De examen de admisión a política de admisión

El jueves 3 de marzo de 2016, el Consejo Académico de la Universidad de Antioquia derogó, en segundo debate, el polémico Acuerdo 480 de 2015, el cual había modificado el examen de admisión. Reacciones a esta decisión.

El Acuerdo 480 de 2015 fue el motivo de diversas movilizaciones de estudiantes al interior del Alma Máter. Fotografía: Yessid Álvarez Maya

El Acuerdo 480 de 2015 fue el motivo de diversas movilizaciones de estudiantes al interior del Alma Máter.
Fotografía: Yessid Álvarez Maya

Daniela Jiménez González / danielajimenezg09@gmail.com
Juliana Correa Botero / julycorrea1194@gmail.com
Mariana White Londoño / mariana.whitelo@gmail.com

El principal objetivo de la modificación de examen que propuso el rector Mauricio Alviar buscaba combatir el alto grado de deserción que se presenta actualmente en el Alma Máter. Según cifras del Sistema de Prevención y Análisis de la Deserción en las Instituciones de Educación Superior (SPADIES), en el año 2015 dejaron la Universidad de Antioquia 6.645 estudiantes.

Después de la derogatoria de dicho acuerdo se retomó el antiguo modelo de examen de admisión, limitado únicamente a la prueba de razonamiento lógico y competencia lectora, reglamentado en el Acuerdo 236 de 2002. La nueva medida no tiene repercusión alguna en los admitidos del 2016/1.

Luz Estella Isaza Mesa, Vicerrectora de docencia de la Universidad de Antioquia, asegura que desde que se dio el cambio del examen de admisión se previeron las posibles consecuencias y la necesidad del estudio de resultados. Además, que como consecuencia de este análisis, se puede planear un proceso integral. “La actual no es una política, la actual solo es una estrategia de selección de los estudiantes a través de una prueba que tiene dos componentes: la de competencia lectora y la de razonamiento lógico. Realmente, la Universidad necesita una política de admisión”, opina.

Izasa se refiere a que no se puede pensar solo en un examen, sino en una política que integre “cómo traemos, valoramos y garantizamos que los estudiantes permanezcan en la Universidad y, además, que terminen con éxito sus estudios. Esa es la apuesta”.

La generalizada inconformidad por parte de la comunidad universitaria derivó en el paro indefinido de estudiantes que completa aproximadamente cinco meses. En el ultimátum que se dio al rector por parte de la Asamblea General de Estudiantes se encuentra que los argumentos referentes a la modificación del examen carecen de sustento teórico y académico, la antidemocracia de la administración, el manejo autoritario y la falta de diálogo con los diferentes estamentos, el desacuerdo frente al cierre del bachillerato nocturno y las denuncias sobre los supuestos cierres de algunas de las sedes regionales.

Luis Felipe González, egresado de Ingeniería y miembro de la Red de estudiantes de ingeniería, explica que la derogatoria era lo que los estamentos universitarios estaban reclamando desde el año pasado y que reciben esta medida con agrado y con felicidad por el bien de la universidad, porque encuentra que en esta decisión el Consejo Académico analizó la situación con la responsabilidad que amerita la política de acceso a la Universidad.

“Lo recibimos con mucha alegría y, de otro lado, con tristeza, porque el rector lastimosamente sintió hasta el último momento que no era necesario derogar y esto es una decisión académica, esto no es una decisión política. Así, sentimos mucha alegría por la decisión tomada y mucha tristeza porque vemos en el rector y en el equipo rectoral la misma imposición, la soberbia y la arrogancia para no seguir escuchando los estamentos universitarios”, explica González.

González añade que lo primero que tiene que tener presente la institucionalidad, el Comité Académico y la Universidad en general es que una cosa es hablar de política de acceso y otra es hablar de dispositivo de admisión. “Dispositivo de admisión es examen de admisión, entrevista o cualquier dispositivo que se quiera utilizar. Política de acceso es entrar a revisar cómo está conectada la formación precedente con la educación superior, cómo es el criterio de selección, cómo se está contrarrestando la deserción temprana y cuál es la política de permanencia. Si el Comité Académico va a apuntar a la construcción de la política de acceso de la Universidad, se debe entrar a la evaluación y construcción de una nueva política de acceso que genere insumos para decir cuál será el dispositivo de admisión. Porque empezamos al revés. Empezamos a mirar dispositivo de admisión sin mirar la política de acceso”.

De manera similar, en el estamento estudiantil ha predominado una postura favorable frente a la derogatoria del Acuerdo 480. Diana González, estudiante de Trabajo Social, dice que siente que es una buena decisión, sin embargo “deslegitima el gobierno universitario y le da fuerza al movimiento estudiantil”, mientras Santiago Vanegas, también estudiante de Trabajo Social, destaca que la decisión de cambiar el examen de admisión y la posterior derogatoria “fue muestra de una decisión apresurada por parte del nuevo rector que fue autoritaria y antidemocrática”.

Por su parte Juan Pablo Betancur, estudiante de tercer semestre de Ciencia Política, afirma que el hecho fue una victoria del movimiento estudiantil y la Asamblea General. “Ese examen de admisión estaba totalmente fuera de lugar, improvisado y no generó los resultados que estaba esperando el administrativo”, señala. Así mismo, ve la derogación del 480 como una nueva oportunidad para construir, entre todos los estamentos, un examen de admisión “más óptimo, mucho más actualizado y que responda a las necesidades del estudiante moderno”.

Alexander Rúa, estudiante de Ciencia Política, agrega que la derogación del Acuerdo Académico 480 se indica como un acto de buena voluntad que estaría buscando o allanando caminos para resolver la crisis. “Nosotros aspiramos a que todo esto nos demuestre que es necesario entre todos los estamentos universitarios sacar la universidad adelante”, explica.

Por el momento los líderes estudiantiles se encuentran buscando un escenario propicio para convocar a la Asamblea General de Estudiantes y analizar la nueva decisión, debido a que la próxima semana el Teatro Universitario Camilo Torres Restrepo estará copado por ceremonias de grados.

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