Los nuevos aires del Ferrocarril y de las carreteras

Los nuevos proyectos de transporte en Colombia y Antioquia prometen aliviar en algo el atraso histórico del país en infraestructura vial.

 Bryan Andrés González Vélez (bryangonzalez448@gmail.com)
El Túnel del Toyo será el más largo de todo el país. Imagen: tomada de: antioquia.gov.co: https://goo.gl/RGp5ms

El Túnel del Toyo será el más largo de todo el país. Imagen: tomada de: antioquia.gov.co: https://goo.gl/RGp5ms

La infraestructura vial de Colombia está atrasada unos 50 años”, dice John Jairo Agudelo Ospina, ingeniero civil especialista en vías y transporte y jefe del pregrado de ingeniería civil de la Universidad Eafit. Pese a este atraso, “el 97% de la carga, sin petróleo y carbón, se transporta por carretera”, según una presentación, en 2014, del Congreso Nacional del Transporte (Colfecar).

En el mundo, Colombia ocupa el puesto 136 en calidad de infraestructura vial.

En Colombia, la red de transporte no siempre dependió de las carreteras. A mediados del siglo XX Colombia contó con una red férrea que unía a los océanos Pacífico y Atlántico. Tenía cinco grandes estaciones: Medellín, Bogotá, Bucaramanga, Barranquilla y Cali. “Colombia tenía la segunda mejor red férrea de América, solo superada por la de Estados Unidos”, así lo asegura Juan Camilo Escobar Villegas, historiador de la Universidad Eafit.

En 1855 se empezó a construir el primer tramo férreo en Colombia, con la construcción del ferrocarril de Panamá. El segundo fue el de Barranquilla en 1871.

¿Por qué esta estructura férrea entró en decadencia y por qué no han evolucionado otras alternativas de transporte? “Me atrevería a decir que existen intereses oscuros que impiden que otros medios de transporte progresen y que se siga manejando el transporte vía carreteras (…) El transporte fluvial y férreo es obviamente muchos más económico; un ferrocarril reemplaza a 120 tractomulas y un remolcador con seis barcazas de las que pueden circular por el río Magdalena reemplazan 80 tractomulas”, opina Agudelo.

La corrupción y los intereses particulares también han contribuido con el atraso del transporte. Agudelo y Escobar coinciden en que la consolidación de una empresa nacional de los ferrocarriles y la emergencia de sectores sindicales ayudaron a quebrar la institución. “Los sindicalistas, estamento importantísimo en la estructura de una empresa, empezaron a hacer exigencias más enfocadas a beneficios individuales que a un buen funcionamiento de la empresa, lo cual, entre otras cosas, desangró la entidad”, dice Escobar.

Ahora, el Gobierno reconoce que en Colombia se cometió “el gran error de dejar morir el tren”, como lo dijo Luis Fernando Andrade, presidente de la Asociación Nacional de Infraestructura (ANI), durante la ceremonia de creación de la Sociedad Ferrocarril de Antioquia, el 29 de junio de 2016.

Esta Sociedad es, precisamente, la encargada de rehabilitar un tramo del otrora Ferrocarril de Antioquia. En concreto, ejecutará 80 kilómetros de vía férrea de Barbosa a Caldas, que atravesará el Valle de Aburrá. De esta manera se hará realidad el tren multipropósito (desplazamiento de pasajeros, carga y material residual), plasmado en el Plan de Desarrollo de Antioquia 2016-2019 (Línea Estratégica 1: Competitividad e Infraestructura).

A esto se suman las “Autopistas de la Prosperidad”, conocidas como las carreteras 4G, el programa estatal más ambicioso de los últimos tiempos. En Antioquia son más de dos mil kilómetros en 56 tramos.

Si se cumplen los planes previstos, en 2020 habrá en Colombia una “infraestructura vial aceptable”, según Colfecar. Sin embargo, los últimos escándalos de corrupción, como el caso de la Ruta del Sol y Odebrecht, al cual ha sido llamado a declaratoria el presidente de la ANI, parecen indicar que Colombia está condena al atraso vial y a la dependencia del transporte terrestre.

La corrupción no es un aspecto exclusivo de las vías carreteables. La concesión encargada de rehabilitar la navegabilidad por el río Magdalena, Navelena, fue cancelada debido a una investigación actual sobre corrupción. El proyecto por ahor no ha sido otorgado a otra empresa.