Nuevo acuerdo de paz, de novela

Durante 42 días, los colombianos vivieron momentos de máxima tensión debido al futuro del proceso paz. En este tiempo hubo muchas preguntas. Por ejemplo, ¿por qué ganó el No en Antioquia, donde más se ensañó las Farc en las últimas décadas?

John Hernández, Sebastián Carmona
johndj3@gmail.com, sebastiancarmona503@hotmail.com

Acuerdo de paz

En una historia compuesta por inicio, nudo y un posible desenlace se convirtieron los dos últimos meses del proceso de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las Farc.

El inicio son los resultados del Plebiscito del 2 de octubre, en el que salió victorioso el No como respuesta mayoritaria a lo acordado en La Habana. El nudo lo que siguió después: incertidumbre por los resultados, reuniones entre los promotores del Sí y del No, premio Nobel de Paz para el presidente Juan Manuel Santos, apoyo de la comunidad internacional, nuevas reuniones con las Farc para renegociar lo firmado en Cartagena y campañas políticas anticipadas con miras a las elecciones parlamentarias y presidenciales del 2018. El inicio del desenlace es el acuerdo que presentó Santos este 12 de noviembre.

Inicio: la sorpresa del No

El 2 de octubre, Colombia fue sorprendida con los resultados del plebiscito que buscaba la aprobación ciudadana de los acuerdos de paz entre el gobierno y las Farc. Un resultado de 50,22% (6’430.170 votos) a favor del NO y un 49,77% (6’371.911 votos) a favor del SÍ demostró la división política que existe en Colombia.

Apoyo en el plebiscito por departamento (dé clic en la viñeta para desplegar gráfico)

Los resultados provocaron la necesidad de crear un acuerdo nacional en el que los líderes del No fueron protagonistas. “Los que más se han opuesto al proceso de negociación resultaron montados en este proceso que no les representa políticamente”, dice Adrián Restrepo Parra, magister de ciencias políticas y docente de la UdeA.

Los resultados no son sencillos de explicar. En Antioquia, por ejemplo, ¿por qué en algunas regiones azotadas históricamente por las guerrillas ganó el Sí, como en Urabá? ¿Y por qué en otras, también con presencia de guerrillas, ganó el No, como en la subregión del Norte? ¿En general por qué ganó el No si en este departamento fue donde las Farc más se ensañaron en las últimas décadas? “Es que en Antioquia somos muy godos. La sombra de Uribe es muy fuerte, la reacción del No es por el peso específico que tiene la tradición de Uribe”, dice Armando López Upegui, especialista en derecho constitucional y docente de la UdeA.

Al analizar algunas variables del conflicto armado con las Farc, según las bases de datos ¡Basta ya!*, del Centro Nacional de Memoria Histórica, se encuentra que el Departamento está en los primeros lugares en cada uno de estos hechos de violencia: atentados terroristas, masacres, secuestros, daños a bienes civiles, muertos en acciones bélicas, asesinatos selectivos y ataques a poblaciones civiles (ver mapas de calor)

Atentados 1988-2012

Ver los demás mapas (dé clic en las viñetas para desplegar los mapas)

Masacres 1980-2012

Secuestros 1970-2010

Daños a bienes civiles 1988-2010

Asesinatos selectivos 1981-2012

Ataques a poblaciones civiles 1988-2012

Ver todos los mapas y la base de datos

López agrega que los antioqueños no perdonan que les quiten la plata (en el Departamento hubo 515 secuestros entre 1970 y 2010). “Se puede aplicar aquí la tesis de Macchiavello que dice que un hombre olvida más fácil la muerte de su padre que la pérdida de su herencia… Aquí a la gente le duele mucho el bolsillo y esa es la razón de la reacción contra las Farc”, dice López Upegui. Y agrega: “Los otros han sido víctimas humildes, gente sin nada que lleva años y siglos aguantando toda clase de agresiones, pero el antioqueño es soberbio y por su condición de platudo, los gamonales son los que han mantenido la posición intransigente”.

Nudo: el pulso por los acuerdos

Luego del rechazo al plebiscito se empezó a configurar un acuerdo nacional en el que se buscó incluir a los líderes del No, como ganadores de la consulta democrática del 2 de octubre. Aquí estuvieron, por ejemplo, los cristianos, el Centro Democrático, el Partido Conservador, víctimas de las Farc, entre otros.

Algunos de los voceros del No se reunieron en Cuba con los equipos negociadores del Gobierno y las Farc y el 80 % de sus propuestas, según dijo Humberto De la Calle, jefe del equipo negociador de las Farc, se incluyeron en el “acuerdo realmente nuevo”, como lo denominó él.

Desenlace: un nuevo acuerdo

Diferentes analistas dijeron que el nuevo acuerdo debería estar listo antes de finalizar este año. Sin embargo, el presidente Santos sorprendió el sábado después de las 6 de la tarde al anunciar que los equipos negociadores tenían listo el nuevo documento.

¿Y ahora qué sigue? ¿Cuál será el mecanismo para aprobar este nuevo texto? De los caminos posibles –plebiscito, cabildos abiertos, acto legislativo, Asamblea Constituyente, no refrendación-, el más sencillo sería el del Congreso. “Todo eso se puede hacer por vía de ley”, dice Armando López Upegui.

Así las cosas, los más probable es que el desenlace de esta historia se dé en el Congreso, así se hizo con el M19, con el EPL y con el Quintín Lame.

¿Y qué pasará con las objeciones de los líderes del No? “No hay espacio para una nueva negociación”, ha sentenciado Humberto De la Calle.

*La base de datos y los mapas de calor fueron elaborados estrictamente con los datos atribuidos a las Farc. No se tuvieron en cuenta los hechos en los que, según los registros del Centro Nacional de Memoria Histórica, participaron varios grupos armados, por ejemplo Farc y otro grupo guerrillero.