Rafael Vides, una solución contra las minas antipersona

Este joven de 26 años, oriundo de Caucasia, quien reside en Apartadó desde hace más de dos décadas, es el ganador del reality show El Gran Inventor Colombia. Él y su compañero Ferney López le dieron vida a un robot que detecta y desactiva minas antipersona.

Luisa Fernanda Gómez Rincón
Estudiante de Comunicación Social Periodismo en Urabá
Ferney y Rafael. Fotografía de cortesía

Ferney y Rafael, los creadores del robot que detecta y desactiva minas antipersona. Fotografía: cortesía.

Según un informe publicado por la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersona -Icbl-, Colombia es el segundo país a nivel mundial más afectado por minas después de Afganistán. Por esta razón es vital el desarrollo de un invento como el de Rafael y Ferney. Rafael Vides fue el ganador del reality show de Discovery Channel El Gran Inventor Colombia. Esta es una iniciativa de la que se espera que ayude a salvar miles de vidas en todo el mundo.

El robot con el que participaron en el programa es un dron con una nariz electrónica que detecta explosivos a través de un sensor. Cuando encuentra la mina descarga unas pequeñas bombas que son ubicadas por el mismo dron al lado del explosivo. De esta manera se hace una contracarga por medio de una señal inalámbrica que desactiva la mina antipersona.

Desde niño, a Rafael Vides le gusta la electrónica. Siempre ha mantenido su cuarto desordenado por guardar todo tipo de aparatos electrónicos desarmados. Aunque en el colegio no era el primero, estaba entre los mejores. Al graduarse de bachiller, y sin dinero para estudiar en una universidad, se inscribió en el SENA, institución que lo impulsó y motivó a alcanzar sus logros. Allí conoció a Ferney y desde allí se pudieron presentar a varios concursos además darse a conocer a nivel nacional.

En el 2013 salió un concurso de la Gobernación de Antioquia llamado ‘Quién se le mide’. En este certamen tenían un reto: crear un robot que sirviera para destruir minas. Ferney y Rafael, compañeros de estudio y aficionados a la electrónica, sin dudarlo iniciaron esta labor.

“Fue muy difícil porque nos dieron solo dos meses para hacer el robot, no teníamos recursos, nos tocó prestar dinero, un profesor de nombre Hernán Pulgarín fue de mucha ayuda para nosotros y ahora es un gran amigo. En el SENA nos prestaban implementos y nos tocaba trabajar hasta la madrugada en la cera de mi casa porque no teníamos un taller y mi cuarto era el salón de electrónica”, dice Rafael.

El Robot
El primer prototipo fue el RF-1. Era un robot terrestre, pero en aquel entonces solo encontraban minas que tuvieran partes metálicas y cuando las hallaba hacían que se detonaran por presión, dejando la máquina casi destruida.

Cuando ganaron el concurso de la Gobernación con el RF-1, obtuvieron 25 millones de pesos. Con ese dinero realizaron otro prototipo terrestre llamado el RF– 2, que aunque mejorado, seguía con algunas falencias, por lo que decidieron intentar con un modelo aéreo, dando paso al RF-3 y al RF-4. Estos nuevos modelos quedaban intactos.

Con el RF-4 se presentaron al reality show on line El Gran Inventor Colombia y compitieron con otros diez inventos más. “Habían inventos muy buenos: unas gafas que mejoran los movimientos de las personas que sufren de la enfermedad de Parkinson; otras gafas para personas cuadripléjicas que con el movimiento de los ojos pueden prender la luz, cerrar la puerta y muchas otras cosas. Yo creo que nuestro invento llamó la atención porque lo más importante es proteger y conservar la vida, y hacía eso apuntábamos”, afirma Rafael.

El programa les dio cien millones de pesos y los ha hecho visibles en muchas partes del mundo. Han conseguido el músculo financiero que les faltaba para el desarrollo de su invento y ahora estos dos jóvenes están bajo la lupa del Pentágono, empresarios de Israel y Japón. Por eso están trabajando en el RF-5 para comercializarlo a nivel mundial a través de las Naciones Unidas, e incluso están buscando la patente para detectar explosivos en aeropuertos y evitar actos terroristas.

La vida de Rafael Vides cambió, su familia está orgullosa de él, como lo dice su padre, y sigue siendo un joven amable y sencillo. Ahora tiene muy buenas relaciones sociales, mantiene viajando y dando entrevistas a medios internacionales.

Para Rafael y Ferney no hay nada como la tierra de ellos: han recibido muchos reconocimientos en la región de Urabá, la gente los frena en la calle para felicitarlos; ambos son una sola persona representada con el nombre de Rafael Vides. En este momento están concentrados por completo en la terminación del nuevo modelo para volver a la región e impulsar una empresa fundada por ellos, que estaría ubicada Apartadó y sería bautizada Soluciones Robóticas. Buscarán trabajar para el agro, filmación y fotografía aérea, medición de terrenos a través del aire, entre otros servicios.

Además, Rafael próximamente iniciará sus estudios de ingeniería en Medellín. Él y Ferney recalcan que no es necesario ser un superdotado para hacer cosas brillantes, menos si hay pasión, ganas y esfuerzo para superar las dificultades.