El Estado reconoce su culpa en el asesinato de Jesús María Valle

17 años después del asesinato del abogado y defensor de Derechos Humanos, Jesús María Valle Jaramillo, se llevó a cabo en el Teatro Universitario Camilo Torres el acto de reconocimiento de responsabilidad internacional del Estado colombiano por no garantizar el derecho a la vida y por no emprender acciones significativas para aclarar los hechos y hacer justicia ante esta muerte.

En el acto intervinieron Luis Fernando Montoya Valle y Juan Guillermo Valle, familiares de la víctima, Alberto Uribe Correa, rector de la Universidad de Antioquia, Guillermo Rivera Flórez, Consejero Presidencial para los Derechos Humanos, María Victoria Fallón directora del Grupo Interdisciplinario de Derechos Humanos y Sebastián Quintero Marín, estudiante de la Universidad de Antioquia. Los familiares de Jesús María Valle coincidieron en que aceptaban las disculpas del Estado, pero declararon que no era posible otorgar el perdón, pues hasta ahora no sienten que se haya hecho justicia.

El Consejero Presidencial para los Derechos Humanos pidió perdón en nombre del Estado, expresó sus “sentidas condolencias por el crimen de Jesús María Valle Jaramillo y por los hechos ocurridos el 27 de febrero de 1998” y reconoció que “subsiste una impunidad parcial en el presente caso, en la medida en que no ha sido determinada toda la verdad de los hechos ni la totalidad de las responsabilidades por los mismos”.

En su intervención, Juan Guillermo Valle, en representación de su familia, declaró: “aceptamos el reconocimiento del Estado colombiano, de su responsabilidad por no garantizar los derechos a la libertad, integridad personal y vida, pero no podemos aceptar el perdón ofrecido, ya que es un perdón sin su esencia, al no venir acompañado de verdaderos actos que garanticen la no repetición de hechos tan aberrantes como el cobarde asesinato de Jesús María Valle Jaramillo”.

Valle fue docente de la Universidad de Antioquia, diputado de Antioquia, concejal y presidente del Comité permanente de los derechos humanos de Antioquia luego del asesinato de Héctor Abad Gómez y de Luis Fernando Vélez Vélez.

Su afinidad por las causas sociales, lo llevó a denunciar los atropellos e injusticias que se estaban llevando a cabo en su municipio Ituango y a denunciar la complicidad de militares y paramilitares para perpetuar las masacres de La granja (1996) y El aro (1997).

Estas denuncias agudizaron las amenazas contra su vida e incluso el gobernador de Antioquia en aquella época, Álvaro Uribe Vélez, lo señaló como enemigo de las Fuerzas Armadas. Por estas circunstancias, el día antes de su muerte, Valle tuvo que rendir declaratoria ante la Fiscalía por injuria y calumnia.

En las intervenciones realizadas se hizo hincapié en la célebre consigna que pronunció Valle, “aquí estamos y aquí estaremos siempre, en el fragor de la lucha o en la quietud de la muerte”. Como clausura del acto se dedicó un minuto de silencio en memoria del líder asesinado y se presentó una placa conmemorativa con un mensaje para dar cumplimiento a la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

En el hall del Teatro Camilo Torres quedaron exhibidos recortes de periódicos y fotos para recordar la muerte de éste y de otros docentes del Alma Mater, asesinados por adelantar labores  sociales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *