“Cuero encontró el ambiente perfecto para engrandecerse”

Algunos académicos y científicos de Medellín dieron su opinión sobre la polémica surgida en torno al científico e inventor Raúl Cuero.

Ante hechos revelados por el diario El Espectador en torno a la hoja de vida y logros del reconocido científico colombiano Raúl Cuero, algunos investigadores de Medellín decidieron dar su opinión.

Según el director del pregrado de astronomía Jorge Iván Zuluaga Callejas, la reputación del doctor Raúl Cuero no corre más allá de lo puramente deshonesto. “Si se quiere ser científico, no se debe inflar la hoja de vida con ambiciones de fama y hasta económicas”, lo dice luciendo una camisa blanca con en un estampado de letras azules que reza “I need my space”.

Y es que parece haber cierta indignación en el ambiente científico de la ciudad. El tono de algunos catedráticos es de enojo, otros resaltan el grave error que significa el vender a las personas una visión errada del legado de un trabajo.

“Que diga que tiene dos patentes a que diga que tiene trece patentes es una situación muy alejada de la realidad; una cosa es tener patentes y otra tenerlas en proceso”, es así como Julián Mauricio Arenas Adarve, ingeniero Mecánico de la Universidad de Antioquia califica lo ocurrido.

“Cuero afirma tener 91 artículos publicados, sólo hay 24 comprobables, entonces son 24 no 91 y esto no tiene más cuerda que darle, eso es totalmente comprobable. Podría simplemente discriminar en su hoja de vida que son 24 artículos y los demás contribuciones a libros y cosas de esas”, agrega.

Los académicos de Medellín consultados por De la Urbe, de más bajo perfil, y concentrados en sus trabajos de investigación, no ahorraron palabras para referirse a la polémica.

Se sabe de varios personajes colombianos que trabajan o trabajaron en la NASA, de los cuales no se hacen menciones en la prensa, mas allá de lo que se publica en los circulos puramente científicos. El mismo Julián Mauricio es uno de ellos, al igual que Diego Mauricio Jiménez, Máster en ciencias en gestión espacial, que realizó las prácticas en aquel recinto de renombre estadounidense.

Para Diego Mauricio “la culpa es compartida. Digamos que él se encontró con el ambiente perfecto para engrandecerse y decir mentiras, porque decir que son 13 patentes es una clara mentira; y el afán de los periodistas de encontrar héroes, de darle al público la historia del negrito de Buenaventura que llegó a NASA es muy vendedora”.

Para él, los medios deben revisar la información muchas veces antes de publicarla, pues este es el verdadero trabajo de los periodistas.

En el mundo de la ciencia en Colombia, lo ocurrido con el doctor Cuero bien podría encerrar una especie de moraleja que resume Julián Mauricio:

“Yo ya llegué a mi conclusión, aunque él se haya defendido, la evidencia es clara, estamos ante un episodio tristísimo de un personaje que es bueno en su área, pero que infló sus méritos para ganar fama y dinero en un país donde falta mucha cultura científica”.

Y continúa: “En el fondo, tal vez él mismo terminó creyendose toda la pantomima en que se montó y lo que la gente aquí en Colombia decía de él. Ojalá y cuando llegue otro ‘embajador de la India’ por aquí, al menos la prensa se preocupe de asesorarse bien si lo que dicen es verdad, en el medio hay gente con la suficiente autoridad para emitir opiniones en este sentido”.

Este académico concluye que , “el doctor Cuero es un científico del mismo nivel que se encuentran en muchas partes y de los que tenemos muchos en universidades locales, no es excepcional, ni mucho menos nos ilusionemos en que con él Colombia va a tener su segundo premio Nobel, porque eso no va a pasar”.

En días pasados, varios científicos también se manifestaron a través de cartas dirigidas a El Espectador, sobre la investigación del exprofesor Rodrigo Bernal: “No es envidia ni racismo. El Dr. Bernal no tiene nada que envidiarle al Dr. Cuero, pues es un científico reconocido en su propia ley. El Dr. Rodrigo Bernal es una de las dos autoridades mundiales en palmas de Colombia. Él tiene más de 60 artículos científicos, de los cuales la mayoría están en revistas internacionales indexadas y verificadas por evaluación por pares, los cuales se pueden verificar en Google Scholar”, escribió Carolina Murcia, Ph.D. y directora Científica de la Organization for Tropical Studies (OTS).

Dentro de las cartas publicadas por El Espectador también está la de Alejandra Vasco, Ph.D. Investigadora Posdoctoral del Jardín Botánico de Nueva York: “Rodrigo publicó lo que muchos de nosotros ya sabíamos o intuíamos, por lo cual le estoy muy agradecida como científica y como colombiana. Colombia tiene una comunidad científica, dentro y fuera del país, muy grande y muy reconocido, haciendo cosas muy interesantes e innovadoras. Es una pena que las personas que trabajamos de verdad no obtengamos la prensa que el científico Raúl Cuero a punto de hacerse autopropaganda obtiene”.

*En complemento a lo dicho por estos científicos y a la polémica que se vive en los medios con estos temas, El Espectador publicó una editorial que expresa cuáles fueron las cosas que los periodistas no comprobaron dos veces antes de publicarlas: http://www.elespectador.com/opinion/editorial/nuestros-idolos-articulo-454445

“Cuando se haga un análisis de los verdaderos científicos, es mejor buscar a sus pares porque es mejor que hablen por uno, o al menos esa es la filosofía de un verdadero científico, y no buscar engrandecerse él mismo”: Diego Mauricio Jiménez.