Ciclorrutas, un terreno ganado a los autos y la contaminación

Ante los anuncios de construcción de más ciclorrutas, los usuarios buscan responder preguntas como ¿por qué los comerciantes de Palacé se niegan a que una de estas vías pase frente a sus locales?

La Invasión del espacio público por parte de los comerciantes de Palacé (entre la 33 y San Juan) es evidente. Y además, se oponen a una ciclorruta en esa vía. Foto: Cortesía.

La Invasión del espacio público por parte de los comerciantes de Palacé (entre la 33 y San Juan) es evidente. Y además, se oponen a una ciclorruta en esa vía. Foto: Cortesía.

Por Daniela Escobar y Paolo Henao*
(dani01011@hotmail.com, paolo_henao@yahoo.com)

Medellín tiene cerca de 30 kilómetros de ciclorutas y 30 estaciones de Encicla, que son las bicicletas públicas del Área Metropolitana. Si bien estos números no son nada satisfactorios, es evidente un incremento en el uso de estas infraestructuras y de la movilidad en bicicleta en la ciudad.

El uso que se hace de las ciclorutas construidas es muy dispar. Si bien unas cuentan con un gran flujo, otras permanecen desoladas la mayor parte del tiempo, debido a la falta de conectividad entre ellas. El occidente de la ciudad cuenta con el mayor número infraestructura ciclista y, proporcionalmente, con un importante número de usuarios, mientras que el sur, el norte y el oriente, salvo pequeñas excepciones, no cuentan con ningún tipo de carriles para la bicicleta.

En el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, se realizan diariamente cerca de cinco millones de viajes, de los cuales ni un 1 por ciento se efectúa en bicicleta, por lo que la Administración Municipal, a través del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), contempla llegar en 15 años a un 10 por ciento de viajes realizados por medio de este vehículo.

Fernando Torres Fajardo, usuario activo del transporte de la bicicleta afirma que “a la infraestructura aún le falta. Apenas está empezando y se requiere de mucho tiempo para organizar las vías y así poder generar cultura de movilidad ciclista. Lo bueno es que por fin se ven intenciones para lograrlo”

El POT introduce  nuevos modelos de la movilidad en la ciudad, sobre todo al invertir la pirámide de prevalencia vial, de tal modo que en la cúspide ahora está el peatón, lo que obliga que la infraestructura, la educación y todos los esfuerzos gubernamentales, estén guiados a favorecer e incentivar los viajes a pie. En segundo lugar está bicicleta y los medios de transporte no motorizados, después el transporte público masivo, seguido del de carga y por último el auto y la moto particulares.

Son 400 kilómetros de ciclorrutasque contempla el POT para el 2030, que suenan demasiados para el ritmo de construcción que tienen actualmente. Vale la pena acotar que un kilómetro de cicloruta cuesta aproximadamente 1.000 millones de pesos, por lo que con lo que costó el puente de la Madre Laura, o el de la 4 sur, se podrían construir cerca de 250 o 300  kilómetros de vías para ciclistas.

¿Y las laderas?


En las laderas de Medellín se concentra un número importante de su población, por lo que es común encontrarse opiniones respecto a la imposibilidad de acceder en bicicleta a los barrios más elevados. Si bien el terreno inclinado es un obstáculo para transportarse en bicicleta, ante esto se han abierto por lo menos dos alternativas importantes; por un lado se piensan adecuar sistemas para remolcar las bicicletas cuesta arriba y por otro, se busca impulsar el uso de bicicletas asistidas por motor eléctrico, lo que podría solucionar en parte las dificultades del terreno.

Quizá la respuesta más apropiada respecto al terreno empinado de la ciudad, pueda ser la intermodalidad en los viajes, que involucraría tanto al metro en todas sus modalidades, a la bicicleta publica y particular, como al transporte público colectivo. Una persona que viva en Santo Domingo y trabaja en Laureles, podría usar el metro cable, el metro y luego la bicicleta pública.

Respecto a las ciclorutas, Iván H. Ramírez,  de Nuevos Caminos por Antioquia, advierte “aquí las ciclorutas le quitan espacio al peatón y no al carro, quitan aceras, pero lo ideal es que el espacio se le quite al carro y no al peatón, ese es el problema que yo veo”.

