Cine colombiano, un siglo de historia

Las películas colombianas reconocidas en Cannes este año son un punto de partida -o de llegada- para hacer un recorrido sobre la producción cinematográfica del país.

Juliana Echavarría Restrepo, Viviana Carvajal y Jaime Zapata Villareal

Películas como El abrazo de la serpiente o La tierra y la sombra -ambas premiadas en el Festival de Cannes 2015 en importantes categorías- han despertado la atención internacional sobre qué se está haciendo en Colombia en materia de cine, qué propuestas, qué rutas se están caminando para desarrollar o engordar una industria nacional que se ha cimentado, principalmente, por voluntades personales o ánimos colectivos de personas que han visto en el cine una forma de narrar lo que nos pasa como colombianos.

La industria colombiana, se dice, todavía gatea. Y aunque cada vez haya más festivales nacionales que hacen sitio a una pluralización masiva del cine en el país (Festival de Cine de Santa Fe de Antioquia, Festival de Cine Colombiano, Festival Internacional de Cine de Cartagena, entre otros) la realidad está lejos de ser alentadora en comparación con industrias más consolidadas como la argentina, mexicana y chilena.

A pesar de todo, el cine colombiano históricamente ha contado con propuestas propias que intentaron retratar, con los pocos recursos disponibles, una realidad política y social convulsa y desbordada que muchas veces superaba los mismos límites de la ficción: la violencia cruda en todas sus facetas y épocas, la transición de la vida rural a la urbana, el humor negro típicamente colombiano, entre otras inquietudes.

Panorama del cine en Colombia

Ver cronología en pantalla completa

Fueron las décadas del 70 y 80, por lo visto, las que llevaron la batuta en cuanto a cantidad y calidad en producción nacional. La creación de Focine (Fondo de Promoción Cinematográfica) incentivó, por medio de créditos y subsidios, la proliferación sistemática de películas de diferentes registros. Para Andrés Murillo, director de la Revista Kinetoscopio, “esta década se enfocó en dos propuestas fundamentales: el movimiento campesino, que hacía eco de lo iniciado en la década del 60 y replicado en Latinoamérica, y la otra, que giraba alrededor de la comedia y reflejaba la idiosincrasia a partir de anécdotas de sabiduría popular”.

El cine de la violencia

El cine cuenta con la posibilidad de llevar la realidad social y cultural a la pantalla grande. El séptimo arte es capaz de insertarse en un espacio de la historia para retratar los eventos,  características, causas y consecuencias de un acontecimiento. Es por esto que el eje temático de buena parte de las producciones colombianas se remite al fenómeno de la violencia.

La violencia bipartidista en los años 50, el conflicto interno, la violencia urbana y el narcotráfico, han sido los ejes en los que el cine  ha enfatizado para crear una estética o género propio de esta realidad. Según Isabel Sánchez, compiladora del libro El cine de la violencia, “el tratamiento cinematográfico que se le ha dado a la realidad social y cultural es resultado de la ausencia de una dramaturgia independiente, original, la cual separe los contenidos propios de los fenómenos locales y nacionales”.

Los noventas y la Ley de Cine 

Los años noventa no fueron fáciles para la producción cinematográfica del país, a pesar de ello, grandes películas se lograron. Andrés Murillo hace un recuento temático por esa década.

Posterior a la crisis de los noventa, más desde el punto de vista económico que creativo, pues muchos críticos consideran que en esa década se crearon las mejores películas colombianas como Confesiones a Laura y La gente de la universal, por nombrar algunas. En el 2003, el Estado, con la Ley de Cine 814 reconoce la relevancia cultural, social y económica del cine para el país. La ley concretó la creación del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, destinado en un 70% a la producción, el 30% restante a preservar la memoria audiovisual, apoyar proyectos de formación de públicos, distribuir películas y al fortalecimiento de un Sistema de Información Cinematográfico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *