En 2016, en Colombia fueron registradas 2.428 niñas con el nombre de Salomé