Las ideas que se vienen planteando respecto a la masificación en el uso de la bicicleta, son sumamente importantes, pero su concreción no ha sido afortunada en muchos casos. Hay varios ejemplos de promesas incumplidas o postergadas, como la continuación hacia el sur de la carrera 65, igualmente de Las Vegas hacia el sur, pero la que ha sido icónica es la de Palacé.

La cicloruta de Palacé, entre la calle 30 y 44 (San Juan), está en planes de ser construida hace por lo menos un año. Ella serviría para llenar un vacío de conexión entre el Sur y el centro de la ciudad, llevando flujo desde la avenida de los Industriales hasta la Alpujarra, de ahí hacia el centro, o conectando por San Juan hacia la infraestructura ya construida en el occidente. Pero a pesar de su conveniencia, ha tenido una fuerte oposición de los comerciantes de la zona.

La carrera 50 (Palacé) cuenta con cinco carriles para vehículos motorizados. Sin embargo, los comerciantes del sector se niegan a permitir la obra, porque según ellos, afectaría seriamente sus ventas, casi todas del sector automotor. En Palacé los peatones se ven obligados a caminar por la calle, pues los andenes están bloqueados casi todo el tiempo por decenas de automóviles parqueados.

Juan Felipe Zapata Gil, comunicador del Área Metropolitana del Valle de Aburrá comenta que “la meta para este año es realizar la mayor cantidad de obras planeadas para que incremente la cultura ciclista y, de este modo, brindarle al ciudadano medios que le permitan hacer uso de la cicla para movilizarse y así contribuir a cuidar el medio ambiente y de paso mejorar la circulación en las vías”.

Según la Secretaria de Infraestructura Física de Medellin, las inversiones en ciclorrutas planteadas para este año son: 1,1 kilómetros nuevos en Carabobo, 0,9 kilómetros asociados a Parques del Río, 2,5 kilómetros para extender hacia el sur la avenida las Vegas, 4 kilómetros para la Avenida occidental, mantenimiento de 10 mil metros existentes, 1.000 cicloparqueaderos y el diseño de 25 kilómetros más.

Además, hay en construcción 2,2 kilómetros en el marco del cinturón verde metropolitano, así como 3,5 más alrededor del puente de la Madre Laura, 2,1 kilómetros que conectan a Laureles con el Estadio y 250 cicloparqueaderos.

Las ciudades con mayor calidad de vida en el planeta están eligiendo la bicicleta como medio de transporte, a raíz de haber tomado conciencia sobre varios aspectos. La movilidad en ciudades no se soluciona haciendo más vías para los autos, eso lo comprueban los embotellamientos en ciudades con varios pisos de autovías, como Los Ángeles, Beijing o Ciudad de México.

En Ámsterdam, el 60 por ciento de los viajes diarios se realizan en bicicleta, en su cerca de 400 kilómetros de vías exclusivas, Copenhague cuenta con una extensión de vías similar y realiza la mitad de sus viajes, en tanto que en Berlín tiene más de 600 kilómetros de ciclorutas . En Bogotá se realizan aproximadamente 500 mil viajes diarios en bicicleta, en sus más de 300 kilómetros de ciclovías, lo que equivale al 5 por ciento del total de viajes en la ciudad.

Por otra parte, para el uso de la cicla como medio de movilidad, se ha analizado la opción de exigir el casco a los ciclistas para mejor “seguridad”  con respecto a ello, John Mejía de Bicirrolling, manifiesta que “si nos ponen trabas entonces se desincentiva el uso de la bicicleta y lo que queremos es al revés incentivar su uso, si nos ponen un impuesto, no me van a dar tantas ganas de salir a pedalear y optaría por usar el carro”.

Los avances de la movilidad en bicicleta para Medellin están por aun por venir, al parecer, hay impulsos y voluntades que contribuyen, por lo que el panorama es más alentador que el presente. La cultura ciclista en la ciudad viene creciendo aceleradamente, al punto de que grupos de masa crítica reúnen semanalmente cientos de personas, que en los cruces de algunas ciclorutas ya se notan aglomeraciones o que la venta de artículos relacionados haya crecido considerablemente.

*Alumnos de Reportería y Redacción I