“En la U de A andan diciendo” o el rescate de las frases cotidianas

Esta es una página de Facebook en la que se leen “frases de pasillo; unas chistosas, otras incoherentes, otras demasiado crueles”. Tiene casi 40 mil ‘me gusta’, cerca de 2.500 post y recibe unos veinte mensajes por día.

En la U de A andan diciendo
Por Juan Manuel Flórez Arias / juanmanuel.rock@gmail.com

“Soy metida. Horriblemente. Soy chismosa. Soy observadora. Me quedo quieta mientras veo cómo la gente vive la vida, y cómo la habla”. Así comienza su relato, sentada en un pasillo de la Universidad de Antioquia. Esta tarde, o noche, tomará su cuaderno de notas –que aparece en medio de una clase, al tomar café en una mesa, o en cualquier lugar en el que su atención se detenga en una conversación ajena–, revisará también las decenas de colaboraciones que llegan diariamente; se reirá. Publicará, desde el anonimato, lo que sus oídos y los de los estudiantes han escuchado.

Ella, cuyo nombre prefiere mantener en secreto, es la única administradora de En la UdeA andan diciendo, una página de Facebook en la que se leen “frases de pasillo; unas chistosas, otras incoherentes, otras demasiado crueles”. Está basada en el proyecto de los argentinos Tatiana Goldman y Ezequiel Mandelbaum, quienes desde 2012 comparten en las redes sociales frases de las calles de Buenos Aires y hasta el momento han publicado dos libros.

La idea de ella –trasladar el mismo formato a un lugar reducido como la Universidad de Antioquia– surgió en un salón ante un comentario gracioso de un profesor. Dos semanas después se decidió y en quince minutos creó la página y el logo. La primera publicación la había escuchado cerca al Museo Universitario, cuando una paloma se le acercó a un muchacho que comía una presa de pollo: “Vea lo que le pasó a su hermanito”, le dijo con tono de amenaza. “Desde ese día no he dejado de recibir mensajes, no solo colaboraciones, también agradecimientos. Pero todo el mundo piensa que soy hombre. Me dicen ‘gracias parcero’, como si una mujer no pudiera hacer esto”.

Al día de hoy, En la UdeA andan diciendo tiene casi 40 mil ‘me gusta’, cerca de 2.500 post y recibe unos veinte mensajes por día. Ella, diariamente, debe disimular cuando le preguntan si vio la última publicación de la página. “Al principio no lo pensé, pero la página ayuda a mostrar que la Universidad no es solo hostil, no es solo paros y tropeles. Es más plural que esto. Sin embargo, siento que esto va a morir en algún momento. En la Universidad siempre van a haber conversaciones, pero uno no todos los días escuchas genialidades –o estupideces– como para publicar. Si no muere, me gustaría poder ganar algo de dinero con esto, pues requiere mucho trabajo. Sería bonito que el día de mi graduación me ofrezcan en la entrada un separador de libro con una frase de la Universidad”.

Ella se levanta en un pasillo cualquiera. Si mientras conversábamos un transeúnte hubiera pasado con el oído atento, en unos días podríamos encontrar una frase nuestra publicada. Entonces, sabríamos que lo que decimos también hace parte de lo que En la UdeA andan diciendo.

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