Ovidio González reabre el debate de la eutanasia

El viernes 3 de julio se llevó a cabo en Pereira la primera eutanasia legal de Colombia y América Latina. Su realización, pese a que fue celebrada por la familia del paciente, fue recibida con fuertes criticas por parte de la Iglesia.

Por Juan Diego Quiceno Mesa

ovidio-gonzalez-eutanasia-colombiaOvidio González salió de su casa para recibir la eutanasia el 26 de junio, pero una decisión médica aplazó su fecha de muerte (Twitter/Matador).

 

El pasado viernes 3 de julio se llevó a cabo en Colombia la primera eutanasia legal. Pese a que la Corte Constitucional en la sentencia C239 de 1997 la despenaliza y exhorta al congreso a reglamentarla, solo en abril del presente año, y por resolución del Ministerio de Salud, el país conoció una ruta legal y administrativa para que los pacientes terminales puedan hacer valer su derecho a una muerte digna.

A Ovidio González, de 79 años, padre del famoso caricaturista “Matador”, se le aplicó a las 9:33 de la mañana del viernes un potente sedante, como dicta la ley, para cumplir la petición que él y su familia habían hecho al Centro Oncológico de Pereira donde era tratado su cáncer terminal. Pese a que tuvieron que enfrentar una serie de obstáculos que retrasaron el procedimiento, que en un principio estaba programado para el 26 de junio, el 2 de julio se dio la aprobación final.

El retraso en el procedimiento de Gonzáles se debió a que en el comité medico que debía evaluar su salud, no hubo un acuerdo unánime, en principio,  sobre la interpretación de la resolución 1216 de 2015 que guía la aplicación de la eutanasia en Colombia.

Ésta resolución indica que el paciente que desee tener una muerte asistida debe conocer y aceptar que tiene una enfermedad terminal y debe decidir si desea someterse al procedimiento manifestándoselo al médico para que éste haga la respectiva solicitud.

El siguiente paso es conformar un comité médico que tendrá 10 días de plazo para confirmar la voluntad del paciente de morir de forma asistida, y 15 días para aplicar el procedimiento o hacerlo en la fecha que el paciente indique.

Las dudas se dieron por apartes de la resolución que indicaban que la muerte debía estar “próxima”, que al paciente se le debían haber realizado todos los procedimientos paliativos posibles, y la siempre posible objeción de conciencia que podían argumentar los médicos. Pero todas se terminaron resolviendo a favor de Gonzáles, y su procedimiento, que ocupó las primeras páginas de la prensa, despertó un intenso debate que ha tenido como gran protagonista a la Iglesia Católica.

La Arquidiócesis de Pereira fue la primera en expresar su rechazo por medio de un comunicado en el que afirma que “cualesquiera que sean los motivos y los medios, la eutanasia directa consiste en poner fin a la vida de personas disminuidas, enfermas o moribundas. Es moralmente inaceptable”, pero a ella siguieron las declaraciones de obispos del todo el país que reclamaban un respeto por la naturaleza de la muerte, y el deber, según ellos, que tiene todo ser humano de esperar la decisión de seguir viviendo o no, que recae solo en Dios.

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