Game of thrones, entre lo erótico y lo pornográfico

A pesar de lo interesante que es esta serie televisiva, el programa ha recibido fuertes críticas por la cantidad de escenas de desnudo y sexo.

La guerra, el miedo, las armas, el honor, la batalla de las grandes casas por el Trono de Hierro, caminantes blancos detrás del Gran Muro de Hielo y una princesa exiliada con tres dragones esperando el momento para retomar el poder del reino. Esas son las principales dinámicas de la serie televisiva The Game of Thrones, que es la adaptación de la saga Canción de Fuego y Hielo escrito por George RR. Martin, donde la fantasía medieval juega el principal papel de historia de Westeros o Poniente, el gran continente que ubica la narración fantástica del Juego de Tronos.

Podríamos describir la historia como un mito sacado de la época medieval. Castillos y sus señores luchando por honor y ambición, caballeros de reluciente armadura, dragones que escupen llamas desde el aire, arqueros disparando desde sus torres, monstros que atacan a pobladores, reyes, reinas y príncipes con sus respectivas cortes y su mundo de trajes y joyas. Sin embargo, esta producción tiene de esos detalles que la hace única en su tipo, el manejo de la escenografía y cada personaje con sus discusiones internas. No hay ni buenos ni malos, me atrevería a decir que cada cual tiene una evolución y lucha por sus propios intereses. Sin dejar atrás claro está, que la historia se hace en pequeñas dosis venenosas y deja hambriento al espectador para que no se pierda ni un segundo de capítulo emitido.

Solo unas cuantas variaciones en los tiempos transcurridos, en las edades, en algunas escenas que serían difíciles de interpretar desde una pantalla y algunas que se adicionan o cambian para que la historia sea un poco más interesante; hacen la diferencia entre la serie y el libro. HBO, la cadena norteamericana por la cual se emite la serie y los productores de esta, se aseguraron de que la producción constantemente siga el margen de la obra literaria. Sin embargo, a pesar del interesante producto, el programa ha recibido críticas tanto positivas como negativas por su cantidad de escenas de desnudo y sexo, y es tanto así que por ejemplo en China, se censuran este tipo de escenas sin importar que tanta relevancia tendría para la continuación de la historia, o en contraste, la red social Pornoinstagram notando que se hace más presente el desnudo femenino en la serie, subió un juego llamado Game of Boobs, donde el participante debe reconocer los senos de las actrices y seleccionar a cual personaje pertenecen.

Surge la cuestión de cómo el desnudo afecta o no la serie y si es totalmente relevante para la adaptación. En principio para muchos sería algo pornográfico, para otros más a lo erótico. Y aunque las imágenes mostradas son muy explícitas, debemos tomar en cuenta a Román Gubern que en su libro La Imagen Pornográfica y Otras Perversiones Ópticas, señala que en cuanto la pornografía se refiere, se tiene que tener ciertas características que en caso de la serie no se cumplen. Ejemplo de esto es que a pesar de que se muestre el coito, el encuadre genital es muy poco usado, casi nulo prácticamente en este tipo de escenas. La producción no ha mostrado un falo en eyaculación externa, mientras que en el porno “raramente se eyacula dentro de la mujer”[1] y por ende en este género no hay embarazos, a diferencia de que el tema de los bastardos, es un eje del Juego de Tronos. Pero  principalmente se debe tener en cuenta  que  los personajes del género porno no tienen gran evolución artística, mientras que en la serie cada uno tiene batallas psicológicas antes, durante y después del acto sexual.

Alejandro Cock, profesor del pregrado de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Antioquia, defiende la misma idea: “Yo no creo que los desnudos o mostrar sexo en televisión sea un asunto pornográfico. Lo pornográfico es una forma audiovisual donde lo sexual, donde el desnudo es una manera de explotación, donde finalmente se muestra de una manera obscena, donde el desnudo se muestra de una manera totalmente comercial para buscar no la estética, no el arte, si no básicamente el sexo por el sexo. En el caso de The Game of Thrones es un tipo de serie que es hecha para un público mayor por el mismo tipo de escenas, pero lo muestra de una manera artística, de una manera que está totalmente sumergida en la trama, que tiene una relación muy directa con lo que se quiere mostrar.”

Lo que si es cierto, es que HBO, frecuenta este tipo de producciones, incluso el mismo Martin admitió que si no era en esta cadena, veía imposible hacer el seriado. Cook Peláez dice que “Ellos [HBO] se dirigen básicamente a un público que no es familiar como otro tipo de cadenas, aquí es un público adulto y  contemporáneo. Ellos lo tienen muy bien caracterizado, donde unas escenas más fuertes un tipo de narrativa diferente es clave”.

