Los camioneros se sienten inseguros en la vía, pero ya no los roban tanto

En Antioquia, hasta los dos primeros trimestres del año hubo nueve asaltos a camioneros. De seguir así la tendencia, el 2016 sería el año con menores registros, tanto para el país como para la región en más de una década.

Sergio Alzate, Juan Manuel Flórez, Diego Zambrano Benavides
Fotografía: Daniel Pulgarín

Fotografía: Daniel Pulgarín

Los piratas ya no usan parches en el ojo, ni tienen una pata de palo ni un loro que cante desde sus hombros. Los piratas asaltan ahora en las carreteras y vías públicas colombianas en busca de sus botines: la mercancía que llevan los camiones de carga.

A este tipo de hurtos se le conoce como piratería terrestre, modalidad delictiva “[que] vulnera el patrimonio económico, puesto que su fin es apoderarse de mercancías que se transportan en vehículos, con el objeto de comercializarlas a un menor valor del real”, según la definición que se encuentra en el Manual de seguridad en el Transporte de Carga Terrestre (2007), documento elaborado por la Dirección de Investigación Criminal (Dijin) de la Policía Nacional.

Entre 2010 y 2015 se reportaron 2.304 casos de piratería terrestre en Colombia, según registros de la Policía. En 2013, hubo un aumento considerable de este delito, tanto en el país como en Antioquia. Tras este pico, los casos han disminuido en los últimos años. Mientras en Colombia se han reducido en un 34%, en Antioquia han disminuido en un 77%. Este hecho se refleja al comparar los listados que miden la cantidad de hurtos por piratería terrestre, en los que el Departamento pasó del primer lugar al cuarto en los últimos años. Fue desplazado por otros como Cauca y Cundinamarca.

En décadas pasadas se llegaba a reportar en Colombia más de 4.000 casos anuales, mientras que en la presente década el año más difícil fue 2013 con 463 asaltos reportados. Hasta octubre de este año se habían denunciado 117 casos.

Valle de Aburrá, con más casos de piratería

En Antioquia, desde 2010 hasta abril de 2016 había un registro de 621 casos. El 83% ocurrieron en los 10 municipios del área metropolitana. Fuera de ella, los municipios que más registran casos son Santa Bárbara y Santa Rosa de Osos, cada uno con nueve asaltos reportados.

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Modalidades y denuncias no hechas

Las modalidades más populares dentro de esta actividad delictiva son: complicidad con los conductores, falsos retenes, posicionar obstáculos en las vías, utilizar supuestos pasajeros, vehículos supuestamente averiados y suplantación de las autoridades. Pero estas no son las únicas modalidades para los hurtos. También ha habido casos en los que los delincuentes han usado el “gemeleo” (falsa documentación), saqueo o autosaqueo, cambio de mercancía, falso accidente, apropiación del anticipo, etc.

La diversidad de modalidades, además de los tiempos de entrega de los conductores, dificultan que todos los casos sean denunciados. Así lo explica Pedro Antonio Aguilar, presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros (ACC): “si un conductor es robado, debe interrumpir su ruta, ir hasta el municipio más cercano y esperar 10 o 12 horas al fiscal. Supongamos que tiene el compromiso de entregar al otro día y le robaron dos o tres bultos, en esos casos casi nunca se coloca un denuncio”. Aguilar estima que al menos un 30% de los casos no son reportados.

Las horas de los asaltos

A pesar de la reducción actual de hurtos en la vía, el riesgo para los empresarios de carga sigue en pie. Según informó la Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar) en diciembre de 2015, durante ese año las pérdidas ascendieron a 20.744 millones de pesos. En este sentido Aguilar comenta que desde los gremios se recomiendan precauciones para los conductores. Entre ellas está la inclusión de localizadores satelitales para los vehículos, el tránsito en compañía de otros camiones por zonas de riesgo y que este se dé en horarios diurnos.

Sin embargo, y aunque podría pensarse que las horas de la madrugada o la noche son los momentos en que más se asaltan camiones de carga, según la Policía el lapso del día en el que más se presenta este delito es entre las 9 de la mañana y el mediodía.

Papel de la Policía y de los gremios

La Policía Nacional advierte además del papel de complicidad que existe al interior de las empresas de transporte en muchos de los casos. Despachadores, conductores, controladores de tráfico, intermediarios y jefes de seguridad, por nombrar algunos, pueden llegar a tener una participación dentro de los delitos: “los piratas terrestres, por lo general, contactan a personas clave dentro de las empresas de transporte”, dice el manual de seguridad.

Desde el año 2000 algunos empresarios realizaron una alianza con la Policía. Replicaron un modelo de cooperación entre autoridades y población civil que en las ciudades se conoce como Frentes de Seguridad Local. Se trata de “organizaciones de carácter comunitario, lideradas por la Policía Nacional, con el fin de crear cultura sobre seguridad ciudadana”, dice el manual. Al respecto, Aguilar opina que se ha reducido la presencia de policías de civil en la carreteras.

Incertidumbre del cese al fuego y las perspectivas

El posible final del cese bilateral entre las Farc y el Gobierno, es otra de las preocupaciones para los transportadores. Colfecar asegura que los casos de ataques a los vehículos de carga disminuyeron con el cese de hostilidades, antes del acuerdo se registraban más de 1.000 ataques en el año, mientras que en lo corrido del 2016 se ha reportado la incineración de apenas 32 vehículos. En este sentido, Aguilar señala que los actores han cambiado y los asaltos cometidos por la guerrilla ahora se atribuyen a Bacrim o a delincuentes comunes.

Es imposible realizar una predicción numérica sobre cuántos serán los casos totales en el 2016. No obstante, hasta el mes de octubre en Colombia se habían registrado 117 casos de robo de mercancías. Por su parte, en Antioquia hasta los dos primeros trimestres del año hubo nueve asaltos a camioneros. De seguir así la tendencia, el 2016 sería el año con menores registros, tanto para el país como para la región en más de una década. En Antioquia no alcanzaría el 5% del total desde 2010.