Como el tema ha estado en boga desde el inicio, incluso los mismos actores opinaron sobre él, por ejemplo Carice Van Houten, actriz que interpreta a Melisandre, la sacerdotisa roja consejera de Stannis Barathion, aspirante al trono, defendió la cantidad de desnudos femeninos y sugirió que se mostraran más masculinos, “Claro que sí! ¿Podemos ver ametralladoras, pero no podemos ver eso? Lo siento si es un punto de vista ‘demasiado holandés’ pero creo que tenemos que acostumbrarnos a los desnudos, son parte de la vida.”[2] Sin embargo, su compañera de reparto Maisie Williams, quién da vida a Ayra Stark, dijo por esos mismos días que aquellas escenas le parecían muy subidas de tono para los menores de edad[3]. Además meses después el mismo George Martin, defendió el contenido del seriado en cuanto al sexo y la violencia, diciendo que sin estas la serie sería deshonesta, y que deberíamos tener en cuenta  que “Westeros no es Disneyland”[4].

Empero la duda puede seguir persistiendo. El desnudo o la insinuación de este muchas veces hacen referencia a lo pornográfico. Sin embargo, debemos saber que la idea de lo porno no solo está en lo sexual, que aunque si es cierto que las imágenes muy explícitas pueden llegar a ser contenido de este género, depende también de cómo se muestran, ya que pueden bordear el límite entre este tipo de contenido que se ha satanizado y el erotismo.

El erotismo va más hacia la insinuación, el amor sensual, la pasión, lo romántico, lo artístico y lo estético, según el texto de Guber, aquí, en cuanto producto audiovisual, se usa más la metáfora y la elipsis que suprimen o sustituyen lo explícito de la situación; a diferencia “el porno es desde esta perspectiva anti elíptico y anti metafórico”[1] ya que muestra lo que es directamente con la intención de mover la fibra sexual del espectador, en tanto el erotismo pretende es jugar con esa herramienta de ilusión para crear diferentes emociones a quién observa. En pocas palabras da un sentido al sexo mientras que el porno solo muestra por mostrar.

 

Perversiones en el arte

Debido a que el tema es un tanto denso, muchos de los espectadores se sorprenden y satanizan el contenido considerándolo pornografía; eso ha sucedido muchas veces en diferentes situaciones de la humanidad, el desnudo y el sexo se han visto a través de la historia como obscenidades que ofenden del pudor social. El arte, ha sido el más involucrado en la situación, debido a que este tipo de representaciones surgen de un proceso de evolución mental de la sociedad, que comienza a aceptarlos a partir del periodo histórico que llamamos renacimiento.

La Venus, por ejemplo, ha sido la representación sexual femenina más utilizada en el arte,  y a pesar de que su posición como diosa de los romanos no es vista o reconocida actualmente, se puede casi asegurar que se ha posicionado como símbolo histórico de la  mujer y el desnudo. Grandes pintores como Boticelli, Boguearu, Velásquez  o Triano  han dejado en su legado grandes obras de esta diosa del amor y del sexo.

Mucho o poco se ha mostrado con respeto el desnudo y sexo como parte de la humanidad. Sin embargo, artistas contemporáneos como Jeff Koons han sacudido ese pensamiento. Por ejemplo su obra Red Butt, una fotografía de sexo anal heterosexual con encuadre genital, o su serie Made in Heaven, fotografías y esculturas  que muestran actos sexuales entre él y su entonces esposa Ilona Staller (Cicciolina) actriz porno, han  sido polémicas tanto por su contenido como por presentarse como obras de arte.

La gran mayoría en ese entonces e incluso hoy día lo consideran pornografía, y como este género esta satanizado delante de  la mente social, es allí donde uno se pregunta si el porno a pesar de sus obscenidades también podría considerarse como arte.

*El autor, estudiante del pregrado de periodismo, elaboró este texto para el curso Investigación I

 


[1]Gubern Román, La Imagen Pornográfica y Otras Perversiones Ópticas (2005). Pg 29


[1]Gubern Román, La Imagen Pornográfica y Otras Perversiones Ópticas(2005). Pg 40

[2] Noticia ADF.http://noticias.antesdelfin.com/noticias-adf-melisandre-defiende-los-desnudos.html

[3] Noticia EP http://www.larepublica.pe/12-02-2014/game-of-thrones-arya-stark-dice-que-hay-demasiado-sexo-para-los-ninos-de-la-serie

[4]http://argnoticiasok.wordpress.com/2014/05/06/george-r-r-martin-defiende-la-violencia-sexual-en-game-of-thrones/